Portada :: Cultura :: Manuel Sacristn: 25 aos de su fallecimiento
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2010

Teora y Prctica. La trayectoria intelectual de Manuel Sacristn Luzn
La teora de la prctica: tesis del "marxismo como ilustracin"

Miguel Manzanera
Rebelin

Captulo 8


1. La primera elaboracin terica del marxismo: los textos en las revistas comunistas de la clandestinidad.

El primer texto de Sacristn publicado sobre marxismo trata sobre el humanismo marxista, y es un comentario al poema Ora martima de Alberti1. No resulta extrao que Sacristn dedicara uno de sus primeros escritos marxistas a definir el nuevo tipo de humanismo que estaba dispuesto a defender, dado que este tema fue fundamental en su pensamiento desde el comienzo de su actividad como intelectual. Parece lgico, en efecto, que su primer escrito marxista versara sobre la continuidad de su propio pensamiento, al dar un paso tan importante como el de entrar a formar parte del partido comunista. El humanismo marxista que Sacristn desarrolla en su primera poca aparece como una reflexin sobre los primeros escritos de Marx.

Este artculo es el titulado Humanismo marxista en la Ora martima de Rafael Alberti, y aparecido en la revista del Partido Comunista de Espaa Nuestras ideas, (Bruselas), n.1, mayo-junio 1957. El humanismo es marxista cuando el cultivo de lo humano se hace sobre la base de los principios de Marx (op.cit. 85). La concepcin marxista de lo humano parte del anlisis de la alienacin y el humanismo marxista es el combate contra las formas enajenadas de esa alienacin. La alienacin negativa o enajenacin del ser humano es la desposesin de las cosas del universo que l mismo produce y el desconocimiento tanto de las cosas como de s mismo que se deriva de esta desposesin (op. cit. 86). El humanismo marxista quiere devolver al ser humano el dominio de las cosas que maneja, como fundamento del conocimiento de s mismo, autntico significado del humanismo segn la frmula griega del 'concete a t mismo'. La consecuencia de la definicin del ser humano como homo faber en el Sacristn de Laye es que la liberacin humana comienza por conquistar la libertad en la actividad especfica que es el mundo del trabajo.

Pero las cosas y los instrumentos con los que el ser humano compone su vida est reducidas a ser meros smbolos de la subsistencia por la desposesin, objetos extraos de un poder ajeno. Por eso, la libertad segn la teora marxista tiene como presupuesto la liberacin del trabajo alienado, autntica fuente de la enajenacin o autodesconocimiento de la conciencia. La desalienacin es un proceso histrico, que se puede entender bajo la conceptualizacin dialctica. La historia es al tiempo la historia de la alienacin, de la desposesin del ser humano de s mismo y del mundo, y el proceso de liberacin, de la conquista humana de sus propias condiciones de existencia2.

La historia no es slo autodesarrollo humano, sino tambin alienacin, prdida de posibilidades de formas de desarrollo potencialmente ms humanas. El optimismo de Concepto kantiano de historia sufre su primer correctivo con el reconocimiento de esa realidad: si en este ensayo se pona en duda la teleologa natural, el Sacristn marxista descubre que la alienacin es el destino inaceptable de la accin humana, que exige la voluntad consciente de superarla, y aade la crtica del progreso en las condiciones actuales de la historia: no hay progreso sin superacin de alienacin.

Pero Sacristn, en los aos 50, manifiesta la confianza acerca de ese proceso histrico que est en continuidad con la de su etapa anterior. Este proceso consiste en la construccin de una clase universal, que toma la forma de internacionalismo: el humanismo marxista es internacionalista, no admite como exclusivos valores humansticos los de una 'raza', pueblo o cultura (op.cit.p.88). Pues el humanismo marxista se basa en un rasgo universal del ser humano: el trabajo, su activa presencia en las cosas. Desde el punto de vista de la tica kantiana, la construccin de una clase universal anulara los obstculos que, para la generalizacin de las conductas prescrita por el imperativo categrico, se originan en una sociedad alienada. El reconocimiento del trabajo como actividad especfica supone establecer el principio de inmanencia y la abolicin de las clases es tambin la abolicin del conocimiento ideolgico: el humanismo marxista no es trascendentalista, es decir, no busca otra fundamentacin que los positivos valores cientficos, morales y estticos del hombre: no es metafsico (op.cit. 89).

Lo que se traduce en una vida tan sencilla como plena para todos los seres humanos, en el logro de la concreta, real, nada utpica, nada retrica plenitud del hombre (op.cit. 89). De este modo, Sacristn ha conseguido concretar su idea de la libertad como progreso de 1954, al identificarla con la nocin marxista del proceso histrico de liberacin del ser humano respecto de la alienacin. Es decir, el progreso slo ser un progreso si es ganancia en libertad para los seres humanos concretos, y esa libertad ya no es la abstracta formalizacin legalista, sino la concreta liberacin de la alienacin en el proceso de trabajo y en la vida cotidiana de los trabajadores.

***

El texto sobre marxismo escrito entre las pginas para la voz Filosofa de la Enciclopedia Espasa (1958) tiene una temtica ms amplia. En este texto se nos muestran los rasgos principales de la concepcin marxista del primer Sacristn, una concepcin que ve en el marxismo una continuacin del movimiento ilustrado del siglo XVIII en las circunstancias capitalistas segn la descripcin de Engels en Del socialismo utpico al socialismo cientfico. Estos rasgos son:

a) idea de la historicidad de la filosofa (SPMII 172, 189)

b) crtica del dogmatismo marxista ortodoxo poniendo el acento en una elaboracin creadora del marxismo (SPMII 173-175); crtica de la idea de una dialctica de la naturaleza (SPMII 179) y reinterpretacin del concepto de dialctica (SPMII 175-176, 184-185).

c) interpretacin del marxismo como humanismo racional, es decir como integracin de la ciencia positiva en el humanismo, apoyndose en la concepcin de J.D. Bernal (SPMII 182-185), lo que implica una concepcin de la ciencia y el mtodo cientfico (SPMII 174-179, 183) y un humanismo marxista (SPMII 179-181).

d) concepcin historicista del marxismo como filosofa de la prctica de influencia gramsciana (SPMII 186-192)

e) la prioridad ontolgica y epistemolgica de la prctica implica una prioridad de lo poltico, como prctica concreta de construccin de una cultura y una sociedad (SPMII 193).

En sntesis, Sacristn define as la tarea de una filosofa marxista: del concepto marxista de filosofa se desprenden dos campos temticos principales: la crtica interpretativa de la ciencia y de la prctica social y la utilizacin de sus resultados para la formulacin terica de un programa para la fundacin de una sociedad y una cultura. Precisamente podra definirse el marxismo como la formulacin consciente de ese esfuerzo creador (SPMII 174).

