Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2010

Treinta aos de conflicto
Cmo los EE. UU. y Marruecos se apoderaron del Shara Espaol

Jacob Mundy
Le Monde Diplomatique


En noviembre de 2006 se cumplieron 30 aos de la crisis del Shara, desencadena cuando Marruecos presion con xito a Madrid, en el otoo de 1975, para expulsarlo de su colonia en el desierto. A pesar de los desmentidos de Estados Unidos, documentos secretos desclasificados revelan que el xito del rey Hassan II fue posible gracias a la intervencin de EE.UU.

En octubre de 1975 el Tribunal Internacional de Justicia [TIJ] declar -en un dictamen solicitado por Marruecos- que "los materiales y la informacin que le han sido presentados no establecen ningn vnculo de soberana territorial entre el territorio del Shara Occidental y el Reino de Marruecos o la Entidad Mauritana." Horas ms tarde, el rey Hassan II afirm lo contrario. La Haya, dijo a sus sbditos, haba apoyado su irredentismo: 350.000 civiles marroques marcharan sobre el Shara Espaol como muyahidines para "recuperarlo" para la madre patria.

A ello sigui una frentica actividad diplomtica. En Espaa, el Gabinete estaba totalmente desorientado en el preciso momento en que Franco se derrumbaba en un coma mortal. Se produjo entonces una lucha en el seno del poder entre quienes simpatizaban con la independencia (los administradores coloniales y algunos funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores) y aquellos otros a quienes preocupaban las relaciones con Marruecos (los ultraconservadores del Movimiento Nacional). As, mientras unos presionaban a las Naciones Unidas para detener la Marcha Verde de Hassan II, los otros iniciaron un dilogo bilateral en sentido contrario para conseguir un acuerdo con Rabat que permitiera a ambas partes salvar la cara. Pero todo el entorno del Gabinete espaol, hurfano de liderazgo, tema sobre todo que estallara una sucia guerra colonial con Marruecos.

Tras el anuncio de la marcha por Hassan II, el Consejo de Seguridad orden al Secretario General, Kurt Waldheim, consultar con las partes. El mayor obstculo era el derecho de los saharauis a la autodeterminacin. Desde mediados de la dcada de 1960 las Naciones Unidas haban pedido la descolonizacin del Shara Occidental mediante una votacin popular, y posteriormente subrayaron el derecho del territorio a la independencia. En 1974, Espaa prometi que no tardara en realizar un plebiscito, lo cual provoc el que Hassan II apelara a La Haya. En el momento de la crisis, la mayor parte de los miembros del Gobierno espaol se resistan a abandonar el Shara sin que previamente se hubiera organizado un referndum o traspasado la responsabilidad a la ONU. Marruecos, por su parte, saba que las posibilidades de ganar ese referndum eran casi nulas. La mayora de los observadores, incluidas las Naciones Unidas y la CIA, ya haban confirmado que el territorio estaba claramente a favor de la independencia. Por eso, la estrategia de Hassan II fue intervenir antes de que tal votacin pudiera tener lugar.

El 6 de noviembre, la marcha arranc sin problema alguno, aunque ese mismo da una resolucin del Consejo de Seguridad "deplora" la misma. Como sealaba recientemente la revista marroqu Tel Quel, slo un pequeo nmero de los muyahidines de Hassan II penetr en el territorio -y luego regres rpidamente, amenazando apenas la "lnea de disuasin" espaola, situada a 10 kilmetros de la frontera. Sin embargo, lo que la mayor parte del mundo desconoce es que, ya el 31 de octubre, las fuerzas armadas marroques haban entrado al asalto por el extremo noreste del territorio, con el objetivo de impedir cualquier posible intervencin argelina contra la invasin. All, las tropas de Hassan II se enfrentaron a la resistencia espordica del Polisario, un movimiento de liberacin creado dos aos antes.

Hassan II gan la partida del guin previamente escrito con Madrid. El 9 de noviembre orden la retirada del los manifestantes alegando que las cosas haban salido mejor de lo esperado. De hecho, el 14 de noviembre, los representantes de Marruecos, Mauritania y Espaa anunciaron que haban llegado a un acuerdo por el que se establecera una Administracin tripartita hasta la salida oficial de Espaa a principios de 1976. La autodeterminacin, segn ellos, se llevara a cabo a travs de una simple consulta con la Yemaa, el rgano de representacin colonial constituido por los jefes de tribu saharauis. Pero antes de que eso llegara a suceder, la Yemaa se autodisolvi, declarando al Polisario el verdadero representante del pueblo del Shara Occidental. Casi la mitad de la poblacin autctona se uni a la bandera del Polisario en el exilio en Argelia, donde permanece hasta hoy en cuatro campamentos de refugiados cerca de Tinduf. La autodeterminacin, negada en 1975, sigue todava pendiente, a pesar de que Naciones Unidas declar en 1991 que podra organizar el referndum en slo unos meses.

