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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2010

Hctor Magnetto, el Piera argentino?

Aram Aharonian
Rebelin


Las corporaciones argentinas son las que conducen, hacen agenda, y la mayora de los empresarios y polticos de oposicin se encolumnan. La falta de definicin de candidaturas en la oposicin al gobierno de Cristina Fernndez (y a la posible reeleccin de Nstor Kirchner el ao prximo) encoleriza a los dueos del capital, mientras que los lderes opositores declaman una unidad que, realmente, atenta contra sus propios intereses.

Desde las corporaciones, que defienden sus intereses tangibles y 200 aos (con algunas interrupciones) de control econmico y poltico del pas, el objetivo es ensamblar el rompecabezas de la oposicin en busca de un candidato ganador que pueda echar para atrs las reformas llevadas a cabo por el gobierno, sobre todo en el ltimo ao. La embestida corporativa contra el kirchnerismo se hizo pblica en el conflicto por las retenciones mviles a la produccin de soja. La dirigencia agropecuaria, en sintona con el oligopolio meditico del Grupo Clarn, fueron la conduccin, y an lo sigue siendo aunque en relativa mengua.

En la primera semana de agosto, el CEO del Grupo Clarn, Hctor Magnetto encabez dos encuentros para coordinar la oposicin corporativa y poltica al gobierno. La primera, en la Unin Industrial y la Asociacin Empresaria Argentina (AEA), junto con el presidente de la multinacional italiana Techint, Paolo Rocca. El sector menos poderoso pero ms representativo, la industria liviana de capital nacional (bsicamente del interior del pas), cuestion la reunin de cpula que se interpret como una provocacin al Gobierno.

La segunda, en su casa, con el jefe de gobierno porteo Maurizio Macr, el ex senador Eduardo Duhalde y la mxima dirigencia del peronismo opositor (autollamado federal). Hctor Magnetto dispuso su mesa y Duhalde, Francisco de Narvez, Macri, Carlos Reutemann y Felipe Sol se acodaron a ella. Y fue el propio Magnetto quien filtr la informacin, para que el mensaje de su poder llegara a la gente, sin importarle la opinin y reaccin de sus invitados, aliados, sbditos?

Horacio Verbitski seala que Hay un mensaje inequvoco cuando un convite es promovido por uno de los ms poderosos empresarios de la Argentina y se celebra en su casa. La condicin de local gravita tanto en la poltica como en el ftbol. Uno manda, los otros van al pie () La competencia interna es, por ahora, un escollo a la incondicionalidad.

Paralelamente, una de las empresas del Grupo Clarn reclam ante la justicia centenares de millones de dlares de resarcimiento por el rescindido contrato con la Asociacin del Ftbol Argentino para televisar el ftbol, y la Comisin Nacional de Comunicaciones prohibi que la empresa de cable del Grupo Clarn, Cablevisin, preste los servicios de Internet de la disuelta Fibertel.

No es novedoso que la estrategia global de los grandes grupos empresarios, seala Vctor Ego, consiste en concentrar no solo sus actividades originales, desde armas, alimentacin y frmacos, entre ellas, sino tambin los aparatos comunicacionales y de produccin de sentidos y de entretenimiento. Hoy, retomar el sentido poltico de la disputa por la palabra excede a lo meditico.

La crispacin es alta, ya que se anuncia que en pocos das la presidente Cristina Fernndez de Kirchner difundir las conclusiones de la investigacin que encomend sobre la transferencia de las acciones de Papel Prensa a los diarios Clarn, La Nacin y La Razn durante la dictadura militar. La justicia ya concluy que las acciones pasaron a manos de estos diarios gracias al secuestro y torturas al padre, el hermano, la esposa y el cuado de David Graiver, un banquero propietario entonces de la mayora de las acciones del monopolio.

Esta causa, sobre episodios ocurridos hace ya 34 aos, sigue abierta porque son considerados delitos de lesa humanidad, de modo que no pueden ser amnistiados ni su persecucin cesa por el paso del tiempo.

