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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2010

Una opcin civilizatoria con rostro indgena

Isabel Rauber
Rebelin


Acceder al gobierno nacional: un paso de esperanza

El gobierno que emergi en Bolivia en diciembre de 2005 y asumi en enero del 2006, que convoc y realiz la Asamblea Constituyente, que convoc y gan el referndum revocatorio en 2008 y que nuevamente convoc y gan la presidencia del pas y el gobierno nacional en las elecciones de 2009, es un gobierno de nuevo tipo: surgido de las luchas sociales de los pueblos indgenas, construido tambin con el protagonismo de los movimientos sociales, de trabajadores, de campesinas y campesinos, entre los que destaca el movimiento cocalero.

Evo Presidente, es la frase que sintetiza desde finales de 2005 la gran esperanza de los pueblos de Bolivia y del continente todo. El nudo central de su programa de gobierno constituye la bsqueda de soluciones a los reclamos histricos de las comunidades indgenas, organizaciones sindicales mineras, campesinas y urbanas. Por ello, entre sus primeros pasos destaca la convocatoria y realizacin de la Asamblea Constituyente y la recuperacin de los recursos energticos del pas orientada, entre varias razones, a la creacin de un fondo para atender las polticas sociales.

Entre los objetivos prioritarios del gobierno se encuentra la lucha contra la discriminacin tnica y la exclusin social y cultural, la erradicacin de la pobreza, poner fin a la dependencia y el saqueo, refundar el Estado a partir de reconocer y articular su carcter plurinacional, construyendo una sociedad intercultural, basada en una democraciaparticipativa que abra cauce al florecimiento de las autonomas de las comunidades (de sus identidades, cosmovisiones y modos de vida), trabajando colectivamente para construir un Estado plurinacional, que proyecte a sus habitantes al centro del quehacer social, poltico, cultural del Estado y el gobierno, es decir, ampliando la democracia desde la raz, transformndola. Tales seran, entre muchos, los ejes centrales del quehacer estatal-gubernamental en lo que puede considerarse el perodo inicial del primer gobierno de los movimientos indgenas y sociales del continente. De ellos, considero importante destacar a los fines de este anlisis-, elementos centrales de su propuesta integral, intercultural y descolonizada del desarrollo, el bienestar y el progreso sociales.

Una concepcin diferente del desarrollo y el progreso

Por diversos caminos, las reflexiones actuales ms maduras en este tema convergen en un punto: El desarrollo capitalista alcanzado (en el Norte), resulta hoy indeseable (adems de inalcanzable). Es inalcanzable porque las periferias han sido excluidas del diseo y los planes de hegemona del capital global actual (salvo como territorios sirvientes) y no tienen cabida en ellos. Es indeseable porque el carcter destructivo y devastador que conlleva va dejando claro que ese modelo va a continuar con la depredacin de la naturaleza, con el saqueo, con las guerras, es decir, continuar sembrando la muerte. Precisamente por ello es incapaz de promover, defender y garantizar la supervivencia humana y natural del planeta; tampoco ofrece soluciones a la situacin de miseria, enfermedades, analfabetismo, carencia de infraestructura y exclusin crecientes de amplias capas de la poblacin del planeta.

Estas razones, entre otras, hacen que el debate del desarrollo integre lo poltico, social, cultural y tico, adems de lo econmico. Y en la Bolivia de hoy esto se articula directamente con la lucha por la erradicacin de la pobreza, con la propiedad de los recursos energticos, con las posibilidades de acceso a los servicios y el goce de los derechos por parte de toda la ciudadana, es decir, con la democracia. Desarrollo y democracia guardan en esta concepcin- una relacin directa biunvoca.

Tomando como punto de partida las propuestas de los movimientos indgenas, campesinos y sociales, el gobierno que encabeza Evo Morales Ayma presenta en 2006, un Plan Nacional de Desarrollo que condensa esta nueva cosmovisin integral de vida y modos de vida, y define polticas pblicas para hacerla realidad. En esto se resume y proyecta sustantivamente- lo nuevo: se supera el mbito terico reflexivo; las ideas y propuestas iniciales cobran vida, se concretan y desarrollan en la accin poltica-social transformadora.

Atendiendo a los alcances de este sucinto anlisis, deseo llamar la atencin sobre un elemento sobresaliente de dicho Plan: la unificacin de los caminos del desarrollo con los de la erradicacin de la pobreza, de la desigualdad y la exclusin tnica-social.

