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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2010

Monsanto, mon Dieu!

Paco Puche
Revista El Observador


Paco Puche dedica esta colaboracin con  www.revistaelobservador.com a la historia de Monsanto, multinacional que controla ms del 90% de las semillas transgnicas que se venden en todo el mundo. Esta historia nadie la ha relatado mejor que Marie-Monique Robin, en su reciente libro titulado El mundo segn Monsanto. De la dioxina a los OGM. Una multinacional que les desea lo mejor, explica el veterano ecologista malagueo.
La esperanza de la industria es que con el tiempo el mercado est tan inundado [de transgnicos] que no se pueda hacer nada. Lo nico que podrn hacer ser rendirse.
Don Westfall Asesor de la Industria Biotecnolgica de EEUU, 2001

Las  encuestas en Europa reflejan una opinin radicalmente contraria a los alimentos transgnicos. Para el caso de Espaa, el barmetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociolgicas) de septiembre de 2006, a la pregunta realizada a los encuestados sobre aquello que ms les preocupaba en lo relativo a la alimentacin, en una relacin de trece posibilidades (vacas locas, gripe aviar, salmonela, transgnicos, etc.), la sealada en primer lugar era la de los alimentos genticamente modificados o alimentos transgnicos. En Alemania el 95% de los consumidores los rechaza y en EEUU, en el Estado de Nueva York, el 39 % es contrario frente al 33% que los acepta (en 2003) [1].

Qu  est pasando que, frente a tanto rechazo desde 1994, fecha en que se autorizan en EEUU el cultivo de las primeras semillas transgnicas, hoy hay en el mundo ms de 125 millones de hectreas sembradas de distintos cultivos de organismos genticamente modificados (OGM)?

La  explicacin la podemos obtener siguiendo la historia de Monsanto, multinacional que controla ms del 90% de las semillas transgnicas que se venden en todo el mundo. Y esta historia nadie la ha relatado mejor que Marie-Monique Robin, en su reciente libro titulado El mundo segn Monsanto. De la dioxina a los OGM. Una multinacional que les desea lo mejor [2].

Los orgenes

La empresa Monsanto naci en Saint Louis, Missouri, en 1901 dedicada a la fabricacin de sacarina que venda a Coca-Cola. En 1935 compra la Swan Chemical Co. que ya fabricaba los PCB (policlorobifenoles). Esta sustancia sinttica tena mltiples usos como lquido refrigerante y como lubricante, pero tambin representaban un grave riesgo para la salud, que la empresa conoca pero hizo como si no pasara nada hasta su prohibicin definitiva en 1977, como demuestra la montaa de documentos procedentes de los archivos de Monsanto que con motivo de una querella contra la multinacional ordena un tribunal abrir (o.cit., p.36 y 37).

Monsanto monopoliza la produccin de PCB en todo el mundo y la extiende por todas partes.

Los  PCB han contaminado todo el planeta y por sus persistencia en la naturaleza, como dice la autora que glosamos, hay muchas posibilidades de que el PCB ronde durante mucho tiempo a la empresa de Saint Louis, al igual que las dioxinas, de las que ella fue una productora avezada (p. 57).

Las dioxinas, el Roundup y las hormonas de crecimiento bovino: una sntesis

La  historia no acaba aqu. Encontramos a Monsanto en la fabricacin de dioxinas, la molcula ms peligrosa que haya inventado el hombre nunca (p.61). La dioxina es un producto derivado de la fabricacin de herbicidas, inventado durante al Segunda Guerra Mundial y cuyo auge coincide con la llamada revolucin verde. Monsanto monta su empresa especfica en 1948 y trabaja estrechamente con el Pentgono para desarrollar su uso como arma qumica, por eso la autora comenta que la agricultura industrial nunca habra nacido sin la estrecha colaboracin entre el ejrcito y la ciencia. La peligrosidad de este producto salta a la luz pblica en julio de 1976 con el accidente ocurrido en Italia y que se recuerda como la catstrofe de Seveso.

Monsanto tambin fabrica en gran escala el DDT durante la Segunda Guerra Mundial y es la que obtiene el contrato para producir el agente naranja (dioxina) para la Guerra de Vietnam, con objeto de destruir las cosechas y matar de hambre a los poblaciones enemigas.

Desde 1962 a 1971 se han vertido 80 millones de litros de defoliantes sobre 3,3 millones de hectreas de selvas y tierras de labor. Ms de 3.000 pueblos fueron contaminados y el agente naranja derramado representa 400 Kg. de dioxina pura (la disolucin de 80 gramos de dioxina en una red de agua potable podra eliminar a una ciudad de ocho millones de habitantes [3]).

Dice la publicidad de Monsanto que el glifosato es menos txico para las ratas que la sal de mesa ingerida en gran cantidad, y llevan razn. El glifosato es el principio activo contenido en el conocido Roundup, y es el propio Roundop el que es txico y no su principio activo. El glifosato no puede por si solo penetrar en las clulas necesita coadyuvantes, sustancias a menudo guardadas en secreto por el fabricante que son las que permiten hacer la funcin herbicida al glifosato. Pero segn los trabajos del profesor Robert Bell, del CNRS francs (Centro Nacional de Investigacin Cientfica), el Roundap desencadena la primera etapa que puede conducir al cncer, que se desarrollar treinta o cuarenta aos ms tarde (pp. 130-131).

