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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2010

Ouverture: el libro no morir

Umberto Eco y Jean Claude Carriere
La Jornada


La supuesta desaparicin del libro en su formato tradicional ha sido el tema de numerosos debates entre especialistas y amantes de la lectura. En el volumen Nadie acabar con los libros, Umberto Eco y Jean-Claude Carrire participan en esta discusin a lo largo de 272 pginas. Publicado por la editorial Lumen, est formado por una serie de entrevistas realizadas por Jean-Phlippe de Tonac e imgenes de Andr Kertsz, se dividen en 15 captulos, en los cuales Carrire, autor de guiones de pelculas clsicas, y Eco, filsofo, medievalista y escritor quien publicar su nueva novela El cementerio de Praga a fin de ao, hablan no slo del futuro del libro en papel, sino tambin de su pasin por los libros, sus lecturas, sus bibliotecas, su hechura como lectores. Nadie acabar con los libros se encuentra ya en venta y, a continuacin, ofrecemos a nuestros lectores un adelanto de esa obra con autorizacin del sello Random-House Mondadori

JEAN-CLAUDE CARRIRE: durante la ltima cumbre de Davos, en 2008, se le pregunt a un futurlogo sobre los fenmenos que alteraran a la humanidad en los prximos 15 aos y ste propuso que se consideraran esencialmente cuatro, que le parecan seguros. El primero, que un barril de petrleo costara 500 dlares. El segundo concerna al agua, destinada a convertirse en un producto comercial de intercambio exactamente como el petrleo; en fin, que veremos las cotizaciones del agua en la Bolsa. La tercera previsin ataa a frica, que en las prximas dcadas, segn el futurlogo, se convertira con toda seguridad en una potencia econmica, un hecho que todos esperamos.

El cuarto fenmeno, segn este profeta profesional, era la desaparicin del libro.

A estas alturas, por lo tanto, se trata de saber si la desaparicin definitiva del libro, si de verdad llegara a producirse, podra entraar para la humanidad las mismas consecuencias que la penuria programada del agua, por ejemplo, o que la inaccesibilidad del petrleo.

UMBERTO ECO: El libro desaparecer a causa de la aparicin de Internet? Escrib sobre este tema hace tiempo, es decir, cuando la pregunta pareca pertinente. A estas alturas, cada vez que alguien me pide que me pronuncie al respecto, no puedo sino repetir el mismo texto.

Nadie acabar con los libros

En cualquier caso, nadie se da cuenta de que me repito, porque no hay nada ms indito que lo que ya se ha publicado y, adems, porque la opinin pblica (o por lo menos los periodistas) tienen siempre la idea fija de que el libro desaparecer (o quiz los periodistas piensan que son los lectores los que tienen esa idea fija) y todos formulan incansablemente la misma pregunta.

En realidad, hay poco que decir al respecto. Con Internet hemos vuelto a la era alfabtica. Si alguna vez pensamos que habamos entrado en la civilizacin de las imgenes, pues bien, el ordenador nos ha vuelto a introducir en la galaxia Gutenberg y todos se ven de nuevo obligados a leer. Para leer es necesario un soporte. Este soporte no puede ser nicamente el ordenador. Pasmonos dos horas leyendo una novela en el ordenador y nuestros ojos se convertirn en dos pelotas de tenis! En casa, tengo unas gafas Polaroid que me permiten proteger los ojos de las molestias de una lectura constante en pantalla, pero no es una solucin suficiente. Adems, el ordenador depende de la electricidad y no te permite leer en la baera, ni tumbado de costado en la cama. El libro es, a fin de cuentas, un instrumento ms flexible.

Ante la disyuntiva, hay una sola opcin: o el libro sigue siendo el soporte para la lectura o se inventar algo que se parecer a lo que el libro nunca ha dejado de ser, incluso antes de la invencin de la imprenta. Las variaciones en torno al objeto libro no han modificado su funcin, ni su sintaxis, desde hace ms de 500 aos. El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se han inventado, no se puede hacer nada mejor. No se puede hacer una cuchara que sea mejor que la cuchara. Hay diseadores que intentan mejorar, por ejemplo, el sacacorchos, con resultados muy modestos: la mayora de ellos no funciona. Philippe Starck intent mejorar el exprimidor, pero su modelo (para salvaguardar una determinada pureza esttica) deja pasar las semillas. El libro ha superado sus pruebas y no se ve cmo podramos hacer nada mejor para desempear esa misma funcin. Quiz evolucionen sus componentes, quiz sus pginas dejen de ser de papel. Pero seguir siendo lo que es.

J.-C.C.: Parece que el libro electrnico, en sus ltimas versiones, le hace la competencia directa al libro escrito. El modelo Reader contiene ya 160 sesenta ttulos.

