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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2010

Ciencia, Civilizacin y Barbarie (VI)
El nuevo paradigma emergente en la ciencia y sus retos

Sergio Barrios Escalante
Adital


"Asombrarse, sorprenderse, es empezar a comprender"
J. Ortega y Gasset.

"El que comprende tiene alas"
(Pancavimca Brahmana)

Todo el siglo XX y en particular, durante las ltimas dcadas de ese lapso y primeros aos del siglo XXI, ha sido un largo perodo de "sacudidas", cada vez ms fuertes e intensas, en contra de todo el edificio del paradigma cientfico dominante en los ltimos tres siglos, cuyos cimientos fueron colocados por gente como el positivista Compte, Descartes y Newton, entre los ms renombrados.

Sin embargo, poco antes de que terminara el siglo XIX, Max Plank present su teora del paradigma cuntico, y poco despus, en 1905, Einstein, con su propuesta de la "teora relativista", prcticamente "formaliz" (quiz sin querer), lo que poco despus se empezara a transformar en una clara tendencia de desafo abierto frente al paradigma positivista y cartesiano, con su marcada tendencia hacia el empirismo, y la explicacin del mundo como parte del desarrollo lineal-mecnico de los procesos naturales y sociales.

Casi simultneamente, en esos primeros aos del siglo XX le toc el turno a Abraham Maslow, esta vez desde el campo de la psicologa, quien adems de su famosa elaboracin de la "pirmide de las necesidades humanas", integr posteriormente, como parte de las necesidades bsicas humanas, la "bsqueda de la trascendencia espiritual", planteando as un desafo frontal a la corriente conductista (dominante en las primeras dcadas del siglo XX), que como se sabe, "aborreca" y rechazaba de todo conocimiento "contaminado" con "subjetividad", anatemizndolo como "anti-cientfico".

Debemos recordar que posteriormente en ese mismo campo disciplinario, a mediados del siglo XX, William James profundiz todava ms esa pelea en contra del paradigma dominante, proponiendo entre otras cosas, la validez cientfica de la auto-indagacin e introspeccin subjetiva (e inter-subjetiva), como fuente vlida de conocimiento cientfico.

Casi simultneamente iban madurando las ideas "cuasi herticas" del profesor Jung, que empezaron a germinar lentamente desde las primeras dcadas del siglo XX, en especial, a partir de su traumtica separacin con Freud y su corriente dominante en la "psicologa oficial", hasta que a mediados de ese mismo siglo, el desafo en contra del paradigma dominante fue radicalmente frontal y profundo.

Sucedi exactamente cuando Jung present una "cargada batera" de teoras totalmente nuevas en el psicoanlisis ("inconsciente colectivo", "arquetipos", "sombra", "individuacin", "inconsciente somtico", "transferencia", "sincrona", etc, etc.), posicin desafiante contra el paradigma positivista que Jung habra de "pagar caro", en especial, frente a la actitud discriminadora que se ejerci contra l durante largos aos desde la "Sociedad Psicoanaltica Internacional" (de hecho, yo recuerdo haber ledo en un ejemplar del diario britnico "The Guardian", all por junio de 1996, que finalmente ese ao las autoridades de la Universidad de Oxford autorizaban oficialmente, treinta aos despus de su muerte, la enseanza en sus recintos de las teoras del profesor Jung).

Siguiendo ese mismo proceso de "rebelin cientfica", prontamente, ya en los aos sesenta, se fueron sumando gentes de otros campos disciplinarios, entre quienes cabe mencionar, muy rpidamente, a Karl Pribam (neurlogo que plante la hiptesis "hologrfica" sobre el funcionamiento del cerebro humano), D. Bohm (antiguo alumno de Einstein y quien fuera profesor durante muchos aos en la Universidad de Londres), quien desde la fsica cuntica plante su teora de interpretacin del universo denominada por l como "holomovimiento" y "orden implicado" (otro golpe para las leyes del "paradigma newtoniano").

Les siguieron en esta "rebelin" paradigmtica otras mentes brillantes tales como T. Leary (doctor en psicologa y consumidor en cantidades industriales de LSD con fines experimentales), que, a partir de sus experimentos auto-inducidos con psicotrpicos, propuso teoras jams planteadas tales como la "cosmognesis", "conciencia celular" y "consciencia filogentica" (nociones que por cierto, solamente gente como A. Huxley haba "intuido" a travs de su novelas, cuyo contenido, dicho sea de paso, habran influido en las letras de algunas canciones de los Beatles y otras bandas famosas de rock sesentero).