Y, asimismo, en la entrevista de Monique Robin con el cientfico francs Gilles-ric Sralini, en 2006, relatada en su libro se llegan a conclusiones contundentes: el Roundup es un asesino de embriones y en concentraciones ms dbiles es un perturbador endocrino para los fetos.

El profesor Sralani, que trabaja para la Comisin Europea para evaluar los efectos de los alimentos transgnicos en la salud, ha recibido duros ataques de la industria de la agrobiotecnologa y cientficos afines, por sus recientes afirmaciones contundentes. De sus investigaciones sobre los efectos del Roundup sobre clulas humanas ha concluido que directamente las mata. [4]

Pero las pruebas en que se basa la homologacin del Roundup se hicieron con la materia activa sola (p. 135). Este es el truco de la propaganda de Monsanto.

En 1993, el ministerio estadounidense FDA (Food and Drug Administration) dio permiso a Monsanto para comercializar la hormona de crecimiento bovino obtenida por manipulacin gentica (rBGH), hormona que se inyecta a las vacas para que produzcan ms leche, En abril de 1998, un informe oficial del gobierno canadiense destap el escndalo poltico y cientfico que supuso esta autorizacin. Tanto Monsanto como la FDA ocultaron datos esenciales. [5]

Trabajos cientficos serios han cuestionado el uso de esta hormona. La consideran daina para la salud de las vacas y para la salud humana. En efecto, la hipfisis de las vacas y la humana producen cada una de ellas una hormona especfica de crecimiento, pero ambas provocan la produccin de una misma sustancia, la IGF I (factor de crecimiento insultico tipo I). El nivel de IGFI es notablemente superior en leche producida por vacas tratadas con la hormona rBGH que en leche natural. Este aumento de la citada sustancia multiplica por cuatro en los hombres el riesgo de tener cncer de prstata y por siete en las mujeres el de tener un cncer de mama. (p.156)

Igualmente, el forzamiento de las vacas hacia una productividad mayor da lugar a frecuentes casos de mastitis que deben ser tratados con antibiticos. De resultas de la ingestin de este tipo de leches los antibiticos son absorbidos por la bacterias intestinales con lo que cada vez ms de ella presentan resistencia a los mismos. Como consecuencia del uso abusivo de antibiticos tras un siglo de declive, la tuberculosis est en plena recrudescencia. Un tercio de los casos detectados en la ciudad de Nueva York en 1991 se deben a cepas resistentes a uno o varios medicamentos (p.160). O bien, otro dato inquietante es que en 1979 solo el 6% de las cepas de neumococos, bacteria causante de la neumona, eran resistentes a la penicilina; diez aos ms tarde la cifra haba aumentado al 44% en Europa.

Tras la fuerte polmica, la hormona est oficialmente prohibida en la Comunidad Europea desde el 1 de enero del ao 2000.

Monsanto y los transgnicos

Vaya por delante una declaracin de principios sobre los seres vivos manipulados genticamente: la biosfera no debe transformarse en un laboratorio de alto riesgo, los seres humanos no debemos ser tratados como conejillos de indias por unas pocas empresas transnacionales vidas de recoger beneficios y de consolidar su poder [6].

Hasta ahora hemos tratado a Monsanto en su vertiente de industria qumica con lo que los productos por ella fabricados, por muy letales y criminales que hayan sido son reversibles: una vez dejamos de fabricar, pasados los tiempos de persistencia, a veces grandes, y descontaminando las zonas afectadas podemos restaurar la normalidad. Pero con lo seres vivos manipulados genticamente no ocurre lo mismo, tienen un cierto carcter irreversible e incontrolable. La esencia misma de la vida est en su capacidad de multiplicarse, autoreproducirse y en la recombinacin de material gentico de manera imprevisible. En definitiva, la diseminacin de OGM puede alterar los mecanismos, los ritmos y la orientacin de la evolucin de las especies, con imprevisibles repercusiones para la estabilidad ecolgica de la biosfera y para la permanencia de la especie humanan sobre la misma.

Estamos ante un asunto de mayor cuanta, donde la especie humana se las juega a cambio de seguir dando ms beneficios a Monsanto.

Porque Monsanto, como hemos dicho, controla ms del 90% de la venta de los OMG en el mundo. Es un monopolio. Una vez que logra clientes suficientes los tiene en sus manos. Inicialmente la publicidad y unas promesas de semillas milagrosas hacen el trabajo; despus unos contratos leoninos (prohibicin de resembrar, compra del paquete semillas-pesticidas, obligacin de utilizar solo el Roundup y no un genrico, etc.); el chantaje para los que quieren volverse atrs negndoles la venta de las dems semillas de las que son tambin grandes proveedores (los primeros del mundo); un derecho a inspeccionar sus campos; una persecucin judicial implacable a los contaminados o a los que reutilicen las semillas; el fomento de la delacin (en 1999 la lnea de los chivatos recibi 1.500 llamadas); un lobby muy potente y un apoyo cientfico y de la Administracin ad hoc hacen el resto.