Esta forma de entender el marxismo es una reelaboracin de la tesis centrales de la teora que ha recibido un fuerte influencia de la reflexin de Gramsci sobre la transformacin de la cultura en favor de las clases populares. El anlisis de la experiencia histrica muestra las direcciones de evolucin y las fuerzas materiales coherentes con los principios racionales de organizacin social, al tiempo que las resistencias y las insuficiencias en la situacin actual del momento histrico. El marxismo habra de ser la produccin consciente de una conciencia nueva no ideolgica a partir del reconocimiento de la autoproduccin del ser humano en la historia. Lo que garantiza la validez y veracidad del marxismo, es decir lo que asegura su carcter no ideolgico y crtico con la ideologa, es que no tiene que defender los intereses de una capa social privilegiada y dominante, sino que su consciencia es la de una prctica creadora en la creacin de una nueva cultura.

El Sacristn premarxista de la 'inmanencia de la libertad' haba defendido en 1953 que la esencia de la verdad es la libertad (SPMII 39), lo que significaba que la finalidad personal definida en el proyecto subjetivo, pone las condiciones de determinacin de lo verdadero y lo real. Una reinterpretacin de esta frmula a la luz de la concepcin marxista de Sacristn en 1958 podra dar al menos dos versiones: 1.la veracidad de una teora est en funcin de su capacidad para generar libertad, esto es, en funcin tanto de la experiencia que resume como de la finalidad que posibilita, y 2.la verdad surge de la libertad de crtica y de discusin, es decir, segn el principio epistemolgico de que la objetividad es intersubjetividad, en dependencia del principio de contrastacin de los hechos y las teoras segn la metodologa cientfica. Pero Sacristn ha acentuado desde 1956 el contenido experiencial de la verdad, en relacin con la definicin aristotlica de verdad. Eso significara tambin una cierta inversin de la frmula de modo que la verdad, definida como consciencia de la necesidad, sea considerada un componente esencial de la libertad: "la esencia de la libertad es la verdad".

Una fundamentacin sistemtica de esta nueva idea de libertad no la har Sacristn hasta 1963, en los papeles del Seminario de Arrs. Pero en el escrito de 1958 aparecen ya los dos rasgos bsicos de la concepcin de la libertad del Sacristn marxista: la caracterizacin de la libertad como prctica positiva o creadora en Bernal -hay que hacer ciertas cosas, y debes evitar todo lo que impida hacer esas cosas (SPMII 185-186)- y la definicin de libertad como desarrollo real de las capacidades del hombre (SPMII 180). La nocin de libertad creativa se opone directamente al 'concepto tradicional de libertad', el cual se define 'negativamente' como libre arbitrio de indiferencia o nulidad de la angustia existencial (SPMII 180). Como seala Sacristn en el escrito de 1963 para el Seminario de Arrs, el concepto negativo de libertad tiene por finalidad ocultar los procesos de alienacin en la vida humana. La crtica del concepto negativo de libertad, existencialista o cristiano, crtica que es reconocimiento de las prcticas alienadas en la sociedad humana, es el paso terico del marxismo para Sacristn.

El 'desarrollo de las capacidades humanas' es un proceso que posee una legalidad histrica propia. Esta legalidad es la descubierta por Marx y formulada como tensin entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de produccin. La resolucin de los problemas originados por esa tensin no est automticamente dispuesta por el desarrollo histrico, sino que depende de la voluntad y capacidad humanas. La libertad para el Sacristn marxista es la fuerza con que la voluntad y la razn humanos disean el proyecto de liberacin de la humanidad.3

La libertad es, por esto, positiva: es creatividad humana histricamente condicionada; las normas que la libertad se da para ser libre estn en dependencia de la necesidad histrica. El marxismo es la investigacin que permite el conocimiento de esa necesidad histrica, alcanzado mediante la 'crtica interpretativa de la ciencia y de la prctica social'. Esa crtica es interpretativa porque se hace conscientemente desde una concepcin de la racionalidad humana. Y es crtica porque busca la superacin de lo dado, 'la fundacin de una sociedad y una cultura'. La forma que esta tarea adopta es poltica: la formulacin de un programa, que es un programa de actuacin poltica en la sociedad y en la historia.

***

En 1959 se public en el Estado espaol el primer volumen de Marx/Engels durante el franquismo, titulado Revolucin en Espaa (Barcelona, Ariel, 1959), y prologado por Manuel Sacristn. Sacristn defiende aqu las siguientes tesis:

1- crtica de la comprensin positivista de la neutralidad de la ciencia ante los valores (SPMI 15). Esta crtica a la supuesta neutralidad de la ciencia, fundada en el anlisis marxista de ideologa, debe completarse con la crtica a la insuficiente racionalidad positivista en comparacin con el marxismo, crtica realizada en la voz Filosofa para la Enciclopedia Espasa escrita 19584.

2- anlisis del mtodo histrico marxiano criticando el reduccionismo y del determinismo estrechamente economicista de la vulgarizacin del marxismo5. Por el contrario, la determinacin de la superestructura por la base econmica est mediada por la riqueza de los fenmenos culturales y polticos, que no puede reducirse a mera proyeccin de los fenmenos econmicos. Esa metodologa sigue un orden lgico de fundamentacin, de forma que un modo de produccin econmica permite diversas organizaciones polticas de la sociedad y es, por tanto, la traduccin metodolgica de la tesis de la creatividad de la historia.

3- anlisis de los escritos de Engels sobre la sublevacin de 1873, en donde se refleja la historia del movimiento comunista en el Estado espaol en el siglo XIX y su lucha con el apoliticismo anarquista (SPMI 23). De todas formas, Sacristn no ha abandonado sus simpatas por el anarquismo, a tenor de la siguiente frase sobre los escritos de Engels: esos escritos ocupan un lugar en el proceso de clarificacin de las concepciones polticas de los partidos marxistas frente a las ardorosas impaciencias del comunismo anarquista (SPMI 21). Estas frases pueden tener un contenido autobiogrfico, en el sentido de estar indicando por analoga el proceso de clarificacin poltica del propio Sacristn en su hacerse marxista. Sacristn, convencido de la necesidad de hacer un trabajo cultural en profundidad para que la intervencin poltica tenga efectividad, se ha armado de paciencia y de una estrategia poltica de largo alcance para la transformacin revolucionaria de la sociedad.

***

Los siguientes escritos marxistas de Sacristn son los artculos aparecidos en la prensa clandestina comunista editada en el exilio. Estos son: Tpica del marxismo y los intelectuales, Nuestras Ideas (Bruselas), n.7, diciembre 1959, pp.10-22, Jesuitas y dialctica, Nuestras Ideas (Bruselas), n.8, julio 1960, pp.64-69, ambos firmados con el pseudnimo Jos Luis Soriano, y Tres notas sobre la alianza impa, publicado en traduccin catalana en Horitzons, n.2, pp.14-23, y firmado M.Castell. Estos artculos se caracterizan por tratarse en ellos la defensa del marxismo frente a otras corrientes filosficas contemporneas: el liberalismo, el cristianismo y el positivismo.

El primero de estos artculos tiene por objetivo responder a los ataques al marxismo en la prensa legal por parte de escritores liberales. Sacristn responde en primer lugar a Rafael Prez Delgado que haba escrito un artculo antimarxista en Papeles de Son Armadans, la revista fundada y dirigida por Camilo Jos Cela. Sacristn comienza aclarando el concepto comunista de socialidad humana: la nocin de comunismo no viene nunca basada por el marxismo en una esencia humana abstracta, sino en una 'concreta' situacin social (op.cit.p.12). El marxismo ha dado a Sacristn una clave interpretativa compleja de la historia: su dialecticidad, que es objetividad experiencial compuesta con finalidad. Ciertamente esa dialecticidad estaba implcita en los elementos conceptuales de Concepto kantiano de historia. Pero esos elementos se componan mecnicamente en el progreso: la experiencia de la humanidad se compona en la idea 'Hombre' sin mediacin concreta. El marxismo es el descubrimiento de las mediaciones sociales concretas que constituyen el fundamento de la libertad real. Por eso, la socialibilidad del hombre en el comunismo es una autntica innovacin histrica; es resultado de la desaparicin de las clases sociales y las luchas de clases, y este hecho es a su vez la condicin de posibilidad de la desaparicin del Estado, concebido como un instrumento de la dominacin de unas clases por otras.

A continuacin, Sacristn aclara la nocin marxista de progreso. El concepto marxista de progreso no es abstracto, ni es nunca sistemticamente primero, sino que descansa en la legalidad histrica (op.cit.p.13). El progreso no es un acto de fe para los marxistas; se trata de un hecho cuya resolucin debe ser construido en la historia por la prctica de la liberacin. Por otro lado, la alienacin humana en la historia pone una nota crtica a la nocin de progreso. En estas pocas lneas de Sacristn se puede comprobar la distancia de su pensamiento marxista con el modo de pensar 'liberal-kantiano' de su juventud: frente al determinismo histrico de la inmanencia de la libertad -la historia es el modo general y necesario (con necesidad experiencial) de realizarse la esencia hombre- el marxismo de Sacristn le permite una concepcin no determinista de la historia, le ha librado de una concepcin positivista de la historia; o bien, Sacristn una vez librado de la concepcin positivista de la ciencia en sus estudios de Mnster encontr allanado el camino hacia el marxismo y la concepcin dialctica de la historia.

La idea de progreso, que era determinante en Concepto kantiano de historia, pasa a ser determinada. Es cierto que Sacristn haba ledo ya a Goethe en 1954 y haba recogido irnicamente la profunda ambigedad con que ste describe el proceso histrico en Fausto. Pero no se puede ocultar el talante ingenuamente progresista de Concepto kantiano de historia. La causa de ese talante sera su asimilacin de la filosofa de la historia de Kant y la necesidad de introducir apoyos tericos al proyecto reformista de los falangistas liberales. El concepto marxista de alienacin sistematiza la ambivalencia de la historia y permite el desarrollo de la idea predialctica de Goethe. La necesidad de superar la alienacin por la produccin de un 'novum' histrico impide ver la historia como regulada por una idea de 'Hombre' que definira una esencia ya fundamentalmente dada. Para el marxismo la idea de ser humano slo parcialmente puede estar dada por una historia definida por la alienacin del propio ser humano.

 

El segundo autor antimarxista al que se enfrenta Sacristn en el artculo que venimos comentando es Antonio Tovar, quien tambin haba escrito en la revista de Cela. En este pasaje afirma Sacristn el parentesco de marxismo e Ilustracin6, identificando la construccin de la sociedad socialista, la ordenacin de la produccin, con el proyecto de la razn, la edificacin 'consciente' de un verdadero futuro, de un futuro propiamente nuevo en cuanto a contenido social (op.cit.p.14). La equiparacin del marxismo con la Ilustracin tiene un primer rasgo en la igualdad de sus objetivos: la liberacin de la humanidad a travs del conocimiento. La razn es la consciencia sistemticamente construida de esa finalidad de liberacin. En la construccin de una sociedad libre la razn marxista slo conoce una limitacin: ella no se toma nunca la libertad de pensar que las grandes masas y los mediocres sean menos hombres que los dems hombres[...] en el mundo ha quedado constituida una clase que es ella misma la encarnada disolucin de los viejos estamentos cualificados: el proletariado (op.cit.p.14)

Esta limitacin supone la condicionalidad de la libertad: los lmites de la libertad vienen definidos por la naturaleza del ser humano constituido histricamente y por ello la razn no puede tomarse la libertad de desconocer los hechos concretos de la historia. Sacristn fundamenta esta afirmacin con una cita de la Introduccin a la Crtica de la razn pura de Kant. Lo que Sacristn desarrolla en este artculo quiere ser una concepcin kantiana del marxismo. Si bajo una comprensin existencialista de la historia Sacristn en 1954 haba entendido la nocin de libertad en Kant como voluntad racional y la de progreso como razn de la historia, en 1960 el Sacristn ya marxista muestra la libertad como esfuerzo creador para la realizacin de la razn y la razn como sujeta al reconocimiento de la legalidad de los hechos materiales. La libertad como crtica en Kant es slo el primer paso de la libertad, 'libertad de', que ha de abrir camino a la libertad como creatividad, 'libertad para'.

En este cambio de interpretacin de la filosofa kantiana, y del pensamiento ilustrado en general, ha tenido un papel importante el filsofo ingls Bernal, pero tambin el filsofo hngaro Gyrgy Lukcs. En ese pasaje, Sacristn cita El asalto a la razn de Lukcs y esa lectura jug un papel importante en la revisin de su propio modo de pensar (op.cit.p.19). Tambin cita Sacristn a Hegel; pero la referencia hegeliana no es muy importante, pues es una reformulacin del lema kantiano-ilustrado 'osa saber': el valor para la verdad (ibid.).

La definicin de una razn activa y crtica, frente a la razn contemplativa considerada por la filosofa tradicional, ocupa la ltima parte del artculo. Sacristn sita las Tesis sobre Feuerbach de Marx en la lnea de la tradicin baconiana; del mismo modo, en el escrito para la voz Filosofa haba citado a Russell, quien afirmaba que Marx era el primer formulador del pragmatismo (SPMII 172). A esa veta crtica que viene de la filosofa inglesa, Sacristn aade una cita de la Crtica de la filosofa del Derecho de Hegel de Marx: la exigencia de abandonar las ilusiones sobre el propio estado y un estado que necesita de ilusiones (op.cit.19). Esta frmula es la defincin de una razn crtica y activa.

A partir de la nocin de razn activa y crtica, el concepto de libertad se precisa: hay que definir la libertad por la accin histrica (es decir, por la accin racional que se apoya en la legalidad histrica) (op.cit.p.21). El artculo termina con una afirmacin que resulta clave para entender los motivos conscientes por los que Sacristn se ha hecho comunista: Por eso es el marxista comunista: por la decisin de jugar la vida de su razn a la carta del dominio real y consciente de los agentes materiales, [...] El marxista es tan poco incompatible con el personalismo que su ideologa puede cifrarse en el intento de llegar a ser persona l y los dems, l con los dems, l por los dems. Lo que le separa de cualquier otro -y principalmente del humanismo abstracto personalista- es la tesis de que la persona y su libertad son entidades necesitadas, no de conservacin, sino de conquista (op.cit.p.22).

Hay adems aqu la afirmacin de personalismo, que nos indica cmo se establece en Sacristn la continuidad entre sus tesis de juventud y el marxismo. Es el humanismo bajo la forma moderna de personalismo, que enlaza con una comprensin de la actividad poltica fundada en la tica. La temporalidad futura de la persona le da una dimensin subjetiva del proyecto, pero ese proyecto est mediado radicalmente por la comunidad de los hombres. En la interpretacin marxista del personalismo por Sacristn han tenido importancia los anlisis de Gramsci, recogidos en la voz Filosofa de la Enciclopedia Espasa: Pero la humanidad que se presenta en el individuo comporta tres tipos de elementos: primero, el individuo mismo; segundo, los otros; tercero, la naturaleza. El segundo y el tercer elemento son complejos. El individuo no entra en relacin con los otros y con la naturaleza mecnicamente, [...]. Una ltima precisin lleva a Gramsci a sentar una categora -anudamiento- que hoy, post factum, constituye seguramente una de las respuestas doctrinales marxistas ms precisas a la analtica existencial (SPMII 190).

Esta categora de anudamiento se deriva de la nocin marxiana de naturaleza humana como "complejo de las relaciones sociales" (SPMII 191) -la esencia del ser humano es el conjunto de sus relaciones sociales, tesis VI sobre Feuerbach-, y est emparentada con la crtica que Lukcs ha hecho del existencialismo. Esa categora es la fundamentacin de un 'personalismo marxista' y ha de verse como la continuidad del Sacristn marxista con su etapa juvenil bajo la influencia de Weil.

El tercer filsofo antimarxista que debi combatir Sacristn en la Tpica... es Julin Maras, quien haba publicado en el nmero 145 de Insula (enero de 1959) una columna de insultos a los marxistas (op.cit.p.15). Lo interesante de esta polmica con Maras es que en ella Sacristn reconoce la influencia que la filosofa de Ortega ha ejercido en la formacin de su propio pensamiento, al tiempo que hace una caracterizacin de su filosofa. En esta polmica con Maras, que es una defensa de la especifidad del pensamiento marxista espaol y de su autntica pertenencia a la cultura espaola, Sacristn afirma sus convicciones acerca de la importancia de la cultura nacional, un modo de pensar que hizo su marxismo muy afn al de Gramsci: Hay ms realidad, positivamente accesible al pensamiento espaol, en la obra de Ortega que en cualquier otra produccin filosfica contempornea, [...] de cada diez estudiosos espaoles marxistas de la filosofa, nueve, si no diez, han crecido leyendo a Ortega (op.cit.p.15).

***

El siguiente artculo que Sacristn escribe para Nuestras Ideas, Jesuitas y dialctica, tiene tambin carcter apologtico, en el sentido de clarificar la doctrina marxista frente a sus deformaciones en manos de pensadores de otras tendencias; en este artculo, Sacristn intenta dar sentido marxista al concepto de dialctica frente a la incomprensin de los filsofos catlicos, en concreto dos padres jesuitas. La primera definicin de pensamiento dialctico que Sacristn ofrece es la de un oscilar entre conocimiento positivo de la experiencia cientfica y social (la experiencia en general, nica fuente de conocimiento) y la generalizacin de esa experiencia segn un mtodo determinado, para insertarla nuevamente, en otro movimiento pendular, en la experiencia cientfica y en la prctica social (op.cit.p.65). Es una concepcin de la dialctiva como mtodo de la filosofa de la ciencia, que adems reconoce la historicidad y relatividad de las generalizaciones abstractas, vlidas slo en la medida en que pueden insertarse en la prctica social y cientfica. Pues la nica realidad plena es la humanidad en su historia, en su trato con la naturaleza (op.cit.p.65).

As pues para Sacristn la dialctica es un mtodo de generalizacin que investiga la cultura como un todo integrado y una realidad plena histricamente definida. Los resultados de esa investigacin han de insertarse en el proceso histrico para una direccin racional del mismo. La filosofa marxista es la consciencia y la teora de ese mtodo, teora de la dialctica (ibid.). Ese mtodo dialctico se fundamenta en el principio de discontinuidad cualitativa de la naturaleza y la historia. Esto significa que en la historia se producen novaciones y cambios cualitativos, y que las formas de existencia que la humanidad adopta a lo largo de su historia son transitorias, no hay naturaleza humana inmutable. Por esta causa puede el marxista pretender legtimamente intervenir en la historia para trasformarla revolucionariamente. Y ms que poder, el marxista debe realizar esta intervencin: un filsofo marxista slo puede ser un militante comunista, porque no hay marxismo de mera erudicin (op.cit.p.69).

El artculo escrito en 1960 para la revista clandestina del Partido Socialista Unificado de Catalua, Horitzons (n.2, pp.14-23), se titula Tres notas sobre la alianza impa y parte de una idea del marxista ingls Bernal acerca de la coincidencia del positivismo cientifista con el pensamiento teolgico o mstico de la tradicin en la empresa en comn del agnosticismo filosfico (op.cit.p.14)7, coincidencia que denomina 'alianza impa'. Sacristn comienza este artculo exponiendo los fundamentos epistemolgicos del positivismo: es bueno recordar -para no leer mal a Lenin, por ejemplo- que esta formulacin de la dialecticidad del hecho no es falsa en s, sino slo en su elevacin a teora total. En s misma es slo insuficiente y unilateral (op.cit.p.14). La cita de Lenin se refiere a Materialismo y empiriocriticismo, donde ste hace la crtica del positivismo de Mach. Sacristn muestra aqu de nuevo sus simpatas por la analtica, concediendo la razn a Mach, siempre que sus tesis se limiten a la constitucin de una epistemologa cientfica acotada para el fisicalismo recordemos el relativismo ontolgico que es la conclusin de los estudios lgicos de Sacristn-. Lo mismo har en su artculo de 1970 sobre Lenin, El filosofar de Lenin, publicado como introduccin a la edicin castellana de Materialismo y empiriocriticismo, (Barcelona, Grijalbo, 1975), donde defiende la concepcin de Bogdnov (SPMI 145). Pero si la filosofa de Kant como reflexin sobre la ciencia constituye la matriz terica de Sacristn, la concepcin de la historia mediada por la alienacin tiene ascendente hegeliano. De aqu que el kantismo de Sacristn no pueda ser absoluto. El historicismo de tradicin hegeliana sirve a una crtica de las formas culturales del capitalismo y al reconocimiento de que la racionalidad cientfica no es completa.

Los diez aos que van entre 1960 y 1970, fechas respectivas de los artculos citados, han confirmado a Sacristn la validez de sus posiciones de partida: las dificultades de la investigacin cientfica en la U.R.S.S. y en los pases del 'socialismo real' -ya recogidas en el texto escrito para la voz Filosofa de 1958 (SPMII 173-174) y tambin en el doc.78-1963- se harn cada vez ms evidentes. Sacristn ha pensado entonces que estas dificultades estn en relacin con errores tericos y de aqu la repeticin del argumento sobre la validez de la epistemologa machiana. La formacin analtica de Sacristn le ha hecho muy sensible a los problemas tericos, relacionados con la filosofa de la ciencia, del marxismo en su versin ms ideolgica. Lo complicado del caso es que la dogmtica marxista del 'comunismo oficial', el Diamat, ha recogido tanto el determinismo positivista de la historia como ha falsificado la filosofa de la ciencia desde una recepcin torcida de la dialctica hegeliana. El enfrentamiento de Sacristn con la direccin de su propio partido y su crtica del marxismo oficial debe verse desde esta perspectiva terica, que tiene, como se ver, indudables consecuencias prcticas.

