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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2010

Cambalache

Osvaldo Bayer
Pgina 12


Desde Bonn, Alemania

Como todos los das, al amanecer, voy a buscar los diarios al buzn, que me deja el canillita con auto. Adems de dos diarios est tambin una revista semanal. Las leo. Una hora despus termino la lectura. No puedo creer. Camino unos pasos y me viene a la memoria una letra de tango. Lo canto a media voz aunque quisiera gritarlo. Cambalache, del filsofo de la calle Discpolo:

Siglo veinte, cambalache
Problemtico y febril...
.................
Vivimos revolcaos en un merengue
Y en un mismo lodo,
Todos manoseaos.

Vuelvo al diario. Leo su titular: Joven, sin posibilidades y amargado. Y el subttulo: Alarma, hoy, en el Da de la Juventud, en todo el mundo la crisis financiera empuja a los menores de 25 aos a la marginacin.

El artculo se basa en un estudio de la ILO, la Organizacin Internacional del Trabajo con sede en Suiza. Seala que en Europa, el nmero de jvenes desocupados aumenta mes a mes. Espaa, por ejemplo, anuncia una desocupacin del 40,3 por ciento de jvenes menores de 25 aos. Y eso que, en el 2007, esa cifra llegaba apenas al 17,5 por ciento. Dice la crnica: La cifra avanza en forma dramtica y cita al diario espaol El Pas, que habla de una generacin cero con muy pocas perspectivas y sin ninguna chance de empleo. Y no slo ocurre esto a los que han abandonado sus estudios y tienen poca preparacin en oficios sino tambin a los jvenes acadmicos a quienes les esperan mltiples problemas para encontrar un empleo despus de finalizar sus estudios. Adems, explica la ILO, mismo los que obtienen un empleo, en el 2010, no tienen seguridad para planificar su futuro ya que el noventa por ciento de los trabajadores espaoles menores de 25 aos slo reciben contratos con plazo limitado que pueden ser fcilmente rescindidos.

A esa generacin de jvenes, en crculos especializados, la denominan Ni, ni, es decir, ni estudian ni trabajan. Acerca de esto, el socilogo Philipp Woldin escribe: Se trata de una generacin sin estmulo, que ya no tiene sueos de futuro y que se ven ellos obligados a vivir con sus padres. Espaa teme que debido a la crisis econmica crezca una generacin perdida de jvenes. Las consecuencias, segn los expertos, para esa generacin sern miedo al futuro y falta de motivacin y, por supuesto, una larga dependencia del hogar paterno.

La ILO advierte que en el 2008, en el mundo entero, 152 millones de jvenes debieron conformarse con una entrada de apenas 1,25 dlar por da, lo que corresponde a un 28 por ciento de la cuota mundial de desocupados.

Pero, y aqu viene lo notable, el mayor aumento de esa desocupacin como consecuencia de la crisis financiera ocurre en los pases desarrollados y de ellos, ms en los europeos, donde la cuota de jvenes desocupados aument del 13,1 por ciento, en 2008, a 17,7, en 2009. La que mejor se mantiene en los pases desarrollados es Alemania, donde esa cuota alcanza al 11 por ciento.

Las consecuencias son, y lo dice el informe de la ILO: aumento de la criminalidad, problemas psquicos y aumento del consumo de drogas.

Levanto la vista y me digo: y eso hacemos con nuestros jvenes? Ni siquiera ya reina aquella obligacin moral y racional de asegurarles un camino sin violencias en la vida. La actual sociedad mundial con su sistema les abre la puerta para lanzarlos no a la paz sino a la contienda del egosmo y la disputa diaria.

El mismo diario trae las declaraciones de Tim Noonan, portavoz de la Confederacin Internacional Sindical, con asiento en Bruselas, quien seal que los gobiernos de la mayora de los pases se han preocupado muy poco durante muchos aos en crear fuentes de trabajo y por eso los jvenes, despus de terminados sus estudios, no tienen posibilidades de encontrar una ocupacin. Y los que la consiguen estn limitados por contratos a trmino o reciben un sueldo muy bajo. Deben modificarse ya los fundamentos macroeconmicos. Tiene que acabar esa limitacin y originar lugares de trabajo, crear empleos verdes, de defensa del medio ambiente. Si no se hace eso vendr una segunda recesin. Es una bomba de tiempo que ha empezado a hacer tic-tac.

En los llamados pases en desarrollo el problema es mucho ms grave. En Africa y en el Medio Oriente la mayora de la juventud no tiene trabajo. En Africa del Sur donde se acaba de jugar el Mundial de Ftbol el 45 por ciento de la juventud no tiene trabajo. En Namibia, el 75 por ciento. Naciones Unidas ha advertido que cada vez ms hay jvenes que caen en la criminalidad. El peligro es muy grande. Porque junto a la desocupacin aumenta la inflacin y estamos frente a una crisis de alimentos. Han comenzado las protestas, tambin en Europa; el caso de Grecia es pattico. Trabajo debe ser el problema fundamental.

Tiene razn Tim Noonan. Ni con medidas financieras ni con ahorros ni con acortar la ayuda a los pases en desarrollo se soluciona el problema. Crear trabajo, sa es la clave, repartir a cada cual lo suyo, sa es la nica solucin contra toda violencia.

