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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2010

Oskar Lafontaine, la izquierda y punto (Die Linke)

Jos Gabriel Zurbano
Rebelin


Oskar Lafontaine [1] (Saarlouis, Sarre, 16 de septiembre de 1943), diplomado en Ciencias Fsicas, especialista en transportes pblicos y militante del SPD (Partido Socialdemcrata Alemn) desde 1966, fue alcalde de Saarbrcken entre 1974 y 1985. Tras ganar las elecciones del 10 de marzo, fue elegido en sustitucin del cristianodemcrata Werner Zeyer ministro-presidente del gobierno del Lander del Sarre [Estado federado de Alemania], siendo el primer presidente socialdemcrata de esta importante regin industrial desde la constitucin de la RFA en 1947

De referente de la izquierda en el SPD a lder de la izquierda alemana

El 14 de junio de 1987 fue elegido vicepresidente del SPD y, posteriormente, tras el fracaso de la coalicin social-liberal, candidato a la Cancillera Federal en las elecciones legislativas del 2 de diciembre de 1990, que no obstante supusieron la reeleccin de Helmut Kohl, en plena efervescencia al haber capitalizado la derecha germana la cada del muro de Berln y la reunificacin de Alemania.

En 1995 fue elegido Presidente del SPD, protagonizando el giro de su partido hacia una oposicin firme frente al entonces Canciller democristiano Helmut Kohl, en contraste con lo que venan haciendo los dos partidos histricamente fomentando el bipartidismo. Con esta estrategia, los socialdemcratas ganaron las elecciones de septiembre de 1998 y fue nombrado Ministro de Finanzas del primer gobierno de Gerhard Schrder. El 11 de marzo de 1999 renunci sorprendentemente a todos sus cargos gubernamentales y de partido, posicionndose en contra de las polticas marcadamente neoliberales del nuevo gobierno.

Fue entonces cuando continu criticando por la izquierda pero aun dentro del SPD las polticas de su gobierno en relacin con reformas sociales contra la jornada laboral, el seguro de desempleo, la liberalizacin de la sanidad y otros derechos de los trabajadores efectuadas por el gobierno de Schrder. El 24 de mayo de 2005 anunci pblicamente su abandono del Partido Socialdemcrata tras casi cuarenta aos de militancia. El 10 de junio anunci su participacin como candidato de una agrupacin electoral liderada por l mismo, la WASG (desengaados del SPD), en las listas del Partido de la Izquierda, formado a partir del PDS [partido que tiene su origen en el SED (Partido Socialista Unificado de Alemania), partido comunista que gobern en la RDA tras la fusin en 1946 del SPD y del KPD en la zona de ocupacin sovitica (N. de CF)]. Esta coalicin de izquierdas logr en las elecciones de septiembre de 2005 el 8,7% de votos y 54 escaos.

Lafontaine ha sido portavoz del grupo parlamentario conjunto de WASG y La Izquierda junto a Gregor Gysi, lder de los [as llamados en los medios] poscomunistas de la ex RDA. En junio de 2007, la WASG se fusion oficialmente con La Izquierda, con lo que Lafontaine se convirti en dirigente de este ltimo partido. En las elecciones del 2009, La Izquierda ha logrado resultados globales por encima del 10%, superando en votos al SPD en landers del Este [Turingia y Sajonia-Anhalt] y avanzando notablemente en varios del Oeste [21% en El Sarre, el Estado natal de Lafontaine], logrando romper el bipartidismo en Alemania [2]. El 23 de enero de 2010, Lafontaine anunci su retirada de la presidencia del partido y a su acta de diputado debido a que padece cncer.

Elogio y crtica de los movimientos sociales ecopacifistas

Oskar Lafontaine, cuando era el lder del SPD y candidato a canciller introdujo una serie de reflexiones que a mi juicio pueden aplicarse directamente a la actualidad [3]:

El movimiento social fue descubierto hace aproximadamente 150 aos como movimiento obrero. Es decir, el concepto se aplic en primer lugar a un movimiento que daba una respuesta socialista a la cuestin social. Los movimientos sociales de los aos setenta y ochenta del siglo XX, se interpretaron como nuevos, sobre todo en comparacin con las formas institucionalizadas, tradicionales, del movimiento obrero los sindicatos, los partidos socialdemcratas, socialistas o comunistas.Pero se pregunta Lafontaine Significa esto tambin una ruptura con los ideales y las ideas socialistas del viejo movimiento obrero? Y responde: la comprensin poltica de los nuevos movimientos sociales, tiene en principio un componente anti-institucional, est impregnada de una desconfianza profunda en la competencia resolutiva de la poltica institucionalizada. Desde la ptica histrica, esta posicin antiinstitucional no es nada nuevo: precisamente, estas formas de pensar y sentir eran caractersticas de las grandes corrientes anarquistas o sindicalistas dentro del movimiento obrero europeo ().