Pero Sacristn aun reconociendo la validez de ciertos temas positivistas, considera sus formulaciones insuficientes. Precisamente, el artculo sobre la 'alianza impa' debe verse como uno de los textos principales en los que se clarifican las razones tericas por las que Sacristn no se hizo nunca positivista: el positivismo olvida que el criterio de la verdad es la prctica fundada en criterios valorativos racionales, es decir, la actividad colectiva en la sociedad regida por valores y normas ticas compartidas. La filosofa pragmtica permanece separada del anlisis cientfico positivista por la abstraccin de sus temas. Esta ignorancia positivista de la prctica, es una deficiencia de la teora social capitalista, que aun justificada por la kantiana incognoscibilidad de la cosa en s, parece peor -al menos en principio- que la falta de precisin de los marxistas a la hora de construir su teora. Y esto fundamentalmente porque situar a la prctica en el centro de la teora puede permitir que sta se transforme en herramienta para la construccin de una sociedad autnticamente humana.

Esta renuncia a la prctica, a la intervencin consciente en el mundo humano, por parte de los cientficos positivistas es lo que les permite concluir la alianza con el pensamiento mstico-religioso, al que se abandona la justificacin del orden social existente. De aqu la alianza impa entre el pensamiento cientfico-racional y el irracionalismo religioso: El materialismo dialctico permanece en el campo filosfico como el nico heredero -como nico heredero importante- de la empresa humanista de la razn. He aqu por qu cualquier irracionalismo, cualquier movimiento liquidador de la razn se determina como antimarxismo (op.cit. p.16)

Las dos crticas principales al marxismo, ya mencionadas en el artculo de 1959 sobre los intelectuales, Tpica..., son la crtica positivista que presenta al marxismo como falacia por exceso y la crtica tradicional que lo presenta como falacia 'reductiva', es decir, por defecto. Sacristn hace en este artculo sobre la 'alianza impa' un anlisis de esas crticas combinadas de neopositivismo y teologa contra el marxismo que puede resumirse as: la adopcin de posiciones positivistas por el anti-marxismo de la 'alianza impa' es un fenmeno comprensible dentro de la crisis de la cultura burguesa en la fase final del imperialismo (op.cit.p.18). A estas crticas responde Sacristn: hay una va materialista-dialctica, la cual se pone en su punto de partida una doble exigencia de: a) recoger la explicacin cientfico-positiva en el estadio de desarrollo en que se encuentra en cada poca; y b) recoger la justa exigencia filosfica de una aprehensin de las formaciones complejas [...] evitando la falacia de la reduccin (op.cit.p.20).

La tarea b), que no puede ser realizada por las ciencias positivas, puede ser realizada por la dialctica: la manera de aprehender una formacin compleja, sobrestructural, en toda su especifidad cognoscible y en lo desconocido por el anlisis reductor cientfico-positivo, consiste en conocer su actividad (op.cit.p.20).

Finalmente, Sacristn formula lo que podra considerarse el principio de la idea del marxismo como ilustracin: el materialismo dialctico es, pues, la filosofa de la ciencia [...]la filosofa requerida por la ciencia y por su ulterior posibilidad (op.cit.p.22). Pues el materialismo dialctico es la fundamentacin consciente del inmanentismo de la ciencia, al tiempo que la consciencia de sus lmites, y por ello es, en efecto, la ciencia positiva la que, segn su concepto, se basa en el materialismo dialctico (op.cit.p.21). Sacristn aboga por fundamentar la ciencia en la posibilidad de una existencia humana racional (op.cit.p.22). Por el contrario, nos dice, la reduccin de ciencia a tcnica, realizada por la concepcin burguesa y positiva de la ciencia, es una autntica castracin de su espritu racional, cuya causa debe verse en las necesidades de la estructura econmica. Sacristn realiza en pocas lneas un anlisis sociolgico de los condicionamientos y el funcionamiento de la ciencia positiva en la sociedad capitalista. La reduccin de ciencia a tcnica es una renuncia a la bsqueda de la verdad, que, sin embargo, permite un aprovechamiento capitalista de la ciencia como base del desarrollo de la tcnica. Para Sacristn se trata, por el contrario, de reconocer la importancia de las ciencias sociales y la transformacin de la razn analtica en razn revolucionaria (ibid.). Esa transformacin compete a la dialctica en su funcin de vertebracin del conocimiento cientfico.

Un detalle interesante de este artculo es que, en la nota 7 a pie de pgina, Sacristn se permite una crtica a Platn, quien orden quemar los manuscritos de Demcrito, y a la poltica cultural idealista de todas las sociedades que han existido (op.cit.p.20) por sus caractersticas represivas. Por el contrario, en este mismo artculo y en la Tpica..., el filsofo griego citado como punto de referencia es Aristteles. Este es otro aspecto del nuevo posicionamiento materialista aceptado por Sacristn, que se deriva de sus estudios de lgica formal. La valoracin de Aristteles frente a Platn est en la misma lnea de pensamiento que el rechazo de la trascendencia religiosa, y es el intento de pensar el saber como saber cientfico y la filosofa como sistematizacin del conocimiento cientfico. El rechazo de la trascendencia es un a priori que est fundamentado en una observacin emprica: la conducta del cientfico tiene como actitud bsica la eliminacin de cualquier factor trascendente en la explicacin de los hechos materiales. Al mismo tiempo es un cambio de acento en la valoracin de las tradiciones cientfico-sociales, con mayor nfasis en la descripcin de lo emprico frente a la deduccin racional de las categoras sociales. Pero no se debe perder de vista que para Sacristn la ciencia social sera una sntesis de materialismo -tradicin aristotlica de la ciencia social descriptiva- e idealismo -tradicin galileana de la ciencia social normativa-. La integracin sistemtica de ambos componentes de la investigacin social correspondera a la comprensin dialctica de la ciencia que es el marxismo.

La formulacin del 'marxismo como ilustracin' entrar en una revisin crtica desde 1965. Pero la continuidad del pensamiento de Sacristn viene manifestada en un escrito de polmica con Russell, Russell y el socialismo, del siguiente modo: Una clase ascendente representa de modo ms o menos duradero los intereses de toda la sociedad, intereses universales, intereses de la especie [...] Marx ha recogido con toda consciencia (y no slo en la gnesis de su pensamiento poltico) elementos universales de la Ilustracin burguesa (SPMI 208).