Este monopolio amenaza la seguridad alimentaria, sobre todo en pases empobrecidos, donde ms de mil quinientos millones de personas sobreviven gracias a la conservacin de las semillas (p. 296).

Pero a pesar de todo este podero los resultados no alcancen las promesas que se haca as mismo la empresa. Como dice Greenpeace [7], las posibilidades de un mundo sin transgnicos sigue abierta, porque el 92% de las tierras cultivables en el mundo est libre de OMG; porque solo cuatro pases cultivan el 90% del total (EEUU el 53%, Argentina el 18%, Brasil 11,5% y Canad el 6.1%); porque solo hay en el mercado cuatro semillas que s se cultivan en cantidades importantes (soja, maz, algodn y colza); porque en Europa solo el 0,119% del terreno cultivable est dedicado a OMG (el 80% en Espaa, unas 75.000 hectreas de maces Bt) frente al 4% dedicado a agricultura ecolgica.

Por todo ello estamos a tiempo de parar de raz este grave peligro.

Unas notas sobre la manipulacin gentica

La manipulacin gentica no tiene nada que ver con lo que los campesinos han venido haciendo desde hace 10.000 aos, que se han esmerado en conservar las mejores espigas de su cosecha para sembrarlas al ao siguiente; ni con la de los fitomejoradores que provocan el cruce entre dos plantas seleccionadas de la misma especie. La manipulacin gentica salta por encima de las barreras biolgicas que separan a las distintas especies, pone fuera de juego los mecanismos naturales de evolucin e interviene en las interacciones gnicas hasta ahora inaccesibles al ser humano.

La tcnica de la manipulacin gentica se puede resumir en dos fases: la primera consiste en extraer el gen que interesa de un organismo donante e incorporarlo a un vector o molcula portadora (normalmente un plsmido o virus); la segunda consiste en implantar este vector en el organismo receptor. Para que el experimento funciones hay que insertar, adems, un promotor (que suele ser un gen procedente del virus del mosaico de la coliflor). Para saber si el experimento ha funcionado es necesario, insertar un gen resistente a los antibiticos y rociar las clulas con una solucin antibitica, y las que sobreviven son aquellas en las que se ha producido la transferencia. Por ltimo, un mtodo que se usa para hacer la transferencia es por medio del bombardeo con un can de genes. Con este procedimiento el gen que se introduce en la planta modificada puede colocarse, al azar, en cualquier parte del genoma.

Una reglamentacin poltica hecha a medida

Antes de que salgan a la calle los primeros alimentos transgnicos, Monsanto libra una dura batalla para que el reglamento regulador les favorezca. Y lo consigue, el 29 de mayo de 1992, se publica el citado reglamento en el que se dice los alimentos derivados de variedades vegetales segn los nuevos mtodos de modificacin gentica se regulan en el mismo marco y segn el mismo enfoque que los surgidos del cruce tradicional de plantas. Es, como se ve, una manera de no distinguir a unos de otros y de banalizar su existencia. Pero ms adelante, el reglamento concede que en la mayora de los casos, los componentes de una planta modificada genticamente sern los mismos que o similares en sustancia a aquellos que se encuentran comnmente en los alimentos, como las protenas, las grasas, los aceites y los hidratos de carbono. Es lo que se llama el principio de equivalencia en sustancia. Con esta coartada se evita que los OMG sean considerados al menos como aditivos alimentarios, lo que permite a las empresas de biotecnologa librarse de las pruebas toxicolgicas previstas pero tambin del etiquetado de sus productos. Un resultado excelente para Monsanto que le permite colocar rpidamente sus productos transgnicos en el mercado con la mnima interferencia gubernamental. Se ha dicho de este asunto que es una de las mayores maquinaciones de la historia agroindustrial (p.223).

Con este reglamento, Monsanto puede decir que han sido las agencias gubernamentales las que han dicho que los OGM no representan ningn problema, y tambin puede cubrirse en caso de que las cosas se pusieran feas.

Las influencias de Monsanto

Segn las cifras proporcionadas por la Comisin Federal Electoral, en 2002 el partido republicano cobraba de Monsanto 1.211.908 dlares frente a 322.000 del partido demcrata; paralelamente, los gastos para actuar como lobby ascendieron oficialmente a 21 millones de dlares entre 1998 y 2001.

Pero ms importante que estos desembolsos es el fenmeno que se llama de puertas giratorias, por medio del cual hay una gran fluidez de movimientos en trabajar para la multinacional y luego para el gobierno y viceversa. Por ejemplo, en la administracin de G.W. Bush se considera que cuatro ministros importantes eran cercanos a Monsanto, incluido Donald Rumsfeld, secretario de Defensa, que haba sido presidente de una filial de la multinacional.

Pero Monique Robin insiste en detallar este fenmeno de confusin. As, refiere puertas giratorias en cuatro sentidos: desde la Casa Blanca hacia Monsanto; desde el Congreso a lobbystas de la multinacional; desde las agencias de reglamentacin hacia la empresa y desde Monsanto hacia las agencias gubernamentales. Todas estas pasarelas con detalles y nombres (p. 248).

