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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2010

El golf, elogio de la razn burguesa-capitalista de depredacin parasitaria

Melanie Belanger
Rebelin


(...) la realidad surge en el espectculo, y el espectculo es real. Esta alienacin recproca es la esencia y el sostn de la sociedad existente (...) el espectculo no es nada ms que el sentido de la prctica total de una formacin socio-econmica, su empleo del tiempo. (...) constituye el modelo presente de la vida socialmente dominante. Es la afirmacin omnipresente de la eleccin ya hecha en la produccin y su consumo corolario (...) En el espectculo, imagen de la economa reinante, el fin no existe, el desarrollo lo es todo
(Guy Debord, La Sociedad del Espect
culo, 1967)

 

Ah, el golf... Si solamente la gente supiese un poco mejor lo que es realmente!

Quizas sea bueno empezar mostrando lo que significa el golf en el propio corazn del Imperio, pero desde una perspectiva poltica y una mirada profundamente crtica, cmo la que ofrece el irreverente, militante anti-capitalista y anti-imperialista, humorista George Carlin sobre este asunto: http://www.youtube.com/watch?v=AbSRCjG-VLk. En este fabuloso monlogo, Carlin demuestra que la superficie ambiental y socialmente perdida en EEUU por causa de esta actividad que el describe como elitista, de burgueses liberales egocentricos y arrogantes, intil, destructora y aburrida, corresponde al tamao de 3 estados de este pas (dos veces el Delaware y una vez el Rhode Island, o sea, ms de un millin de hectreas). Menciona que en este espacio y con los recursos que se invierten futilmente en l, se podra acomodar a toda la gente que vive actualmente en las calles de los EEUU...

En trminos de literatura general, una muy breve incursin en la web nos permite constatar la amplitud y la fuerza de los movimientos sociales que denuncian el golf, sobre todo por razones socio-ambientales1. Sin embargo, los promotores del golf, para no dejar de estar a la moda, dicen: bueno, de acuerdo, pero... es posible de hacer clubes de golf que sean ''sustentables''! (sobre todo si ellos ''pagan'' los estudios de impacto ambiental, cierto?...). Claro, esta es la ''onda'' ahora: se disfranza de verde, se tranquilizan las conciencias, y... se sigue haciendo igual. Estamos en sta era en la cual el llamado ''desarrollo sustentable'' (o sostenible) se ha transformado en un nuevo caballo de batalla del capitalismo. Y que caballo! Hay de todo, y todo ahora es sustentable (pero, que se est sustentando o sosteniendo, exactamente?). No solamente hay ''golfs sustentables'', sino que hay tambin carros sustentables. S, sin broma; los fabricantes de autos y las petroleras transnacionales han adoptado una estrategia publicitaria de marketing verde, feroz y muy seria. A prueba, una famosa compana japonesa que fabrica vehculos recientemente sac una propaganda que dice Haga su parte para la Tierra; consgua la nueva XXX, eco-energtica, porque cada gesto cuenta, y los pajaritos cantan, y los rboles -al pasar el auto ''ecolgico''- tiemblan con el viento, y la gente en el anuncio se ve taaaaan feliz... Claro, tienen toda la razn de para estarlo: han comprado un carro que no solamente les permite preservar su estilo de vida destructor, sin ningn remordimiento de conciencia ante la alarmante tragedia mundial de los cambios climticos, sino que adems, al hacerlo, estan salvando al planeta! Que lindo, no?

Si seoras y seores: hoy, todo es ''sustentable'', o sostenible. No solamente los golfs, el petrleo y los autos, sino tambin los microwaves, las barbies, los peluches, y pronto, de repente, saldrn algunos bloomers sustentables. Quizas nos dirn entonces, por all, que la etiqueta de esta ropita interior es biodegradable, y muchos aplaudirn y saldrn corriendo a comprrsela de una vez. Esta vitrina, o ''lavado de cara verde'' (greenwashing) es una fuerza cada da mas acechante y poderosa. Cmo podra no ser as? Es tan lucrativo! Y la gente se traga el cuento: el engao es enorme. No porque el consumo responsable a nivel ecolgico y social no tenga validez ninguna. Claro que SI, tiene validez. Lo que se est denunciando aqu, sin embargo, es otra cosa: es la lgica perniciosa que permite al sistema capitalista re-condicionar a la gente para que se queden en la superficie, de forma instrumental y mecnica, y que no reflexionen y menos an acten, o poco, sobre las causas profundas sistmicas y estructurales del problema. Aquello resultara radical (como sola decir Jose Mart, sera de ir a la raz de las cosas), crtico, y hasta peligrosamente revolucionario. Pero obviamente, que se puede esperar de unas sociedades ''moldeadas'' desde hace ms de un siglo y medio por la cultura hegemnica del capitalismo y la creencia sagrada en el ''progreso'' occidental2? Por esta razn, creo que debemos tener fe y velar a la vez por que este nefasto fenmeno capitalista no eche raz en aquellos paises de ''Nuestra Amrica'' que se inscriben ya, felizmente, dentro de procesos socialistas revolucionarios, no?

