Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2010

Entrevista con Sergio Prez Pariente, Editor de Bsforo Libros
Una editorial que se compromete con el pueblo palestino

Ramn Pedregal Casanova y Alejandro Pedregal
Rebelin


Sergio Prez Pariente es uno de los que han roto el muro sionista con libros como Gaza. Seguimos siendo Humanos, de Vittorio Arrigoni; La expulsin de los palestinos, de Nur Masalha; Los demonios de la Nakba. Las libertades fundamentales en la universidad israel, de Iln Pape; y otros tantos que prximamente llegarn a las libreras. Pocas veces tenemos la oportunidad de encontrar sellos editoriales que se ocupen del problema palestino, recuerdo a la editorial Hiru y uno de sus ttulos al respecto: La amenaza interior. Historia de la oposicin juda al sionismo, de Yakov M. Rabkin, una necesaria exposicin de la historia juda en oposicin al sionismo. Una editorial como Bsforo Libros en Espaa es enormemente necesaria para que el lector pueda entrar de lleno en el conocimiento del conflicto causado por el sionismo al pueblo palestino y a los pueblos del mundo, pues en el sionismo, con el sionismo y por el sionismo, sus cuerpos de asesinos organizados reducen los Derechos Humanos a ceniza, haciendo de su ocupacin de Palestina, del bloqueo a Gaza, una prctica continuada de crmenes de Lesa Humanidad, de genocidio, de destruccin de un pueblo que reclama justicia.

-Sergio, nos puedes explicar por qu dedicas tus esfuerzos editoriales a un problema como el palestino?

Despus de vivir all algunos meses, resultaba impensable volver a Madrid y recuperar mi rutina anterior. De hecho, la vuelta a Madrid ya no fue una vuelta. Uno vuelve de las vacaciones o del cine o de la fbrica, pero no de Palestina. Quienes han estado all saben de lo que hablo. Se vuelve a Palestina, pero nunca de ella. Imagino que tampoco de Colombia o de Darfur o de Faluya. En mi caso, ya en Madrid, comenc a investigar por mi cuenta sobre la historia y los orgenes de lo que haba visto a ambos lados de la Lnea Verde, y pude constatar el enorme vaco historiogrfico que existe en castellano sobre la materia. Aprovechando el gusto por los libros compartido con un amigo y con la idea de paliar tal agujero y tambin mi propia frustracin como lector, decid emprender con l esta incursin anmala en un mundo editorial del que, por cierto, an ignoramos casi todo. En resumen, si me preguntas por qu una editorial, la palabra es conocimiento; si me preguntas por qu Palestina, la palabra es shock.

Quisiera aadir algo. En trminos cuantitativos y de coste humano, el conflicto en Palestina no es el ms importante de los ltimos aos. Pienso, por ejemplo, en esa ruina todava humeante que es Iraq con sus millones de vidas escombradas. Pero el hecho de que la tragedia palestina no sea la ms atroz no le resta atrocidad a esa tragedia, de igual modo que la muerte de 25 millones de soviticos durante la Segunda Guerra Mundial no le quita un pice de horror al exterminio de 6 millones de judos. Lo digo por el tpico argumento sionista de que hay peores criminales de los que ocuparse. Sin duda hay peores criminales, por ejemplo las sucesivas administraciones estadounidenses desde hace varias dcadas y sin excepcin. Sin embargo, cuando uno comete crmenes atroces y sistemticos contra una poblacin civil inerme, tambin desde hace dcadas y de manera consciente dado que argumenta que hay condiciones criminales peores que la suya, no puede esperar sino repulsa, indignacin y condena ante sus tropelas, cuando menos a nivel popular, ya que no de los gobiernos. Las cosas terribles que suceden en los territorios ocupados terribles por s mismas, no en una escala Richter de terribilidad y los mecanismos que las engendraron y perpetan merecen ser visibles y legibles para la ciudadana, de modo que sta pueda extraer sus conclusiones de manera slida y valorar si estamos ante una conspiracin antisemita a escala planetaria o ante unas polticas efectivamente criminales y deshumanizadoras practicadas por un Estado soberano reconocido por la ONU. En esto tiene, o nos gustara que tuviera, alguna importancia la labor que realizamos desde Bsforo.