Aqu Sacristn adems formula la diferencia de Marx con el racionalismo ilustrado, sealando que Marx no ha recogido, precisamente, su ideolgica ilusin racionalista y naturalista (ibid.);8 y que la teleologa marxista no es objetiva, como la ilustrada: Para Marx, por lo pronto, no hay objetivos naturales de las acciones polticas de un hombre, sino siempre objetivos puestos, construidos (ibid.). La crtica de la ilusin racionalista y la ilusin naturalista es una crtica del idealismo hegeliano -'todo lo real es racional y todo lo racional es real'-. La subjetividad como fuente de la finalidad inmanente del ser humano en la historia, en oposicin a la teleologa objetiva de tipo hegeliano, es propia de Sacristn desde su meditacin kantiana del existencialismo.

2. Los textos del aos 63-64.

El texto enviado al seminario de Arrs tiene dos partes. La primera se titula A. Elementos filosficos de la teora de la libertad y el segundo B. La prctica de la libertad. El primero es la exposicin de la teora de la libertad en el marxismo a partir de la antropologa humanista que se funda en la nocin de trabajo. El texto parte de la refutacin de las concepciones teolgica cristiana y existencialista como nociones metafsicas de la libertad, que definen la libertad como ausencia de determinaciones y se fundan en el libre arbitrio de indiferencia. Estas concepciones de la libertad se fundamentan en la separacin metafsica entre hombre y mundo, que no es sino una interpretacin del margen que efectivamente suministra la consciencia al reproducir el mundo mismo, al reflejarlo. Pero este margen es dialctico: slo es separacin dentro de la inclusin[...] La consciencia es un producto del trabajo. El hombre es el animal que trabaja (op.cit. 3).

El fundamento del concepto marxista de libertad es un humanismo fundado en la nocin de trabajo. Esta concepcin antropolgica estaba ya de alguna manera en el Sacristn joven, por ejemplo, la antropologa del homo faber contenida en algunos de sus escritos de Laye. Pero si Concepto kantiano de historia haba definido al ser humano como autocreacin, si la 'inmanencia de la libertad' consideraba ya el ser humano en su proceso histrico, los conceptos marxistas de relaciones de produccin y de desarrollo de las fuerzas productivas -como expresin econmica de la autoproduccin del ser humano y de su consciencia por el trabajo (op.cit.p.4)- llegarn a ser la clave antes escondida, y ahora revelada, de las ideas kantianas del Sacristn de Laye. Sacristn es as un ilustrado que se hace marxista por consecuencia y por la fuerza de los hechos sin dejar de ser ilustrado y precisamente por serlo: las contradicciones entre las fuerzas de produccin de la humanidad y las relaciones de produccin -o, lo que es lo mismo: las contradicciones entre la capacidad potencial de la prctica en cada poca y las condiciones de ejercicio de dicha prctica- contradicciones que son motor del cambio histrico cualitativo y dan lugar a la lucha de clases, permiten prever desde el siglo XIX el descenso de la ltima clase particular, la ltima clase definida por su modo particular de poseer los medios de produccin, que es la clase burguesa, y su derrota por la clase universal -o sea, sin particularidad jurdica estamental ni cultural- que es el proletariado (op.cit.p.7).

Esta antropologa marxista no lo es del hombre como tal: la expresin 'el hombre' no est completamente usada, como verdaderamente significativa de toda la humanidad (op.cit.p.6): la universalidad de la clase permitir la eliminacin de la alienacin derivada de las diferencias sociales. Pero, en condiciones de alienacin, la humanidad es slo imperfecta. Hay aqu otro motivo central que se opone a Concepto kantiano de historia, pues all se haba intentado construir el sentido de la historia en base a la idea 'Hombre'. El hecho de que Sacristn reconozca que no se puede construir la idea 'hombre' a partir del hombre histrico -o prehistrico en el sentido marxiano-, est fundamentado en el descubrimiento de las formas negativas de alienacin, cuya abolicin Sacristn describe como elemento central del humanismo marxista en su artculo sobre Alberti. Por eso dice Sacristn, citando a Togliatti, que la libertad comunista se resuelve histricamente en una teora de la liberacin (op.cit. p.8); es decir, en una prctica comunista de la libertad.

Sacristn parte de la crtica del concepto de libertad en Spinoza como 'consciencia de la necesidad' para ganar la definicin abstracta de libertad como positividad activa, creatividad: la libertad es el dominio positivo y consciente del hombre sobre su prctica, basado en el conocimiento de la necesidad natural y social o histrica (op.cit.p.5). Es la inversin de la tesis de la inmanencia de la libertad. La libertad se fundamenta en la verdad que se descubre cientficamente -la ciencia es expresin de las leyes necesarias de la realidad natural y social- y consiste en autodominio tico. La necesidad histrica es la segunda fuente de la fundamentacin de la libertad. El reconocimiento de la alienacin en la historia origina una modificacin de la tesis de la libertad: una correccin marxista de una frmula de Hegel: La libertad -dice Hegel- consiste en no querer nada que no sea uno mismo. La correccin comunista dara la siguiente frmula: la libertad consiste en poder ser uno mismo (ibid.). Es el reconocimiento de las constricciones de la libertad como elementos de la realidad objetiva que se han de remover. La realidad histrica de la alienacin implica que la libertad en el actual momento histrico sea una tarea de liberacin: dialctica de 'libertad de' y 'libertad para' -consciencia de la necesidad y creatividad-.

Partiendo de estas premisas Sacristn deduce la necesidad histrica del Partido Comunista como institucin principal de la lucha por la liberacin y del agente de la liberacin, el proletariado (op.cit. 9). El texto, escrito para una reunin de cuadros del Partido que habran de encontrarse ante una lucha dursima por la libertad en la Espaa franquista, tiene rasgos que no son corrientes en los textos del Sacristn marxista. Sacristn prefiri utilizar el estilo polmico y crtico o el descriptivo filolgico segn las ocasiones, y rara vez hace una fundamentacin racional y sistemtica de una idea. La excepcin, aparte de sus trabajos sobre lgica y filosofa de la lgica, es precisamente la fundamentacin de la idea de libertad.

El punto de vista predominante en el texto sobre la libertad de 1963 es el hegeliano-spinozista (basado en las ideas antropolgicas de consciencia, produccin y trabajo), mientras que en 1954 el pensamiento de Sacristn gravitaba alrededor de las ideas de Heidegger y Kant (basado en las ideas ontolgicas de verdad, desvelacin y finitud). Si es cierto que en Concepto kantiano de historia aparecan las nociones de 'autocreacin' y 'necesidad experiencial', que se trasforman en las de 'trabajo' como produccin por el ser humano de sus condicciones de existencia y 'consciencia de la necesidad' como reconocimiento cientficamente mediado de las condiciones histricas, aqullas nociones ocupaban un lugar subordinado respecto del decisionismo de raz heideggeriana en el sistema de pensamiento de Sacristn en 1954. El marxismo invierte esa relacin y el decisionismo se transforma en voluntarismo. Precisamente por sus races decisionistas, ese voluntarismo se completa con el reconocimiento de la falacia naturalista: la distincin real entre 'ser' y 'deber ser', que es distincin entre ciencia y finalidad -o entre ciencia e higiene, como haba definido irnicamente el Sacristn de Laye-.

