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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2010

La tragedia de los ayudados

Jos Castieira
Rebelin


Aunque lamentablemente la cooperacin est de actualidad por la tragedia que suponen los secuestros de los cooperantes, me voy a ocupar aqu de una tragedia un poco ms terica pero tambin, en mi opinin, preocupante.

Dejadme estructurar el artculo en dos secciones; una breve aproximacin al concepto de problema, y una aplicacin del concepto al caso de la cooperacin.

El problema.

Cuando comenc la lectura de los "Cuadernos Azul y Marrn" le la siguiente pregunta "Cul es el significado de significar?" Es, evidentemente, una pregunta filosfica; en cierto sentido provoc en mi una pequea bofetada cerebral, si es que algo as puede decirse; actualmente creo que esta pregunta es una pregunta con trampa aunque Wittgenstein sea precisamente uno de los filsofos ms preocupados en sacar a la mosca de la botella, en este caso, creo yo, no lo puede conseguir; de hecho, que yo sepa, no volver a hacer esta pregunta.

Considero fundamental el momento de eleccin de las preguntas si queremos encontrar la respuesta que verdaderamente buscamos, esto parece sugerir algo como lo que sigue; podemos preguntar algo que no nos ayude a encontrar la respuesta que buscamos; es esto posible? Para que esto sea posible deberamos tener una especie de necesidad o disposicin a buscar una respuesta que todava no ha sido expresada con una pregunta; o acaso es la pregunta la que crea el problema? Si fuera la pregunta la que crea el problema, entonces no podramos formular preguntas incorrectas, si acaso preguntas irresolubles.

Puede perfectamente advertirse que yo no creo en esto ltimo, en mi opinin la pregunta no crea el problema, aunque verdaderamente haya preguntas que no son expresin de un problema sino que lo crean en su ms puro sentido, (basta acercarse a conceptos como el de "double blind" de los sistmicos para entender esto), estas preguntas son peligrosas y pueden llevar a uno a la locura, no es fcil desenmascararlas; continuando con la metfora uno no puede escaparse de la botella si cada movimiento la hace ms compleja. Si aceptamos que una pregunta es la expresin de un problema, es claro que esta expresin del problema puede acercarnos ms o menos a la solucin del mismo; por poner un ejemplo, pongamos que queremos salir de casa pero no encontramos las llaves, esto es un problema (mayor o menor dependiendo de la prisa que tengamos), pero todava no tenemos ninguna pregunta, normalmente toda resolucin de un problema exige una simplificacin en trminos de pregunta, en este caso fcilmente podramos preguntar (1) "Dnde habr puesto las llaves?" y ahora veamos como la formulacin de una pregunta establece un marco que sirve para guiar nuestro proceder en la resolucin; en el caso de una pregunta como (1) el marco es el conjunto de lugares en donde potencialmente pude haber puesto las llaves; nuestro proceder ser, luego, recorrer los lugares dnde hemos estado y dentro de esos lugares buscaremos en mesas, armarios, estanteras, bolsillos, y todos esos sitios donde lgicamente podamos haber puesto las llaves. Esto solucionar muchos de los casos, pero qu pasa si las llaves se me han cado? En estos casos la formulacin de una pregunta como la expresada en (1) impide la solucin; yo no voy a ponerme a buscar en el suelo, ni debajo de la mesa, ni bajo los cojines del silln, simplemente porque en esos lugares yo no habra puesto las llaves; pero si yo hago una pregunta como (2) "Dnde se me pudieron haber cado las llaves" la cosa cambia sustancialmente, nuestro proceder ser distinto, y probablemente, si es que se nos han cado, las encontraremos tarde o temprano.

Dicho lo anterior podemos complicarlo un poco ms que pasa con un problema actualmente real que ha sido creado en algn momento y que todo intento de solucin no hace sin complicarlo, o al menos no parece ayudar verdaderamente a resolverlo? En psicologa se conoce un trmino realmente interesante que es el de Foli a deux que viene a traducirse como deliro compartido, imaginemos que las personas que comparten ese delirio intentan ayudarse a solucionarlo, sin duda todo puede ir a peor. Normalmente para resolver un problema de este tipo es necesario una reestructuracin del mismo, y esta puede venir, como en el caso de nuestras llaves perdidas, por una nueva formulacin de la pregunta que se supone que lo est expresando. Problemas de este tipo son los que se producen en las relaciones internacionales con la llamada escalada simtrica (paradigmtica es la etapa de la guerra fra, en la que ambos estados incrementan su arsenal militar porque el otro lo hace; aqu la solucin pasa por invertir la tendencia) o los supuestos de paradojas pragmticas clsicas como el dilema del prisionero (estos problemas pueden llegar a resolverse adecuadamente gracias a una iteracin de rondas en la que los intervinientes hacen elecciones sucesivas teniendo en cuenta las rondas anteriores y la confianza en el resto) y dems problemas que ataen a la Teora de Juegos.

La cooperacin.

Siguiendo con nuestro planteamiento, otros casos de problemas alimentados por su solucin, se producen con la llamada metacomplementariedad (caso tpico es el del jefe que ordena a sus empleados que se comporten como si l no fuera su jefe) este caso me interesa especialmente porque puede producirse en situaciones de cooperacin a los pueblos.