Por otra parte, en trminos de geopoltica y equilibrio internacional, lo que ocurre en Israel/Palestina alcanza cotas de inestabilidad y riesgos para el futuro difcilmente igualables por ningn otro conflicto en marcha. Hablamos de un polvorn impredecible e insostenible en su versin actual, que afecta a la seguridad de una vastsima geografa y a los cientos de millones de personas que habitan en ella. La volatilidad del planeta no pasa ahora mismo por las fosas comunes en Colombia ni por las matanzas de Darfur ni por la represin en el Tbet, sino por una regin controlada por un Estado nuclear ultramilitarista, expansionista y etnocrtico, una entidad colonial cada vez ms teologizada que somete a millones de personas a polticas racistas de exclusin y limpieza tnica y que, desde los tiempos de la clebre confesin de Golda Meir al periodista Alan Hart, amenaza con desatar la furia atmica si las cosas vinieran mal dadas. Como sabemos, este desquiciado proyecto del movimiento poltico sionista que encontr la afinidad y el apoyo nazi en su intencin de vaciar Alemania de judos y que haca las delicias de las turbas antisemitas que en Alemania, en Rumana o en Polonia gritaban Judos a Palestina!, este proyecto, digo, se incrusta en el corazn del mundo rabe y de Oriente Medio, una regin rica en recursos energticos, objeto de deseo de las potencias imperialistas, y sobrecargada de significacin religiosa y anhelos apocalpticos de millones de sionistas cristianos en Norteamrica. Todas estas cosas, por s mismas, ya justifican un trabajo analtico exhaustivo sobre la ideologa sionista y los dogmas, mitos y realidades sobre los que se asienta el moderno Estado de Israel. Lo que resulta inexplicable es que no se haya hecho antes.

-Mediste las dificultades que puedes encontrar en el mercado editorial que hoy se dedica a la colonizacin de las mentes si no a vaciarlas por medio de libros de consumo sin ms finalidad que la distraccin de lo que nos rodea?

Este es un asunto complejo, pero afortunadamente la peculiar naturaleza de nuestro proyecto nos lo ha simplificado bastante. Bsforo est en el mercado, aunque sea en pocas libreras, porque es la mejor manera de dar a conocer los textos que publicamos. El libro debe estar en la librera, fsicamente al alcance del lector, como ha estado toda la vida. La cuestin de los beneficios es por completo subalterna. Nosotros intentamos hacer, y en gran medida estamos logrando, una edicin profesional para los textos, pero no somos editores profesionales, no vivimos de la edicin, sino de nuestros respectivos trabajos como asalariados. La editorial se sufraga en gran medida con nuestros propios salarios, y en mucha menor parte con los beneficios de las ventas. Esto hace de Bsforo un proyecto singularmente precario, permanentemente en el alambre, sujeto a imprevistos econmicos personales que pudieran dar al traste con todo. Desde el principio sabamos que tendra que mantenerse as, por una mera y tozuda realidad numrica: Bsforo edita fundamentalmente traducciones, que casi siempre hay que pagar (el libro de Arrigoni es una excepcin); las traducciones son muy caras, y slo se pueden amortizar vendiendo muchos ejemplares, pero vender muchos ejemplares es imposible para Bsforo, ya que hacemos tiradas pequeas en digital, en torno a 300 volmenes, que es la nica forma de dar continuidad a un proyecto que cuenta con un capital muy modesto para su realizacin. Por tanto, los nmeros mostraban desde un principio que el beneficio econmico nunca sera el motor de nuestra idea. Junto a esa precariedad constante y la ausencia de beneficios econmicos, contamos con una amplia gama de beneficios de otra ndole: libertad total para elegir los textos, sin planteamientos del tipo Funcionar?; carencia de urgencias catalogrficas, lo que nos permite cuidar al mximo las ediciones y respetar a los profesionales que colaboran con nosotros (traductores, maquetadores, etc.), sin imponerles plazos draconianos, a veces ni siquiera plazos; conocimiento de y cooperacin con personas afines que tambin ignoran el esquema de prdidas y beneficios; transmutacin de la ganga del dinero salarial, empresarial a fin de cuentas, en conocimiento compartible; y un largo etctera de aspectos enriquecedores que seguramente perderamos si viviramos de nuestra actividad editora.

-El problema palestino es un problema de raz nazi e imperialista qu aporta una editorial como Bsforo Libros a la lucha por el derecho a la existencia del pueblo palestino, un pueblo pequeito pero que llama al mundo con su defensa valerosa ante la tirana de la potencia atmica criminal que es Israel?