Guerra y Paz

Tanto el rey Hassan II como el presidente de Mauritania, Ould Daddah, haban subestimado en gran medida la capacidad del Polisario de librar una guerra de guerrillas, as como tambin la clera del presidente argelino, Houari Boumedienne. Lo que ms haban molestado a Boumedienne eran, fundamentalmente, dos caractersticas del abandono del Shara por Espaa: el mapa del norte de frica haba sido rediseado sin el consentimiento de Argelia y las potencias occidentales haban maniobrado durante la crisis para marginar los intereses de Argelia. Boumedienne, paladn de los movimientos de liberacin nacional, no poda dejar pasar sin ms esta afrenta. El rgimen de Ould Daddah pronto sucumbi ante la guerrilla saharaui, y Marruecos haba sido casi totalmente expulsado del Shara cuatro aos despus de haberlo recibido de Espaa.

La ayuda de Arabia Saudita, Francia y EE.UU. invirti esta tendencia a favor del rey Hassan II, permitiendo al monarca recuperar gran parte del territorio. Marruecos ha recibido ms ayuda econmica y militar de los EE.UU. que cualquier otro pas africano, excluyendo a Egipto. En 1988, cuando las Naciones Unidas se implicaron de nuevo en el conflicto, Marruecos estaba en una posicin mucho mejor para aceptar o rechazar una negociacin. Aunque en 1991 se proclam el alto el fuego, el control del territorio por el Ejrcito marroqu hoy es prcticamente el mismo, si es que no mucho mayor.

Marruecos no slo obtiene ilegalmente miles de millones de dlares cada ao de la actividad pesquera en las ricas aguas de la costa saharaui, sino que adems los principales generales de las Fuerzas Armadas marroques detentan ahora el control de esas industrias clave. La confluencia de intereses econmicos y militares en el Shara es una de las principales razones de la actitud de rechazo de Marruecos a un referndum. Aunque las Naciones Unidas adeudan al Shara Occidental un referndum, ningn miembro del Consejo de Seguridad est dispuesto a obligar a Marruecos a que permita la celebracin de ese plebiscito. Francia y EE.UU. se sienten ms cmodos con un referndum que ratificara un acuerdo de autonoma favorable a Marruecos.

Objeto de especulacin

Se ha especulado mucho sobre el papel del Gobierno de los EE.UU. en la crisis de octubre-noviembre de 1975, pero se conocen muy pocos hechos. Con la escasa evidencia disponible, frecuentemente indirecta, diversos observadores han acusado a los EE.UU. de toda una serie de reacciones que van desde la pasividad hasta la complicidad.

Las acusaciones de complicidad no estaban totalmente infundadas. Tres aos despus de la crisis, el Parlamento espaol llev a cabo una investigacin sobre el asunto. All, varios funcionarios alegaron que Francia y EE.UU. haban presionado a Madrid para satisfacer las demandas de Hassan II. Y el entonces director adjunto de la CIA, teniente general Vernon Walters, dej entender que l haba intervenido en nombre de los EE.UU. durante la crisis, afirmacin sta reiterada ms tarde por otras fuentes en el New York Times en 1981. Dada la estrecha relacin de Walters con Hassan II, que databa del desembarco aliado en Casablanca, el periodista Bob Woodward le describi una vez como el agente personal del monarca en el seno de la CIA.

Adems de ello, contamos con las memorias de Daniel Patrick Moynihan, representante de EE.UU. ante la ONU durante la crisis de 1975. En un pasaje frecuentemente citado, Moynihan comparaba los antecedentes similares de Timor Oriental y el Shara Occidental: "China apoy al Fretilin en Timor, y perdi. En el caso del Shara Espaol, Rusia respaldaba totalmente a Argelia, y a su frente, conocido como Frente Polisario, y perdi. En ambos casos, Estados Unidos deseaba que las cosas resultasen tal como sucedieron, y trabaj para conseguirlo. El Departamento de Estado deseaba que Naciones Unidas demostrara su absoluta ineficacia en cualesquiera medidas que adoptase. Esta tarea me fue encomendada a m, y la llev a cabo con no poco xito."

