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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2010

De la silla elctrica para anarquistas al asesinato selectivo de islamistas
Ochenta aos de avances de la democracia estadounidense

Agustn Velloso
Rebelin


Hay gente que cree que el sistema poltico de Estados Unidos, como el econmico, no ha hecho sino progresar con el paso del tiempo. Este pas es considerado por otros el ms rico y el ms democrtico. El mejor indicador de lo primero es que otros reconocen su primaca, buscan ser socios suyos y estn dispuestos a hacer lo que les pida.

Su mayor xito es haber conseguido que la gente piense que es el faro de las democracias mundiales. Tanto es as que adems de ejercer una enorme influencia econmica, se considera el campen de la libertad y el garante de los derechos humanos en la tierra. Este engreimiento de una nacin entera lleva a que sus gobernantes designen buenos y malos por doquier y a continuacin lancen cruzadas y guerras sin fin contra stos.

En la fecha de hoy se recuerda a los activistas anarquistas Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, emigrantes italianos en Estados Unidos, ejecutados en la silla elctrica el 23 de agosto de 1927 tras un juicio farsa en el que fueron acusados y sentenciados por el asesinato de un pagador y un vigilante que no cometieron.

Cincuenta aos despus, en 1977, las autoridades revisaron el caso, concluyeron que hubo errores en el proceso y reconocieron que los ejecutados no tuvieron un juicio justo. Todo esto fue un nuevo teatro, no slo por la tardanza y por considerar fallos lo que fue una persecucin orquestada para acabar de forma ejemplarizante con la vida de dos activistas, sino porque hoy, pasados treinta aos de ese reconocimiento oficial, los nuevos dirigentes del pas han instaurado un sistema por el que ya no tienen que pedir perdn por crmenes similares que se estn cometiendo en nombre de la democracia estadounidense.

El historiador Howard Zinn (http://howardzinn.org/), que ha reflexionado sobre este suceso y otros similares con mayor nmero de vctimas acontecidos en la historia de Estados Unidos, presenta a unos dirigentes sin piedad que llevan a cabo sus planes en beneficio propio y de los grandes capitalistas, en el nombre de altos ideales pero a costa de trabajadores, grupos tnicos y sociales minoritarios, opositores al gobierno y otras vctimas del sistema:

El caso de Sacco y Vanzetti revel, en sus condiciones ms severas que las palabras nobles que se inscribieron sobre nuestros palacios de justicia, Justicia Igual ante la Ley, siempre han sido una mentira. Esos dos hombres, el vendedor ambulante de pescado y el zapatero, no podran conseguir justicia en el sistema americano, porque la justicia no mide igual a pobres y a ricos, a nacionales o a extranjeros, al ortodoxo y al radical, al blanco y la persona de color. Y mientras la injusticia se da ms sutilmente y de maneras ms intrincadas hoy que en las circunstancias crudas de Sacco y Vanzetti, la esencia se mantiene igual. (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55254)

Es imposible no estar de acuerdo con Zinn. l mismo recuerda un caso anterior que tambin se considera un hito de la injusticia: Ha habido justicia en el sistema americano para los pobres, la persona de color, el radical? Cuando se sentenci a muerte a los ocho anarquistas de Chicago despus de los altercados de Haymarket de 1886, no era porque haba alguna prueba de la conexin entre ellos y la bomba arrojada en medio de la polica; no haba ninguna evidencia. Era porque ellos eran lderes del movimiento anarquista en Chicago.

Zinn, recientemente fallecido, mantendra hoy la misma valoracin, ya que cien aos despus el periodista Mumia Abu-Jamal, dedicado a mostrar al pblico la violencia policial contra los grupos sociales minoritarios, fue sentenciado en 1982 a la pena capital, castigo que recurre desde el corredor de la muerte.

Afortunadamente para l, han aparecido a tiempo pruebas de su inocencia en el caso del homicidio de un polica en el que se le ha involucrado. Sin embargo, esta tregua no le ha evitado pasar encerrado 23 horas al da en una celda durante estos 28 aos transcurridos, sin autorizacin para recibir visitas de sus familiares y con su correo personal ilegalmente abierto por las autoridades de la prisin. (Su caso en http://www.freemumia.org/)

Con la legislacin antiterrorista y de seguridad nacional (Ley Patriota) en vigor por una parte y un ambiente social convenientemente manipulado a travs del miedo a supuestos ataques terroristas por otro, los juicios farsa pasan a ser parte de un sistema judicial an ms viciado que anteriormente, as que los detenidos, condenados y ejecutados de hoy difcilmente pueden esperar justicia en esta vida y rectificacin de errores en la futura.