Como una simple ancdota ilustrativa, se dice que T. Leary fue catalogado a inicios de los aos setenta por Richard Nixon, como el "hombre ms peligroso para los Estados Unidos", y por supuesto, no pocas veces par en la crcel debido a sus experimentos poco reconocidos por la ciencia convencional (y esto no ocurri en la Europa medieval de Torquemada, sino hace apenas unas cuatro dcadas en la supuesta "sociedad ms libre del mundo").

Tambin en los aos setenta encontramos a S. Grof y a Capra, continuando con la misma tendencia anti-positivista y en pro de la formulacin cada vez ms articulada de un nuevo paradigma cientfico. Grof, desde la psicologa experimental, propuso su teora y a la vez, su terapia denominada "holotropismo", con lo cual sostena, sus pacientes podan realizar profundos procesos de "auto-introspeccin" a las zonas ms profundas del inconsciente, sin seguir los pasos convencionales de la psicoterapia freudiana y sin usar psicotrpicos ni entegenos (Grof sigue muy activo hoy en da, impartiendo talleres y seminarios en Brasil, Mxico y otros pases).

Capra, por su lado, desde la fsica terica y experimental, public a mediados de los aos setenta una serie de consideraciones tericas que, entre otras cosas, planteaban nuevos desafos al paradigma dominante en las ciencias, como la imposibilidad de la investigacin cientfica absolutamente desprovista de "subjetividad", de la ntima conexin que se establece entre el objeto de estudio y el investigador, y otra serie de consideraciones respecto a la conducta totalmente "mstica" (y "anti-newtoniana") de la materia en sus niveles sub-atmicos. Capra igualmente sigue muy activo hoy en da desde su fundacin ecolgica asentada en California.

Por si ello fuera poco, en los ltimos aos de vida de Bohm y de Krishnamurti (ambos ya muy mayores de edad a inicios de los aos ochenta), estas dos mentes "iluminadas" del siglo XX desarrollaron un tren de actividades centradas en "conversatorios multidisciplinarios" y "foros pblicos", en los cuales intercalaban entrevistas y dilogos entre un grupo de personas que ellos denominaban "cientficos" y otro grupo denominado "creativos", pues de esa forma, sostenan ambos, estaba representado en los dilogos tanto el hemisferio izquierdo como el hemisferio derecho del cerebro humano.

Como algunos pudimos darnos cuenta, en los aos noventa la tendencia a postular nuevas teoras fuera y en contra del paradigma oficial y dominante se profundiz todava ms, producindose el surgimiento de nuevos campos disciplinarios ("ciencia cognitiva", "bio-matemticas" entre otros), y manifestndose adems nuevos procesos de fusin inter-disciplinaria, como la "neurofenomenologa" (que es una articulacin entre la corriente filosfica conocida como "fenomenologa" y la neurologa), la neuroteologa (combinacin entre la teologa y la neurologa) y tambin el llamado "ciber-psiquismo", que es una fusin entre ciertas corrientes de la psicologa experimental con la ciberntica.

Todo esto ha producido, sin duda alguna, el desencadenamiento de un proceso de "revolucin cientfica", que en definitiva ya no tiene retorno. Para ilustrarlo de una manera sencilla, mencionamos dos ejemplos adicionales, el de Alan Wolf y el de Ingo Swann con el llamado "ciber-psiquismo".

Wolf es un cientfico de la fsica terica y experimental que inusitadamente, desde fines de los ochenta y los noventa, ha aplicado muchos de sus conocimientos en fsica experimental (como el comportamiento de partculas sub-atmicas dentro de los llamados "aceleradores de partculas"), a campos disciplinarios tan aparentemente alejados de la fsica como la antropologa cultural y la psicologa.

Fue precisamente en una de esas sus "andadas" que yo tuve la oportunidad de conocerle personalmente, durante un seminario-taller impartido por l en la ciudad de Londres, quiz a mediados de 1995. Wolf en esa ocasin disert sobre el conocimiento cuntico y holstico que intuitivamente desarrollan muchos chamanes en su relacin con la naturaleza y la gente que les rodea.

l igualmente ha desarrollado la teora jungiana sobre la "sincronicidad", dndole una interpretacin nueva (anti-positivista), a muchos de los acontecimientos aparentemente "casuales" que le ocurren a la gente de manera cotidiana, ello dentro del contexto de un nuevo esquema terico o paradigma, que integra bajo una nueva luz la relacin "objeto-sujeto", las categoras "tiempo-espacio" y "accin-reaccin", bajo fundamentos muy alejados de las lgicas cartesianas y mecanicistas y ms cercano al ancestral misticismo filosfico del Oriente.

