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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2010

Las mentiras sobre las responsabilidades de la Iglesia ruandesa en el genocidio para ocultar las de las grandes corporaciones

Juan Carrero Saralegi
Rebelin


Posteriormente a la entrega a la editorial Milenio de mi libro frica, la madre ultrajada, casi en los mismos das en que ste sala a la venta, el diario Pblico, que haba llevado a cabo una impresionante campaa contra nosotros, volvi una vez ms a la carga el 23 de marzo del 2010: public un artculo de la periodista Nicole Thibon, que llevaba por ttulo La Iglesia y el genocidio ruands, artculo panfletario que sobrepas todos los lmites de la deontologa periodstica y de la decencia. Sin embargo es un artculo que lleva meses en las primeras posiciones en Google cuando se busca genocidio ruands, lo cual es un penoso test sobre la facilidad con que nuestra sociedad puede ser manipulada y sus emociones explotadas para bloquear cualquier capacidad de anlisis. Est encabezado por una vieta caricaturesca en la que aparece un monseor con una espantosa calavera por rostro, con sus vestimentas llenas de sangre y con su mano derecha alzada para bendecir en medio de un cementerio lleno de cruces. Y comienza nada menos que de esta forma:

Evidentemente, semejante andanada por parte de un diario tan prximo al Gobierno socialista de Jos Luis Rodrguez Zapatero no cay nada bien entre sus compaeros del Gobierno socialista de Francesc Antich. Su preocupacin por verse implicados en asuntos tan turbios fue evidente. Pero, seguramente, las aguas retornarn a su cauce, si no han retornado ya son cosas que pasan entre compaeros. Lo que ya no es tan claro es que al Govern de las Illes Balears le queden arrestos para seguir apoyando, aunque sea en una pequea medida, las tareas de nuestra fundacin, promotora inicial y principal financiadora tanto de la querella que ha conducido a la orden de arresto de 40 mximos cargos del Frente Patritico Ruands/Ejrcito Patritico Ruands por parte del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu Merelles como del Dilogo Intra Ruands, que tanto enfurece tambin a esos criminales presididos por Paul Kagame. As que tanto estos negros furiosos, que tienen por padrinos a los ms poderosos lobbies de nuestro mundo, como todos los blancos mentirosos (expresiones ambas de Pierre Pan), que como Nicole Thibon trabajan para lavar la imagen de estos esbirros y ensuciar la de quienes les somos un obstculo, estarn encantados si las acciones de nuestra fundacin quedan cortadas de raz. Este era su objetivo. Pero todos estos movimientos tras los decorados son sutilezas para aquellos a los que les va la carnaza y el anticlericalismo visceral.

A continuacin Nicole Thibon se dedica a presentar una versin de la Iglesia ruandesa, no ya calumniosa y denigrante sino directamente criminal, ya que la criminaliza y la pone en la diana de un rgimen, este s, autnticamente criminal. Enunciar slo algunos elementos de su anlisis:

Lo cierto es que una campaa tan sistemtica e intensa contra una fundacin no confesional como la nuestra, que siempre se ha movido en el mbito interreligioso del Movimiento de la No-violencia, asocindola a la Iglesia catlica a fin de matar dos pjaros de un tiro y llegando a tal nivel de calumnia y difamacin, sobre todo contra ella, deja bien en evidencia muchas de las claves de esta historia. Baste citar slo algunas a ttulo de ejemplo:

Sin embargo, ltimamente se puede apreciar en Pblico un notable cambio de tono, cambio que quienes hemos sufrido la etapa anterior agradecemos sobremanera. Caben varias posibilidades en la explicacin de dicho giro. La digna decisin del presidente Jos Lus Rodrguez Zapatero de no recibir recientemente a Paul Kagame (dada la fuerte campaa que llevamos a cabo centenares de ONG, plataformas y coordinadoras de ONG junto a los familiares de las vctimas espaolas de Paul Kagame y un grupo de diputados, senadores y ayuntamientos), podra quiz haber obligado a este diario a dejar en evidencia a este criminal, a fin de justificar la decisin de nuestro presidente. O quiz sea que los profesionales honestos que hay en l hayan abierto los ojos frente a tanta farsa, como muchos otros los abrimos antes: el coronel Luc Marchal, mximo responsable de los cascos azules en Kigali durante el genocidio; el periodista Helmut Strizek; el historiador Bernard Lugan; la fiscal del Tribunal Penal Internacional, Carla del Ponte O quiz la explicacin est en un conjunto mucho ms complejo de causas, muchas de las cuales se nos escapan. En todo caso bienvenido sea tal cambio.

Juan Carrero Saralegi es presidente de Fundaci SOlivar

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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