El embajador de EE.UU. en Argelia durante la crisis, Richard Parker, escribi ms tarde que es posible que Hassan creyera haber recibido "luz verde" de los EE.UU. para invadir el Shara Espaol, durante una reunin con Henry Kissinger en el verano de 1975, aunque puede que sta no hubiera sido la intencin del Secretario de Estado. Citando la "falta de apoyo de EE.UU. a las resoluciones de la ONU contra la Marcha Verde" como una especie de "prueba indirecta" que "da credibilidad a la afirmacin" de que Washington apoy a Hassan, Parker segua pensando que los documentos oficiales jams revelarn toda la verdad." Y, no obstante, conclua: "Cualquier cosa era posible en aquella poca."

La respuesta de EE.UU. a la crisis

Sin embargo, la primera seal que el Gobierno de EE.UU. recibi de que la situacin en el Shara se estaba agravando no fue el anuncio [de la marcha verde] hecho el 16 de octubre por el rey Hassan II. Por el contrario, ya dos semanas antes, el director de la CIA, William E. Colby, haba remitido un memorndum a Kissinger que afirmaba sin rodeos: "El Rey Hassan ha decidido invadir el Shara Espaol dentro de las prximas tres semanas". Y aada que Hassan II tema que el dictamen de La Haya pudiera no ser favorable a la reivindicacin de Marruecos sobre el Shara Occidental, por lo que se estaba preparando una invasin militar. El monarca confiaba tambin en que los militares espaoles no daran la batalla. Adems, como el propio memorndum sugera, "Es posible que Hassan haya llegado a la conclusin de que una intervencin armada provocara una mediacin internacional favorable". Y se explicaba cmo Hassan II podra haber llegado a esa peligrosa conclusin. Un posterior anlisis de la CIA aada: " Al parecer, el rey Hassan, se siente alentado por sus mandos militares."

Kissinger envi inmediatamente una carta a Hassan II pidindole moderacin, pero no recibi respuesta hasta el 14 de octubre. En ella, Hassan aseguraba al Gobierno de EE.UU. que no atacara a Espaa, aunque no hara la misma promesa para cualquiera que se opusiera a sus ambiciones.

A la maana siguiente de la publicacin del dictamen del Tribunal Internacional de Justicia y el anuncio de la Marcha Verde, Kissinger inform, en el Despacho Oval, al presidente Ford y al Asesor de Seguridad Nacional, teniente general Brent Scowcroft:

Kissinger: Marruecos amenaza con emprender una marcha masiva sobre el Shara Espaol. El Tribunal Internacional de Justicia emiti un dictamen que dice que la soberana se ha decidido entre Marruecos y Mauritania. Eso es bsicamente lo que Hassan quera.

El Presidente: Qu es probable que suceda?

Kissinger: Espaa se inclina por la independencia. Eso es lo que Argelia deseara. Voy a hablar con el embajador de Marruecos hoy mismo.

Como se seal anteriormente, el Tribunal haba dicho todo lo contrario. Tal vez, la nica otra persona en el mundo que comparta la lectura absolutamente partidista de Kissinger respecto del dictamen del TIJ era Hassan II.

Tras el anuncio de la Marcha Verde por Hassan II, Espaa pidi al Consejo de Seguridad que frenara al rey. La respuesta, considerada floja por el Gobierno espaol, oblig a Madrid a mantener un dilogo bilateral con Marruecos. El Subsecretario de Estado, Alfred Atherton, que se haba entrevistado con Hassan con motivo de un viaje programado anteriormente para discutir el conflicto rabe-israel, inform el 22 de octubre que Marruecos y Espaa haban llegado a un acuerdo para permitir la marcha al tiempo que salvaban mutuamente la cara. Despus, utilizaran la ONU para legitimar la ocupacin marroqu mediante un plebiscito controlado, permitiendo as que Espaa se retirase con elegancia.

En busca de una frmula

Incluso Kurt Waldheim estaba al corriente. Hablando con Moynihan, el 29 de octubre, Waldheim dijo que l haba propuesto una solucin basada en el precedente de "Irian Occidental." (En 1961 Indonesia invadi Nueva Guinea Occidental, ahora Irian Jaya Occidental, antes de que esa colonia holandesa pudiera alcanzar la independencia. El territorio fue colocado brevemente bajo administracin de la ONU en 1962, y pas a Indonesia en 1963. Un controvertido referndum de autodeterminacin formaliz la soberana de Indonesia en 1969.)

Marruecos abandonara la marcha si Espaa acceda a retirarse a principios de 1976, y despus una administracin provisional de la ONU organizara un referndum. Waldheim admiti que sera difcil encontrar "alguna frmula para consultar a la poblacin" que agradase a Hassan II pero, como sealaba en ese momento un informe de la CIA, "el Secretario General haba pensado antes que Marruecos aceptara su propuesta siempre que la administracin fiduciaria de las Naciones Unidas fuera "manipulada" de modo que el territorio fuera entregado pronto a Rabat y Nouakchott."