Vuelvo a los golfs. Por supuesto, existen algunas que otras estrategias para que los golfs sean un poco menos contaminantes y destructivos a nivel estrictamente ecolgico3. Sin embargo, el lobby del golf en los paises del Norte despliega grandes esfuerzos para ''verdecer'' la cara de este pasatiempo. Digo pasatiempo (o hobby), porque al igual que George Carlin, no creo que se le pueda calificar de ''deporte'' a esta aberracin de esparcimiento, en la cual alguna gente, prepotente en su mayora, de la clases sociales altas y muy altas o aspirando (medias) a formar partes de ellas, se pavonean sobre un grama cortica, arregladita y anormalmente perfecta, pegan una y otra vez una pelotita ridcula y la alcanzan con vehculos motorizados, acompaados de sus ''seguidores y servidores'' (los caddies) que les recogen y les lavan el equipo, para luego tomarse ellos una copita en el lujoso Club privado, de membresa exclusiva y caro, por supuesto donde aprovechan el momento para hacer ''business''. Tan soberbio, cmo bien lo dice Carlin, es este pasatiempo en trminos de espacio necesario para su prctica! Estos inmensos terrenos (que miden cientas de hectreas cada uno) representan una enorme prdida de tierras potencialmente cultivables, o de bosques existentes o potenciales, o sencillamente de espacios donde podra habitar mucha gente. Aquello no solamente es increble, sino que resulta ser tambin profundamente indecente en estos tiempos de severa crsis socio-ambiental y econmica que vivimos en todo el planeta. Pero no es todo...

Los clubes de golf, en razn de la magra cobertura boscosa que dejan o contienen, contribuyen a la erosin de los suelos los cuales, muchas veces, son de buena calidad y, cmo se mencion antes, podran ser utilizados de forma productiva, eficiente y positiva por y para las comunidades. Estos clubes gastan enormes volmenes de agua ya que un solo golf se traga diariamente el equivalente del consumo hdrico de 6000 personas por lo que crean una presin monstruosa sobre los acuferos4. Adems, esta erosin viene acompaada de una utilizacin amplia, indiscriminada y altamente contaminante de grandes cantidades de pesticidas y de abonos sintticos. Ahora bien, si en el Norte se trata, desde hace pocos aos, de limitar aquellos daos de erosin y de contaminacin (aunque nunca se lograrn eliminar, porque el diseo y la esencia de estos terrenos en s lo impiden), el desastre ocasionado por estos proyectos en el llamado Sur es an ms considerable, por varias razones. Primero, porque las legislaciones ambientales que existen all son, muchas veces, an ms irrespetadas por los capitalistas (locales o transnacionales) que en el ''Norte'' ya que la impunidad y la injustica socio-ecolgicas son planetarias, pero resultan ser ms agudas en el ''Sur''. En segundo lugar, porque los terrenos de golf solamente son accesibles para las oligarquas locales y los turistas extranjeros adinerados. Consecuentemente, un club de golf en el Sur equivale a:

1) la destruccin, a veces brutal, de ecosistemas sensibles e irrecuperables. Por ejemplo, se cortan a menudo bosques tropicales para crear estos terrenos de golf, lo que contribuye al grave fenmeno de la desforestacin y conlleva a una prdida irremediable de la biodiversidad (entre ella, de especies endmicas), as como de fertilidad de los delicados suelos tropicales. stos, despojados de una cobertura vegetal adecuada, se erosionan y se vuelven a la larga estriles. Muchas veces localizados en la proximidad del mar, los terrenos de golf conllevan tambin, a menudo, a la destruccin de los vitales manglares, as cmo al blanqueamiento fatal de los arrecifes de coral (estos dos ecosistemas coexisten en simbiosis y son ambos amenazados por los cambios climticos y la contaminacin marina ya existente). De tal forma que estos arrecifes se mueren poco a poco, en razn de la percolacin y del chorreo de aguas contaminadas con altas concentraciones de pesticidas sintticos y de abonos nitrogenados, as como sedimentosas (por arrastre), hacia las costas (*). Sin embargo, los corales, una vez muertos, no se pueden resucitar como Jess lo hizo con Lzaro, o tampoco cmo si fueran algn banco capitalista en quiebra. Y esto, a nivel puramente econmico, resulta ser irracional y no-rentable, porque los arrecifes constituyen muchas veces, en estas regiones tropicales, una importante fuente de ingresos para el sector (eco)turstico que los aprovecha (snorkeling, buceo, etc.). Lo que me lleva al segundo efecto mayor...

2) degradacin de la vida humana. Porque? Por algo muy sencillo que, sin embargo, muchsimos promotores inescrupolosos o algunos tecncratas ignorantes (a veces interesados) se olvidan. Se trata del hecho que el mantenimiento y la salud de los ecosistemas estn ntimamente ligados a la calidad y a las posibilidades de vida, as cmo a la salud humana. En este sentido, los clubes de golf aportan muy poco en lo inmediato, y a mediano y largo plazo, el balance es sumamente negativo. Contribuyen a la destruccin de ciertas actividades de subsistencia de las cuales los ricos y diversos ecosistemas amenazados por el golf representan el soporte, cmo la pesca artesanal, o el ecoturismo. Al sobre-explotar los acuferos, se generan graves escaseces de agua para las poblaciones locales. Y repito: se tiene que considerar adems que, en la gran mayora de los casos, aquel crimen ecolgico ni siquiera sirve para producir y/o garantizar (a corto plazo por lo menos) alimentos para una parte sustancial de las poblaciones locales, o para que tengan stas un lugar digno donde vivir. Entonces, un factor poco considerado, aunque sumamente importante, es el dao socio-econmico que los clubes de golf provocan. Adems, muchas veces, stos se ven acompaados de proyectos inmobiliarios (de bienes raices) multi-millionarios para semi-residentes occidentales ricos, muchos de ellos jubilados, que tambin contribuyen a la destruccin y contaminacin del ambiente, de diferentes formas, entre otras:

I) por su consumo exagerado de recursos sobre todo de agua! as cmo de productos ajenos o locales sobre-envueltos y el posterior desecho de estas envolturas innecesarias (o sea, basura txica), a menudo tiradas en vertederos a cielo abierto ya que no existien las insfraestructuras locales adecuadas para revalorizar estas materias; II) por la evacuacin inadecuada de las aguas negras que generan estos asentamientos muchas veces directamente en el mar, o sino a travs de canalizaciones y plantas rudimentarias e ineficientes. Encima de sto, donde se instalan estas ''comunidades exclusivas'', se crean o accentuan no solamente ciertos problemas ambientales, econmicos, o de salud humana (y los costos de los mismos para la gente local y los sistemas pblicos - si los hay), relacionados con el derroche y la contaminacin que provocan, sino tambin tensiones sociales. Por que razn?

Simplemente por el hecho de instaurar un rgimen de explotacin econmica de tipo neocolonial, en el cual las poblaciones locales ''sirven'' a algunos ''amos'' norteos afortunados, en empleos bastante mal pagados (es decir, despus del 'boom' inicial de la construccin, quedan los trabajos de mantenimiento y de limpieza). De tal forma que los ''locales'' se van enfrascando, da a da, en una situacin dentro de la cual sienten que no tienen control sobre su labor (dicen no tengo otra), tampoco sobre su vida o su destino. Adems, su realidad les lanza a la cara, cotidianamente, la injusticia de su condicin, que ellos terminan muchas veces equiparando con el hecho de no tener las mismas posibilidades econmicas que sus ''amos'' disfrutan (lo que es normal aunque errneo, ya que el estilo de vida de estos ''amos'' es absolutamente INDESEABLE para la humanidad por ser no-viable). Aquello engendra desesperaciones, frustraciones considerables, as cmo todos tipos de actitudes y comportamientos anti-ticos como el ''hacerse el vivo'' (oportunismo), el ''chanchullo'', la envidia, el individualismo, la prostitucin del sexo y del carcter, el afn de poder y riquezas, la competencia excacerbada, etc. Muchos caen. En fin, se daa el tejdo socio-comunitario, lo cual se ve empeorado si aquellas enclaves elitistas provocan la prdida para algunos de su ''pan'', cmo suele ocurrir con el dao irreversible a la pesca artesanal (o al ecoturismo) en reas costeras.