Por raz nazi no s si te refieres a la convergencia ideolgica del sionismo con el nazismo y a su comn acuerdo para vaciar Alemania de judos, que tan brillantemente analiza Lenni Brenner en el libro que acabamos de publicar, Sionismo y fascismo. El sionismo en la poca de los dictadores, o bien aludes a los efectos que tuvo el Holocausto en la constitucin de un Estado sionista en Palestina. No hay que olvidar que el Holocausto no es la raz, sino un catalizador de un proceso que haba comenzado en Palestina dcadas atrs, con el despojamiento paulatino del campesinado autctono en beneficio de un grupo de colonos europeos recin llegados y con una agenda poltica muy clara. Por otra parte, tu insistencia en la entradilla de esta entrevista en el trmino sionismo resulta fundamental. El principal foco de nuestro proyecto editorial es analizar en profundidad el significado de ese concepto y todas sus implicaciones, pasadas y actuales, para el pueblo palestino y para los propios israeles. Cuando uno est en Israel, la palabra sionismo no deja de escucharse, est presente en cualquier anlisis poltico e histrico que tenga que ver con el pas. Los lectores pueden abrir las ediciones online en ingls de Haaretz, Yedioth Ahronoth o el Jerusalem Post, y lo comprobarn por s mismos. Al mismo tiempo, los invito a que intenten recordar cundo fue la ltima vez que escucharon o leyeron el trmino sionismo en los medios masivos espaoles; seguramente el esfuerzo ser estril. En ciertos medios, de hecho, y al igual que ocurre en Estados Unidos, la insumisin palestina se trata como un fenmeno ahistrico, bsicamente religioso y yihadista, una erupcin fundamentalista de la peor especie que, si no se frena, acabar por implantar un califato universal y un muecn en la Almudena. Bien, esta visin confesionalizada delirante, afectada de cuarenta grados y subiendo de ignorancia, apenas tiene cabida en Israel. Y es lgico. All es donde mejor saben que la consumacin histrica de su proyecto poltico cuenta con un destacado y casi nico actor principal: el sionismo. Ellos lo defienden y nosotros, desde Bsforo, intentamos combatirlo, pero ni ellos ni nosotros cuestionamos su centralidad en el curso de los acontecimientos regionales, como tampoco ningn historiador del conflicto que se precie, ya sea sionista, antisionista o asionista. El fundamentalismo religioso judo prosionista est cobrando ltimamente una fuerza que, de mantenerse esa tendencia, podra convertirlo en un temible agente de futuro, pero a da de hoy el sionismo clsico de corte laicista sigue siendo, como antao, el primer factor explicativo para entender la calamidad que se abate sobre el pueblo palestino desde hace ya ms de un siglo.

La ubicuidad en Israel del concepto sionismo es consecuente con la propia naturaleza del Estado israel y sus orgenes y desarrollo. El sionismo, es decir, la idea de que es conveniente y necesario crear un Estado con una mayora juda y leyes y prcticas polticas que consoliden esa mayora y neutralicen todo lo que consideren amenazas a la misma, ese artefacto ideolgico llamado sionismo, digo, opera como ideologa de Estado en Israel, y es esta ideologa la que explica por s sola la aparicin y consolidacin del asentamiento colonial de judos europeos que dio inicio, como te apuntaba antes, al expolio y desplazamiento de la poblacin rabe nativa de la regin a finales del siglo XIX. El sionismo es un movimiento poltico concreto fundado por hombres concretos, que celebra congresos mundiales concretos en fechas y lugares concretos y que cuenta con organizaciones y figuras carismticas concretas que se llaman a s mismas sionistas. Lo digo porque aqu no hablamos de difusas generalidades como los judos o de constructos inverosmiles como la ideologa juda, como hacen de manera temeraria Gilad Atzmon y otros. Para Atzmon, el conflicto en Palestina no se explica por la ideologa sionista, sino por una ideologa juda que enlazara los tiempos de Moiss con el asalto al Navi Marmara. Para la Hasbar, las posiciones de este autor son un regalo cado del cielo: una de las voces ms atendidas del antisionismo actual deslizndose por semejante pendiente legamosa. Uno de los ltimos textos de Atzmon en Rebelin, La crucifixin de la bondad, participa de un modelo antisemita de corte clsico. No salgo de mi asombro cuando lo releo. En este y en otros textos, su discurso sobre la presunta ideologa juda no slo es puro pensamiento mgico y en gran medida indecente, sino que est tan desenfocado que sirve de cereal para los molinos de la propaganda sionista, ya que apunta en su misma direccin, que consiste en equiparar a toda costa a los judos con los sionistas para poder alegar de inmediato que cualquier discurso antisionista es sinnimo de antijudo. En contraste, el sionismo no es una vaguedad exegtica posmoderna, sino una realidad concreta y un esfuerzo poltico de implantacin colonial de raz nacionalista europea. Si no tenemos claro esto, se incurrir fcilmente en el culturalismo barato, en un antisemitismo residual o en la confesionalizacin forzada de un conflicto que no es confesional, sino poltico-colonial, insisto, un conflicto sobre el desposeimiento progresivo y la expulsin o arrumbamiento de poblacin autctona en beneficio de un grupo de pioneros europeos que, a da de hoy, contina siendo el grupo dominante en el Estado de Israel. Cuando en los aos cincuenta los sionistas israeles de origen europeo metan a los judos rabes llegados de Iraq en campos de trnsito y los fumigaban con DDT (a las personas, no a los campos), era otra forma de declarar las irrenunciables bases ideolgicas del proyecto poltico sionista.