Contina, En la lucha por la extensin de las posibilidades de autodeterminacin individual y social, los socialistas y los nuevos movimientos, son, por decirlo as, aliados naturales. Y ejemplifica: Si, para el movimiento socialista, la contradiccin fundamental entre el capital y el trabajo era la piedra angular de la contradiccin entre la organizacin social del trabajo y la apropiacin privada de sus productos, la protesta del movimiento ecologista se ha polarizado en la contradiccin no menos fundamental entre el desarrollo de las fuerzas productivas y el desgaste del medio ambiente. () se trata mas bien del cambio de formas de vida errneas por una produccin cuidadosa y un consumo razonable, con el fin de superar un productivismo fijado en el crecimiento.

Sin embargo, y aqu introduce Lafontaine su crtica a los movimientos ecopacifistas de finales de los ochenta y principios de los noventa: En comparacin con el socialismo democrtico, los nuevos movimientos sociales padecen de una perdida de utopa. No estn sostenidos por la idea general de un orden mejor, hacia el cual tendra que seguir desarrollndose la sociedad. Los temas de los nuevos movimientos cambian con el ir y venir de las movilizacionesFalta la tenacidad que se alimenta de la utopa. Entonces los movimientos no recogan, como ahora hace por ejemplo ATTAC y otros movimientos altermundistas, las verdaderas cuestiones importantes para la existencia: poltica econmica, social o de mercado de trabajo. A esto opone la idea de que son los socialistas quienes no deberan abandonar la idea de progreso, la creencia en el logro de una condicin mejor. El principio de la esperanza como lo llama Ernst Bloch. [4]

Crtica de las polticas neoliberales

En una entrevista ofrecida al diario espaol Pblico en diciembre de 2007 [5], Lafontaine afirmaba:

Nuestro reto es luchar contra los grandes destrozos que el neoliberalismo ha causado en Alemania. Trabajar por las condiciones de los trabajadores, apostar por una poltica exterior respetuosa con el derecho internacional. Logramos que se paralizase la privatizacin del ferrocarril! Los Verdes han tildado de errneos sus recortes sociales con Schrder. Claro! Lo dijo Jean Jaurs: El capitalismo acarrea la guerra como las nubes la lluvia [6].

La izquierda europea ha perdido credibilidad. Se ha abierto demasiado al neoliberalismo, que significa destruccin del orden social. Si regresa a sus orgenes, volver a ganar.

Poltica internacional. Apoyo a los movimientos sociales en Latinoamrica

Cmo podran Europa y Latinoamrica realizar algo en el mundo globlalizado de hoy? [7] Poniendo lmites al capitalismo. Esto lo estn haciendo ya, por ejemplo, y de modo especial el presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela, Hugo Chvez, y tambin el presidente de Bolivia, Evo Morales. Desde la Unin Europea podemos mirar este proceso y aprender algo del mismo. Es decir, tenerlo en cuenta. Si lo hacemos, nos ayudar a avanzar en los programas internacionales de la izquierda que se debaten en las asambleas y en las reuniones. Nos ayudar a atraer al Banco Mundial y a otras organizaciones internacionales hacia posiciones ms democrticas y sociales. Por otro lado, como europeos podemos decir, en el mbito de estas Organizaciones Internacionales, en el de la discusin y del debate poltico internacional, que no existe slo una corriente neoliberal, sino tambin una poltica alternativa y real, que ya est actuando, sobre todo en los pases ms dbiles, y que tiene grandes oportunidades en estos pases.

Un deseo final: que su estado de salud permita a Lafontaine
estar presente en las protestas europeas del 29 de septiembre

La tensin dialctica creadora existente entre la poltica real y la protesta, entre la responsabilidad y la utopa, entre el poder estatal y el movimiento social, tampoco debe quebrarse all donde se gobierna en nombre de la ideas socialistas. Queda algo de esto en el actual gobierno de ZP? Quedan socialdemcratas en el PSOE? Alguien se plantea en el PSOE hacer una crtica de la poltica neoliberal del gobierno, de sus fundamentos neoliberales y consecuencias catastrficas para las clases trabajadoras y para el conjunto del pas?

Texto: Jos Gabriel Zurbano Melero* / Ciudad futura

*Doctor en Historia Econmica.

Notas:
[1]: Referencias biogrficas de O. Lafontaine tomadas de Cidob.org.
[2]: Declaracin de Oskar Lafontaine tras las elecciones de septiembre de 2009 en Sinpermiso.info.
[3]: Oskar Lafontaine: El socialismo y los nuevos movimientos sociales, en El socialismo del futuro, vol. 1, nm. 1, 1990, pp. 35 y ss.
[4]: Ibdem , pg. 41.
[5]: Oskar Lafontaine: La izquierda ha perdido credibilidad en Publico.es.
[6]: dem.
[7]: Oskar Lafontaine: En la UE podramos aprender algo de Chvez y Morales en Elsiglodeuropa.es/.

Fuente: http://ciudad-futura.net/2010/08/23/lafointaine/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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