El objetivo terico del texto es la introduccin del concepto de alienacin en la descripcin de la temtica de la libertad. Ahora bien, cada vez que Sacristn ha tenido que explicar el concepto de alienacin ha recurrido al trasfondo hegeliano del marxismo; por ejemplo, en la voz Alienacin o extraacin, texto de 1969 escrito para el Diccionario de Filosofa de Dagobert D.Runes (SPMII 411). O en el artculo de 1967 Al pie del Sina romntico: Hegel va acuar uno de los grandes conceptos del pensamiento humanstico moderno: alienacin. (Advertencia consoladora: uno se reconcilia con el trmino, y olvida el insufrible gritero cultiprofundo a la violeta que hoy enmaraa su uso, si relee a Hegel) (SPMII 346). Es, por tanto, la necesidad de describir la libertad bajo el concepto de alienacin lo que exige el tratamiento hegeliano. Lo cual no significa la aceptacin del sistema de Hegel, sino tan slo el de alguno de sus anlisis. Hay una objetivacin del proceso histrico en el primer Sacristn marxista, un cierto resto del optimismo determinista de la primera fase de su pensamiento. Pero Sacristn subraya el voluntarismo revolucionario frente al determinismo positivista. Este texto adems es tambin un ejercicio more geometrico al estilo spinozista, en el sentido de que se deducen las actitudes prcticas -la construccin del Partido Comunista- de las premisas tericas -definicin abstracta de libertad ms las mediaciones histrico-concretas de la libertad-.

El hegelianismo de este texto consiste en el anlisis de la metodologa dialctica que describe la alienacin: la libertad como consciencia de la necesidad consiste en la definicin de los objetivos y lmites de la finalidad objetivamente determinada. Por eso, el texto de Arrs responde al reconocimiento de la propia experiencia histrica por Sacristn y est en lnea con el reconocimiento de las conminaciones del pensamiento. Pero ello constituye tan slo el marco en el que se desarrolla la accin humana histrica: la existencia de una creatividad humana en la historia, supone la intervencin de una voluntad humana activa en la decisin acerca de los fines que tiene un carcter propiamente subjetivo. La finalidad no es, pues, objetiva -puesta por el proceso de desarrollo histrico-, sino subjetiva -creada por decisin del ser humano-. El desarrollo histrico crea las condiciones de la libertad al tiempo que se haya dominado por una situacin de ilibertad. De modo que la libertad consiste precisamente en la capacidad humana de oponer una finalidad propia racional, fundada en las posibilidades objetivas, al proceso objetivo dominado por una alienacin negativa, inhumana. La existencia de esa alienacin implica que no todo lo real es racional. Lo cual es propiamente poner a Hegel sobre sus pies.

***

En 1964 se public el Anti-Dhring de Engels con Prlogo de Sacristn. Este prlogo ha sido un elemento importante para la comprensin del marxismo por parte de la intelectualidad espaola, tanto para los marxistas como para los no marxistas; en primer lugar, porque al carcter oficial, no clandestino, de su publicacin se aade el hecho de que el Anti-Dhring sea la primera exposicin de conjunto de la concepcin comunista del mundo iniciada por Marx (SPMI 25-26). En segundo lugar, porque el anlisis filolgico que hace el prlogo de Sacristn sita el texto dentro de las coordenadas filosficas de los aos 60, enriquecindolo notablemente. El carcter crtico del texto manifiesta la caracterstica fundamental del marxismo de no ser dogmtico: Ya esos rasgos esenciales de la concepcin del mundo y del mtodo dialctico marxistas deben excluir toda fijacin dogmtica de los resultados de su concreta aplicacin, puesto que sta debe tener como punto de partida los datos analticos de la ciencia en cada momento. (SPMI 51).

Respecto a los textos de las revistas del partido, el prlogo al Anti-Dhring acenta, como el texto del Seminario de Arrs, la dimensin finalista de la libertad. La concepcin del marxismo en el Sacristn del perodo 56-64 se articulaba en torno a tres ejes: la construccin de la sociedad comunista, la reflexin sobre la ciencia y la captacin de las totalidades concretas como especifidad del mtodo dialctico. Esa articulacin recibe el nombre de 'concepcin del mundo' en el texto. La nocin de 'concepcin del mundo' viene a ser el equivalente funcional de lo que la cultura significaba para el Sacristn de la inmanencia de la libertad. Pero la nocin de concepcin del mundo expresa el reconocimiento de la quiebra que los fenmenos de explotacin introducen en la cultura y, frente a la nocin de cultura que es nacional, acenta el aspecto internacional de la historia moderna: la concepcin del mundo se contruye sobre la base de la universalidad de las ideas.

Pero en su anlisis del Anti-Dhring, Sacristn introduce la finalidad comunista como eje vertebrador del marxismo, poniendo as las bases de lo que ser el anlisis crtico de los aos posteriores. Se produce as una nueva definicin de dialctica, dialctica de moral y realidad, que es la clave del desarrollo del marxismo sacristaniano (SPMI 27). Sacristn comienza explicitando, a partir de una cita de Engels, la caracterizacin moral del marxismo: el real contenido de la exigencia proletaria de igualdad es la exigencia de la supresin de las clases (SPMI 27). El mandato moral reviste carcter kantiano en el siguiente sentido: la exigencia de supresin de las clases es exigencia de universalidad y la concrecin social del imperativo categrico: obra de tal modo que tus acciones puedan ser universalizables. La relacin dialctica del mandato moral con la realidad supone el reconocimiento de las constricciones de la libertad, concebida como realizacin tica de ese mandato. Las ideas morales slo tienen verdaderamente sentido si contienen una crtica racionalmente justificada de la realidad con que se enfrentan, si su contenido significa futura realidad previsible, y si se insertan en el marco de una concepcin del mundo que, sobre una base cientfica, sea capaz de explicar primero y organizar despus la realizacin de aquellos contenidos (SPMI 27).

La libertad, que es capacidad de realizacin tica, se funda en el reconocimiento de la necesidad histrica y en la posibilidad de una realidad futura. La concepcin del mundo objetiviza la subjetividad: consiste en la construccin del sujeto a partir de los elementos objetivos que proporciona la ciencia y supone la homogeneizacin de la cultura popular sobre el fundamento de los conocimientos cientficos y valoraciones racionales. En este sentido su nocin de concepcin del mundo marxista fundada en la ciencia contiene un elemento idealista que ser superado en el perodo crtico de los aos 67-71, cuando Sacristn madure su historicismo a partir de sus experiencias polticas, y la definicin de la cultura popular se haga sobre presupuestos tico-polticos y no criterios ideolgicos. Adems en este prlogo al Anti-Dhring Sacristn, influido por la filosofa de la ciencia vigente en esos aos, ha definido la objetividad cientfica como intersubjetividad: la ciencia positiva es conocimiento intersubjetivo (SPMI 30); esta posicin le sirvir para criticar las ideas de Lenin sobre la ciencia, y apoyar la concepcin de Bogdnov, si bien subrayando que desde el punto de vista de la prctica Lenin tiene razn; ambas tesis se compaginan por el relativismo ontolgico del que ya hemos hablado en el estudio de Scholz, pero que proviene de la reflexin de Sacristn sobre Willard van Orman Quines a principios de los 60.