Pongamos el caso de un pueblo oprimido o simplemente con ausencia de recursos; en estos casos suele producirse un equilibrio de viabilidad, por debajo de ese equilibrio el pueblo tiende a desaparecer, pongamos ahora que la sociedad internacional decide ayudarles. Si el pueblo est oprimido toda liberacin externa difcilmente ser una liberacin sino ms bien una nueva conquista de un signo distinto (casos como el de EEUU con Irak) en este sentido podemos tomar como lema esas clsicas ideas libertarias, la libertad slo puede ser conquistada por uno mismo. En los casos de pobreza la situacin no deja de ser complicada, en mi opinin lo es ms. Una cooperacin no puede convertir a un pueblo en dependiente de la misma. Por definicin la ayuda viene de fuera, nunca de la propia comunidad (una comunidad no se ayuda a si misma, simplemente acta; sea para bien, sea para mal.) en este sentido es inevitable que se cree un dualismo dentro-fuera que suele convertirse en un ayudantes-ayudados. Quiz las cosas no sean tan sencillas; si los cooperantes son siempre los mismos pueden llegar a integrarse en la comunidad y vencer el dualismo convirtindose en miembros de la comunidad; lo contrario sucede si los cooperantes pasan breves periodos de tiempo en cada pueblo impidiendo, con ello, que el pueblo sienta que tambin aporta algo a estos cooperantes. Quizs se piense que en cualquier caso los recursos con los que se ayuda a una comunidad siempre van a ser externos, dado que la comunidad no tiene recursos (ntese lo discutible de esta afirmacin); en mi opinin, y salvando casos puntuales, esto no tiene porqu ser as, normalmente las comunidades s que tienen recursos y es una mala gestin de ellos (normalmente porque existen intereses externos) la que es causa del problema. Ojal la filosofa de los bienes comunes se extienda a la prctica de la cooperacin (sabemos que de hecho esto es as en algunas ONGs como bienescomunes.org)

Qu es necesario para la existencia de un mecanismo como este? Esta pregunta es sorprendentemente fcil de responder y sorprendentemente difcil de llevar a la prctica. Que hace falta para una gestin comunitaria de la produccin y el consumo? Confianza.

Es clsico entender que una gestin comn de los recursos inevitablemente conduce a una sobreexplotacin, esto ha sido expuesto por Garret Hardin en su requetecitado artculo "La tragedia de los comunes" Afortunadamente este artculo ha sido recientemente ubicado en sus justos trminos (dada la confusin en que Hardin incurre entre bienes nullius y bienes comunales) por Elinor Ostrom e incluso autores anteriores, pero fue precisamente Ostrom quien lo ha realizado con mayor contundencia (contundencia la cual le vali recientemente el premio nobel en economa). Ostrom le concede a Hardin que efectivamente est garantizada la sobreexplotacin de un recurso valioso cuando ste tiene, de hecho, un acceso libre sin derechos establecidos de propiedad pero en contra de lo que opina Hardin los comuneros son capaces de dotarse de reglas e instituciones que la impidan; factores como la identidad del individuo, el contexto grupal en el que se toman decisiones, y si la situacin se repite y si se puede usar la reciprocidad para ganarse una buena reputacin que favorezca la confianza, son elementos que apoyan un comportamiento cooperativo y evitan la sobreexplotacin y la tragedia. Cuando decamos que la confianza es lo que permite una gestin adecuada de los bienes comunes nos referamos precisamente a esto, todos estos elementos que cita Ostrom, estn dedicados a favorecer la confianza en una determinada comunidad, la creacin de instituciones, la posibilidad de castigar al sobreexplotador, etc...

Desafortunadamente los trabajos de Ostrom son prcticamente desconocidos en Espaa, salvo en algunos reductos interesados por el open source y el procomun. A este respecto me parece bueno indicar que existe una compilacin de artculos muy interesante y de libre acceso llamada "Genes, bytes y emisiones" en la que Ostrom colabora con un artculo que resume, un poco a grandes rasgos, sus aportaciones. Para ms artculos de Ostrom pasaros por delicious.

Terminando.

Toda ayuda debe buscar, en mi opinin, la gestin adecuada de la confianza entre los miembros de la comunidad y entre sus relaciones con terceros. Evidentemente esto no ha de pasar por una confianza ciega, sino por el establecimiento de sistemas adecuados de resolucin de conflictos, la creacin de instituciones (probablemente autogestionadas) que permitan el castigo al tramposo, as como la adecuada organizacin en el reparto de los bienes y los tiempos. Una ayuda que simplemente mantenga la distincin dentro-fuera (favoreciendo la produccin de recursos externos as como su gestin externa) no es propiamente cooperacin dado que impide la autogestin y somete a la comunidad a una dependencia externa. Una ayuda que no permita una cooperacin en su sentido ms pleno, es decir, en una ayuda recproca de la comunidad y los agentes externos (de forma tal que la ayuda deja de ser ayuda para convertirse en una cooperacin entre dos entidades en pie de igualdad) no es propiamente ayuda, sino un mantenimiento del problema; una especie de folie a plusieurs que no debe ser defendido; una especie de paradoja de la metacomplementariedad en la que los ayudantes no estn interesados en cambiar verdaderamente la situacin (o quiz no lo estn de una forma contundente) porque un verdadero ayudante tiene que estar interesado en sacrificio de su propio rol, en dejar de ser ayudante. Por eso es preferible el concepto de cooperacin, si este se entiende en su sentido autntico, es decir, en la mutua resolucin de un problema comn, y este es precisamente el punto a donde quera llegar, no hay cooperacin cuando uno ayuda a resolver un problema de otros, sino cuando veo cada problema como un problema que es tambin enteramente mo, esto no deja de ser una cuestin de justicia, pero cusiosamente no es slo la justicia lo que aconseja tomar una postura cooperativa (frente al que slo ayuda) sino que adems es el nico modo de resolver autnticamente el problema.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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