El otro caso es el de Ingo Swann, psquico de origen norteamericano.

Han visto ustedes de casualidad la pelcula "Avatar"?
De qu va? O mejor dicho, sobre qu va "Avatar"?

"Avatar" va sobre lo que viene, es decir, viene en las prximas dcadas una acelerada simbiosis entre el desarrollo de mltiples capacidades y funciones cerebrales y la coordinacin funcional (y operativa) con las computadoras, en gran medida, como interaccin humano-mquina a grandes distancias.

Al respecto se conoce que ya desde los aos ochenta y los noventa varias agencias de investigacin y experimentacin en EEUU, han venido desarrollando este nuevo campo disciplinario, aunque bajo un gran manto de secretismo.

Empezaron al parecer, con la "curiosidad cientfica" que despertaron dos personajes inquietantes. Uno es Uri Geller y el otro Ingo Swann, dos de los psquicos vivientes ms extraordinarios del siglo XX e inicios del XXI (ambos viven y trabajan activamente hoy en da aunque en cosas totalmente diferentes).

Lo que muchos investigadores encontraron en Geller al parecer no llam tanto la atencin de la comunidad cientfica (al menos no desde el punto de vista militar), y luego de ser revisado y contra-revisado con todo tipo de exmenes y estudios, l ha seguido con su vida "normal", como ganarse "algunos pesitos" con el uso de sus facultades psquicas aplicadas a la introspeccin marina en busca de pozos petroleros.

Swann, por su lado, result mucho ms inquietante. l demostr que su teora de la "visin remota" (la capacidad para un ser humano de visualizar cosas del mundo externo a grandes distancias), es ms que una simple hiptesis. Y se lo demostr a la NASA, en particular, en ocasin de ciertos vuelos experimentales llevados a cabo por esa agencia dentro del Programa "Apolo".

Mucho antes de que las naves salieran de la tierra y enviaran hacia ella sus fotografas del suelo lunar y de Marte, Swann les describi numerosas veces por escrito y con gran lujo de detalles, lo que habran de encontrar las naves en esos lugaresello, sin que l necesitara salir de su sala experimental en California, donde sola sentarse a concentrarse en un apartado rincn.

No hay duda de que ningn psquico ha sido tan rigurosamente investigado en condiciones de laboratorio (incluso, me parece hasta el punto del abuso), como Swann (se considera que al menos una decena de agencias secretas gubernamentales de su pas lo tuvieron bajo exhaustivas investigaciones durante largos aos).

Antes de retirarse a sus investigaciones privadas, tal y como el propio Swann lo reconoce en algunas de sus entrevistas y libros, a fines de los aos ochenta, entren a diverso personal militar del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, en el arte de la "visin remota" con fines de espionaje militar.

Todo ello suena a "ciencia ficcin". Lo cierto es que en los aos noventa la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en su cede central en Nueva York, concedi quince minutos a Ingo Swann, para que expusiera ante la plenaria, los cuales l aprovech para hablar de los "diecisiete sentidos de percepcin" que existen en el ser humano".

Otro duro golpe al paradigma de la ciencia dominante. Todava hasta el da de hoy se sigue enseando en las escuelas y colegios, que los seres humanos poseen nicamente "cinco sentidos" de percepcin.

Y as podramos extendernos hasta el cansancio con otros casos, como el del japons Motoyama y sus estudios sobre los "centros energticos del cuerpo", y quien recibiera reconocimientos por parte de la OMS por su contribucin al estudio cientfico de la acupuntura, o los recientes cientficos premiados (tres mdicos, dos hombres y una mujer), que recibieron el Premio Nobel de Medicina en el 2009, por sus descubrimientos relativos al poder regenerador (a nivel micro-celular) de la telomerasa.

Esta noticia en particular pas para la prensa mundial (y para el gran pblico generalmente despistado), como una simple nota o un cable ms de las agencias de noticias. Pero en verdad las implicaciones profundas de lo que significa la pequea "puerta" que estos cientficos han abierto, apenas y las comprendemos ahorita, como lo es, entre otras cosas, las implicancias de ello en las ambiciones de ciertas ramas de la ingeniera gentica y la micro-biologa, en empezar a tratar la vejez como una simple "enfermedad", la cual, pronto (es posible), dejar de serlo para el que pueda $uperarla.