Una de las primeras cuestiones puestas en cuestin han sido los conceptos pobreza y pobres, pues ellos invisibilizan los procesos de empobrecimiento y exclusin a los que fueron sometidos histrica y sistemticamente los pueblos indgenas desde los tiempos de la conquista y colonizacin. Consiguientemente, los programas orientados a la eliminacin de la pobreza en Bolivia estn anudados a la eliminacin de los mecanismos de empobrecimiento constante de los sectores indgenas, campesinos y de trabajadores en general. Y se conjugan directamente con los planes de desarrollo en la perspectiva sealada.

Del bienestar individualista al vivir bien en comunidad

La expresin vivir bien, propia de los pueblos indgenas de Bolivia, significa, en primer trmino, vivir bien entre nosotros. Se trata de una convivencia comunitaria intercultural y sin asimetras de poder. No se puede vivir bien si los dems viven mal, tal es el pensamiento que sintetiza el nudo central del planteamiento.

Es un modo de vivir siendo y sintindose parte de la comunidad, con proteccin de ella y en armona con la naturaleza. Es decir, se trata de un modo de vivir en equilibrio con lo que nos rodea. Tambin significa vivir bien con los otros seres humanos, diferencindose del vivir mejor occidental, que es individualista y pretende alcanzarse generalmente a expensas de los dems y, adems, separado y contrapuesto a la naturaleza.

El vivir bien articula en igualdad de importancia, desarrollo y democratizacin. No existe desarrollo sin democracia, sin extender la participacin social en la actividad y las decisiones polticas, econmicas y culturales. [PND, p. 16] Partiendo del reconocimiento de que Bolivia es un pas multitnico y pluricultural, los programas orientados al desarrollo hacen explcito su reconocimiento a los valores de la comunidad y de lo comunitario, establecen lo colectivo como sujeto con capacidad de decisin y de accin, reconociendo en la horizontalidad una ventaja comparativa respecto a las directivas verticales. Esto constituye, a la vez, un soporte tico e ideolgico de los procesos de bsqueda y construccin de una civilizacin re-humanizada, basada en un sistema social raizalmente democrtico, equitativo, humanista, liberador y superador de la destructiva hegemona econmica, social, cultural e ideolgica del capital.

La naturaleza en el centro de la vida

Para la perspectiva del vivir bien, la naturaleza no es un objeto; no es una fuente de recursos y materias primas; es un ser vivo. Esta dimensin ecolgica de la realidad, reconoce que la naturaleza est indivisible e intrnsecamente imbricada con la vida de los seres humanos; somos parte de la naturaleza. Tal es la perspectiva cosmo-cntrica que posibilita pensar y construir el futuro humano con un sentido y una concepcin de progreso y bienestar diferentes desde la raz y superadores de los patrones utilitarios consumistas del capitalismo.

Una perspectiva intercultural para el desarrollo

La interculturalidad concibe las relaciones entre varias culturas dentro de un mismo territorio sobre la base del reconocimiento, la aceptacin y la reciprocidad con el otro. La visin intercultural del desarrollo va ms all de la acumulacin econmica y est relacionada esencialmente con la libertad cultural para decidir el respeto a la diversidad, a la diferencia, la heterogeneidad social y con la forma en que se organizan la vida, la sociedad y el Estado.

En tal sentido, La clave del desarrollo radica en suprimir la estructura de dominacin cultural y de discriminacin racial vigente e instituir una prctica de dilogo, cooperacin, complementacin, reciprocidad y entendimiento. De esta manera el crecimiento econmico se concibe como el proceso de consolidacin, fortalecimiento e interaccin de identidades, como la articulacin de redes de intercambio e interculturalidad. [PND, p. 16]

Apoyar el empoderamiento creciente de las comunidades

Las polticas de atencin a los sectores ms olvidados y desprotegidos que impulsa actualmente el Estado Plurinacional de Bolivia, podran calificarse a primera vista- como clientelares o asistencialistas, en tanto que se expresan a travs de planes de ayuda y estmulos. Pero hay elementos a considerar que si bien revelan aristas coincidentes con el asistencialismo o el clientelismo, los diferencian.

Para que la ayuda se considere tal, su implementacin debe implicar como en este caso-, la construccin de canales efectivos para que los ayudados lleguen un da a tener la capacidad de actuar productiva y reproductivamente por s mismos. En aras de ello, los planes de ayuda se articulan con procesos sostenibles de construccin de vas de salida de la situacin de pobreza. Estos suponen consiguientemente- la implementacin de modalidades de sobrevivencia y desarrollo autnomo en el mediano plazo. Se trata, por tanto, de un singular asistencialismo, estratgicamente no clientelar. Su principal virtud es que contribuye a que la poblacin involucrada en los planes de ayuda se re-descubra como parte de una ciudadana con igualdad de oportunidades y condiciones, sin prejuicios ni perjuicios por pertenencia tnica, cultural, de gnero o geogrfica.