El ao en que cambi la historia

Las cosas fueron cambiando para el gobierno despus del fracaso electoral parlamentario del ao pasado. Suponer que en junio del ao pasado un setenta por ciento orgnico vot contra el oficialismo fue un abuso de la estadstica o una simplificacin interesada, seala Wainfeld. Porque las crticas se diseminaron en distintas ofertas, dismiles, para nada amalgamadas. Producida la victoria de un colectivo virtual, comenz la disputa por la porcin mayor de ese patrimonio. Esa competencia se exacerba a medida que se acercan las elecciones presidenciales, mxime tomando en cuenta que el kirchnerismo recuper terreno.

A partir de esa derrota, Cristina Fernndez decidi acelerar y profundizar las polticas sociales de su gobierno, reestatizando incluso el sistema previsional. Y decidi impulsar la ley de medios, alent un amplio debate ciudadano, con foros en todo el pas y una participacin intensa de las organizaciones que desde hace aos venan defendiendo la iniciativa y, en el trmite, el kirchnerismo acept incorporar cambios para obtener apoyos de la centroizquierda. Una ley de medios que dio en el corazn mismo del oligopolio del Grupo Clarn.

Algo similar ocurri con la ley de casamiento gay, cuando se cuid de reaccionar ante las crticas ms duras, cuya respuesta dej en manos de los militantes, y la respuesta de la Presidenta a las destemnpladas y dinosuricas declaraciones del cardenal Jorge Bergoglio no fue inmediata ni destemplada.

La ley de la Asignacin Universal para la Niez, la ley de democratizacin meditica, la medidas que se tomarn en breve sobre el monopolio de Papel Prensa (cuyas acciones fueron logradas durante la coaccin y la tortura durante la dictadura militar), la nacionalizacin de las transmisiones de ftbol, gratuito para todos los argentinos, han sido parte de una ofensiva del gobierno de Cristina Fernndez, activamente resistido por las corporaciones y su brazo ejecutor-meditico, el Grupo Clarn.

As, el gobierno fue acentuando el apoyo de los sectores populares y recuper sectores medios con medidas progresistas y crecimiento econmico.

El proyecto de ley de entidades financieras, donde se establece que el 40 por ciento del crdito se destinar a las pymes y microemprendimientos, se fijan lmites a la concentracin de depsitos y se establecen topes a los costos de las transacciones, la reforma de la Carta Orgnica del Banco Central, para sacarlo de su dependencia del FMI y del BM, todava deben concretarse, pero obviamente a estas normas se oponen las corporaciones.

Lo que vendr

Mario Wainfeld indica que una lectura dominante, compartida, racional es que si no sobrevienen acontecimientos inesperados, la presidencia ser disputada por tres fracciones: el Frente para la Victoria (FpV, encabezado por Kirchner), el peronismo federal con el PRO de Macri y el radicalismo, donde la puja interna es entre Ricardo Alfonsn y el todava vicepresidente de la Nacin, Julio Cobos.

El centroizquierdista Proyecto Sur, liderado por Pino Solanas, no llegara a pujar con posibilidades y podra aspirar al gobierno de la capital, mientras que los socialistas y la Coalicin Cvica de Elisa Carri debern buscar su destino, por separado, una vez que sta atac la posicin del gobernador socialista de Santa F, Hermes Binner, de apoyar las retenciones a las exportaciones de soja propuestas por el gobierno federal y termin pelendose con sus socios del radicalismo.

Hay quienes miran el medio vaso lleno y otros el medio vaso vaco. Para Humberto Tumini, de Libres del Sur, los Kirchner negociaron correctamente la deuda externa en una primera etapa, aprovechando el default y un contexto internacional favorable, pero no tocaron la renta financiera interna (salvo las ganancias de las AFJP de un ao a esta parte), dejando en pie entre otras cosas, la ley de entidades financieras de Martnez de Hoz y la del Banco Central de Cavallo. No cambiaron tampoco la poltica petrolera del menemismo, ni la minera.

