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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2010

Pakistn y los talibanes
No es ningn secreto lo que han estado tramando

Tariq Ali
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Las observaciones posteriores a Wikileaks de David Cameron sobre la ayuda paquistan al enemigo en el Hindu Kush no deberan tomarse demasiado en serio. El estallido cuidadosamente orquestado en India tena el propsito de complacer a sus anfitriones y sellar algunos negocios (Cameron y Cable se estn esforzando por cuenta de la industria de armamentos britnica). Todo forma parte del chismorreo.

La reaccin oficial de Pakistn fue igualmente falsa. Ya que a Islamabad le es imposible atacar al organillero, la emprende contra el mono.

Mientras tanto todas las partes saben perfectamente lo que ha estado haciendo el ejrcito paquistan con diversas facciones talibanes desde que Afganistn fue ocupado hace casi nueve aos. Hace tres aos un agente de inteligencia estadounidense fue asesinado a tiros por un soldado paquistan en semejantes conversaciones como inform la prensa paquistan-. Una fuente cercana a los militares paquistanes me dijo el ao pasado en Islamabad que agentes de inteligencia de EE.UU. estuvieron presentes en recientes conversaciones entre el ISI (Servicio de inteligencia paquistan) y los insurgentes. No hay motivos para que alguien se muestre sorprendido. La causa, tambin, es obvia. La guerra no se puede ganar.

No es precisamente un secreto que Pakistn nunca abandon realmente a los talibanes despus del 11-S. Cmo iba a hacerlo? Fue Islamabad la que organiz la retirada de los talibanes de Kabul para que EE.UU. y sus aliados pudieran apoderarse del pas sin un combate. Los generales paquistanes aconsejaron a sus amigos afganos que esperaran el momento adecuado.

La insurgencia creci a medida que la guerra en Afganistn se deterioraba. El caos social y la corrupcin poltica del grupo de Hamid Karzai hicieron que la ocupacin extranjera fuera an peor a los ojos de muchos afganos, incorporando a una nueva generacin de pastunes a la batalla -hombres jvenes que no haban formado parte del rgimen desplazado-. Son estos neotalibanes los que han organizado efectivamente la propagacin de la resistencia, que como revel el diagrama de artefactos explosivos improvisados se ha extendido virtualmente a cada parte del pas.

Matthew Hoh, un ex capitn de marines que sirve como oficial poltico en Afganistn, renunci al servicio en septiembre de 2009. Su explicacin fue clara: La insurgencia pastn, que se compone de mltiples grupos locales, aparentemente infinitos, se alimenta por lo que el pueblo pastn percibe como un ataque continuo y permanente, que data de siglos, contra la tierra, la cultura, las tradiciones y la religin pastunes por enemigos internos y externos He observado que la masa de la insurgencia no combate por la bandera blanca de los talibanes, sino ms bien contra la presencia de soldados extranjeros e impuestos aplicados por un gobierno no representativo en Kabul.

En 2007, EE.UU. trat de apartar gradualmente a una seccin de los insurgentes de Mullah Omar, el lder talibn, ofrecindoles posiciones en el gobierno. Los dirigentes neotalibanes se negaron a unirse a un gobierno mientras hubiera tropas extranjeras en el pas. Pero a fin de comenzar por establecer los contactos, el ejrcito paquistan fue de una importancia crtica. Este ejrcito, utilizado como cobertura por EE.UU. en varias ocasiones, se vio obligado a dejar de lado su pellejo islamista (necesario para la yihad contra la Unin Sovitica). Eso enfureci a muchos dentro de sus filas, y hubo tres atentados contra la vida del general Musharraf.

El ISI, cuya autonoma siempre se ha subestimado, fue colocado bajo un control casi total, y el general Ashfaq Kayani (quien reemplaz a Musharraf como jefe del estado mayor del ejrcito) lo reorganiz integralmente. Unos pocos elementos delincuentes se revelaron cuando aprobaron el ataque contra la embajada india en Kabul en 2008; fueron inmediatamente castigados y eliminados. Hoy, los ataques contra el ISI se han hecho convenientes para Occidente, que necesita al general Kayani y por lo tanto no puede atacarlo directamente. No hay modo de que el ISI u otra ala de las fuerzas armadas pueda ayudar a los insurgentes sin el conocimiento de Kayani, y ste sabe perfectamente que a fin de preservar los contactos con los insurgentes que combaten a la OTAN hay que ofrecerles unas pocas recompensas.

Hace algunos meses Karzai estaba tan desesperado por hacer la corte a los talibanes que solicit al general Eikenberry, el conciliador embajador estadounidense en Kabul, que borrara a toda la dirigencia de los talibanes, incluido Omar, de la lista de personas ms buscadas. Eikenberry no se neg pero sugiri que cada caso se considere por sus propios mritos. Qu mejor indicacin de que la guerra est perdida.

WikiLeaks parece haber reanimado temporalmente a Karzai. Es una cuestin diferente si Afganistn tiene la capacidad de encarar esto, dijo en respuesta a una pregunta sobre el apoyo de Pakistn a los talibanes, pero nuestros aliados tienen esa capacidad. La pregunta es ahora, por qu no hacen nada?

Pero lo hacen. Y lo han estado haciendo desde que Barack Obama asumi la presidencia. Los ataques con drones tenan el propsito de destruir el apoyo a los insurgentes al otro lado de la frontera. En su lugar, han llevado a la desestabilizacin de Pakistn. El ao pasado, el ejrcito desplaz por la fuerza a 250.000 personas del distrito Orakzai en la frontera afgana y las coloc en campos de refugiados. Muchos juraron vengarse, y grupos militantes han atacado al ISI y a otros centros militares. El 8 de junio de este ao, combatientes con granadas y morteros atacaron un convoy de la OTAN en Rawalpindi. Quemaron cincuenta vehculos de la OTAN y se inform de ms de una docena de soldados muertos.

La cosa slo puede empeorar. Es hora de que Obama abandone todos los pretextos utilizados para justificar una guerra que slo puede llevar a ms muertes pero a ninguna solucin. Ahora se necesita desesperadamente una estrategia de salida.

El ltimo libro de Tariq Ali The Protocols of the Elders of Sodom and other Essays, acaba de ser publicado por Verso.

Fuente: http://www.counterpunch.org/tariq08122010.html

rCR





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