Es el caso de Dan Glickman, que entrevistado por Robin en 2006 le comenta: Sabe usted? El sistema de las puertas giratorias no concierne solo a la agricultura, existe en muchos dominios, como las finanzas o la sanidad. Glickman fue secretario de Estado de Agricultura con Bill Clinton desde 1995 a 2001, y fue quin autoriz la salida al mercado de todos los OGM que vinieron despus de la aparicin de la soja transgnica RR (Roundup ready) en 1994. Ya de vuelta de su ardor biotecnolgico, declaraba: Y en tanto que responsable del servicio que regulaba la agricultura, sufr muchas presiones para, digamos, no ser demasiado exigente La nica vez que os hablar de ello durante el mandato de Clinton recib una buena regaina, no solo de la industria, sino tambin de la gente del gobierno, especialmente mal recibido fueron aquellas declaraciones de 13 de julio de 1999 en las que dijo que los contratos firmados con los agricultores deben ser justos, en vez de transformarlos en simples siervos de sus tierras.

La soja transgnica Roundup ready (RR) de Monsanto

La soja RR es una semilla transgnica que tiene implantada un gen de resistencia al herbicida denominado Roundup (cuyo principio activo es el glifosato) de manera que cuando se esparce este herbicida en una plantacin de soja RR todas las hierbas adventicias mueren y la soja RR no es afectada.

Nunca en la historia de la agricultura una invencin tcnica haba sido introducida ms rpidamente. Si en 1996 la soja RR cubra 400.000 hectreas en EEUU en 1997 ya eran 10 millones y 64 en la actualidad. La razn de este milagro lo explica un campesino, en 2006, dueo de una inmensa granja. l argumenta: Ahora ya no labro los campos: pulverizo el Roundup una primera vez, despus siembro directamente en los restos de la cosecha anterior. Es lo que se llama `siembra directa, que permite reducir la erosin del suelo. Luego, a mitad de la estacin aplico una segunda vez el Roundup y normalmente es suficiente hasta la siega este sistema me permite ahorrar tiempo y dinero (p. 292).

Tres promesas se encuentran implcitas en este tipo de argumentaciones: una que al estar autorizado por la Administracin (FDA) no comporta daos ni para la salud ni para el medio ambiente; segunda, que hace necesario un menor uso de herbicidas y tercero que aumenta los rendimientos econmicos y productivos.

A pesar de la opinin de algunos agricultores y de la propaganda de la industria, investigaciones fechadas en noviembre de 2002 [8] muestran que tanto en EEUU como en Argentina la soja transgnica resistente al glifosato requiere mayor uso de herbicidas que la soja convencional. En EEUU se usa, en promedio, entre el 5 y el 10 por ciento ms de herbicida y en Argentina ms del doble que con la soja convencional por el uso extendido de la siembra directa.

En la propaganda que hace Monsanto, se afirma que los transgnicos permiten a los agricultores utilizar menos herbicidas. Es falso! contesta a este argumento el agrnomo Charles Benbrook que trabaj como experto agrcola en la Casa Blanca y en la Academia Nacional de Ciencias. Segn l esta reduccin solo ocurri durante los tres primeros aos de los cultivos, pero desde desde 1999 ya no es el caso, y concretaba: en 1988 el consumo total de herbicidas utilizados por la soja RR era de media al menos un 30% mayor que el de la soja convencional en seis estado (de EEUU) (p.329).

Las razones para este aumento se deben a la aparicin de las hierbas resistentes al glifosato. En efecto, a fuerza de ser fumigadas con Roundup, varias veces al ao y ao tras ao, las malas hierbas desarrollan una resistencia al herbicida tan eficaz como el OGM que las ha engendrado.

Igualmente, un importante estudio de la Universidad de Wisconsin, que investig 3.846 campos de soja en ocho estados de EEUU, estableci que la soja transgnica de Monsanto produce rendimientos menores que la convencional, en un 4% en promedio.

Adems, y sin olvidar los daos para la salud de los residuos del glifosato como observamos ms arriba, se sabe que este herbicida modifica el contenido de hormonas vegetales en las leguminosas, incluida la soja, por lo que puede tambin afectar a la salud humana.

Por ltimo, la promesa de rendimientos no es para los campesinos expulsados por la implantacin de la soja en Argentina. La expansin de la soja transgnica ha permitido a su vez, un proceso de concentracin de la tierra como no se ha visto en la Argentina. Segn el ltimo censo agrario, entre 1991 y 2001 han desaparecido alrededor de 160.000 productores pequeos, dando como resultado que 6.200 propietarios posean el 49.6% del total de la tierra y que 17.000.000 de hectreas se encuentran ya en manos extranjeras [9] e, igualmente, en Paraguay los cultivos de soja cubren ya ms de la mitad de toda la tierra cultivada y el 90% de la misma es transgnica. De resultas, cien mil pequeos agricultores han sido desalojados de sus tierras.

Cmo ocurre este desalojo? Jorge Galeano, del Movimiento Agrario Popular de Paraguay, entrevistado por Robin, en enero de 2007, lo cuenta as: la tcnica de los sojeros es siempre la misma: primero se ponen en contacto con las familias ofrecindoles comida y juguetes Luego vuelven y les proponen alquilarles sus parcelas de terreno firmando un contrato de tres aos. Las familias siguen viviendo all pero enseguida se ven afectados por las fumigaciones y entonces les proponen comprarles directamente las tierras. Como estas tierras no tienen ttulos de propiedad los productores compran a los funcionarios bien situados de Asuncin y as se convierten en los propietarios legales Entonces llegan los buldzeres que lo destruyen todo y al ao siguiente instalan el monocultivo (p.415).

