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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2010

Hispania ca

Paco Arnau
Rebelin



Primero dijeron que el mismsimo Csar Imperator Obama visitara Marbella con familia y squito al completo, luego lo desmintieron y al final qued la cosa en que sera la mujer del Csar quien pasara unos das de vacaciones en esa ciudad de las mil y una noches donde algunos de sus alcaldes y concejales, que ni eran honrados ni lo parecan, emularon durante dcadas a los cuarenta de Al Bab. Pero este tpico culebrn estival no termina aqu

Al final, calcando el guin de la famosa pelcula espaola de los aos 50 Bienvenido, Mister Marshall, las berlanguianas fuerzas vivas marbelles que ya haban comenzado a engalanar la ciudad para agasajar a la comitiva imperial (estandartes patritico-imperiales includos) han acabado con su gozo en un pozo y vern pasar de largo a toda velocidad los negros haigas [*] rumbo a Benahavs, una pequea villa cercana a la Costa del Sol con una docena campos de golf y ms de dos centenares de parados que ya se afana en los preparativos sin reparar en dispendios: ampliacin de calzadas para las limusinas , mejoras en pavimentos y jardines del exclusivo resort golfista, nuevos puntos de luz

El primer edil de los benahaves ha anunciado la buena nueva a sus vecinos y a los medios con cierto retraso debido a que por motivos de seguridad le pidieron la mxima discreccin. Dicen por ah que el seor alcalde, cubierto para la ocasin con un sombrero cordobs, inici su discurso ante los lugareos con las siguientes palabras: Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicacin.

Paco Arnau / Ciudad futura

Nota:

[*]: Vulgarismo actualmente en desuso que significa automvil muy grande y lujoso. Se cree que su origen est en una incorrecta expresin de los nuevos ricos de provincias que amasaron fortunas con el contrabando durante los aos de la larga posguerra espaola (dcadas de 1940 y 1950). Cuando visitaban un concesionario de Madrid para comprar un automvil y el vendedor les preguntaba qu modelo queran, los adinerados e iletrados villanos contestaban: El ms grande que haiga! [en vez de "haya"]. Al parecer sa es la razn por la que el ingenioso pueblo de Madrid comenz a denominar haigas a sus coches y, por extensin, a todas las limusinas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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