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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2010

Colombia-Venezuela, ms all de la manipulacin de las emociones

Aram Aharonian
Tercera Informacin


La situacin suscitada entre Colombia y Venezuela pareciera conformar el prembulo de un conflicto blico que habra que situarlo, forzosamente, en el contexto geopoltico internacional de guerra asimtrica diseado por el imperialismo, mxime cuando se trata de atacar a un gobierno y un proceso de tendencia socialista, en un pas que posee grandes recursos naturales, especialmente energticos, de escasez mundial. La ltima provocacin de Uribe? lvaro Uribe no slo convirti su pas en una suerte de portaaviones estadounidense, sino que se empe en escalar los conflictos en la lnea de militarizacin que defienden el Pentgono y el Comando Sur como modo de asegurar el control de un patio trasero que se les escapa de las manos.

Los primeros desarrollos de la denuncia realizada por el actual Ministro de Defensa de Colombia y posiblemente prximo embajador en Washington, el empresario cafetalero Gabriel Silva, pone en evidencia la ejecucin de una operacin psicolgica de masas (OPSIC), obviamente dirigida a la formacin del imaginario colectivo para fortalecer el tema del vnculo del gobierno de Hugo Chvez con las FARC .

Esta matriz viene siendo trabajada desde hace tiempo y desde diversos frentes, con el objeto de hacer una acusacin en instancias internacionales y facilitar una eventual intervencin militar antiterrorista. A Caracas se le acusa de tener vnculos no solo con las FARC sino con etarras e iranes, en lo que se da en llamar el eje del mal, en medio de la presentacin de un mapa del terror conformado por la presencia de tropas y bases estadounidenses no slo en Colombia, Araba y Curazao, sino tambin en Costa Rica y quiz maana en Panam, nuevamente.

Las operaciones psicolgicas se dirigen a masas poblacionales sobre las cuales se quiere influir en tiempos de confrontacin. Se trata de la manipulacin de las emociones. Hay que tener en cuenta que siempre las OPSIC han servido de prembulo para una agresin militar, provocando un incidente dentro de la concepcin de operaciones extraterritoriales o persecucin en caliente.

Las operaciones psicolgicas no son un fenmeno meditico aislado, sino que poseen finalidades polticas mltiples tales como deslegitimacin del proceso, descalificando la obra del gobierno de Chvez, exaltando fallas y errores.

Esta ofensiva meditica colombiana bien puede ser utilizada como plataforma en el proceso eleccionario venezolano que se avecina, donde la oposicin verncula funciona como caja de resonancia de la campaa, quiz con la esperanza de que el gobierno bolivariano se vea obligado a adoptar una postura defensiva ante el arribo del gobierno de Juan Manuel Santos.

Pero hay algo que nos llama la atencin en Venezuela y es el desarrollo de una matriz de opinin, fruto de la ingenuidad, la desinformacin, donde se afirma que con el arribo formal de Santos al gobierno, la estrategia va a cambiar y se van a disipar las amenazas. Esto obedece a falta de informacin o ignorancia de la trayectoria y ejecutoria de Santos en el Plan Colombia y en el Plan de Seguridad Democrtica. O a manifestaciones de deseo de que la tensa situacin cambie y el temor o el miedo se disipen.

No se comprende que existe una poltica de Estado, en las que estn inmersas las polticas comunicacionales (informativas, publicitarias) que, dirigidas a la parte emotiva y no racional del ciudadano, anteceden, acompaan y justifican las acciones polticas, Y un tndem que las lleva adelante: Uribe-Santos.

Santos, no hay que olvidar, es el artfice (con la complicidad y/o anuencia de Uribe) de los falsos positivos (endilgar a la guerrilla el asesinato de centenares de jvenes, en montajes de los organismos de seguridad), de la violacin de la soberana de pases vecinos bajo la concepcin de las operaciones extraterritoriales (bombardeo del campamento de Ral Reyes), de asesinatos selectivos de dirigentes populares, campesinos e indgenas, de los acuerdos para instalar soldados gringos en las bases y en el territorio colombianos.

Hay que tener claro que hay gente como Santos, que supo contar siempre con una excelente caja de resonancia meditica para sus planes- en las altas esferas de Colombia quiz con asesoramiento extranjero capaz de poner una bomba en la Escuela de Guerra para paralizar los acuerdos de canje humanitario del gobierno y la guerrilla.

Santos no es menos derechista ni fascista que Uribe, seguir siendo un fiel aliado de Washington y combatir a la guerrilla hasta exterminarla.

Antes de ocupar el Ministerio de Defensa, y en plena campaa presidencial de lvaro Uribe, Juan Manuel Santos contrat los servicios de The Rendon Group para el "partido de la U". Hay que recordar que casi 50 por ciento de la ayuda estadounidense para el Plan Colombia se dedic a una campaa de imagen del Ministerio de Defensa, encabezado por Santos.

Como buen oligarca, Santos piensa en grande, en los intereses de su clase. Uribe piensa en su futuro personal, dice Ral Zibechi. Y no puede seguir el mismo camino de su antecesor, porque hoy la guerrilla no es ya una amenaza para la estabilidad del Estado ni para la gobernabilidad. Y para asegurar el poder de las clases dominantes, ahora debe apelar al crecimiento econmico para edificar las bases de largo plazo de la estabilidad.

Los medios de comunicacin social son cada vez ms importantes en la formacin del imaginario colectivo, precediendo, acompaando y justificando los conflictos. En este caso se trata de una operacin psicolgica tendente a la utilizacin de los dficit en varias direcciones como la consolidacin de una fuerza opositora con mayora electoral, el aislamiento internacional y la justificacin de una intervencin militar.

Apunta a la ingobernabilidad y sirve de caldo de cultivo para la insurgencia armada interna (guarimba, paramilitarismo,operaciones encubiertas, rebeliones parciales tanto policiales como militares), la agudizacin de las contradicciones, incentivando paros y huelgas, hasta llegar al colapso del aparato productivo, para intentar presionar el pronunciamiento militar. Cabe recordar el paro petrolero de 2002.

Con la operacin psicolgica buscan generar un contexto de mxima presin con la movilizacin social: marchas, tomas, trancas, paros, huelgas, posiblemente crear una situacin de caos y crisis total del pas, que genere conflictos, hostilidades, enfrentamientos y violencia.

Para Carlos Lanz eso significa fomentar el calentamiento de calle y la violencia social como clima de desestabilizacin general que se necesita, similar a la de abril de 2002, lo que permitira pasar a las acciones militares, como sucediera en Europa del Este, donde la lucha de calle combinada con grupos de choque armados que copan edificios sedes del gobierno, logran paralizar a las fuerzas del orden y derrocan al gobernante de turno.

Y el teln de fondo que permite comprender las motivaciones en este cuadro de crisis capitalista es la conquista de mercados y control de las materias primas (fundamentalmente las energticas) a travs de los tratados de libre comercio, y la presencia militar estadounidense bajo el pretexto del combate global al terrorismo y al narcotrfico, permitiendo que el complejo industrial-militar, con sus empresas contratadas hagan negocio con la trada de mercenarios, vendiendo armas y equipos: helicpteros, radares.

Todo esto se va a ver ampliado con la instalacin de soldados estadounidenses en las siete bases en territorio colombiano. EEUU no se limita a levantar un campamento, sino que importa toda la cultura de comida rpida, centro comercial y recipientes de usar y tirar, seala Lanz.

Manipular las emociones

Sin dudas, resulta risible la base argumental del embajador colombiano en la OEA, al mostrar fotos y videos de los campamentos, pero esto forma parte de la manipulacin informativa. No se trata de veracidad sino de percepcin noticiosa. No se trata de apelar al sentido racional o crtico del espectador, sino a las percepciones de ste.

Se trata de hacer uso del aspecto emocional, que es una tcnica clsica de la manipulacin meditica, tendiente a causar un cortocircuito en el anlisis racional y al sentido crtico de los individuos. Adems la utilizacin del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o insertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.