A nivel socio-cultural, resulta ser, entonces, de una violencia simblica (Bourdieu) absoluta. La implantacin de estos clubes de golf contribuye a nada menos que la aculturacin de las poblaciones locales a favor de la cultura hegemnica del capitalismo occidental (Gramsci), es decir, que el sistema de valores proyectado all conlleva al consentimiento de los propios oprimidos (Poulantzas). Prdida del sentido, colonizacin de los imaginarios, transformacin nefasta de la trama social. En ciertas regiones, territorios autctonos enteros son sacrificados sobre el altar de este pasatiempo individualista, megalmano, txico y destructor, de gente indecendemente opulenta en su mayora ''caucasianos'' europeos y norte-americanos. El golf, a nivel cultural e ideolgico, es, por ende, unos de los ms fieles reflejos de la cultura eco y genocida del consumo y del derroche arrogantes del capitalismo dominante en el mundo; es la expresin por excelencia de la razn burguesa-capitalista de depredacin parasitaria. En fin, la creacin de clubes de golf en el Sur tiene tambin su costado directamente poltico, ya que muchas veces se implementan estos proyectos de ''desabilitacin'' territorial por medio de una corrupcin rampante y del soborno de las autoridades locales, por parte de poderosos y ricos inversionistas extranjeros aliados a una lite local anti-patritica, esculida y podrida hasta sus cogollo.

Como ilustracin de los efectos del golf en el Sur, invito a los interesados a leer sobre la grave polmica entorno a un infame proyecto de construccin de un terreno con decenas de condominios para jubilados estados-unidenses adinerados en la provincia de Bocas del Toro, en Panam, en plena zona de amortiguamiento del Parque Nacional Marino Bastimentos (articulado al actualmente amenazado Parque Internacional La Amistad, declarado Reserva de la Bisfera y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO). Panam; un pas del cual el territorio ha sido literalmente vendido, pedazo por pedazo, en los ltimos 10 aos, al capital extranjero... Detrs de este proyecto promovido por inversionistas norte-americanos, disfrazado de ''desarrollo sustentable'', se sospecha fuertemente que estaba la mano del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), en el marco del no menos infame plan Puebla-Panam5.

En fin, ojal que algn da hayan desaparecido estas abominaciones socio-ecolgicas, econmicas, polticas y culturales que son los clubes de golf. Mientras tanto, cabe preguntarnos, una vez ms: que herencia queremos dejar a nuestros hijos y nietos; grandes extensiones de tierra estriles y trofeitos de oro y plstico en forma de balita, o ecosistemas saludables as cmo sociedades mas sanas y justas?

P.D.: Una pequea ancdota, slo de paso... Hace algunos aos, viva en una regin montaosa (de Quebec), y a veces en la madrugada, sola pasar frente a un grn club de golf que haba por all. La visin surrealista y espantosa a la vez que tena en estos momentos era aquella de unos trabajadores vestidos de los pies hasta la cabeza con unos sacos blancos de estilo 'escafandra', que ''fumigaban'' con pesticidas sumamente txicos los greens (los cuales slo deben su nombre al color verde que tienen, obtenido adems de forma totalmente artificial). Desde luego, pensaba en estos pobres ''ricachones'', ingenuos, quienes, vestidos de sus jackets polos y pantalones quick-dry de 300$, iban, a penas dos horas despus, a pisotear este mismo suelo envenenado, reirse y respirar hondo, recoger su pelotita del suelo una y otra vez, luego entre dos swings comerse un donut con las manos cubiertas (sin saberlo) de qumicos... Era (y todava es) profunda y tragicamente absurdo aquello. De hecho, con respecto a la salud, hay varias enfermedades por las cuales existen ya evidencias cientficas convincentes que sean provocadas por el empleo de derivados del fluor (entre otras numerosas sustancias txicas) en los terrenos de golf6.

