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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2010

Resea de la exposicin: Principio Potos. Cmo podemos cantar el canto del Seor en tierra ajena?
Principio Potos: la emancipacin del espectador

Csar de Vicente Hernando
Rebelin


Hasta el 6 de Septiembre de 2010 estar en el MNCARS de Madrid la exposicin Principio Potos. Cmo podemos cantar el canto del Seor en tierra ajena?, un inslito experimento de cmo el museo puede dejar de ser un espacio de circulacin de obras artsticas para convertirse en un centro de produccin crtica de nuestra sociedad. No s si es un hecho aislado en Espaa pero el trabajo de Alice Creischer, Max Jorge Hinderer y Andreas Siekmann es una inteligente y sobrecogedora indagacin en las relaciones que se dan entre la ciudad de Potos del siglo XVI y la conformacin del capitalismo en los siglos posteriores.

En el programa de mano se explican las ideas a partir de las que se ha concebido la exposicin: Marx describe la acumulacin originaria como la destruccin de la solidaridad y las estructuras de poder de la sociedad tradicional a causa de las dinmicas de explotacin puestas en marcha por el capitalismo. Tal y como subraya Immanuel Wallerstein, no se trata de un hecho histrico propio de los orgenes del capitalismo, sino que persiste en la sociedad global de hoy, del mismo modo que ocurriera en los albores de la modernidad. Esta condicin define un proceso cclico y traumtico de expropiacin y desarticulacin social, que implica al mismo tiempo la movilizacin de nuevos flujos vitales y de complejos procesos de subjetivacin. Principio Potos sostiene que la modernidad no tiene su origen y fundamento en el racionalismo y las promesas de libertad de la Ilustracin, sino en el proceso de expansin y explotacin iniciado en el siglo XVI con el descubrimiento de riqueza bruta en territorio colonial. Proceso que inicia un mecanismo de instrumentalizacin del Otro que en modo alguno dista de ser concluido. Ms que el Pars de la Revolucin Francesa o el Londres de la revolucin industrial, el Potos de los siglos XVI-XVIII, en su concentracin de capital y la maquinaria de produccin de hegemona, marca un paradigma de la modernidad globalizada. Un principio que permanece en marcha, en una continua reterritorializacin a lo largo de la historia.

El diseo espacial de la exposicin no escoge, como es habitual en el modelo tradicional, un itinerario temtico o cronolgico. Tampoco la dinmica posmoderna de libre eleccin del espectador. El conocimiento, el fin ltimo de esta exposicin, requiere un rigor y Principio Potos propone por ello tres itinerarios (narraciones, lo llaman los organizadores) y una salida: Existe una acumulacin originaria que slo se llama as, Existen los derechos humanos para tener derechos sobre los humanos y Cmo podemos contar el canto ajeno en la tierra del Seor. La salida es el Mundo al revs. Los itinerarios se cruzan, se interrogan, se chocan, dialogan, se contradicen, contrastan, hasta conseguir hacer de la experiencia de la visita la experiencia de la globalizacin. Atravesado por diversas imgenes del mundo, pocas, representaciones sociales, desviaciones, duplicaciones, cuadros, el visitante accede a un conocimiento intelectual y sensitivo que, en efecto, como se dice en la cuidada y til Gua de la exposicin, hace que quien entra en la misma dejen su contemporaneidad (Usted ya no est aqu) para aparecer en un espacio histrico del que afirmamos que no es lineal, sino que es simultneo, nunca pasado. El resultado de esta manera de concebir el espacio y los materiales diversos que lo componen, incluyendo los puntos de vista, las distintas alturas, los singulares modos de ver (utilizando el envs y el revs de muros), los ordenadores, los libros, las pequeas instalaciones, etc. no es impulsar la emocin y el gusto del espectador por la obra en s, sino producir una emocin diferente sometida siempre al contexto que las obras tratan de presentar. Esa posicin crtica del espectador, que Brecht concibi para el teatro, aparece aqu como resultado de la organizacin de los espacios y objetos. Es igualmente impresionante que los ms de veinte artistas actuales de distintas partes del mundo que han realizado obras en torno al asunto hayan quedado integrados en la masa conjunta de materiales y no obtengan la distincin comn que se les da en los museos. Segn los organizadores La exposicin abarca cerca de veinte pinturas potosinas de los siglos XVI-XVIII, expuestas en dilogo con artistas contemporneos o iniciativas culturales de La Paz, Pekn, Mosc, Madrid, Berln, Huelva, Sevilla y Londres, teniendo en cuenta las diferentes condiciones polticas de su da a da y localizando las condiciones de trabajo y de produccin. Todas estas expresiones no remiten a la esttica sino a pensar los fundamentos, transformaciones y continuidades del principio de acumulacin como elemento determinante para la comprensin de relaciones de dominacin y resistencia.

