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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2010

Abajo el que suba

Pedro Gonzlez Munn
Blogueros y Corresponsales de la Revolucin


Si hay algo que me ha enseado este oficio de picar piedra del periodismo, es que no hay izquierdas ni derechas, sino tribus.

En nuestras dolorosas repblicas como las llam el poeta, impone la bizarra de la imagen y la percepcin del poder, del maniqu apocalptico con fondo de tambores, diestro y sagaz para arrebatarnos del caos, ese, nuestro cotidiano amanecer de resaca, buscando sustento y sentido a la existencia.

Ayer un joven colega vasco preguntaba sobre la tendencia de nuestro manso peridico o la pertenencia, como si fuera del simple flujo del trnsito, ya sea hacia la siniestra o la diestra. En verdad nuestra respuesta debi ser: siempre a la contraria, por aquello de abajo el que suba.

Hoy en da en Miami y en la comunidad cubana en el exterior de la isla no existen en poltica axiomas de direccin vehicular, sino ms bien confusiones sobre el destino manifiesto que, como de costumbre, pretenden imponer los poderosos sobre la mayora, teniendo a mi modesto entender mucho ms de lo que deban tener.

En definitiva quienes disfrutan del privilegio de la libertad de seleccionar el contenido de su paella, estn aqu, todos y cada uno de ellos, porque as, no quieren estar all.

Nunca existieron, ni han existido grupos coherentes con la libertad de Cuba en mente, sino ms bien de los dineros federales, estatales, condales, de las ciudades y de los ilusos contribuyentes, los cuales de conjunto han concebido a 2,000 millonarios cubano americanos y elevado este pantano con semforos a complejo habitacional en desarrollo.

Sumemos, a un promedio de $100 millones de dlares anuales para pginas Internet, programas de radio y televisin, analistas, agentones, combatientes, ayuda y formacin de periodistas y bibliotecarios independientes, disidentes, familiares de presos polticos, convenciones, reuniones, revistas, tabloides, boletines, newsletters, pasquines, desayunos, almuerzos y cenas, sin desdorar los cortaditos, en 46 aos vamos por $4.6 billones de dlares y algo de menudo.

Es el negocio de la crisis, ilustrado y reforzado, y no quiero meterme con quienes en el otro lado se benefician de esto, pues con amigos como los que me gasto, ya no necesito enemigos.

La realidad es que, encaramados en el cajn del poder y megfono en mano, no se dan de cuenta estos prceres de la miseria del cubano del cambio de clima: la gente est hastiada de fbulas y ficciones y de costear sus delirios o cortinas para la codicia.

No hay que esperar al sepelio ilustre o alumbramiento ocasional para alcanzar el porvenir.

No existen trillos o atajos hacia el futuro: estn en el respeto sin maldades, en la asamblea abierta entre cubanos, sin traductores, rencores o trastiendas, ni temores a la masa, a los orgenes del surco, al oscuro manantial de la sangre tras la camisa de faena, a la bayoneta pulida del combatiente, a los olores finales.

Mirando al norte, despreciando nuestros colores, poniendo rencor y codicia por delante de la esperanza, no veremos la solucin que no tengo yo, ni t, ni aquel que vocifera, est en la familia, la armona y el bienestar engendrado por el trabajo. Viene de la tierra, del sudor y del fruto de la cosecha.

Vendr de cada uno y todos de nosotros, cuando en vez de rabia, sembremos fe.

Fuente: http://bloguerosrevolucion.ning.com/profiles/blogs/abajo-el-que-suba

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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