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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2010

Represin e impunidad en El sahara ocupado entre la ignorancia y la indiferencia del mundo

Itziar Mendizabal
Gara


Las continuas detenciones y maltratos por parte de la Polica marroqu hacia la poblacin saharaui en el Sahara ocupado hacen de sta una tierra donde nadie est a salvo de la impunidad con la que las autoridades ocupantes actan para acallar las voces de todos aquellos que pretenden denunciar la situacin de vuleracin de derechos en este territorio.

La represin salvaje que el rgimen marroqu ejerce sobre el pueblo saharaui en su propia tierra es una constante en El Aaiun ocupado del Sahara Occidental. El maltrato brutal en plena calle y la posterior detencin de Bucharaya El Moussawi por la Polica el 14 de agosto es otro ejemplo de la cruel represin marroqu en los territorios ocupados.

Bucharaya El Moussawi se diriga de El Aaiun a la playa con unos amigos, a las afueras de la ciudad, cuando sin motivo fue agredido y detenido por la Polica, cuyos efectivos amenazaron a sus familiares con el arresto cuando acudieron a comisara a informarse. Bucharaya es hijo de Daida El Moussawi, conocido activista saharaui por los derechos humanos, que ha sufrido largos periodos de crcel y mltiples torturas por reivindicar de modo pacifico el derecho de su pueblo a la autodeterminacin. Al conocerse la detencin, en su barrio de Mataalah, tristemente famoso por el acoso y la represin sistemtica, y escenario de la intifada saharaui entre 2005 y 2008, una manifestacin espontnea y pacfica por su liberacin fue brutalmente reprimida por la Polica, que golpe a personas y destroz puertas y ventanas de las viviendas saharauis.

Por desgracia, no es un caso aislado. Las agresiones de las autoridades marroques se producen casi a diario con el objetivo de que la poblacin saharaui deje de reivindicar sus derechos como pueblo y como personas, algo que no estn consiguiendo. Al contrario, esta cruel represin del pretendidamente democrtico Gobierno marroqu, reafirma a los saharauis en la defensa de su causa, por la que estn dispuestos a entregar su vida.

Las noticias que llegan de los territorios ocupados del Sahara Occidental no sorprenden, pero s lo hace el desconocimiento sobre la situacin que vive el pueblo saharaui a ambos lados del Muro de la Vergenza construido por Marruecos, ya sea en la ms absoluta penuria en los campamentos de refugiados de Tinduf o recluida en una gran crcel en la que Rabat acta impunemente del modo ms brutal.

Un grupo de observadores extranjeros fue agredido por la Polica marroqu en El Aaiun la madrugada del 23 de agosto, cuando acudi a recibir a Hmad Hammad y otros activistas saharauis que regresaban de una conferencia sobre derechos humanos en la Uni- versidad de Verano de Boumerdass, Argelia. A los pocos segundos de poner Hammad el pie fuera del coche policas de paisano cargaron junto su casa. Nos pegaron con porras, nos dieron puetazos y patadas, nos empujaron, nos tiraron al suelo y nos escupieron, relatan. Una agresin que dej cuatro personas heridas, entre ellas el propio Hammad y el mexicano Antonio Velsquez.

Al da siguiente el joven Ahmed Salek Latrash fue agredido y secuestrado en plena calle Lafzeit, en El Aaiun, donde hubo protestas y enfrentamientos contra la actuacin policial dirigida por el tristemente conocido torturador El Azua. ste oblig a Latrash a subir al vehculo policial a golpes, un mal trato que sigui en comisara. El joven, inculpado por portar un arma blanca y en libertad con cargos, explic que los agentes rompieron varios palos con los que le golpearon en la cabeza.

El da 26 hubo fuertes enfrentamientos entre los agentes del majzen marroqu en los barrios Casa Piedra y Maatalah, donde vive la mayora de familias saharauis, coincidiendo con la hora en que se rompe el ayuno de Ramadn. Segn relata Hammad, desde primeras horas, fuerzas auxiliares, agentes del majzen y polica marroqu arremetieron contra los transentes hasta la hora de volver a comenzar el ayuno del Ramadan. Estas protestas pacficas tienen lugar despus de cada desayuno de Ramadn y son la respuesta a las ltimas actuaciones brutales de la Polica.

Pasividad que alimenta el acoso

La pasividad internacional ante el acoso marroqu contra la poblacin civil saharaui y los observadores internacionales de derechos humanos est dando alas al rgimen alau para proseguir su escalada de terror.

Es especialmente vergonzoso el silencio del Gobierno espaol y de sus medios afines cuando es responsable directo de la situacin que vive el pueblo saharaui por abandonar el Sahara Occidental en 1975 sin descolonizarlo, como era su obligacin. El territorio qued a mereced del ambicioso Reino de Marruecos, que lo ocup a sangre y fuego y all sigue, incumpliendo la legalidad internacional y las innumerables resoluciones de la ONU. Mientras el ministro espaol de Interior, Alfredo Prez Rubalcaba, estaba en Rabat adulando a su homlogo marroqu a raz de los problemas en Melilla, a slo mil kilmetros, El Aaiun se despertaba tras una noche ms de violencia gratuita por parte de Marruecos, que ejerce de soberano en territorio saharaui.

Igual de grave es la actuacin de la Minurso (Misin de las Naciones Unidas para el Referndum del Sahara Occidental) que eludi hacerse cargo de la situacin de riesgo de los extranjeros agredidos y de las violaciones de derechos humanos de la poblacin saharaui arguyendo no tener competencia en la vigilancia y la denuncia de la violacin de derechos humanos en los territorios ocupados del Sahara Occidental. Hace tiempo que la Minurso sobre en los territorios ocupados y en los campamentos de la hamada argelina.

El Aaiun, siempre una gran comisara para la poblacin saharaui, se ha transformado en un cuartel militar donde se asedia a los observadores extranjeros y donde los servicios secretos marroques han aumentado su acoso contra todos los transentes.

Pero la poblacin saharaui necesita urgentemente personas de otros pases que acten como observadores en relacin a los derechos humanos, o ms bien como testigos de su violacin por el rgimen marroqu, ya que no existe ningn organismo que lo denuncie y defienda a los saharauis. Son su nico escudo de proteccin.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20100828/217846/es/Represion-e-impunidad-El-sahara-ocupado-entre-ignorancia--indiferencia-mundo



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