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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2010

Realmente la fruta est verde?
La lgica del reparto y la Refundacin

Manuel Monereo
Rebelin


Por ensima vez y por los mismos protagonistas comienza la operacin Verde. Es normal y nadie, insisto nadie, debera darse por sorprendido. El deterioro del PSOE es grande, IU no despunta (en las encuestas y en la sociedad) y sigue perdiendo efectivos y, lo fundamental, se abre un espacio poltico a la izquierda del zapaterismo, diremos que significativo. Todo ello en la vigilia de una Huelga General ms que difcil a cuyo xito hay que apostar con todas las fuerzas ideales, morales y organizativas.

Que IC est en la operacin desde el principio de los tiempos a nadie puede extraar. Hablar de deslealtad y dems juicios morales es ms rabieta que verdad: nunca lo han ocultado, los hechos lo han confirmado una y otra vez y, cosa no menor, el PCC lo ha legitimado (a priori o a posteriori) siempre, como muestra, las ltimas elecciones europeas. Rasgarse las vestiduras y poner cara de ofendido no arreglar nada y lo empeorar todo.

La poltica tiene sus reglas, no son muchas y, adems, no son fciles de definir, pero existen. Cuando hace mucho tiempo algunos hablbamos de Refundar la izquierda (que no IU) constatbamos dos cosas: que IU estaba agotada como formula poltica y que era necesario iniciar un proceso constituyente para fundar una nueva fuerza de la izquierda alternativa. No ramos inocentes, sabamos que, de un lado, la lucha por la hegemona ideal y programtica sera (como siempre) un problema bsico que solo se podra resolver con reglas claras, democracia y consenso. De otro lado, que las estructuras de poder de IU no estaban por la labor. Esto es siempre entendible: se tiene representacin institucional, poder (pequeo pero muy valioso) que repartir y los acuerdos internos cada vez estn ms marcados por los recursos derivados de dicha representacin. La lgica dominante en IU ha sido lo que he llamado la lgica del reparto. Esta consista, bsicamente en lo siguiente: se saba que se iba a subir electoralmente, poco o mucho, pero se suba y que lo fundamental era que las federaciones ms importantes (Madrid y Andaluca) alcanzasen para ellos el mximo de poder institucional, que es lo realmente importante, segn ellos, en la poltica. Hasta ah, lo previsible. Ahora bien, eso tena varios problemas: primero, que lo que queda de IU tiene poca sustancia social y un atractivo electoral limitado; segundo, que a la izquierda del PSOE se abren espacios que otras fuerzas, naturalmente, quieren ocupar electoralmente; y tercero, que para el PSOE, ante la evidencia de una marcada derrota electoral, no sera demasiado negativo que fuese ocupado por fuerzas complementarias y polticamente liberal-democrticas, como son en casi todas partes los Verdes.

La operacin Verde han que verla, pues, en este contexto. Se comprende el nerviosismo existente en muchas gentes de IU: la subida electoral sigue siendo precaria y ms competidores en los mismos espacios podra convertirla en nada. Este es el problema y de aqu vienen los dilemas polticos que, gusten ms o gusten menos, hay que afrontar sin autoengaos: o la lgica del reparto o la lgica de la hegemona social y cultural. Con la primera ya se sabe, ms o menos a donde se va a llegar y conocemos claramente sus lmites. La otra, el proceso constituyente, tiene una gran ventaja, responde a una necesidad social y electoral (despus de la Huelga General ms), abre espacios nuevos (se sale de los juegos de suma cero) e impulsa una dinmica unitaria por abajo que puede convertirla en un territorio propicio para la innovacin social, cultural y poltica.

Las prximas elecciones municipales podran ser un elemento decisivo en la reconstruccin de esta fuerza alternativa. Crear miles de candidaturas unitarias, construidas con una democracia participativa fuerte y real, conectadas con las izquierdas sociales, poda ser no solo un instrumento electoral, sino un medio de autoorganizacin poltica para dotar de sustancia social a la construccin colectiva de una nueva formacin de la izquierda alternativa.

Si este proceso lo encabeza IU, la convertira en una fuerza til y ayudara mucho a su extensin poltica y orgnica. Como las realidades son ontolgicamente tercas, acaban siempre por imponerse. El otro escenario tambin es posible atisbarlo: hacer la refundacin al margen o contra IU. Ms desgarros, ms divisiones y lo peor: no estar la a las alturas de las necesidades de las gentes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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