La meta es colocar a Venezuela como una amenaza, con aspiraciones expansionistas, reestructurar las fuerzas armadas para ponerlas a tono con este reto militar, lo que incluye compra de nuevos armamentos.

El ministro colombiano de la defensa muestra un viraje estratgico: de la coartada del combate a la insurgencia pasa al justificativo del conflicto con fuerzas externas: el ejrcito est dispuesto a atacar bases guerrilleras en otros pases, algunos jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) estaran en territorio venezolano, dijo.

Esto justificara, en esa lnea argumental, reforzar y modernizar el armamento para enfrentar agresiones exteriores de pases con aspiraciones expansionistas ideolgicas y territoriales que amenazan a Colombia.

La utilizacin de mentiras y medias verdades no es nueva. Recordemos las denuncias de la posesin de armas de destruccin masiva por parte de Iraq y si queremos ir un poco ms atrs, al nacimiento de la noticia espectculo con la transmisin en vivo y directo de Peter Arnett de lo que se dio en llamar la Guerra del Golfo, en 1991.

Desde entonces para todos qued claro el alcance de los nuevos medios de comunicacin y el uso que se proponan hacer de ellos: difusores del mensaje y las imgenes nicas. Las noticias, censuradas por el Pentgono, pasaban a ser espectculo; un espectculo armado de forma que pudiera interesar a dos mil millones de televidentes a lo largo y ancho del mundo, dejando la sensacin de hecho consumado.

Pero eso no qued ah. Cuando los marines llegaron a Somalia, los periodistas de la CNN estaban esperando a los soldados. Ya les haban recomendado llegar antes del amanecer, para mejorar sus imgenes de libertadores, e ingresar, adems, en el horario estelar de los noticieros mundiales. Exista un guin (tanto para los marines como para los periodistas): ya se saba lo que iba a ocurrir.

Hay formas de construir el consenso, y la de Uribe-Santos no ha sido demasiado original, recurriendo, cuando fuera necesario, al asesinato y la intimidacin y, por ejemplo, sugiriendo que canales de televisin con informacin alternativa a la de su gobierno (como Telesur) no deban ser transmitidos o retransmitidos por canales del interior o sistemas de cable alternativos.

Durante el primer gobierno de Uribe (2002-2006) fueron asesinados 18 periodistas. Muchos periodistas colombianos han optado por el exilio como nica forma de preservar sus vidas ante las amenazas de muerte. Casi una treintena de periodistas estn bajo la proteccin de la Fiscala para que puedan cumplir con sus labores, muchos fueron asesinados. De qu democracia, de qu libertad de expresin estamos hablando?

En una nacin sumida desde hace cinco dcadas en un conflicto social y poltico de expresin no slo violenta sino tambin armada, los medios de comunicacin comerciales insisten en que el camino es el de la paz romana o la paz de los sepulcros, que no es otra que defender la guerra para vencer a la insurgencia y llevarla en condiciones de derrota a la claudicacin en la mesa de dilogo.

En Colombia hay un solo diario nacional, El Tiempo, ahora comprado por capitales espaoles, al igual que Radio Caracol, y otro con esperanzas de serlo, El Espectador. El vicepresidente de Uribe, Francisco Santos, ex editor del diario El Tiempo, sostuvo que los medios de comunicacin crearon una caja de resonancia de los hechos terroristas que sin duda fueron ms efectivos que la misma utilizacin de explosivos por parte de estos grupos ilegales. Su primo es Juan Manuel, tambin de El Tiempo.

Dentro de este contexto hay que destacar que los grupos paramilitares vienen dndole singular importancia a la intimidacin de los medios y periodistas alternativos, pues los medios comerciales son regulados por otras vas, incluida la autocensura. Adems, el paramilitarismo, a travs de empresas fantasmas y testaferros, se ha venido haciendo con el control de las televisoras locales o por parablicas, hasta el extremo de trabajar por incidir en la composicin de la Comisin Nacional de Televisin.