Notas:

(*) No se puede subestimar la eco-toxicidad de los productos que se emplean en los terrenos de golf. La concentracin de agentes activos en los productos sintticos utilizados para su mantenimiento es sumamente elevada. Sobre estos terrenos se emplean a menudo frmulas qumicas especificamente diseadas para MATAR A LAS LOMBRICES DE TIERRA7. Como se sabe, sin embargo, las lombrices de tierra son una parte muy importante de LA VIDA del suelo, siendo ellas unos de los ''agentes biticos'' ms importantes de regeneracin de la tierra. Ahora bien, para tener GREENS lindos y lisos, se las extermina. O sea, que para que los jugadores tengan un terreno esteticamente agradable, y a fines de evitar cualquier pequeo terrn inoportuno que resultara perjudicial a las prestaciones de los golfeadores, se ASESINA LITERALMENTE AL SUELO, el cual, junto con el agua, constituye la base de la vida sobre esta Tierra.

Es ms que tiempo, por ende, que la gente sepa lo que el golf es y ha causado a escala planetaria. Por ejemplo, la destruccin de los arrecifes de coral de los Cayos de Florida, de Hawai y de Jamaica ha sido muy accelerada por la construccin de numerosos clubes de golfs all, con condominios y megas-hoteles adyacentes. Porque? Ante todo, por haber destruido los manglares cercanos estas selvas costeras marinas que son por as decir el ''pulmn'' de los arrecifes, en los cuales nacen y se reproducen la mayora de las especies de peces que poblarn, una vez que sean adultos, los arrecifes (http://hawaii-agriculture.com/hawaii-agriculture-blog/why-coral-reefs-face-a-catastrophic-future-guardian-co-uk/).

El propio gobierno de EEUU tuvo que reconocer el golf como una causante central del problema de la destruccin coralina:

"Lgica, Funcionamiento y Necesidad. Los arrecifes de coral necesitan, para su salud, un agua y un hbitat de buena calidad. La contaminacin penetra el ecosistema de los arrecifes de varias formas, desde fuentes especficas de descargas tales como canalizaciones y alcantarillas de aguas negras (servidas), hasta chorreos ms difusos de origen terrestre, producidos por (...) el desarrollo costero, la construccin de carreteras, o la irrigacin [hdrica o qumica] de terrenos de golf. La contaminacin del agua puede envenenar a varias especies sensibles, irrumpir en funciones ecolgicas crticas, as cmo en las estructuras trficas y sus dinmicas, de tal forma que impida el poblamiento y crecimiento normal de larvas coralinas, altamente necesarias." (http://coralreef.gov/about/CRTFAxnPlan9.pdf)

Otro documento cientfico (Economic valuation of the coral reefs of Hawaii - Final report (2002); http://coralreef.gov/meeting18/evhcri_samoa_2007.pdf), se refiere reiteradamente a los daos ocasionados a los arrecifes de coral por parte de los clubes de golf:

(...) chorreo proveniente de los terrenos de golf (...) (p. ix)

(...) exceso de nutrientes y chorreos costeros (...) utilizacin de pesticidas y fertilizantes sobre los terrenos de golf (p. 7)

(...) la percolacin de fertilizantes provenientes de terrenos de golf destruye el frgil equilibrio que existe entre los corales, las algas y los herbvoros a raz de la saturacin [del agua] en nutrientes, la cual favorece algunas especies, habitualmente a costa de los arrecifes de coral, y conlleva a la alteracin de la estructura del poblamiento coralino (p.e.: Marszalek, 1987; Grigg and Dollar, 1990; Maragos et al., 1985). (p. 43).

(...) acerca del problema del alga Kihei, entre sus causas se encuentra (...) la percolacin desde terrenos de golf (p. 65)

1 Acerca de este rechazo, basta con consultar la siguientes fuentes generales: http://www.panna.org/drift/fight; http://www.organicconsumers.org/corp/golf042604.cfm; http://www.pesticide.org/golfcourses.pdf. El siguiente artculo cientfico es tambin til: http://en.cnki.com.cn/Article_en/CJFDTOTAL-CDXU200705019.htm

2 Rist, Gilbert. 2003. "Le dveloppement : la violence symbolique d'une croyance ", in Christian Comeliau, ed., "Brouillons pour l'avenir, Contributions au dbat sur les alternatives", Les Nouveaux Cahiers de l'IUED , Geneva, n 14; PUF, Paris.

3 Por ejemplo, en el caso de Canad: http://www.greenontario.org/strategy/golf.html

4 Marks, Corina (2007). Too Much, Too Soon: Why your tourist dollars could end up destroying Baja California. http://wildcoast.blog.com/tag/environmental-destruction/ 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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