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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2010

Las oscuras prcticas francesas en frica llegan hasta nuestros das con el presidente Nicolas Sarkozy
Larga vida a la Franafrique! (y III)

Jos Naranjo
Guinguibali


El autntico heredero del espritu y la prctica del foccartismo (Jacques Foccart muere en 1997) es Robert Bourgi, abogado francs de orign libans nacido en Dakar (Senegal) e hijo de Mahmoud Bourgi, un empresario con quien Foccart hizo buenos negocios. Bourgi fue gran amigo del presidente de Gabn, Omar Bongo, y lo es en la actualidad de los presidentes de Senegal, Abdoulaye Wade, y de la Repblica del Congo, Dennis Sassou-Nguesso. Este ambicioso abogado ha sabido desempear muy bien su papel. Crecido a la somba de Chirac y luego de Dominique de Villepin, en septiembre de 2005 se pas al bando de Nicolas Sarkozy, para quien gestiona, actualmente, los asuntos africanos de la Repblica francesa.

Y lo hace al mejor estilo Foccart. Hace unos aos, acompa a Karim Wade, hijo del presidente senegals, al despacho de Sarkozy. De all sali un jugoso contrato para la construccin de una central nuclear en Senegal por parte de las empresas francesas Areva, Bouygues y EDF. A cambio, el delfn del presidente Wade, que ya se postula para relevar a su anciano padre y que lidera la corriente interna llamada Generacin del Concreto del Partido Demcrata Senegals (PDS), lograba una codiciada foto junto al 'patrn' Sarkozy.

Otro dato llamativo de Robert Bourgi es que su hermano Albert es editor de la famosa revista francesa sobre frica, Jeune Afrique, considerada como una herramienta ms de la poltica exterior francesa. De hecho, son muy llamativos en esta revista, por ejemplo, los dossieres muy positivos sobre Marruecos, gran aliado francs, que publica peridicamente Jeune Afrique en los que, entre otras cosas, se obvia por completo la violacin de los Derechos Humanos en los territorios ocupados del Sahara y se considera a la ex colonia espaola como parte del reino alau, algo a todas luces ilegal segn la legislacin internacional.

Precisamente en el contencioso del Sahara se pone de manifiesto la manera en que el Elseo ignora los derechos de los africanos. Francia lleva aos jugando el papel de rbitro, pero tambin de aliado, de las dos grandes potencias que se disputan la supremaca del Magreb occidental, Marruecos y Argelia, en los que Pars se juega muchsimo econmicamente. Por eso, Rabat sabe que cuenta en los galos con uno de sus grandes apoyos.

Este hecho se puso bien a las claras en una reciente reunin del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en la que la mayora de los pases, includo Espaa, pretenda incluir la cuestin de los Derechos Humanos entre las competencias de la Misin para el Sahara de Naciones Unidas (Minurso), la nica misin internacional en el mundo que no vela por ellos. Sin embargo, el veto francs impidi esta ampliacin de competencias, lo que permite a Marruecos hacer y deshacer en los territorios ocupados, emplendose all con gran violencia contra la poblacin civil que defiende la celebracin de un referndum, tal y como ha fijado la ONU.

BOURGI, PERO TAMBIN BOLLOR

Bourgi es uno de los eslabones de la Franafrique que llegan hasta Sarkozy, hasta la actualidad. Pero hay otros que, al ms puro estilo Foccart, operan en la sombra. Es el caso del multimillonario empresario Vincent Bollor, ntimo amigo del presidente francs y que se hizo mundialmente famoso por prestar su yate de lujo a Sarkozy para que pasara sus vacaciones justo despus de que ste ganara las elecciones. El grupo Bollor est implantado en una cuarentena de pases africanos, especialmente en Costa de Marfil, Repblica del Congo, donde es la principal empresa productora de petrleo, Gabn y Camern. En este ltimo pas controla el puerto de Douala y el servicio ferroviario y participa en las plantaciones de palmeras a travs de la sociedad Socopalm. Asimismo, mantiene la fundacin de la esposa del presidente cameruns Paul Biya, Chantal Biya, y gestiona una radio muy prxima al poder.