Todo ello no debe asombrarnos en realidad. T. Kuhn fue muy claro desde mediados del siglo XX, al advertir que todo paradigma cientfico nace, crece, se desarrolla y "muere". En determinado momento ste deja de ser dominante ante el avance avasallador de un nuevo paradigma que ha entrado en la competicin, y que demuestra ser capaz de dar respuestas y explicaciones efectivas a viejos y nuevos fenmenos y problemas irresueltos.

Desafos culturales y polticos del Nuevo Paradigma Emergente.

Como se sabe, la ciencia tiene tres grandes "compromisos externos"; el filosfico (como interpretacin del mundo), el explicatorio (exponer las relaciones causales de los fenmenos), y el predictivo (anticiparse a los eventos).

Desde esta perspectiva, yo encuentro que la emergencia del nuevo paradigma cientfico representa dos grandes desafos para la humanidad de hoy; uno, es de tipo cultural y el otro de tipo poltico.

Por el lado del desafo cultural, resulta obvio que todo esta "oleada" de pensamiento "mstico" y "holstico", que viene acompaada nada menos que del respaldo acadmico y cientfico de disciplinas tan reputadas y rigurosas como la fsica cuntica, las matemticas y la teora de la complejidad (a propsito, los viejos filosfos "hylozoistas" de la Grecia de Platn y Aristteles deben ahorita estar brincando de felicidad en alguna dimensin), exige de la gente comn (y de una buena parte del mundo cientfico que se obstina en no abandonar el viejo paradigma), el despliegue de una considerable capacidad (y voluntad) para dar un enorme "salto cognitivo", y poder as estar a tono con lo que, quirase o no, ha de venir en los prximos aos y dcadas del siglo XXI, bajo la forma de grandes transformaciones econmicas, sociales, polticas, medioambientales, comunicacionales, de transportacin, demogrficas, urbansticas, mdicas, arquitectnicas, educativas, laborales, etc., etc.

Y por el lado del desafo poltico, el asunto es mucho ms serio y si se quiere, hasta ominoso. El hecho de que un nuevo paradigma cientfico est emergiendo (es decir, lo viene haciendo lentamente desde hace ya cien aos pero ahora se acelera), y que ste parece ser portador de un mayor poder transformativo y operativo sobre la naturaleza y sobre el ser humano, resulta ser una noticia ambivalente, buena y a la vez inquietante, por decir lo menos.

Ello sera una excelentsima noticia que nos pondra quiz al borde de recobrar el mtico "paraso perdido", de no ser por el hecho de que en el capitalismo el desarrollo cientfico y tecnolgico jams ha estado totalmente al servicio del bienestar de la humanidad (la civilizacin), sino ms bien, al servicio del egosta y desmedido afn de acumulacin y concentracin de poder y riqueza (la barbarie).

Y es justamente ac donde se encuentra nuestro dilema, el cual de momento apenas podemos esbozar a travs de una interrogante central (para la cual, de antemano les digo, yo no tengo, al menos por ahora, la respuesta);

Seremos capaces los seres humanos de inicios del siglo XXI, de impedir que los asombrosos avances y potencialidades del nuevo paradigma cientfico, sean utilizados para terminar de completar el proyecto de dominacin planetaria de las grandes corporaciones que hoy lideran el capitalismo global?

La importancia de la interrogante no debe subestimarse, principalmente si tomamos en cuenta que hoy en da, la mayor parte de produccin de nuevo conocimiento tcnico y cientfico ha sido "secuestrada".

Las ltimas dcadas neoliberales han servido para "expropiar" enormes recursos (humanos, tcnicos y financieros), a muchsimas universidades e incluso Estados de casi toda Europa, EEUU y de otras regiones, recursos que estn hoy en da en manos de corporaciones privadas, prestas a "patentar" a su nombre todo lo que sea "confiscable" (en el caso de la expropiacin cientfica que sufre Amrica Latina, sta se expresa a travs del "robo de cerebros" que continuamente padecen las universidades y centros de investigacin, ofreciendo trabajo estable y mejores condiciones laborales y salariales en el mundo "empresarial" tanto en el "Norte" como en sus propios pases de origen).

Es una gran patraa que Capra lo ilustra recordndonos casos como el de la Monsanto, por ejemplo, que tiene en su agenda el control planetario de toda la cadena de produccin alimentaria (hecho que segn el mismo autor y cientfico que lo denuncia, ha sido reconocido por sus propios personeros), y la Shell, que desde ya "estudia" las posibilidades y potencialidades que presentar el "mercado de las energas renovables" para el 2050 (Capra, 2002, pp. 240 y 315).