La exposicin est planteada tambin con un sentido didctico (ensear los fundamentos histricos de las sociedades capitalistas, la realidad de la explotacin como una continuidad de tiempos y espacios, las doctrinas que favorecieron el miedo y la sumisin) pero no deja de llamar constantemente la atencin del visitante para que cambie las condiciones en que se realizan las visitas a las exposiciones: apela a la calma, a la atencin por los detalles, a buscar la informacin contenida en las obras ms all de lo que se aprecia en un golpe de vista. A ello contribuye, sin duda, el riguroso lenguaje usado en los carteles informativos. La exposicin se desprende del ambiente sacralizado de los museos al hacer coincidir un lienzo con una fotocopia, imgenes documentales con pintadas, lo que favorece el necesario cambio de pblico de los museos. En algunos casos (con los ordenadores) las remisiones y remisiones pueden hacer permanecer al visitante parado en un punto y advertir la inmensidad de lo que le falta, de lo que no sabe, al mismo tiempo que comprueba las miles de interrelaciones que existen entre las cosas y los tiempos. Ms an: el pequeo museo autoorganizado que se encuentra dentro de la sala del MNCARS en la que est la exposicin funciona como una crtica a la poltica musestica dominante. Para los organizadores este pequeo museo (la habitacin de trabajadores migrantes) se concibe con la idea de que si no llevamos registro de nuestra cultura entonces no habr registro de nuestra historia.

Como escriben los organizadores de la exposicin: Principio Potos es un planteamiento de sentido ambiguo. Principio puede tener por un lado un significado temporal, un comienzo -la larga memoria de Potos-; por otro lado, tiene tambin un significado tcnico, como un principio mecnico, una regla, que se viene repitiendo en distintas coordenadas del tiempo-espacio global. Principio Potos es tambin el nombre de un proyecto de arte contemporneo, concretado en la exposicin Cmo podemos cantar el canto del Seor en tierra ajena? / Principio Potos y en una serie de debates en el Museo Reina Sofa y en espacios de produccin cultural alternativa. Lo cierto es que la revolucin que produce esta exposicin va ms all de haber ocupado una institucin cultural que se haba dedicado bsicamente a la difusin del arte contemporneo y se acerca ms a la idea que, desde la llegada en 2007 de Manuel Borja-Villel (hasta entonces director del MACBA de Barcelona) parece querer impulsar el MNCARS: El museo no se concibe como la institucin que exhibe un saber universal, identitario y excluyente, sino como un lugar capaz de generar nuevos espacios intersticiales de socialidad y discusin en la esfera pblica. En este sentido, debemos comprender qu modelos de resistencia proporciona en una sociedad en la que el consumo y la mercanca abarcan espacios de privacidad y en la que la produccin se ha fragmentado y desmaterializado ocasionando no slo un mapa geopoltico indito, sino nuevas clases sociales, relaciones y subjetividades. En este contexto, el entramado de la(s) narracin(es) alternativa(s) a la historia moderna, el pensamiento de nuevas formas de intermediacin y la consideracin del espectador no como un sujeto pasivo ni consumidor, sino como agente, un sujeto poltico son las tres lneas de fuerza propuestas por el Museo. Llega hasta el pblico, hasta la razn misma de un museo.

Principio Potos ilustra lo que Jacques Rancire contestaba en una reciente entrevista: No hay criterio que haga poltica a una imagen. Las imgenes pueden traducir intenciones polticas, pueden ilustrar las categoras o reproducir los modos de representacin instituidos; o tambin pueden, por el contrario, desdibujarlos o subvertirlos. Pero no hay que pensar ese efecto en los trminos de la mmesis, es decir, en los trminos de la buena o la mala imagen que se da del trabajador, de la mujer, del negro, etc. Una imagen nunca va sola, ni simplemente reenva a un imaginario colectivo pensado como reserva de imgenes. Una imagen forma parte de un dispositivo de visibilidad: un juego de relaciones entre lo visible, lo decible y lo pensable. Ese juego de relaciones dibuja por s mismo una cierta distribucin de las capacidades. Hacer una imagen es siempre al mismo tiempo decidir sobre la capacidad de los que la mirarn. Hay quien se decide por la incapacidad del espectador, bien sea reproduciendo los estereotipos existentes, bien sea reproduciendo las formas estereotipadas de la crtica a los estereotipos. Y hay quien se decide por la capacidad, por suponer a los espectadores la capacidad de percibir la complejidad del dispositivo que proponen y dejarles libres para construir por s mismos el modo de visin y de inteligibilidad que supone el mutismo de la imagen. En todo caso, Principio Potos cumple la idea de Rancire de que la emancipacin pasa por una mirada del espectador que no sea la programada, y esto abre el camino para un uso comn de las instituciones culturales y la emergencia de la problemtica fundamental de nuestro tiempo.

Principio Potos. Cmo podemos cantar el canto del Seor en tierra ajena?

Comisarios: Alice Creischer, Max Jorge Hinderer y Andreas Siekmann

Hasta el 6 de Septiembre de 2010

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofa, Madrid

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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