Con Uribe el conflicto colombiano no venda, porque lo que se ofreca en los escaparates era la (inexistente) paz, la entrega de armas de los paramilitares, la negacin misma del conflicto. Y durante su gobierno se da un cambio importante en el comportamiento de los medios trasnacionales de informacin, que dejan de informar sobre las violaciones de los derechos humanos, tratando de crear un imaginario sobre un pas pacificado y feliz.

Nunca antes en Colombia la prensa ha sido tan presionada desde el Ejecutivo, pese a que nunca ha sido tan sumisa, sealaba Rodrigo Pardo, ex canciller pero tambin ex director de la revista Cambio.

La estrategia del gobierno colombiano ha sido la de invisibilizar el conflicto: si no difundo lo que sucede, puedo hacer creer que este no existe. Que nadie se entere de lo que pasa realmente en Colombia, as podemos estigmatizar los movimientos sociales, disfrazar de seguridad pblica las ms burdas represiones, olvidarnos de los millones y millones de excluidos, los miles y miles de desaparecidos enterrados en fosas comunes, los cuatro millones y medio de desplazados internos. Y, a la vez, montar supuestas acciones terroristas para endilgrselas a la guerrilla.

Lo que hereda Santos

A Santos, en la continuacin del gobierno de ocho aos de Uribe, le toca atacar el frente interno, donde deber depurar no slo algunos cargos militares sino tambin varios en la administracin del Estado, adems de mejorar las relaciones con los otros poderes, el Judicial y el Legislativo.

Pero el otro frente decisivo es el externo, hacia donde Santos debe relanzar la economa y eso pasa, sin dudas, por mejorar las relaciones con los vecinos y potenciar la integracin regional. Algunos analistas sealan que por eso Santos se propone recomponer las relaciones con Venezuela, pero obviamente desde posiciones de fuerza.

El cuadro de situacin es dramtico: las exportaciones colombianas a Venezuela cayeron de 7.000 millones de dlares en 2008 a menos de 1.500 millones; el nivel de pobreza es de 43% y la indigencia alcanza 16%, en un pas que ostenta las mayores tasas de desempleo y de informalidad de la regin. Venezuela ha sustituido estas importaciones por compras a Argentina y Brasil.

La frontera binacional de dos 1.200 kilmetros vive en la permanente angustia econmica por la parlisis comercial, y antes de partir Uribe decret la emergencia social en los 37 municipios fronterizos, suspendiendo incluso- el cobro del IVA.

Santos no puede relanzar la economa sin mejorar las relaciones con Brasil, capaz de absorber porcentajes crecientes de la produccin de sus vecinos. El ministro de la Secretara de Asuntos Estratgicos de la Presidencia de Brasil, Samuel Pinheiro Guimaraes, acaba de lanzar un Plan Marshall para estimular y financiar la transformacin econmica de los pases menores; abrir, sin exigir reciprocidad, sus mercados, y financiar la construccin de la infraestructura de esos pases y su interconexin continental (forma de asegurar su dependencia)

Y tambin, si quiere acceder al TLC con Estados Unidos, Colombia deber mejorar mucho su deteriorada imagen en la defensa de los derechos humanos. El Comit de Derechos Humanos de la ONU denunci la ltima semana en Ginebra la impunidad de la que gozan paramilitares que cometieron graves violaciones de los derechos humanos en Colombia. "En la prctica existe impunidad para un gran nmero de graves violaciones de derechos humanos. Entre los ms de 30.000 paramilitares desmovilizados, la gran mayora no se ha acogido a la Ley N. 975 de 2005 y falta claridad acerca de su situacin jurdica"

Para este tema de mejorar la imagen humanitaria, Santos utilizar a su vicepresidente, Angelino Garzn, un ex dirigente sindical de la Unin Patritica y ex gobernador del Cauca, quien acaba de elogiar a Chvez por haber pedido a las FARC y al ELN que cambien su estrategia armada.