Vuelvo a tu pregunta y termino: lo que a Bsforo le gustara aportar son herramientas de anlisis contra la confusin interpretativa que pesa sobre el conflicto (uso el trmino conflicto por cuestin de operatividad, pero asumo que no es el ms apropiado). La exposicin del sionismo en tanto actor dominante, el conocimiento de sus principios ideolgicos, de su raz histrica y de sus prcticas contra la poblacin rabe de la regin no slo palestina resultan determinantes para entender con propiedad de qu estamos hablando cuando hablamos del conflicto rabe-israel, palestino-israel, rabe-sionista o sionista-palestino. Cuanto ms sepamos sobre sionismo, esa arma de destruccin masiva que parece no existir para los medios hegemnicos, ms legitimados estaremos en la lucha contra sus prcticas vergonzantes. Hay otros dos conceptos claves sobre los que pretendemos abundar en Bsforo, pero no me extender porque estn mucho ms claros, al menos para los activistas por Palestina, y sobre todo para los propios palestinos que sufren sus consecuencias y no precisan de elaborados marcos tericos para sentirlas: me refiero a la limpieza tnica y al apartheid, el pan de cada da para los palestinos de Hebrn, de Sheikh Jarrah, del valle del Jordn y del resto de territorios ocupados. Son dos piezas definitorias de las dimensiones de la lucha que tenemos por delante, y les daremos con nuestros textos toda la visibilidad de la que seamos capaces. De momento, para principios del ao prximo est previsto que publiquemos El apartheid israel: Una gua introductoria, el breve y magnfico libro de Ben White sobre el infierno en la tierra que enfrentan cada da los palestinos de Cisjordania. Nuestra aportacin slo puede ser pequea, conforme a la dinmica interna del proyecto que te comentaba antes, pero vamos a intentar que sea constante y de calidad, por si alguien quisiera seguirnos y tambin adelantarnos en la ruta que proponemos.

Por ltimo, como resumen y tambin como vacuna contra los discursos al estilo Atzmon, permteme citar a mi autor predilecto en Bsforo, Jos Durn Velasco, responsable de uno de los libros ms lcidos que he ledo sobre el tema: Des-sionizacin o barbarie, sa es la disyuntiva, segn l, y lo suscribo plenamente.

-Vittorio Arrigoni, autor de Gaza. Seguimos siendo humanos vive en Gaza, quin es Vittorio Arrigoni?, son as vuestros autores?

La mayora son profesores universitarios en extremo crticos con el sionismo y en extremo rigurosos en sus reflexiones. No creo que tengan muchos ms puntos en comn. Algunos son judos y otros no, pero esa es una cuestin irrelevante. Lo importante es la calidad de sus reflexiones y de su trabajo historiogrfico en el mbito que nos ocupa. Personalmente, aprecio mucho el caso de Ilan Papp, que tuvo que exiliarse de Israel ante las continuas amenazas de muerte que reciba y la creciente friccin con el establishment acadmico israel y la atmsfera de encono dirigida contra l y su familia. El caso de Vittorio es diferente. No tiene ctedra ni despacho, ni falta que le hace. De Vittorio lo ignoro casi todo. S que ha pasado mucho tiempo en Gaza y que ahora sigue por all. S que se jug la vida quedndose a recibir Plomo Fundido a bordo de ambulancias palestinas y s que encarna un modelo humano en regresin, casi olvidado, de cronistas que escriben desde el fondo de la fosa y que encienden la palabra contra aquellos que reclaman el papel de vctimas desde su estrado de verdugos. Los que han visto el documental de Alberto Arce, To Shoot an Elephant, han visto a Vittorio: el hombre de pipa y gorra que deambula por la zona cero cegado de dolor, o quiz en parte iluminado, no lo s. Yo no pude comunicarme directamente con Vittorio para la edicin del libro, slo a travs de un amigo suyo que ejerci de intermediario. Para el otoo, nuestra idea y la de Paz con Dignidad, coeditora del libro, es traer a Vittorio a Espaa para que nos ofrezca, como dira l, otro banquete indigesto sobre la realidad y las pesadillas de Gaza. Si conseguimos financiacin y l puede salir a tiempo y tomar un avin en El Cairo, lo tendremos por aqu en octubre. Y habr que escucharle.

Esperamos los libros de Bsforo. Muchas gracias por tus palabras para rebelion.org

Ramn Pedregal Casanova es autor de Siete Novelas de la Memoria Histrica. Posfacios, editado por Fundacin Domingo Malagn y Asociacin Foro por la Memoria. ([email protected]yahoo.es) (foroporlamemoria.org)



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