En la maana del 3 de noviembre, Ford, Scowcroft y Kissinger se reunieron en el Despacho Oval, donde, entre otras cuestiones, se discuti sobre la inminente Marcha Verde. En esta reunin, Ford ultim las lneas generales de la poltica de EE.UU. respecto a la crisis que se cerna, basada en una propuesta de Kissinger:

Kissinger: ... Respecto al Shara espaol, la presin de Argelia ha hecho recular a los espaoles. Argelia quiere un puerto, y all hay ricos yacimientos de fosfatos. Los argelinos nos han amenazado con su posicin sobre Oriente Medio. Ayer enviamos mensajes a los marroques. Creo que deberamos librarnos de esta. Es otro problema del tipo Grecia-Turqua, en el que salimos perdiendo en cualquier caso. Podramos decirle a Hassan que nos opondramos totalmente a l; eso podra detenerla [la Marcha], pero nos convertira en el chivo expiatorio. O podramos forzar a Waldheim hacia adelante.

Presidente: Creo que la ONU debera ocuparse ms de estos problemas. Carajo, no deberamos tener que hacerlo todo y aguantar los tortazos.

Kissinger: La ONU podra hacerlo como en Irian Occidental, donde emborronaron eso de "consultar los deseos de la gente", y salir de esta.

Presidente: Utilizaremos la va de la ONU.

A la maana siguiente de que Ford, segn parece, hubiera establecido la poltica de EE.UU., Kissinger present un escrito muy breve sobre la crisis del Shara a esas mismas personas:

El Shara es un desastre. El Ejrcito espaol se muestra reacio a aparecer como que se le expulsa de all. Juan Carlos dijo que Marruecos podra tener el Shara si se desconvocara la marcha, pero no pudieron pararla.

El 5 de noviembre, vspera de la marcha, Kissinger y su equipo hablaron sobre la crisis en una reunin celebrada a primera hora de la maana. Atherton empez resumiendo las ltimas gestiones diplomticas y, cuando comenzaba a referirse a una propuesta espaola, fue cortado antes de revelar el contenido de la sugerencia razonable". Kissinger le interrumpi para decir: "Simplemente, remtelo [el Shara] a la ONU con la garanta de que vuelva a Marruecos." A continuacin, el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Europeos, Arthur Hartman, propuso "escoltar" a algunos manifestantes a travs de la frontera, slo para que saltara Atherton y diera estas instrucciones: Dejad que los manifestantes se adentren diez kilmetros, y dejad que un pequeo grupo vaya hasta el final [El Aain], y, hecho esto, dad la vuelta y regresad. Esto es lo que se ha transmitido a Hassan."

Advirtiendo que "llega el momento decisivo," Atherton prosigui para insinuar que este arreglo pudiera no satisfacer a todos los marroques. "El problema de Hassan", explic Atherton, "es que si da la impresin de ceder demasiado, tendr problemas en su pas, por supuesto." Y entonces Kissinger le pregunt: "Pero l va a obtener el territorio, no?" A lo que Atherton respondi,

Bueno, l lo quiere garantizado al cien por cien. Creo que est consiguiendo menos que eso, pero probablemente est consiguiendo lo mximo que puede esperar por ahora, vista la posicin que los espaoles han adoptado. Es posible que...

Secretario Kissinger: Est obteniendo lo mximo que puede esperar...

Atherton: En forma de una promesa de que al final tendr lo que quiere, despus de pasar por el procedimiento de la ONU. No es una garanta al cien por cien. Pero no veo qu ms puede esperar o que vaya a tener apoyo alguno de nadie ms.

Todo estaba previsto de antemano

Despus, Hartman hizo referencia a un telegrama en el que el Gobierno espaol era "muy explcito" sobre "lo que hara para influir en" un referndum (es decir, a favor de Marruecos).

El hecho de que la marcha avanzara sin obstculo alguno, y de que Espaa jams sacara a relucir la cuestin de la invasin militar marroqu por el noreste del territorio, apuntan a que el asunto haba sido perfectamente tramado de antemano. Para Washington, sin embargo, haba algunas dudas sobre si las cosas resultaran o no a favor de Hassan.