Dos cuestiones llaman la atencin al observar esta tendencia. Su relacin con otras injusticias cometidas por Estados Unidos ms all de sus fronteras, as como la aceptacin de aquellas y su efecto multiplicador en otros pases.

Los vuelos secretos de secuestrados, las crceles extraterritoriales, las torturas a prisioneros asesoradas por mdicos y psiclogos, la detencin durante aos sin juicio y si ste llega, las sentencias con pruebas invlidas, las ejecuciones extra-judiciales y otros avances aportados por la democracia estadounidense al progreso de la humanidad, haran que Sacco y Vanzetti se sintieran afortunados de haber sufrido un calvario menor comparado con el de sus camaradas de lucha en la actualidad.

Al tiempo que se incrementa el control y la represin contra los que desafan al sistema dentro de las fronteras, se castiga sin restricciones de ninguna clase a los que se seala como enemigos de Estados Unidos. Para esto cambian la toga de jueces rectos por el uniforme de intervencionistas humanitarios y atacan a sus enemigos hasta aniquilarlos, daos colaterales nios incluidos- al margen. En la jerga imperialista esto se denomina devolverlos a la edad de piedra, se supone que por comparacin con la edad civilizada de los atacantes.

Lgicamente todo esto se hace en contra del sentido comn, la moral e incluso la ley internacional; por eso se retuerce sta hasta que diga lo que no dice, se adornan horrendas acciones con bellas palabras y se miente una y otra vez hasta que no queda nadie vivo ni valiente o loco- para oponerse.

Los muertos, las violaciones de todo tipo y las mentiras son detalles menores a los ojos de los dirigentes de otros pases, entre los que sobresalen los del nuestro, que se sienten tan identificados con esta nueva era de esplendor del derecho, que han colaborado en el xito mundial del modelo democrtico estadounidense.

Cuando no salen -o hacen escalas- esos vuelos desde nuestros aeropuertos, se envan soldados a colaborar en la guerra contra el terror en Afganistn y otros pases; cuando no se acepta a excarcelados de Guantnamo, que permanecen aqu sin conseguir justicia ni reparaciones, sino en un limbo legal contrario a sus derechos humanos, se enva a agentes de los servicios de inteligencia a conferenciar, cooperar y estudiar con sus colegas al otro lado del Atlntico; cuando el presidente del gobierno no celebra entusiasmado el ltimo premio Nobel de la paz regalado al Atila del siglo XXI (al parecer destac el "inters altamente estratgico" del premio y dijo que los objetivos de Obama "son positivos para el mundo entero"), se pone a pergear una alianza de civilizaciones que no ha salvado la vida de un solo nio afgano, pero que le ha conseguido una foto ms con el anticristo de la diplomacia mundial, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.

A la vista de lo que ocurre hoy se ve que la crueldad y el absurdo van en aumento desde los tiempos de Sacco y Vanzetti.

Zinn explica la situacin de aqul momento:

un tipgrafo llamado Andrea Salcedo que viva en Nueva York fue secuestrado por los miembros del FBI (uso la palabra "secuestrado" para describir la detencin ilegal de una persona), y retenido en la planta 14 de las oficinas del FBI del Edificio de Park Row. No le permitieron llamar a su familia, amigos, o a un abogado, y fue interrogado y agredido, segn un prisionero compaero. Durante la octava semana de su encarcelamiento, el 3 de mayo de 1920, el cuerpo de Salcedo fue encontrado en el pavimento cerca del Edificio de Park Row y el FBI anunci que l se haba suicidado saltando de la ventana de la habitacin en que estaba custodiado. Fue dos das antes del arresto de Sacco y Vanzetti.

Y relata la respuesta popular ante los dos asesinatos que estaban por venir:

Miles se manifestaron, marcharon, protestaron, no slo en Nueva York, Boston, Chicago, San Francisco, sino tambin en Londres, Pars, Buenos Aires o frica del Sur. No era bastante. En la noche de su ejecucin, miles se manifestaron en Charlestown, pero fueron mantenidos lejos de la prisin por una multitud de polica. Se arrestaron a los manifestantes. Haba ametralladoras en las azoteas y grandes reflectores barriendo la escena. Una gran muchedumbre se congreg en Union Square el 23 de agosto de 1927. Despus de medianoche, las luces de la prisin oscurecieron y los dos hombres fueron electrocutados.

As es, la manifestacin de protesta de la gente no fue bastante para salvar a los dos anarquistas y lo mismo ha sucedido con los que han muerto desde entonces. Ms de ochenta aos y millones de crmenes despus, salta a la vista por qu Sacco y Vanzetti empezaron a ir armados cuando se enteraron del fin de Salcedo y por qu las manifestaciones y las protestas no pueden contra las ametralladoras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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