El aumento vertiginoso de las superficies sembradas de soja RR en Argentina, Paraguay y Brasil, se destinan preferentemente a la exportacin y se usa para piensos en la alimentacin de aves y cerdos en explotaciones intensivas y ,cada vez ms, como agrocombustibles para llenar el depsito de los coches. Robin furiosa ante el espectculo que ve en estos pases del Sur, en donde tambin los sojeros usan mtodos violentos para echar a las gentes de sus casas y campos, exclama indignada: estos hombres y estas mujeres mueren para que los cerdos y los pollos de la gran Europa puedan comer soja porque nosotros ya no somos capaces de alimentarlos con alimentos producidos localmente (p.420). Es la dictadura de la soja.

El maz y el algodn transgnicos Bt de Monsanto

La mayor parte de las semillas transgnicas actualmente existentes estn manipuladas para incorporar dos propiedades principalmente: una la de ser resistentes al glifosato (que es el caso de la soja RR que hemos visto y de la colza RR) y otra la de incorporar un insecticida para proteger a las plantas de determinados insectos (es el caso del algodn Bt y el maz MON 810 de Monsanto y del maz Bt 176 de Syngenta)

La distribucin de las semillas transgnicas en el mundo es como sigue: 70 % modificadas para usar glifosato, 29 % incorporan el insecticida Bt (Bacillus thuringiensis) y el 1% incorpora otras propiedades.

El Bt (Bacillus thuringiensis) es una bacteria que se utiliza en agricultura ecolgica y tambin en ingeniera gentica como genes incorporados al organismo receptor, que le permiten producir una sustancia insecticida o txica.

En el caso del maz MON 810 de Monsanto, se ha producido la modificacin gentica por la tcnica de bombardeo de partculas de ADN cuyos resultados, ya vimos, son azarosos. Segn la propia Comisin Europea la creacin de OGM est rodeada de incertidumbres

Los estudios realizados por investigaciones independientes de la propia Monsanto han puesto de manifiesto los siguientes problemas:

- Algunas toxinas Bt no se destruyen por completo durante la digestin y pueden provocar una potente respuesta inmunolgica en mamferos;

- Si los genes Bt pasan a bacterias estomacales, nuestra flora intestinal podra convertirse en una fbrica viviente de protenas insecticidas;

- los insectos plaga contra los que va el trasgn pueden hacerse resistentes a la toxina insecticida. Algunos estudios han concluido en Navarra que estn apareciendo resistencias al Bt en el taladro del maz;

- Estas resistencias pueden que invaliden el uso del Bt en la agricultura ecolgica, que se utiliza como un valioso plaguicida que, de forma natural, no da lugar a resistencias;

- La toxina Bt puede afectar a especies protegidas, como es el caso comprobado de la mariposa monarca

- Puede afectar a insectos beneficiosos, la denominada fauna amiga;

- Las abejas pueden verse afectadas en su comportamiento alimentario y en su proceso de aprendizaje;

- El Bt usado en agricultura ecolgica se descompone con los rayos ultravioletas, por eso se aplica de noche, pero el procedente de trangnicos se puede acumular en los suelos afectando a las larvas de insectos y a las lombrices;

- El Bt puede pasar de los campos de cultivo a los cursos fluviales, dispersndose a largas distancias y afectando negativamente a especies importantes

Por todas estas razones muchas organizaciones ecologistas y campesinas se oponen a este tipo de cultivos.

Aunque Monsanto en su propaganda afirma que nuestros productos proporcionan importantes beneficios econmicos no slo a los grandes productores, sino tambin a los pequeos, el hecho es que en la India, desde la introduccin de los cultivos de algodn transgnicoBt de Monsanto, han aumentado los suicidios de campesinos.

La entrevista de Robin (pp. 426 y ss), en 2006, a Kishor Tiwari, dirigente del movimiento Campesino VJAS del Estado de Maharashtra, al sudeste de la India, proporciona respuestas que no dejan lugar a dudas: Este hombre joven, del que hoy celebramos el funeral, bebi un litro de pesticida en esta regin hay una media de tres suicidios al da (despliega un mapa de la regin lleno de dibujos de calaveras y prosigue) representan todos los suicidios que hemos registrado entre junio de 2005, fecha de la introduccin del algodn Bt en el Estado, y diciembre de 2006, en total 1.280 muertos, Uno cada ocho horas!, en cambio aqu donde se produce arroz, como ve, prcticamente no hay suicidios! Por eso decimos que el algodn Bt est provocando un verdadero genocidio.

Quienes venden las semillas transgnicas suministran tambin los abonos y pesticidas, y prestan dinero a tasas usureras. Los campesinos estn encadenados a los comerciantes de Monsanto a causa de la deuda.

