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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2010

Congo
Seis aos de guerras devastadoras de 1997 a 2002 (5/6)

Jorge Magasich
El Clarn de Chile


En 1997, los telespectadores son sorprendidos por las imgenes de columnas de jvenes soldados, mirada taciturna, calzando gruesas botas, que en poco tiempo desmantelan los campos de refugiados hutus en Kivu, al este del Congo, y prosiguen su marcha hacia el interior del pas. En siete meses atraviesan la vasta jungla, derrotan los escasos intentos de resistencia del ejercito de Mobutu y de sus grupos mercenarios e irrumpen sobre Kinshasa. El decadente dictador emprende la fuga a Marruecos.

A la cabeza de la victoriosa Alianza de las fuerzas democrticas por la liberacin del Congo, aparece el viejo guerrillero Laurent-Dsir Kabila, ahora proclamado Presidente del Congo, pero la realidad del poder reside en los ejrcitos ruands y ugands, verdaderos pilares de la Alianza.

Mientras el malogrado pas recupera su nombre histrico, aparece por un momento un futuro promisorio para el mismo.. Kabila intenta reorganizar el Estado, casi inexistente, y promete elecciones en dos aos. Sin embargo, la relativa bonanza durar slo un ao y medio. Los poderes del nuevo presidente son exiguos, no slo a causa de la ruinosa situacin del pas. Las tropas ruandesas y ugandesas ocupan virtualmente el este del Congo y se precipitan sobre las importantes riquezas naturales all existentes. Adems, persiguen sin piedad a los refugiados hutus ruandeses, sospechosos de haber participado en el genocidio de 1994, que se negaron a retornar a Ruanda. Las matanzas dejan centenares de miles de vctimas.

En agosto de 1998, Kabila rompe con sus escabrosos aliados y despide a todos los consejeros ruandeses y ugandeses, instalados en la capital. Sin embargo para ambos gobiernos el dominio sin contrapeso del este del Congo es de primera importancia. Replican organizando una nueva invasin, esta vez contra Kabila, llamada la Segunda guerra del Congo, contando para ello con la anuencia de las grandes potencias, hartas del ex guerrillero que no se comporta como un aliado seguro. Nuevamente, la invasin de Kinshasa parece inevitable, ya que el Congo casi no dispone de fuerzas armadas.

La supervivencia del Gobierno de Kabila depende de los aliados que pueda encontrar la regin. Laurent-Dsir solicita ayuda a Jos Eduardo dos Santos y a Sam Nujoma, presidentes correlativos de Angola y de Namibia. Se dirige enseguida a Robert Mugab, jefe de Estado de Zimbabue, (ex Rodesia del sur) y lder de la guerra de independencia. Todos aceptan enviar, con urgencia, tropas al Congo.

Al sur-oeste, el rgimen de Angola, surgido de la independencia en 1974, contina una antigua y cruenta guerra contra la guerrilla de la UNITA, en otras pocas armada por Estados Unidos, que an conserva un importante arsenal. Las tropas angoleas parten al Congo con una doble misin: adems de defender al gobierno de Kinshasa, buscan atacar desde el Congo los territorios angoleos controlados por la UNITA. As lo harn, y conseguirn su objetivo.

La llegada al Congo de unos 4.000 angoleses, 2.000 namibianos y 12.000 zinbabuenses, sumados a las tropas congolesas que ha podido organizar Kabila, detienen la ofensiva y consigen conservar la Capital y otras ciudades importantes. Esta intervencin consigue impedir que el oeste Congo zozobre en la barbarie, como ocurre al este, y garantiza la continuidad de la nacin.

No obstante, el balance de la primera ofensiva es pavoroso. A comienzos de 1999, el Congo est fraccionado, ocupado, y es sistemticamente saqueado por varios ejrcitos extranjeros. Dos grupos rebeldes controlan el Este: el Encuentro congols por la democracia, dirigido en realidad por Ruanda, y el Movimiento por la liberacin del Congo, apoyado por Uganda, y liderado por Jean-Pierre Bemba, un prximo de Mobutu. En los territorios controlados por el Gobierno, las tropas aliadas, tambin toman sus partes para remunerarse, aunque sin duda de forma menos destructora que los ejrcitos de ocupacin.

En agosto 1999, todas las partes implicadas en la guerra firman en Lusaka, la capital de Zambia, un acuerdo que coloca al gobierno de Kinshasa en el mismo plano que las otras fracciones rebeldes y proyecta el retiro de las tropas extranjeras. En realidad, casi nada de esto se cumple y las guerras continan.

Las zonas ocupadas se han transformado en verdaderos hoyos negros jurdicos, sin Estado ni ley, donde la poblacin est a merced de los explotadores de diamantes, cobalto y coltn, asociados a bandas armadas que con frecuencia se baten entre ellas. Muy pocos creen que el Congo saldr integro de esta crisis y en crculos internacionales se habla de transformar en nuevos estados las zonas ocupadas por cada bando.

La crisis llega al paroxismo cuando Laurent-Dsir Kabila es abatido por uno de sus guardaespaldas en enero 2001, 40 aos despus del asesinato de Lumumba. Nunca se ha sabido por cuenta de quin actu el hechor. Se trata sin duda de un golpe organizado, donde por un tris, se evita el derrumbe de lo que queda de Estado. Mientras los contingentes angoleses y zinbabuenses instauran un frreo control en la Capital, Joseph, un hijo de Kabila, de 29 aos, entonces comandante del Ejercito, es llamado de urgencia a tomar las riendas del poder.

Como su padre, Joseph Kabila habla bien el francs y el swahil, el idioma del Este, pero se expresa difcilmente en lingala, la lengua de uso comn en la Capital. De pocas palabras, Joseph intenta una reconciliacin con las grandes potencias, acepta que tropas de la ONU ocupen posiciones en las zonas de conflicto y concierta un dilogo con las fracciones rebeldes que ocupan algo ms de la mitad del territorio.

El cambio ocurrido en la poltica estadounidense despus de los atentados del 11 de septiembre 2001, en cierto sentido ayuda a la sobrevivencia del Congo. Hasta esa fecha, la Casa Blanca pareca consentir, o al menos cerrar los ojos, ante la desaparicin del Estado en algunas regiones, lo que permite explotar recursos naturales a costos muy competitivos. Pero esas regiones en la que impera el no-derecho pueden tambin albergar a grupos terroristas. Y Estados Unidos pasa un susto. Los servicios franceses detectaron en Paris a congoleses ofreciendo en el mercado negro barras de cobalto enriquecido, robadas de una mina, que podran servir para construir una especie de pequea arma atmica. Ante esa realidad, Washington propende por la existencia de un gobierno que controle de verdad el territorio.

En 2002 se abre un dialogo intercongols entre el gobierno y todas las fracciones rebeldes, llevado a cabo en el balneario de Sun City, una especie de Las Vegas sudafricana. Concluyen en ese encuentro un acuerdo global e inclusivo que abre un perodo de transicin. Joseph Kabila comparte el poder con cuatro vicepresidentes: los dos jefes rebeldes, un dirigente de la oposicin desarmada y un prximo de Kabila. Promulgan una Constitucin de transicin y las fuerzas extranjeras emprenden la retirada. Mientras menguan las guerras el Gobierno de transicin proyecta organizar elecciones libres, por segunda vez en la historia.

Fuente: http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=3844&Itemid=800


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