Las polticas impulsadas por el Estado y el Gobierno bolivianos en este terreno trascienden el debate de la dicotoma asistencialismo-clientelismo. Ya no se trata solo de aqullo de ensear a pescar. Adems de ensear a pescar se crean mbitos productivos donde los pescadores pueden construir los instrumentos de pesca, mantenerlos, arreglarlos, etctera, y se crean tambin espacios de intercambio y distribucin social de los productos.

Se trata de una articulacin integral de problemas y soluciones en base a una lgica estrechamente ligada a la posibilidad/capacidad que tengan las comunidades o poblaciones en situacin de pobreza de desarrollar un ciclo productivo-reproductivo de su vida para, desde ah, replantearse su insercin plena en la sociedad (empoderamiento). Para ello, se trabaja en la recuperacin de las experiencias y saberes interculturales de las comunidades, impulsando simultneamente la participacin protagonista de la poblacin afectada en la construccin de las soluciones.

Hay un cambio de lgicas: Son los actores sociales y polticos del campo popular quienes definen, determinan, impulsan y realizan los cambios. La recuperacin de sus saberes, conocimientos, experiencia, memoria histrica, identidades, pertenencias, conciencia crtica y poderes, aporta efectivamente al empoderamiento comunitario, social e individual. Se trata de una imbricacin desde la raz de sujetos, subjetividades, saberes, identidades, poderes, culturas y cosmovisiones.

Construir un Estado plurinacional descolonizado

La construccin de un nuevo Estado Plurinacional conjuntamente con los procesos de descolonizacin sintetizan la determinacin de reconocimiento y respeto a la diversidad: de nacionalidades e identidades, de culturas y tambin de cosmovisiones y sus saberes respectivos. Se trata de promover dilogos interculturales desde la raz, en equidad y complementariedad, es decir, sin exclusiones ni subordinaciones jerrquicas entre sujetos, ni sus saberes, ni los mbitos donde estos se producen.

De ah que la construccin del Estado plurinacional descolonizado sea parte de las fuerzas del cambio y expresin de un nuevo poder. Surgido de los sectores indgenas y populares promueve su participacin protagonista en las instancias de las decisiones econmicas y polticas correspondientes a los nuevos andamiajes de ese nuevo poder. He aqu otro de los avances civilizatorios de la revolucin democrtica [inter]cultural que se construye en Bolivia.

La realizacin de la Asamblea Constituyente ha sido uno de los pilares claves para ello, as como la recuperacin de los recursos energticos, la lucha por la erradicacin de la pobreza, los planes de alfabetizacin, la construccin de infraestructuras en las zonas olvidadas y alejadas de las ciudades, etc. He aqu una muestra de la articulacin de las decisiones y acciones polticas claves de la primera etapa de gobierno.

Ciertamente no todo son rosas y palmas. Surgen tambin nuevos reclamos, conflictos y contradicciones, incluso dentro de los sectores afines al gobierno. Es el tiempo de los sujetos sociopolticos de la revolucin para manifestar sus puntos de vista, luchar por sus derechos y fortalecer el proceso revolucionario, consolidando los avances e impulsando su profundizacin. Esto genera nuevos escenarios y tipos de conflictos, realidad que se torna frecuentemente incomprensible para quienes imaginan que los procesos de transformacin social ocurren en un lecho de pureza inmaculada y son protagonizados por ngeles.

El trnsito hacia una civilizacin intercultural que supone la ruptura y superacin de los paradigmas del capital acuados por siglos en las conciencias y en las prcticas se asemeja al cruce de un extenso campo minado: acechan peligros, amenazas y trampas de todo tipo. Y no hay garantas de xito. Es y ser responsabilidad de los actores sociales y polticos definir estrategias y desarrollar las capacidades para superar los obstculos en primer lugar los propios-, en la misma medida que van creando y construyendo lo nuevo, renovando sus compromisos y el propio proceso revolucionario en todo momento.

La revolucin democrtica [inter]cultural emprendida en Bolivia est en esta direccin; se abre paso con nuevas prcticas, concepciones, cosmovisiones y pensamientos sociotransformadores, creados (o recreados) por los pueblos acorde con sus realidades y las del planeta, entrelazando subjetividades y culturas con las necesidades de supervivencia colectivas, en aras de alcanzar la armona en la convivencia intercultural de la humanidad, haciendo realidad el deseo zapatista de construir un mundo donde quepan todos los mundos. Ella anuncia la posibilidad del advenimiento de un nuevo tiempo civilizatorio. Representa, por tanto, como sintetiza Fernando Huanacuni, el renacimiento del tiempo.

Isabel Rauber. Doctora en Filosofa. Profesora universitaria, investigadora social y pedagoga poltica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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