Todos ellos estn endeudados a cuenta del bajo precio a que se cotizan sus cosechas y por la importacin de algodn subvencionado procedente de EEUU. La gente est desesperada y no quiere ms algodn Bt. Y porqu no vuelven al algodn convencional?, la respuesta es que estos campesinos tendrn muchos problemas para encontrar semillas de algodn no transgnico porque Monsanto controla la casi totalidad del mercado. En esta tesitura, atrapados entre las deudas, los bajos precios y Monsanto se desesperan y terminan suicidndose muchos de ellos.

Trabajos realizados en 2002 y 2003 en unan vasta investigacin sobre el terreno, en el Distrito de Warangal, donde 1.200 campesinos haban sucumbido a las promesas de Monsanto, dieron resultados incuestionables los costes de produccin del algodn Bt han sido de media 1.092 rupias por acre (unos 50 por ha los salarios de la mayora de los obreros era de 110 al mes) ms elevados que los del algodn no Bt. Adems la bajada de rendimientos para el Bt ha sido del 35%... El 78% de los agricultores declararon que no lo volveran a plantar al ao siguiente (p.438)

La ley de Monsanto

En diciembre de 2004, Marie-Monique Robin se entrevista con Vandana Shiva (pp. 449 y ss), la clebre activista india. Hablan de las llamadas revoluciones verdes:

Desgraciadamente, la segunda revolucin verde, la de los OGM, ser an ms mortfera -concreta Vandana. -En qu se diferencian? -Pregunta Robin. - La primera estaba dirigida por el sector pblico, la segunda por Monsanto, La primera tena como objetivo proporcionar ms comida, aunque como objetivo oculto el vender ms productos qumicos. La segunda revolucin solo tiene como objetivo aumentar los beneficios de Monsanto, que ha logrado imponer su ley en todo el mundo -responde Vandana. -Qu es la ley de Monsanto? -pregunta Robin. -Es la de las patentes. El verdadero objetivo de la empresa no es la manipulacin gentica sino obtener patentes y una vez que haya puesto como norma el derecho de propiedad de los granos modificados genticamente podr cobrar royalties; dependeremos de ella para cada grano que sembremos y para cada campo que cultivemos [ y aunque en la India est prohibido patentar semillas] Monsanto y el gobierno estadounidense llevan diez aos presionando al gobierno indio para que aplique el acuerdo ADPIC (Acuerdo relativo a los aspectos de la propiedad intelectual que afectan al comercio) de la organizacin Mundial de Comercio (OMC) -explica Vandana. -Y qu consecuencias tiene el patentado del ser vivo para las poblaciones del sur? -pregunta Robin fascinada. -Son enormes!, porque las patentes desempean el mismo papel que le movimiento de los enclousures [10] en la Inglaterra del siglo XVI -dice Vandana.

El acuerdo ADPIC fue concebido por las multinacionales para apropiarse de los recursos genticos del planeta, especialmente de los pases del sur que son los que poseen la mayor diversidad. El acuerdo se concreta diciendo que una patente obtenida en EEUU, por ejemplo, por Monsanto, sea aplicable automticamente en todo el mundo, y que no encuentre las particularidades de India o Argentina que no patentan seres vivos.

El acuerdo ADPIC es incompatible con la Convencin sobre la Biodiversidad firmada en 1992 en Ro. Por eso EEUU no firm esta Convencin.

Un coloso con pies de barro

Pero, quin hay detrs de todo este tinglado tan siniestro? Una ideologa: obtener beneficio a toda costa y cuanto ms mejor, ahora y en el futuro. Es esa retroalimentacin del capitalismo que terminar, antes o despus, en su autodestruccin, mayor an que la actual.

Y unos accionistas: bancos importantes ( Deutsche Bank, Barclays, Morgan Stanley, Goldman Sachs), grandes empresas (General Electric) y grupos de inversin (Fidelity Investment, TIAA-CREFF) (p. 466)

La TIAA-CREFF , con el 1.5% de acciones de Monsanto, es un prestigioso fondo de pensiones que representa una de las instituciones financieras ms importantes de EEUU, que presume de hacer inversiones responsables. Esta prctica es lo que se llama responsabilidad social corporativa (RSC) o lavado de imagen. Interpelados por la autora del libro, comentan que los OGM no estn desprestigiados en EEUU.

En 2005, se publica un informe titulado Monsanto y la ingeniera gentica: los riesgos para los inversores, por una empresa de anlisis extrafinancieros (p. 468), en el que se da a la empresa el peor rating medioambiental de los posibles. En conversacin con el autor, ste explica los factores de riesgo de Monsanto: los OGM son los productos ms fuertemente rechazados que hayan existido nunca ms de 35 pases han anunciado la limitacin de importaciones y exigen el etiquetado de los alimentos muchos grandes distribuidores europeas ( Nestl, Unilever, Carrefour, etc.) han establecido medidas para asegurarse de que no se utilizan ningn ingrediente transgnico en sus productos, En EEUU Monsanto ha tenido que retirar de los mercados sus patatas Bt despus de que empresas como McDonalds, Burger King y otras se negaran a comprarlas

Como hemos visto ms arriba, a pesar de las ingentes inversiones y presiones realizadas, y de todo el podero de Monsanto, el 92% de todas las tierras cultivables sigue libre de OGM, y las resistencias de la sociedad no paran de aumentar.

Los gigantes con pies de barro, a la larga resultan fcilmente abatibles por esa nube de mosquitos denominados pequeos David.

Las resistencias. El caso de Percy Schmeiser

El canadiense Percy Schmeiser representa la bestia negra de Monsanto, una china en su zapato, el hombre que se rebel contra Monsanto (p. 320). Este agricultor desde hace cincuenta aos cultiva una explotacin familiar de 600 hectreas. Su caso empez en verano de 1997, cuando trata de eliminar adventicias con Roundup y se da cuenta que resisten a la fumigacin; la multinacional le informa de que se trata de la colza RR lanzada hace dos aos al mercado. Cuando al cabo de dos aos se dispone a segar su colza, desde Monsanto le informan que han detectado colza transgnica en sus campos. Ha sido contaminado por sus vecinos convertidos a los OGM. Por los anlisis de muestras tomadas por Monsanto en su granja, ilegalmente, se revela que el 90% est contaminado a causa de los vecinos.

La multinacional le ofrece un acuerdo amistoso so pena de ser llevado a los tribunales. Como se resiste se juzga el caso y el juez dictamina, en 2001, algo sorprendente: que un granjero cuyo campo contiene plantas procedentes de semillas tradas por el viento desde el campo de un vecino, o germinadas por el polen aportado por insectos, pjaros o el viento, puede poseer estas semillas o plantas aun cuando no tuviera intencin de plantarlas porque equivale a apropiarse de la esencia de la invencin de los demandantes utilizndola sin su permiso () Lo condena a 15.450 dlares canadienses (unos 11.350 ) y a las costas.

Es un veredicto extraordinario, supone que un agricultor infringe la ley de patentes cuando es contaminado por OGM sin su consentimiento. Schmeiser apela y vuelve a perder. No se rinde a pesar de que ha sacrificado todos los ahorros de su jubilacin (tiene 70 aos) y parte de sus tierras para su defensa (200.000 dlares canadienses, o 147.000 euros). Ya no es cuestin de Schmeiser, sino de todos los campesinos mundo dice, y acude al Tribunal Supremo de Canad. El 21 de mayo de 2004 este tribunal emite un veredicto muy esperado: por cinco votos a cuatro los jueces confirman ambas decisiones anteriores, pero, curiosamente, eximen al granjero de pagar los daos y perjuicios, as como los gastos judiciales de la empresa. El comentario a este juicio casi salomnico es como comenta la prensa dan con una mano lo que quitan con la otra. Pero para la empresa es una victoria por lo que comentan la decisin refuerza nuestra manera de hacer negocios (p. 324). Las espadas, pues, siguen en alto.

La contaminacin de los OGM hacia la agricultura convencional o ecolgica, respaldada con sentencias de este tipo, refuerza el argumento dado en cabeza de este artculo por los representantes de la industria biotecnologa: con el tiempo el mercado estar inundado y lo nico que los campesinos y consumidores podrn hacer es rendirse a los pies de Monsanto. Pero ya hemos visto que no es as. El gigante tiene los pies de barro.

En efecto, en 2007 Percy Schmeiser, demand judicialmente a la trasnacional Monsanto que pagara por la limpieza de sus campos porque haban sido contaminados con colza transgnica patentada por esa compaa. Ya en la corte, en marzo de 2008 el juez orden a Monsanto a pagar la descontaminacin. El pago fue por 640 dlares canadienses, "y ya puede uno imaginar la pena que le dio a una multinacional de ese tamao pagar esa cuenta ( pero) es una gran victoria no slo para mi familia, sino para todos los agricultores, pues establece un precedente de que Monsanto y cualquier otra compaa tiene que limpiar por la contaminacin de transgnicos. Esto es importante pues entramos en el rea de las responsabilidades, ha comentado Schmeiser despus de la sentencia y de llevar ms de diez aos luchando contra Monsanto.

A modo de resumen

Cinco pases, cuatro productos, dos propiedades, dos funciones, una multinacional forman el cuadro de los cultivos transgnicos: (EEUU, Canad, Brasil, Argentina e India: soja y colza RR, maz y algodn Bt: incorporar resistencia a herbicida e insecticida: engordar el ganado y llenar el depsito para Occidente: Monsanto.)

Como se ve, se trata de cultivos para alimentar el ganado o para usos industriales, nada que ver con paliar el hambre de los 1.020 millones de hambrientos que existen hoy en el mundo

Con unos peligros nada desdeables. He aqu un declogo de los mismos:

  1. Riesgo para la salud pblica
  2. Contaminacin gentica incontrolada
  3. Aumento de la contaminacin qumica por mayor uso de biocidas.
  4. Prdida creciente de biodiversidad agropecuaria y silvestre.
  5. Aumento de la inseguridad y prdida de soberana alimentaria
  6. Enorme concentracin de poder en unas pocas empresas
  7. Degradacin de la democracia: puertas giratorias y lobbys
  8. Incremento de la desigualdad Norte-Sur
  9. Perjuicios para agricultura ecolgica: contaminacin
  10. Privatizacin y mercantilizacin de los seres vivos: patentes [11] 

Finalmente, un gigante con los pies de barro.