U.E.: Es evidente que un juez se llevar a casa con mayor facilidad las 25 mil pginas de escritos de un proceso en curso si las guarda en un libro electrnico. En muchos campos, el libro electrnico ser cmodo, pero en circunstancias de uso no corrientes. Yo simplemente sigo preguntndome si, incluso con la tecnologa ms adecuada a las exigencias de la lectura, ser de verdad mejor leer Guerra y paz en un libro electrnico. Ya veremos. En cualquier caso, no podremos seguir leyendo a Tolsti y todos los libros impresos en pasta de papel, porque stos ya han empezado a descomponerse en nuestras bibliotecas.

Los Gallimard y los Vrin de los aos 50 en su mayora ya han desaparecido. La filosofa de la Edad Media de Gilson, que me result tan til en la poca en que preparaba mi tesis, hoy ni siquiera puedo cogerla. Las pginas se disgregan, literalmente. Podra comprar otra edicin, desde luego, pero le tengo mucho apego a la ma antigua, con todas mis anotaciones de distintos colores que configuran la historia de mis diversas consultas.

JEAN-PHILIPPE DE TONNAC: Con la aparicin de nuevos soportes, cada vez ms adecuados empricamente a las exigencias y al confort de la lectura, ya se trate de enciclopedias o de novelas online, por qu no imaginar una lenta desafeccin hacia el objeto libro en su forma tradicional?

U.E.: Todo puede pasar, desde luego. Cabe que los libros maana interesen slo a una minora de indmitos que podran ir a satisfacer su curiosidad nostlgica en los museos, en las bibliotecas

J.-C.C.: De seguir existiendo.

U.E.: Pero tambin podemos imaginar que esa formidable invencin que es Internet desaparezca en un futuro. Exactamente como los dirigibles desaparecieron de nuestros cielos. Cuando el Hindenburg se incendi en Nueva York, poco antes de la guerra, el dirigible ya no tena futuro. Lo mismo sucedi con el Concorde: el accidente de Gonesse en el ao 2000 result mortal. En cualquier caso, esa es una historia extraordinaria: se inventa un avin que, en lugar de tardar ocho horas en atravesar el Atlntico, tarda tres. Quin podra rebatir semejante progreso? Pues bien, se renuncia al Concorde, tras la catstrofe de Gonesse, estimando que ese avin resulta demasiado caro. Es una razn seria? Tambin la bomba atmica sale carsima!

J.-P.T.: Les cito unas observaciones que haca Hermann Hesse a propsito de una probable relegitimacin del libro que, segn su opinin, sera consecuencia de los progresos tcnicos. En los aos 30, Hesse afirmaba: Cuanto ms se satisfagan con el tiempo ciertas necesidades populares de entretenimiento y enseanza a travs de otros inventos, ms recuperar el libro su dignidad y autoridad... No hemos alcanzado todava el punto en el que los nuevos inventos rivales, como la radio, el cine, etctera, descarguen al libro de esa parte de sus funciones que no merecen la pena.

J.-C.C.: En este sentido no se equivocaba. El cine y la radio, as como la televisin, no le han quitado nada al libro, nada que no pudiera perder sin daos.

U.E.: En un momento determinado los hombres inventan la escritura. Podemos considerar la escritura como la prolongacin de la mano, y en este sentido tiene algo casi biolgico. Se trata de una tecnologa de comunicacin inmediatamente vinculada al cuerpo. Una vez inventada, ya no puedes renunciar a ella. Una vez ms, es como haber inventado la rueda. Las ruedas de hoy siguen siendo las de la Prehistoria.

Al contrario, nuestras invenciones, cine, radio, Internet, no son biolgicas.

J.-C.C.: Tiene razn en subrayarlo: nunca hemos tenido ms necesidad de leer y escribir que en nuestros das. No podemos siquiera usar un ordenador si no sabemos leer y escribir. Y, adems, de una forma ms compleja que antao, porque hemos integrado nuevos signos, nuevas claves. Nuestro alfabeto se ha ampliado. Resulta cada vez ms difcil aprender a leer. Si nuestros ordenadores pudieran transcribir directamente lo que decimos, se producira un regreso a la oralidad. Claro que esto plantea una nueva cuestin: es posible expresarse sin saber leer ni escribir?

U. E.: Homero respondera sin ningn gnero de duda que s.

J.-C.C.: Pero Homero pertenece a una tradicin oral. Sus conocimientos los adquiri a travs de esa tradicin, en una poca en que todava nada se haba escrito en Grecia. Se puede imaginar hoy a un escritor que dicte su novela sin la mediacin de la escritura y que no conozca nada de la literatura que lo ha precedido? Quiz su obra tendra la fascinacin de la navet, del descubrimiento, de lo inaudito. Pero, en todo caso, parece que carecera de lo que nosotros, a falta de un trmino mejor, llamamos cultura. Rimbaud era un joven dotadsimo, autor de versos inimitables. Pero no era lo que llamamos un autodidacta. A sus 16 aos, su cultura ya era clsica, slida. Saba componer versos latinos.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/08/07/index.php?section=opinion&article=a05a1cul



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