La especialidad de Rendn Group es la de reclutar y subcontratar agentes (periodistas, presentadores de televisin, artistas populares, acadmicos) dispuestos a justificar ideolgicamente el Plan Colombia o Plan Patriota y, finalmente, la estrategia de "seguridad democrtica" del presidente Uribe. Y a eso se dedic, desde que en 2002 impulsara la creacin de la Fundacin Seguridad y Democracia (FSD), integrada por un "selecto grupo de personas".

Aqu no termin la historia

Pero estas versiones emitidas por el canciller colombiano, para ser crebles, requieren de confirmacin emprica, ya que no se pueden sostener con un simple montaje. Por eso hay que esperar acciones encubiertas complementarias, nuevas provocaciones que avalen el supuesto salto al vaco.

La confirmacin del desarrollo de una operacin montada segn el esquema de The Rendn Group (extrapolaciones, generalizaciones, proyecciones), reproduce actuaciones anteriores que marcan la complicidad de los medios masivos de comunicacin: el mismo da de la primera denuncia la revista Semana public un artculo con el mismo el guin argumental sobre la presencia de las FARC en territorio venezolano. Y en la noche, la televisora Caracol mont un escenario similar.

Hay diversas tcnicas utilizadas en esta operacin psicolgica, como las distorsiones informativas, a lo que llaman la gestin de percepcin va noticia, bombardeando la misma imagen y el mismo mensaje por ejemplo- por CNN, Caracol, las agencias trasnacionales de informacin y los medios venezolanos de oposicin.

El primer objetivo de la operacin psicolgica esmarcar la agenda informativa y poltica y producen y distribuyen noticias intoxicadas, temas generadores priorizados y jerarquizados, repetidos por diversos medios nacionales e internacionales, hasta que llegan a ser credos y hasta defendidos. En dicho proceso se aplican mtodos de fragmentacin, extrapolacin, generalizacin, proyeccin, silencios e imgenes y audios censurados, con excelente manejo de la presentacin grfica, programas de opinin con expertos. La ejecucin est en manos de un conjunto de operadores: armadores, anclas, legitimadores, validadores, poltico-sindicales, financieros.

Galeano dixit

No quisiera terminar sin dejar un excelente escrito de Eduardo Galeano, porque Colombia nos duele a todos:

En el caso de las bases militares en Colombia no slo ofende la dignidad colectiva de Amrica Latina sino tambin la inteligencia de cualquiera, que se diga que su funcin va ser combatir las drogas.

Casi toda la herona que se consume en el mundo proviene de Afganistn, casi toda, datos oficiales de Naciones Unidas que cualquiera puede ver en Internet. Y Afganistn es un pas ocupado por Estados Unidos y como se sabe los pases ocupantes tiene la responsabilidad de lo que ocurre en los pases ocupados, por lo tanto, tienen algo que ver con este narcotrfico a escala universal y son dignos herederos de la reina Victoria que era narcotraficante.

La celebrrima reina Victoria de Inglaterra impuso el opio en China a lo largo de dos guerras de treinta aos, matando una cantidad inmensa de chinos, porque el imperio chino se negaba a aceptar esa sustancia dentro de sus fronteras que estaba prohibida. Y el opio es el pap de la herona y de la morfina, justamente.

Los Estados Unidos que tanto usan la droga como coartada para justificar sus invasiones militares, porque de eso se trata, son dignos herederos de esa fea tradicin. A m me parece que es hora que nos despertemos un poquito, que no se puede ser tan hipcrita. Si van a ser hipcritas que lo sean con ms cuidado.

Este pas andino que enfrenta un gobierno autoritario entregado a los intereses de los Estados Unidos, con una alarmante situacin de violacin de derechos humanos y con un conflicto interno que lo sigue desangrando.

Si hay un tribunal mundial que alguna vez va a juzgar a Colombia por lo que de Colombia se dice: pas violento, narcotraficante, condenado a violencia perpetua, yo voy a dar testimonio de que no, de que ese es un pas carioso, alegre y que merece mejor destino.

*Aram Aharonian es periodista uruguayo-venezolano, fundador de Telesur, director del Observatorio en Comunicacin y Democracia (ULAC)

Fuente: http://tercerainformacion.es/spip.php?article17393

rCR



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