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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2010

Afganistn
Esta guerra es imposible de ganar

Tariq Ali
The Guardian


No es ningn secreto lo que Pakistn ha venido haciendo con los talibn. Todas las partes en conflicto saben lo que ha venido ocurriendo desde que se ocup Afganistn. Lo que tambin est claro es que esta guerra es imposible de ganar.

Las declaraciones de David Cameron [primer ministro britnico de visita en la India] posteriores a las filtraciones de WikiLeaks sobre la ayuda prestada por Pakistn al enemigo en el Hindu Kush no deberan tomarse demasiado en serio [1]. El "arrebato" cuidadosamente orquestado en la India estaba destinado a agradar a sus anfitriones y sellar unos cuantos acuerdos de negocios (Cameron y [Vince] Cable hacen de correveidiles de la industria de armamento britnica) [2]. Forma todo parte de ese intento de caer bien.

La respuesta oficial de Pakistn fue igualmente falsa. Dado que es imposible que Islamabad ataque al organillero fue a por el mono.

Mientras tanto, todas las partes saben de sobra lo que el ejrcito paquistan ha venido haciendo con diversas facciones de los talibanes desde que se ocup Afganistn hace casi nueve aos. Hace tres aos, un soldado paquistan mat a un agente de la inteligencia norteamericana en esas conversaciones, tal como inform la prensa paquistan. Una fuente cercana al ejrcito paquistan me cont el ao pasado en Islamabad que estuvieron presentes agentes de inteligencia norteamericanos en conversaciones recientes entre el ISI [servicios de inteligencia de Pakistn] [3] y los insurgentes. No hay motivos para que nadie se sorprenda. La causa est clara tambin. La guerra es imposible de ganar.

Apenas es un secreto que Pakistn nunca lleg a abandonar del todo a los talibanes despus del 11 de septiembre. Cmo los iba a dejar? Fue Islamabad el organizador de la retirada de los talibanes de Kabul para que los EE.UU. y sus aliados pudieran ocupar el pas sin tener que librar combate. Los generales paquistanes aconsejaron a sus amigos afganos esperar al momento oportuno.

A medida que se deterioraba la guerra en Afganistn, creca la insurgencia. El caos social y la corrupcin poltica del equipo de Hamid Karzai hacan parecer an peor la ocupacin extranjera a los ojos de muchos afganos, incorporando a una nueva generacin de pastunes al combate, jvenes que no haban formado parte del rgimen desplazado. Son estos neotalibanes los que han organizado de manera efectiva la extensin de la resistencia, que, tal como mostraba el diagrama de ingenios explosivos improvisados revelado por WikiLeaks, llega prcticamente a cualquier parte del pas.

Matthew Hoh, antiguo capitn de infantera de marina que sirve como oficial poltico en Afganistn, dimiti del servicio en septiembre de 2009. Su explicacin estaba clara: "La insurgencia pastn, que se compone de grupos locales mltiples, aparentemente infinitos, se ve nutrida por lo que la gente pastn percibe como una incesante agresin contra la tierra, la cultura, las tradiciones y la religin pastunes por parte de enemigos externos e internos () He observado que el grueso de la insurgencia lucha no por la ensea blanca de los talibanes sino ms bien contra la presencia de soldados extranjeros y los impuestos establecidos por un gobierno no representativo en Kabul".

En el ao 2007 los EE.UU intentaron apartar a una parte de los insurgentes del Mul Omar, lder de los talibanes, ofrecindoles puestos en el gobierno. Los lderes neotalibanes se negaron a sumarse a ningn gobierno mientras hubiera tropas extranjeras en el pas, pero para el propsito de llevar a cabo cualquier primer contacto, el ejrcito paquistan era de una importancia crucial. A este ejrcito, utilizado como cobertura por los EE.UU. en varias ocasiones, se le forzaba ahora a mudar su piel islamista (necesaria para la yihad contra la Unin Sovitica), lo cual enoj a muchos en sus filas, y hubo tres atentados contra la vida del general Musharraf.

El ISI, cuya autonoma siempre se sobrevalor, qued bajo control casi total y el general Ashfaq Kayani (que sustituy a Musharraf como jefe de Estado Mayor) lo reorganiz de arriba abajo. Unos cuantos elementos delincuentes quedaron al descubierto cuando aprobaron el ataque contra la embajada india en Kabul en 2008; fueron inmediatamente disciplinados y desplazados. Hoy en da atacar al ISI se ha vuelto conveniente para Occidente, que necesita al general Kayani y no puede por tanto atacarle directamente. No hay forma de que el ISI o alguna de las dems ramas del ejrcito pueda ayudar a los insurgentes sin conocimiento de Kayani, y ste sabe perfectamente que con el fin de preservar los contactos hay que ofrecer algunas zanahorias a los insurgentes que luchan contra la OTAN.

Karzai estaba tan desesperado hace unos meses por cortejar a los talibanes que le pidi al general Eikenberry, el conciliador embajador norteamericano, que sacara a toda la direccin talibn, incluyendo a Omar, de la lista de los ms buscados. Eikenberry no se neg sino que sugiri que cada caso deba considerarse dependiendo de los mritos. Qu mejor indicacin de que la guerra est perdida.

WikiLeaks parece haber revivido temporalmente a Karzai. Cosa distinta es si Afganistn tiene capacidad para vrselas con esto, contest al responder a una pregunta sobre el apoyo de Pakistn a los talibanes, (...) pero nuestros aliados disponen de esta capacidad. La pregunta es ahora, por qu no actan?

Pero s que actan, y lo llevan haciendo desde que Barack Obama se convirti en presidente. Los ataques con aviones no tripulados estaban destinados a sofocar el apoyo a los insurgentes a travs de la frontera. Por el contrario, lo que han conseguido es desestabilizar Pakistn. El ao pasado, el ejrcito desplaz a la fuerza a ms de 250.000 personas del distrito de Orakzai en la frontera afgana y los metieron en campos de refugiados. Muchos juraron venganza, y los grupos comprometidos han tomado como blanco al ISI y otros centros militares. El 8 de junio, militantes armados con granadas y morteros atacaron un convoy de la OTAN en Rawalpindi. Cincuenta vehculos de la OTAN fueron pasto de las llamas y ms de una docena de soldados resultaron muertos.

Esto no puede ms que empeorar. Es hora de que Obama abandone todas las pretensiones utilizadas para justificar una guerra que slo puede conducir a ms muertes, pero no a una solucin. Lo que hace desesperadamente falta es una estrategia de salida.

NOTAS T.:

[1] Durante su reciente visita a la India, Cameron acus a elementos del Estado paquistan de promover la exportacin del terrorismo.

[2] India ha firmado un acuerdo con BAE Systems por valor de 500 millones de libras con el fin de adquirir cazas de aviacin del tipo Hawk.

[3] El ISI es uno de los dos servicios de inteligencia de las fuerzas armadas de Pakistn, y desempe un papel esencial en la creacin y avituallamiento de la insurgencia afgana desde la invasin sovitica de 1979 hasta hoy, segn argumentan entre otros el mismo Ali.

Tariq Ali es miembro del consejo editorial de SIN PERMISO. Su ltimo libro publicado es The Duel: Pakistan on the Flight Path of American Power [hay traduccin castellana en Alianza Editorial, Madrid,2008: Pakistn en el punto de mira de Estados Unidos: el duelo].

Traduccin para www.sinpermiso.info: Lucas Antn

Fuente: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2010/jul/30/no-secret-pakistan-taliban

rCR



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