Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2010

Huelga de hambre
Carta a presos polticos mapuche desde un pas llamado Chile

Tito Tricot
Rebelin


Por entre las grietas del tardo invierno asoma urgente la furia de saberlos mapuche de hambre, de crcel, de frio, perlado el orgullo antiguo por la sempiterna lluvia surea. Y es esta ira la que me compele a escribirles desde un pas llamado Chile que se ubica al norte del Pas Mapuche. Es un pas novel, apenas unos doscientos aos, que se empina recin en la adolescencia tratando de entender su propia historia, acaso porque no pidi nacer o lo hizo a regaadientes de algunos y por la porfa de otros. Y fueron esos araazos de parto los que le obnubilaron el sentido de su propia raz, del aroma a canelo tierno, del olor a humo que atiza el alma en las noches de luna llena. Entonces, all por el amanecer de la independencia de este paisito del fin del mundo, alguien aclam la extraordinaria valenta del mapuche en su lucha contra el conquistador hispano y todos dijeron Amen, para enaltecer su memoria, sus victorias y sus canticos de libertad que eran los mismos, decan, de la liberacin chilena del yugo espaol.

As, la elite chilena se reconoca vaporosamente mapuche en el discurso que intentaba construir una nueva identidad, pero lo haca desde la seguridad de la distancia del pasado. Era la reivindicacin del mapuche fosilizado en el tiempo, un indio arqueolgico que no perturbara sus tierras y sus minas y sus sueos de blancos impolutos. Pero pronto otros gritaron: indio, salvaje, brbaro, y el horror transform los rostros de los nuevos amos del poder que, la verdad, eran los mismos oligarcas de antes. Y la oligarqua no perdona, tortura cuando tiene que torturar y mata cuando tiene que matar, a mineros, obreros, campesinos, estudiantes, indgenas, mujeres o nios. Da lo mismo si se trata de defender sus intereses econmicos y polticos, pues todos son dispensables.

Bien lo sabemos ac en Chile cuando un da cualquiera decidieron no dejar germinar la primavera y nos clavaron una dictadura militar en medio del corazn y para siempre. En esos das tambin nos llamaron terroristas, para desaparecernos, detenernos, exiliarnos y asesinarnos. No hubo primavera ni amores sin sobresaltos en noches eternas, como la noche chilena que se cerni sobre vuestro pas hace dos centurias. Vino del norte a lomo de caballo y fuego de fusil para quedarse. Entonces, hoy como ayer, el mapuche apret los dientes, irgui la cerviz, entorn su mirada de indio y dijo basta!, como el pueblo chileno que luch contra la dictadura armado de dignidad.

Por eso estas palabras impregnadas de lgrimas, de memoria, de solidaridad, de pasado, de furia, de ternura, de aliento y, por sobre todo, de esperanza que en un futuro no lejano los chilenos entiendan que son ms mapuche de lo que creen o quieren y que el Pas Mapuche posee races ancestrales en los bosques del sur donde naci un atardecer desde las entraas de una estrella azul que quiso ser mujer, pjaro, volcn mucho antes que Chile fuera Chile.

Tito Tricot - Socilogo Director Centro de Estudios de Amrica Latina y el Caribe CEALC


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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