Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2010

Generacin Y

Arsino Orihuela Ochoa
Colectivo La digna voz/Rebelin


Las generaciones aejas y caducas (sin afn de ofender al grueso de mis lectores, pero s con la intencin de provocar la confrontacin dialctica generacional) nos acusan a los jvenes (generacin Y personas nacidas entre 1982 y 1992) de ser negligentes, apticos, inmorales, insolentes, en una palabra, valemadres. No saben que cargar con el lastre, el peso de toda una generacin muerta (generacin X) es ya por s solo una hazaa homrica.

Si bien no pretendo emprender la necia faena de reivindicar/exculpar a mi vituperada generacin, al menos s quisiera sentar un precedente en la defensa de nuestra integridad generacional, pues, a mi modesto entender, la generacin Y no puede ni debe ser condenada tan severa y enrgicamente sin antes echar un solcito vistazo a la enmaraada poca que le toc vivir: La evolucin alienante de los medios de comunicacin (Internet, telfono mvil, televisin por cable); la aparicin de los videojuegos en detrimento del ocio al aire libre; el brote exponencial de tribus urbanas estrafalarias (punks, metrosexuales, fresas, emos etc.) y las crisis identitarias; la abrupta masificacin de las drogas; el inusitado brote de enfermedades de transmisin sexual; el fracaso rotundo del matrimonio (monogamia); el incmodo advenimiento de la promiscuidad femenina; el estrepitoso colapso de las instituciones otrora veneradas (estado, iglesia); la propagacin de institutos tecnolgicos (tcnica enajenante) en reemplazo de las universidades (conocimiento universal); la defuncin de la utopa y la esperanza; la mercantilizacin creciente de las relaciones interpersonales (los norteamericanos no tienen amigos, tienen socios); el desplazamiento de Carlos Marx (tenaz crtico de la injusticia) en provecho de Carlos Cuauhtmoc (Mesas de la autoayuda). (El cdigo moral del fin del milenio no condena la injusticia sino en el fracaso Eduardo Galeano).

En la era de la generacin Y, la desavenencia en relacin con el statu quo se juzga como un acto de locura, de desvaro, de excentricidad en el mejor de los casos-. Los antiguos mecanismos de censura fueron reemplazados por la autocensura: las opiniones difcilmente desbordan los cercos ideolgicos del orden. Si le sumamos el descrdito que presupone remar contracorriente el resultado obligado es una generacin entera en estado de desorientacin estancamiento- cultural e intelectual.

Lo nico alentador en medio de esta truculenta y aciaga trama es el escepticismo irreductible que ronda por suerte en las conciencias de los jvenes. No creer en nada es un sntoma aunque precario- de rebelda: los esfuerzos minsculos, acotados, puramente individuales, poco o nada contribuirn para el gran cambio que precisa urgentemente la actual sociedad. (Los pequeos cambios son los enemigos del gran cambio Brecht).

Ryszard Kapuscinski, periodista polaco, asegura que los ms jvenes siempre tendrn la razn, a pesar de la inextinguible resistencia de los viejos. Si esta generacin llegara a alcanzar una conciencia considerablemente crtica en el tiempo que le resta de juventud (la condicin natural del joven es la rebelda) bien podra modificar drsticamente el curso irreflexivo y aptico que las viejas generaciones le atribuyen.

Fuente: http://lavoznet.blogspot.com/2010/08/generacion-y.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter