Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2010

La imposible decisin de Abbas

Khaled Amayreh
Al Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El Presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Abbas, se est enfrentando a tal dilema poltico que algunos observadores apuntan que podra incluso acabar obligndole a dimitir. El dilema proviene, por un lado, de la difcil situacin que supone tener que solventar las intensas presiones a las que, entre bambalinas, le est sometiendo EEUU para que se incorpore a las conversaciones abiertas de paz con Israel y, por otro, las presiones de la calle palestina, as como las del propio Partido Fatah de Abbas, para que no participe en esas conversaciones en las condiciones actuales, cualquiera que sea el coste que ello implique.

La mayora de los palestinos considera el sometimiento a las presiones de EEUU como el equivalente a una capitulacin ante las demandas y dictados israeles. A principios de la semana pasada, el Presidente Obama envi una carta a Abbas dicindole que la AP tendra que incorporarse a las negociaciones directas de paz con Israel o enfrentarse a las consecuencias. La mayor parte de los palestinos cree ampliamente que la palabra consecuencias es una alusin a la retirada de la ayuda financiera pagada por Washington, sin la cual es ms que dudoso que la AP pueda sobrevivir mucho tiempo.

EEUU entrega a la AP cientos de millones de dlares por ao, dedicados principalmente a pagar los salarios de ms de 100.000 cuadros militares y funcionarios. Para el grueso de los palestinos, pagar estos salarios constituye la principal funcin, cuando no la razn de ser, del rgimen de la AP.

El negociador de la AP, Saeb Ereikat, habl con inusual franqueza sobre las presiones estadounidenses durante una entrevista en televisin el 31 de julio en la cadena de la AP Palestine TV. Los estadounidenses estn tratando de intimidarnos para que nos incorporemos a conversaciones abiertas e incondicionales que no llevan a ninguna parte. El Presidente Abbas est diciendo No, pero es posible que no pueda mantener esta posicin durante mucho tiempo si no cuenta con el firme apoyo palestino, rabe e islmico.

Segn fuente fidedignas de Ramallah, a la administracin Obama le gustara ver que la AP se incorpora a conversaciones directas y prcticamente incondicionales con Israel sin que este estado cumpla ninguna de las condiciones palestinas, incluida la congelacin de la expansin de los asentamientos judos y el compromiso israel que de que el posible estado palestino se establezca sobre la base de las fronteras de 1967. Israel no considera Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusaln Este como territorios ocupados sino como territorios en disputa.

La mayora de los funcionarios palestinos en la muqataa (sede del gobierno) en Ramallah consideran como un suicidio poltico el sometimiento a esas demandas estadounidenses, no slo por parte de Abbas sino tambin del movimiento Fatah.

Segn el analista poltico palestino Hani Al-Masri, participar en negociaciones directas con Israel en ausencia de garantas slidas sera un error garrafal enorme.

Dijo: Creo que el liderazgo de la AP se embarcara en un suicidio poltico si participara en esas conversaciones directas bajo las condiciones israeles, o ms exactamente, bajo los dictados israeles. Tales conversaciones, incluso aunque duraran muchos aos, no iban a conseguir resultado alguno para los palestinos. En efecto, habra que ser ms que inocente para confiar en la comunidad internacional, que ha fracasado completamente a la hora de obligar a Israel a que congelara la expansin de asentamientos, cediera el botn de la guerra de 1967 y pusiera fin a la ocupacin de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusaln Oriental.

Al-Masri sugiri que el objetivo principal de las conversaciones directas era eliminar la ltima baza que pudieran tener los negociadores palestinos: el problema de los refugiados. Parece ser que hay disposicin (por parte de la AP) a comprometer el problema de los refugiados a cambio del posible estado. Pero Israel quiere liquidar la causa de los refugiados sin poner fin a la ocupacin. Y adems, Israel no quiere eliminar asentamientos ni reconocer el derecho del pueblo palestino a la autodeterminacin.