CODA

"Cuando se preocupa al ver a los cinetficos tratando de reconstruir las formas de vida a su criterio (mediante la ingeniera gentica). la gente crea o no en Dios, reaccina por respeto a la creacin, por deferencia hacia lo que 3.000 millones de aos de evolucin han producido desde las algas azules. Por qu tienen ms confianza en esa herencia? Por que es el resultado de mltiples intentos, mltiples errores, una seleccin fantstica, y funciona. Saben perfectamente que ha habido fallos, enfermedades genticas, etc. No obstante el pblico no est convencido de que los manipuladores, sometidos a presin, vayan a encontrar lo mejor. Esta especie de fe en la naturaleza, que poco importa a algunos desde la superioridad de sus arrogantes certezas, no es ms que sentido comn: el respeto a la vida" [12]

Lo dicho.

Cuadro cronolgico

1980

El Tribunal Supremo de EEUU declara patentable, por primera vez, un microorganismo transgnico

1989

Enfermedad producido por el L-triptfano- complemento alimenticio manipulado genticamente. Prohibido en EEUU en 1991

1992

Aprobacin en EEUU del Reglamento sobre transgnicos (FDA, Federal Register, vol 57 n 104 de 26 de mayo)

1993

El FDA autoriza la hormona transgnica de crecimiento bovino rBGH

1994

La FDA autoriza en EEUU la salida al mercado de la soja transgnica RR

1994

La marca de tomates Flavr Savr es el primer producto transgnico que sale al mercado, en EEUU. Fracas, se retiraron en 1996

1996

La UE autoriza la importacin de soja RR de Monsanto y el maz Bt de Novartis- hoy Syngenta.

1998

Se autoriza en Espaa el cultivo comercial de OMG

1996

Autorizada en Argentina la soja RR

1998

El Parlamento Europeo aprueba, con fortsima presin, el texto sobre patentes biotenolgicas de la Comisin Europea

1998

Se inicia el cultivo de maz transgnico en Catalua

1998

Cultivo en Espaa del maz Bt 176 de Syngenta hasta 2005 que se retira. En EEUU haba sido retirado en 2001

1998

Se patenta la tecnologa Terminator (semillas de un solo uso) en EEUU, En 1999, Monsanto se compromete a no comercializarlas (web Monsanto) Y NNUU vota una moratoria que sigue en vigor

1999

La UE declara una moratoria a la importacin de OGM de cinco aos

1999

Etiquetado obligatorio en la UE

1999

Se publica en Nature el estudio de la U. de Cornell sobre los efectos letales del maz Bt de Novartis sobre las orugas de la mariposa monarca

2000

Prohibicin en Europa de la hormona de crecimiento bovino (rBGH)

2000

Se descubren en tiendas de EEUU alimentos con maz transgnico StarLink, solo apto para animales

2001

Se publica en Nature el estudio de Quist y Chapela, de la Univ. de Berkeley, mostrando que el maz criollo de Ooxaca estaba contaminado por genes de RR y Bt. Mxico no cultivaba maces transgnicos

2001

El gobierno mexicano detecta contaminacin gentica en variedades indgenas de maces importados de EEUU

2004

Monsanto renuncia a sacar al mercado el trigo Roundup ready

2004

Entra en vigor en UE el etiquetado obligatorio de OMG: ms de 0.9% de ingredientes, aditivos o aromas en alimentacin, y en piensos animales con ms de un 0.9 de OMG. No es obligatorio en productos que procedan de animales alimentados con OMG (carne, leche, huevos, etc.)

2006

El caso Chino: estudio de la Univ. De Cornell y de la Academia China de Ciencias que muestra que a partir de tercer ao tienen prdidas en el algodn Bt sembrado en China

2008

Percy Schemeiser gana una sentencia a Monsanto por contaminacin

Bibliografa y referencias:

[1] Riechmann, J. (2004): Transgnicos: el haz y el envs. Una perspectiva crtica, Libros de la Catarata. (p.211 y 236).

[2] Robin, M-M. (2008): o. cit. Ediciones Pennsula (521 pginas).

[3] Le Monde, 26 de abril de 2005.

[4] Rebelin, 24 de abril de 2009, Los transgnicos son txicos para la salud humana , entrevista en la Vanguardia.

[5] Riechmann, o.cit., p. 101.

[6] Riechmann, o.cit., p. 106.

[7] Greenpeace (2009), Hechos y datos sobre OMG, p. 2.

[8] Benbrook, Ch. (2002), Economic and Environmental Impacts of First Generation Genetically:Lesson from the United States, en Riechmann o.c., pag 165.

[9] Lapolla, A. (2004), Del granero del mundo al hambre generalizado, en Ecoportal.net , 1 de junio.

[10] El movimiento de los enclousures hace referencia a la prdida de bienes y derechos comunes en los territorios pblicos, comunales o privados que poco a poco, y desde el siglo XVI, se van cerrando al comn. Es un proceso de privatizacin enorme avant la lettre.

[11] Riechmann, o. cit. p. 249.

[12] Pelt, J-M. y otros (2001): La historia ms bella de las plantas, Anagrama, p. 193.

Fuente: http://www.revistaelobservador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3958&Itemid=64

 


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