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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2010

As montaron la prostitucin

Nazann Amirian
Pblico


La primera modalidad de la explotacin sexual infantil y femenina se organiz en nombre de las deidades. Los guardianes de fe sumerios se aprovechaban de sus ingenuas fieles y les exigan placeres corporales a beneficio del templo, reservndose el derecho de pernada. Hoy en Ghana los sacerdotes confiscan a las nias de las familias pecadoras y endeudadas y tras nombrarlas trokosis esposas de dios, les someten a todo tipo de abusos durante aos.

En su categora profana y una vez aparecida la propiedad privada, los hombres acordaron comprar mujeres para tener el derecho exclusivo y vitalicio sobre su cuerpo y alma, y mantener a otras (tras deshonrarlas y acusarlas del exceso libidinoso) para su uso colectivo en rgimen de alquiler.

Las religiones semticas sentenciaron que la mujer es el reposo del hombre y legitimaron incluso el acceso gratuito a ellas cuando son botn de la guerra. Precisamente, las guerras han sido la principal cantera del negocio del sexo. Con derrotadas, violadas y secuestradas han abarrotado durante siglos harenes y burdeles. Los nios y jvenes varones tampoco se salvaban: tambin eran destinados al gozo masculino.

Hoy hay que distinguir entre la prostitucin tradicional a pequea escala, fruto de las desigualdades econmicas y la violencia del sistema patriarcal, del trfico transnacional de seres humanos para la industria de sexo. Este crimen organizado que engulle o escupe a millones de mujeres y nios del mundo para convertirlos en mercanca que, como otra materia prima, circula en un solo sentido, de sur a norte o de este a oeste, resulta ms rentable y menos arriesgado que el trfico de droga, ya que para funcionar slo necesita de un cuerpo, que adems rinde decenas de veces al da.

A sus pies existe toda una tupida red internacional de extorsionadores, transportistas, autoridades corruptas, hostales, clubes y clientes que ahogan las miserias de su vida conyugal en las lgrimas de las esclavas sexuales, quienes han sufrido indecibles torturas. Sin esa demanda, se acabara el negocio.

Hay que proteger a la prostituida y no a la prostitucin. La penalizacin del reclamo de servicios sexuales y la prohibicin de los burdeles y negocios vinculados es un imperativo. Quin cree posible dignificar la esclavitud o llamarla trabajo?

Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/75/asi-montaron-la-prostitucion/


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