Doy vuelta la pgina del diario. Y no puedo creerlo: el Instituto de la Economa Alemana, institucin matriz de los empresarios de este pas, propone que se eleve la edad para jubilarse, de 65 aos a 70; y para ello sealan que la gente cada vez vive ms y es imposible solventar las jubilaciones, y que, por otra parte, ha disminuido el nmero de nacimientos. Es decir que las nuevas generaciones no podrn sostener al cada vez mayor nmero de ancianos.

Y aqu cabe la pregunta: pero cmo, si hay cada vez menos trabajo y ahora quieren aumentar la edad para jubilados para que los viejos sigan trabajando cinco aos ms? Y entonces, qu se hace con los jvenes? Esto demuestra la irracionalidad del sistema capitalista que siempre busca cortar el hilo por lo ms delgado. Si los viejos trabajan ms aos, los jvenes tienen menos probabilidad de encontrar empleo, dadas las circunstancias del sistema econmico actual. Mientras unos discuten cmo crear ms trabajo los otros proponen que los que estn por jubilarse ya sigan trabajando cinco aos ms. El sistema. La irracionalidad.

Porque la realidad es otra. Las empresas despiden a gran parte de su personal una vez cumplidos los 55 aos, principalmente a los ejecutivos. Est en la mente empresaria que ya a esa edad hay conformismo y no la palabra bsqueda, el superarse siempre hasta el ltimo da. Si bien pagan indemnizacin para librarse de los viejos, stos, al quedarse sin empleo, pasan a cobrar el seguro de desempleo, una suma en s irrisoria que les alcanza slo para no morirse de hambre. Vamos a la parte psicolgica: todo empleado, a partir de los 55 aos, comienza a tener temor de un pronto despido. Y eso obra sobre su salud mental y fsica. Y se va formando as una sociedad de histerias, codazos y neurastenias. Cuando la vida tendra que tener un final de tranquilidad y premio para todos aquellos que cumplieron con la sociedad.

Este es el panorama. Pero doy vuelta a la pgina del mismo diario y me encuentro con otra informacin. Todo en idioma perfectamente empresarial. Se explica el radical programa de ahorro que llevan a cabo casi todos los estados federales de Estados Unidos. Se ahorra cerrando escuelas, rebajando las ayudas sociales y dejando cesantes a empleados. Hasta ahora, desde comienzos del 2010 se ha dejado cesantes a 169.000 empleados. La nota periodstica la firma el economista Dietmar Ostermann. Se calcula que en el 2011 se van a ahorrar 120 mil millones de dlares para terminar con el dficit nacional. Obama ha enviado 10.000 millones de dlares a esos Estados para parar un poco el cierre de escuelas y el despido de maestros. Los republicanos han calificado a la ayuda de Obama como apenas una gota de agua sobre una piedra caliente. La financiacin de esa ayuda se lleva a cabo a costa de los ms pobres ya que se han eliminado las subvenciones para alimentos vitales.

Sigo leyendo el mismo diario. En el prximo ttulo de pgina se denuncia el gran negociado que se llev a cabo con la alarma sobre la gripe porcina y la dramtica obligacin de vacunarse a todo el mundo. Pero ya no quiero seguir leyendo, me digo, basta. Cierro el diario. S, es un diario de tendencia liberal, nada contestatario. Pero informa de la actualidad, es su obligacin, la de informar. Es el Frankfurter Rundschau. Tomo la revista Stern, para descansar un poco. Pero justo su nota principal habla de los empresarios ms ricos de Alemania y su predisposicin a hacer donativos. Por lo menos hay 75 de ellos que poseen fortunas de ms de mil millones de euros (que es de ms valor que el dlar). Ejemplo, Karl Albrecht posee declarados 17.000 millones de euros; Theodor Albrecht, ms de 16.000 millones; Dieter Schwarz, ms de 10.000 millones, y sigue la lista. Como decimos, hay por lo menos 75 multimillonarios. Y eso que lo que poseen, comparado con lo de los multimillonarios norteamericanos, parecen propinas. Bastara comparar esas cifras con las estadsticas del hambre en el mundo, o de la gente sin techo, o de las villas miseria.

Que el mundo fue y ser una porquera ya lo s
En el quinientos seis
Y en el dos mil tambin.
Que siempre ha habido chorros
Maquiavelos y estafaos,
Contentos y amargaos,
Barones y dubls.
Pero que el siglo veinte
Es un despliegue de mald insolente
Ya no hay quien lo niegue.

Cambalache. Me digo: Alemania tuvo pensadores como Kant y Marx; Francia lo tuvo a Descartes, el mundo todo a un Einstein. Pero los argentinos lo tuvimos a Discepoln, que en un tango lo defini todo, en el idioma del pueblo.

Voy a la ventana. Veo el verde de este verano, el cielo bien azul, el dorado tan puro de los rayos del sol. Y se me presentan las figuras humildes de Agustn Tosco, aquel del Cordobazo que encabezaba las protestas obreras vestido con su humilde overol, y en Facn Grande, el gaucho que fue fusilado por acompaar a los pobres peones rurales patagnicos.

S, a pesar del cambalache, hay gente que no se rinde.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-151342-2010-08-14.html



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