En lo que no estoy de acuerdo con Capra es en su argumentacin de que dado de que el capitalismo es insostenible, ste requiere ser rediseado desde sus races. Esta afirmacin es completamente ilusoria y por ende, irreal.

El capitalismo es un sistema mundial liderado y hegemonizado por una pequea y poderosa lite. Ella es la nica que est en capacidad real de "redisear" tal modo de produccin, ms esto no lo har nunca, pues ello sera suicida para sus intereses hegemnicos de acumulacin y centralizacin de recursos.

Hasta un aristcrata intelectual y liberal ilustrado como Schumpeter (muy alejado del marxismo y del socialismo), comprendi desde los aos treinta del siglo pasado, que el capitalismo tarde o temprano tendra que desaparecer, debido en gran parte a la propia "irracionalidad" que le corroe desde sus entraas ("su inevitable tendencia hacia la concentracin y acumulacin desmedida y con ello, su compulsin hacia la destruccin de las propias bases sociales que le dan sustentacin", para usar de manera literal sus propias palabras en uno de sus textos econmicos).

Por ende, toda esa lista de "bonitas ideas renovadoras" que se podran dar desde "Otro capitalismo" (supuestamente "ecolgico" y "humano"), tales como "pasar de una economa de extraccin a una de servicios y transferencias"; "pasar de una era ya no dominada por la idea de qu podemos extraer de la naturaleza, a otra basada en la nocin de qu podemos aprender de ella"; "del paso de una economa ya no basada en la propiedad de bienes sino en el servicio y en el flujo de recursos"; "del paso de una economa ya no basada en la explotacin de recursos naturales, que son escasos, a otra, basada en la utilizacin plena de recursos humanos, que son abundantes.."; "de hacer ms con menos", etc, etc., todo ello me resulta sencillamente puro "capitalismo utpico".

El capitalismo global de principios del siglo XXI no est para eso. La aguda competencia inter-capitalista (entre los pases del BRIC, la UE, Japn y EEUU) no da un momento de respiro para pensar en una hipottica "refundacin del capitalismo" ("Time is Money" sigue siendo su catecismo).

Ellos estn para extraer hasta la ltima gota de riqueza de donde puedan sacarla, incluso si es posible, chupando hasta la ltima gota de sangre de quien sea necesario (cualquier regin, grupo de paisitos o lo que sea).

De modo que menuda tarea tenemos frente a nosotros. Al igual que la globalizacin, en general, el tercer mundo no vive (o produce) ciencia ni tecnologa (con excepcin en Amrica Latina de Cuba y Brasil), sino ms bien la padece (an cuando los pobres pobres crean que la disfrutan a travs de juguetitos electrnicos que el "mercado" les facilita supuestamente a bajo precioms para profundizar su alienacin y su "aislamiento cognitivo" que su desarrollo personal e intelectual).

Pero esta vez las cosas estn llegando bastante lejos, al punto que los nuevos poderes y potencialidades que traer para el capitalismo hegemnico el nuevo paradigma cientfico, nos hacen temer sobre el futuro mismo de la humanidad en las prximas dcadas.

De momento, al menos desde el punto de vista filosfico, al parecer la profeca aquella que emitiera Eliade a mediados del siglo XX, est empezndose a cumplir. Cuando en aquella ocasin le preguntaron sobre cmo consideraba l que sera el prximo siglo, contest; "El siglo XXI ser religioso o simplemente no ser".

Sin duda alguna, esta atractiva "aura" de misticismo y el holismo que trae consigo toda esta concepcin interpretativa del nuevo paradigma cientfico le da la razn a Eliade. Esa es una buena noticia para quienes creemos que la materia y el mundo material que ella representa, est compuesta de elementos tangibles e intangibles, y que el pretendido dilema milenario de la filosofa (focalizado entre un supuesto antagonismo entre materialismo e idealismo), empieza a convertirse ahora sencillamente un "falso dilema", al diluirse las fronteras.

Sin embargo, desde la perspectiva poltica, ahora falta ver que va a hacer el enfermizo capitalismo global con este nuevo paradigma cientfico. Parafraseando lo que una vez dijera Fidel Castro, podra decirse; "Los imperios no tienen fines altruistas, slo intereses".

O como bien podramos parafrasear al mismo Capra: "Las grandes empresas no hacen negocios (o investigacin cientfica) pensando en el beneficio de la humanidad, sino pensando ante todo en el lucro".

Fuente: http://www.adital.com.br/Site/noticia.asp?lang=ES&cod=48833



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