La incursin y presencia de Bollor en medios de comunicacin es muy conocida en Francia. Controla buena parte del grupo Havas, desde donde ha lanzado la cadena de televisin Direct 8 y los peridicos gratuitos Direct Soir y Matin Plus, todos ellos muy benvolos con Sarkozy. Asimismo, participa en empresas de publicidad, sondeos televisivos y encuestas, lo que le da una gran capacidad de influencia en la opinin pblica francesa.

Uno de los temas ms espinosos de las independencias africanas es la amplsima presencia militar francesa en frica, con unos 10.000 soldados en la actualidad, planteada inicialmente y en muchos pases como necesaria para la defensa ante enemigos exteriores, pero que, en la prctica, ha servido en estos cincuenta aos para operaciones de "contrainsurgencia" contra la poblacin civil o contra rebeldes (Chad y Repblica Centroafricana son ejemplos muy recientes) o para servir, directamente y sin ambages, a los intereses de la France. En Senegal, por ejemplo, la presencia de bases francesas es un tema que indigna a mucha gente y el propio presidente Wade se ha visto forzado a prometer su desmantelamiento para este mismo ao, lo que an no ha ocurrido en la prctica.

UN DISCURSO DENIGRANTE

Cuando Nicolas Sarkozy lleg al poder manifest su intencin de separarse de sus antecesores en lo que a frica respecta. Habl de una relacin "transparente" y "alejada de los cauces oficiosos que tanto dao han hecho" en el pasado. Sin embargo, en su primera visita al frica subsahariana, en el verano de 2007, el presidente ya mostr el colmillo con un discurso denigrante para los africanos, pronunciado en la universidad Cheikh Anta Diop de la capital senegalesa. Entre otras lindezas, asegur que "el drama de frica es que el hombre no ha entrado lo suficiente en la Historia", obviando milenios de riqusima historia africana) y redujo al africano a un pobre campesino que se deja llevar por las leyes de la naturaleza. Lo increble fue que nadie se levantara de su asiento ante tanto insulto.

En la actualidad, nuevos y potentes actores econmicos intervienen en el continente. Es el caso de Brasil, Rusia o China, por citar algunos casos de los conocidos pases emergentes o BRIC. Y las viejas potencias coloniales estn preocupadas de perder sus relaciones de privilegio con sus ex colonias, que tantos beneficios les han generado. Todos parecen estar tomando posiciones en una guerra sorda por el control, en la que el continente sigue siendo visto como un solar para la extraccin de materias primas. Si Sarkozy pudiera haber albergado alguna intencin de renunciar a la Franafrique, esta feroz competencia ha contribudo a quitrselo de la cabeza.

Y en cuanto a los sinuosos vericuetos de la poltica exterior francesa en frica, ms de lo mismo. Como se ha visto, tanto por quienes la ejecutan como por la manera de hacerlo, tanto en la poltica como la economa, Francia sigue movindose en varios niveles en el continente que antao dominara con la colonizacin. Como deca el politlogo francs Aziz Fall en una reciente entrevista a GuinGuinBali, "con una mano hace una cosa y con la otra lo contrario". As, el debate sobre las independencias africanas que se celebran estos das de agosto de 2010 est tan vigente como que an no est claro, en absoluto, si la mayora de los pases africanos, al menos los que tuvieron a Francia como potencia colonial son, realmente, independientes.

Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=specials&task=view_special_new&cat=3&id=754

Lecturas recomendables

 Este tema es amplio y complejo. Esta serie de artculos que hoy acaba tan solo ha pretendido servir para presentar la cuestin y estimular la curiosidad de saber ms a quienes puedan estar interesados. Para ello, recomendamos, adems de las pginas web de Survie y Grila, la lectura de

El bombero pirmano, de Franois-Xavier Verschave, Jean-Marie Volet, Andr Ntonfo, Odile Tobner / Mongo Beti,

Dossier negro 23 de Survie, Qu hace el Ejrcito francs en frica?, de Raphal Granvaud.

Nicolas Sarkozy ou la Franafrique dcomplexe, de Samul Foutoyet.

Sarko en Afrique, de Antoine Glaser y Stephen Smith.

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