El escritor palestino, antiguo confidente de Abbas, inst al dirigente palestino a adoptar una tercera posicin, es decir, rechazar las presiones de EEUU. Explic que Abbas podra hacer siempre frente a los estadounidenses, as como a toda la comunidad internacional, rechazando tales condiciones en funcin del hecho de que la inmensa mayora del pueblo palestino, as como el movimiento Fatah, rechazan lo que se est exigiendo a Abbas para que participe en las conversaciones directas con Israel.

En cualquier caso, no hay absolutamente nada que pudiera justificar el suicidio poltico por conseguir el favor de Obama, el presidente de una administracin que no nos ha ofrecido ms que falsas promesas y palabras y discursos mentirosos.

No est muy claro cmo va a poder Abbas gobernar ahora su futuro y el del pueblo palestino navegando por mares tan procelosos y con tan poca seguridad.

El domingo [1 de agosto], el Comit Ejecutivo de la Organizacin por la Liberacin de Palestina, en teora el rgano palestino ms importante en la toma de decisiones, reiter su apoyo a la posicin de Abbas, es decir, que la reanudacin de conversaciones con Israel tendra que basarse en un claro reconocimiento de que la lnea del armisticio de 1967 constituir las futuras fronteras entre Israel y un posible estado palestino.

Tras una reunin celebrada en Ramallah, el funcionario de la OLP Yasser Abed Rabbo dijo que la postura palestina segua insistiendo en la congelacin de la expansin de los asentamientos judos, especialmente en Jerusaln Oriental. Sin esas garantas, las conversaciones habrn fracasado antes de empezar.

Abed Raboo aadi que en las prximas semanas habra ms deliberaciones y que se presentara un cuadro completo ante el Comit Central de la OLP para que adoptara la decisin final. Abed Rabbo describi las garantas que al parecer Obama le haba ofrecido a Abbas como imprecisas, referidas ms a la forma que a la sustancia. Seamos claros, la reanudacin de las conversaciones de paz sin garantas y sin una fecha lmite slo condenar a las mismas a estar dando vueltas en un crculo vaco para finalmente alcanzar el mismo destino de las anteriores rondas de conversaciones.

El esperado respaldo del Comit Central de la OLP a la firmeza de Abbas (i.e., que se niegue a participar en conversaciones directas sin slidas garantas por parte de Israel) podra fortalecer la posicin de Abbas vis--vis con la administracin Obama y/o llevar a la intensificacin de las presiones de EEUU sobre el lder de la AP. De ah, que la pregunta que muchos palestinos se hacen es: Qu camino va a tomar Abbas, el que apacige a Washington o el que satisfaga las aspiraciones del pueblo palestino?

El comit de seguimiento de la Liga rabe, que le dio a Abbas luz mbar para volver a las conversaciones directas con Israel pero en el momento en que l as lo decidiera, confiaba al parecer en que los palestinos tendran xito al enviar de vuelta la proverbial pelota al campo israel. Sin embargo, la decisin del comit, que ha sido interpretada por algunos intelectuales palestinos como una traicin al liderazgo de la AP, parece haber debilitado ms la postura global palestina.

Una de las expresiones de esa supuesta traicin es que el comit fracas a la hora de dejar claro el vnculo entre la reanudacin de conversaciones con Israel y las demandas palestinas respecto a la congelacin de la expansin de asentamientos y otras cuestiones relativas al acuerdo sobre el estatuto final.

Mientras tanto, Hamas inst a la AP para que rechazara someterse al acoso estadounidense, sin que importaran las consecuencias. El jefe del politbur del grupo islamista, Khalid Meshaal, dijo en un mitin celebrado en Damasco el domingo [1 de agosto] que la aquiescencia oficial rabe para las conversaciones con el rgimen sionista no tena valor alguno. La cobertura rabe a Abbas para que reanude las conversaciones no tiene legitimidad. Fue Washington quien le impuso a los rabes esa posicin.

Fuente:http://weekly.ahram.org.eg/2010/1010/re4.htm

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter