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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2005

Yo tambin votara s

Miguel Izu
Diario de Noticias


Me refiero al referndum convocado para el prximo 20 de febrero sobre el tratado por el que se establece una Constitucin para Europa. Votara s sin ninguna duda si lo que se sometiera a consulta popular fuera lo que se sugiere en la campaa institucional que est haciendo el Gobierno, en la cual por radio y televisin nos leen unos pocos y elegidos artculos de los 448 de que consta dicho tratado. Votara a favor de los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, tal como lee Emilio Butrageo. Votara a favor de la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el respeto mutuo entre los pueblos, el comercio libre y justo, la erradicacin de la pobreza y la proteccin de los derechos humanos que recita Johan Cruyff. Dara un s rotundo al derecho a la libertad de expresin tal como invoca el tratado y leen Iaki Gabilondo y Luis del Olmo, y tambin a que la Unin Europea fomente la cohesin econmica, social y territorial y la solidaridad entre los Estados miembros, respete la riqueza de su diversidad cultural y lingstica y vele por la conservacin y el desarrollo del patrimonio cultural europeo, como explica Loquillo.

Sucede que no es eso lo que se somete a referndum, por mucho que lo sugiera la engaosa y manipuladora campaa gubernamental. Todo eso ya lo tenemos aprobado. Est incluido en el Tratado de la Unin Europea que se concluy en 1992 en Maastricht y que fue reformado posteriormente en 1997 por el Tratado de msterdam y en 2001 por el Tratado de Niza.

Tampoco se somete a votacin, aunque algunos puedan pensarlo as debido a la campaa de desinformacin a la que nos vemos expuestos, si debe existir o no la Unin Europea, que ya existe y no dejar de existir aunque votemos no; ni si vamos a seguir perteneciendo a ella, que vamos a seguir perteneciendo en todo caso. Ni si vamos a seguir percibiendo fondos europeos, que triunfe el s o el no los vamos a percibir en mucha menor medida que hasta ahora, porque desde el ao pasado ya no somos quince sino veinticinco a repartir y no se prev un aumento del presupuesto de la Unin. Tampoco la pregunta es si la integracin en las instituciones europeas ha sido positiva o no; porque la pregunta se refiere al futuro y no al pasado.

Lo que se nos pregunta ahora es si estamos de acuerdo con el tratado internacional concluido en Roma en octubre de 2004 (que no Constitucin, en sentido estricto, como reconoce cualquier jurista y ha dicho expresamente el Tribunal Constitucional) que refundira y sustituira al Tratado de la Unin Europea y al primer Tratado de Roma que estableci la Comunidad Europea. Este nuevo tratado recoge muchos de los contenidos de los anteriores tratados; y muchos de esos contenidos, como los que se leen en la campaa de propaganda oficial, son difcilmente impugnables. Todos, o casi todos, estamos de acuerdo con ellos. Pero debemos leerlos dentro del contexto completo.

La pregunta que debemos hacer es: qu aporta de nuevo el tratado ahora sometido a consulta popular? Qu cambios supone en la organizacin y en la futura accin de la Unin Europea? Porque ser lo que cambia, y no lo que permanece, lo que justifique optar en un sentido o en otro a la hora de votar.

Entre lo que cambia, hay que reconocer que hay algunos contenidos positivos. Se dota a la Unin Europea de personalidad jurdica, se unifican y simplifican los tratados anteriores (aunque no suficientemente, el nuevo texto sigue siendo largo y farragoso); eleva la carta de derechos fundamentales al rango constitucional, aunque no establece mecanismos de garantas nuevos ni superiores a los ya existentes; refuerza el papel del Parlamento Europeo y el control por los parlamentos nacionales de la poltica comn; reduce el poder de veto de los Estados con el mecanismo de doble mayora de estados y de poblacin.

Pero los hay tambin negativos. Mantiene el sistema de reforma propio de los tratados internacionales, por unanimidad de los Estados miembros, sin participacin de los ciudadanos europeos como tales a travs del Parlamento Europeo o de referndum del conjunto de la Unin, lo que aleja la posibilidad de tener una verdadera Constitucin. Afirma y blinda un modelo econmico neoliberal de libre mercado basado en la competitividad y en la liberalizacin (lese privatizacin) de servicios; reafirma el pacto de estabilidad en torno al dficit cero; las polticas sociales y fiscales estn sujetas a la unanimidad, y por lo tanto al derecho de veto, lo que dificulta una convergencia de derechos sociales. Establece una poltica exterior potencialmente militarista, subordinada a los Estados Unidos y a la OTAN.

Sin duda, el Tratado por el que se establece una Constitucin para Europa es un paso ms en la construccin europea. Pero, a mi entender, un paso escorado en una direccin que no es la correcta, y que si es seguido por otros pasos en la misma direccin nos desviar y alejar de una Europa plenamente democrtica y solidaria, de la Europa social y de los ciudadanos a que aspiramos muchos. Por eso voy a votar que no.




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