El da despus de que Hassan anunciara la retirada de sus manifestantes del Shara Espaol, Kissinger, Scowcroft y Ford se reunieron en el Despacho Oval en la maana del 10 de noviembre. Segn las notas de la reunin, Kissinger les dijo:

Hassan se ha retirado del Shara. Pero si no lo obtiene, est acabado. Ahora debemos trabajar para asegurar que lo consiga. Actuaremos en el seno de la ONU [para] asegurar un sufragio favorable.

Las notas de esa reunin no registran ninguna respuesta de Ford o de Scowcroft. Pero teniendo en cuenta las memorias de Moynihan, sabemos lo que pas despus.

En una reunin similar celebrada el da siguiente, 11 de noviembre, se dijo esto:

Presidente: Cmo va el Shara Espaol?

Kissinger: Se ha calmado, pero me temo que Hassan pueda ser derrocado si no consigue un xito. Contamos con una votacin amaada en las Naciones Unidas, pero si esto no sucede...

Por desgracia para Kissinger, la ONU fue incapaz de organizar un referndum "amaado" durante la administracin tripartita provisional, durante la cual la mitad de la poblacin autctona huy hacia el desierto antes de la retirada de Espaa en febrero de 1976. Una vez denegada la va de las urnas, el Polisario intentara ahora lograr la autodeterminacin mediante las armas.

En 1991 la comunidad internacional volvi a prometer al Shara Occidental una oportunidad para la autodeterminacin. Pero esta vez Hassan II trat de falsear los resultados electorales inundando las listas electorales de [colonos] no saharauis. EE.UU, en lugar de obligar al sucesor, el rey Mohamed VI, a aceptar que esta intentona haba fracasado, apoy la propuesta de James Baker de 2003, de permitir tambin a los colonos marroques participar en la votacin. Sin embargo, poco proclive a confiar incluso en sus propios sbditos, Marruecos rechaz esta propuesta. Denegado una vez ms su derecho a existir, el Shara Occidental ocupado registr las mayores manifestaciones hasta ahora conocidas a favor de la independencia, seguidas de una violenta represin. Los recientes informes del secretario general [de la ONU] dan cuenta del aumento de las violaciones del alto el fuego por ambas partes.

Un mes despus de la crisis, Kissinger se reuni con el ministro de Exteriores argelino -ahora presidente- Abdelaziz Bouteflika. Le explic a Bouteflika -a quien llam "enfant terrible"- la paradoja de la poltica exterior de EE.UU. "Impedir la Marcha Verde", le explic Kissinger, "hubiera significado perjudicar nuestras relaciones con Marruecos; un embargo de hecho." Bouteflika replic: "Usted podra haberlo hecho. Usted pudo suspender la ayuda econmica y la ayuda militar." Y Kissinger le contest:" Pero eso hubiera significado arruinar nuestras relaciones con Marruecos por completo. Bouteflika persisti, e insisti en que el Gobierno de EE.UU. haba favorecido a una de las partes. "No creo que hayamos favorecido a una parte", dijo Kissinger. "Hemos tratado de mantenernos al margen del conflicto." Pero aadi, "Para alinearnos con [su] posicin, hubiramos tenido que cambiar completamente de punto de vista."

En 1976 el reputado especialista en derecho internacional, Thomas Franck, calific correctamente la poltica de EE.UU. durante la crisis como "un acto de conveniencia poltica basado en las alianzas polticas Este/Oeste". Lo mismo podra decirse de la poltica neutral de EE.UU. respecto al conflicto del Shara Occidental en la actualidad, as como tambin de otros conflictos que implican la negacin de la autodeterminacin nacional. La nica diferencia entre 1975 y 2005 reside en el contexto de justificacin geopoltica: hemos pasado de la guerra fra a la guerra contra el terrorismo, en la que se pretende que creamos que nuestra proclamada neutralidad es un lujo que todava no nos podemos permitir. Pero la persistencia del conflicto del Shara Occidental demuestra las deficiencias de la poltica estadounidense de neutralidad en el Shara. Durante los ltimos 30 aos, Washington ha tenido tiempo ms que suficiente para darse cuenta de esto.


Jacob Mundy es co-auteur, con Stephen Zunes, de "Western Sahara: War, Nationalism and Conflict Irresolution" (Syracuse University Press, Spring 2010).

 Texto traducido por Luis Portillo del artculo original en ingls "How the US and Morocco seized the Spanish Sahara", publicado en la edicin anglfona de Le Monde diplomatique en enero de 2006. Se puede consultar la versin original en <http://mondediplo.com/2006/01/12asahara> o suscribirse a Le Monde diplomatique (en versin impresa o en versin Internet).

Ingls: http://mondediplo.com/2006/01/12asahara

Francs: http://www.arso.org/mundy2006.htm#note



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