Aade que tampoco modificaron la retrgrada poltica impositiva del menemismo que beneficia a los ms pudientes. En el agro favorecieron finalmente la concentracin y el monocultivo de la soja y no frenaron seriamente, la concentracin y la extranjerizacin de la economa; por el contrario, ambas siguieron aumentando a sostenido ritmo (segn el INDEC de 500 compaas lderes en el pas, hoy 360 son de capital extranjero; de 10 firmas industriales de mayor facturacin, solo 2 son nacionales; las transnacionales dominan el 90% de las operaciones de comercio exterior).

Desde los sectores de centroizquierda se seala tambin que el Estado no increment sustancialmente su rol en la economa; ni su participacin en esta, ya que solo se hizo cargo de empresas en estado de quiebra y secundarias como el Correo, Aguas Argentinas y Aerolneas, ni en la regulacin y el control de los monopolios, basta con ver lo que sucede en los precios.

Esta clara falta de voluntad de afectar en serio a los sectores ms concentrados apropindose de una parte importante de sus rentas extraordinarias, disminuy directamente la posibilidad de cumplir con la mayor justicia, equidad y movilidad social prometidas. Los avances -y los retrocesos tambin- quedaron supeditados al mayor o menor crecimiento de la economa en cada perodo. Si se analizan -no por va del INDEC, obviamente- las cifras de distribucin de la riqueza, empleo, calidad del mismo, desocupacin, pobreza, indigencia, vivienda, salud, educacin, etc., se observa que no hay avances palpables al da de hoy comparados con la dcada de los noventa; solo existen si se los coteja con el peor momento de la crisis, all por el 2001/2.

Por ahora, el de mejor desempeo en las encuestas es el jefe de gobierno capitalino, el empresario Maurizio Macri (que enfrenta cargos judiciales por espionaje telefnico), quien especula con el hecho de que con pobre intencin de voto, los peronistas federales se vern forzados a deponer recelos y ungirlo candidato. El expresidente Duhalde y Sol opinan que Macri deber esperar su turno, mantenerse en su distrito y si acaso llegara a ofertarse como alternativa, les complicara la vida y la facilitara al kirchnerismo, dividiendo el voto opositor.

El peronismo federal logr sumar dos gobernadores, los de Chubut y de San Luis, Mario das Neves y Alberto Rodrguez Sa, adems de los senadores Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero y del diputado Ramn Puerta, en un intento de evitar el naufragio, anunciando un acto en la provincia de Entre Ros, el 4 de septiembre.

Cuando falta un ao para las elecciones internas, abiertas, simultneas y obligatorias previstas para el 14 de agosto de 2011 la mayora de los consultores de opinin pblica sostienen que no est claro cmo se van a hacer y, menos todava, qu es lo que va a hacer la gente: si va a concurrir a las urnas, en qu interna va a votar y qu candidatos podran ganar. Respecto de la primera vuelta de las elecciones generales, que se harn en 2011, casi todos los encuestadores coinciden en que Nstor Kirchner se impondra con cierta amplitud, si esos comicios se realizaran hoy.

Mientras la credibilidad y la adhesin al gobierno crecen, la oposicin cada vez se fragmenta ms, lo que preocupa a las grandes corporaciones. Hay quienes no creen que lo hecho por Magnetto haya sido un acto de prepotencia y soberbia, sino una presentacin en sociedad de un candidato que tiene el beneplcito de los intereses trasnacionales. Un guio para ir construyendo, desde la percepcin instalada de un patrn de empresarios y polticos de derecha, desde esos simples actos, un imaginario colectivo sobre la posibilidad de un empresario-presidente, con capacidad de darle o quitarle protagonismo a quien sus intereses convengan.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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