Una concepcin del mundo es una serie de principios que dan razn de la conducta de un sujeto, a veces sin que ste se los formule de un modo explcito, pero que de todos modos estn explcitos en la cultura de la sociedad en que vive (SPMI 28). La concepcin del mundo, contina Sacristn, contiene esencialmente afirmaciones sobre cuestiones no resolubles por mtodos decisorios del conocimiento positivo (SPMI 31); como, por ejemplo, los principios morales o las afirmaciones que se hacen acerca de la existencia de Dios. Se trata de la definicin de un universo de valores e ideales compartidos por los miembros de una sociedad o subcapa social. En sentido, la ciencia no puede ofrecer una concepcin del mundo, aunque puede hacerla pausible. Sacristn caracteriza las relaciones entre ciencia y concepcin del mundo como interrelacin dialctico-formal: la concepcin del mundo inspira la investigacin cientfica como visin general de la realidad y al mismo tiempo se construye de acuerdo con la marcha y los resultados de la investigacin positiva (SPMI 32).

La concepcin comunista del mundo se caracteriza por dos rasgos: primero, pretende terminar con la obnubilacin de la consciencia a partir de la liberacin de la prctica, y segundo, no puede considerar sus elementos explcitos como un sistema de saber superior al positivo (SMPI 33). La filosofa es un nivel del pensamiento cientfico, el de la inspiracin del propio investigar y de la reflexin sobre su marcha y sus resultados (SPMI 34). Los dos principios en que se basa esta concepcin del mundo son el materialismo y la dialctica. El principio materialista se corresponde con el postulado filosfico de la inmanencia -el mundo debe explicarse por s mismo (SPMI 35)-. Por su lado, la dialctica se inspira no tanto en el hacer cientfico-positivo cuanto en las limitaciones del mismo (SPMI 35). Con el conocimiento cientfico, en efecto, se pierde una parte de lo concreto, precisamente la parte decisiva para la individualizacin de los objetos (SPMI 37), y la dialctica marxista puede caracterizarse como la tarea de recuperar lo concreto sin hacer intervenir ms datos que los materialistas del anlisis reductivo (SPMI 37). La dialctica es recuperar la concrecin a partir de los datos abstractos de la ciencia. Por eso Sacristn afima que El alma del marxismo, segn expresin de Lenin, es el anlisis concreto de la situacin concreta (SPMI 37).

La dialctica vendra a ocupar el lugar de la sntesis veritativa. La nocin de dialctica sirve as a la distincin sujeto/objeto, como fundamento de la construccin de un sujeto que es la clase universal, el gnero humano. Por eso Sacristn define as el marxismo: el marxismo es, en su totalidad concreta, el intento de formular conscientemente las implicaciones, los supuestos y las consecuencias del esfuerzo por crear una sociedad y una cultura comunistas (SPMI 50).

La estructura del prrafo subraya con la palabra 'crear' la prioridad de la prctica finalsticamente orientada y la palabra esfuerzo viene a subrayar el voluntarismo tico de Sacristn. El momento subjetivo es prioritario an reconociendo sus condicionamientos y constricciones. Esa prioridad de lo subjetivo est relacionada con la crtica de ciertos elementos del marxismo de Engels, la exposicin del marxismo como filosofa de la ciencia choca con algunos elementos del libro de Engels. Sacristn entiende que su propio trabajo es el de la actualizacin del marxismo a la luz de la moderna situacin de la ciencia y explica los errores de Engels como una consecuencia que se deriva de su situacin histrica y de la influencia hegeliana dominante (SPMI 45). Uno de estos errores, que es propiamente una inconsecuencia derivada de la inmadurez del marxismo de sus fundadores, es la inadecuada aplicacin de la dialctica a niveles y para tareas propios del anlisis reductivo de la ciencia (SPMI 40). Un segundo error es la relativa ausencia del principio de la prctica en el Anti-Dhring, que conduce a una solucin idealista para el problema de la escisin entre concepcin del mundo, o filosofar, y ciencia (SPMI 43): ninguna escisin de la cultura [...] se supera por va ideal [...], sino mediante la superacin material, revolucionaria, de aquel aspecto de la divisin natural del trabajo que funde la escisin de que se trate. Por el procedimiento idealista de anticiparse con las ideas a la real superacin de las escisiones de la vida humana, no puede conseguirse ms que soluciones utpicas y, en cierto sentido formal, reaccionarias, regresivas (SPMI 43).

Este anlisis lo es de la ideologa y tiene referencia concreta en la experiencia de Sacristn. Revela, pues, los motivos concretos del hacerse marxista sacristaniano. El ensayo de Engels no recoge tampoco la definicin correcta de dialctica marxista, dada por Lenin como anlisis concreto de la situacin concreta, sino que la define de modo abstracto y vaco (SPMI 44). Finalmente, la crtica se dirige hacia una forma de marxismo que hace una lectura perezosa y dogmtica de los clsicos (SPMI 46), renovando la crtica al aparato montado por Zdanov y a Stalin que ya se haba manifestado en el doc.78-1963.

Frente al texto del seminario de Arrs el prlogo al Anti-Dhring expone de nuevo la inspiracin ilustrada fundamental en Sacristn: ser marxista es tomar la decisin de considerar que los nicos datos de que se puede partir para intentar comprender incluso aquello que no es dato cientfico [...] son los datos de la ciencia (SPMI 49), y renueva las crticas a la filosofa de Hegel, que habamos visto aparecer en Las ideas gnoseolgicas de Heidegger: ese obligado enlace con Hegel, a causa de la profunda ambigedad de este gran pensador, redunda en una injustificada invasin del terreno de la ciencia positiva (SPMI 40). La decisin de fundar el anlisis de la realidad en la ciencia, es lo que diferencia el marxismo del existencialismo -concretamente Sacristn cita crticamente a Sartre en la misma pgina (SPMI 49)- y la que implica que el marxismo no sea un sistema filosfico, sino una concepcin del mundo.

3. La categora 'prctica', la falacia naturalista y la teleologa del Sacristn marxista.

La prctica es la categora central en la construccin terica marxista; esto se deriva consecuentemente del hecho de que el marxismo se construye como reflexin sobre la prctica humana y como teora que busca hacer posible el dominio racional sobre la prctica. La inmanencia de la libertad es inmanencia de la prctica humana: ya no la transmisin de valores, contenidos e ideas por la cultura iluminada trascendentemente por la visin esencial, sino la continuidad de la actividad humana en la historia: la autoproduccin humana por el trabajo. La actividad prctica de la humanidad en la historia, como prolongacin de la productividad infinita de la naturaleza material, sustituye a los absolutos espirituales o metafsicos como fundamento de la existencia. En esta caracterstica se debe ver el hilo de continuidad del marxismo con la Ilustracin. Los valores que implica este modo de pensar, vienen resumidos en un prrafo del artculo Al pie del Sina romntico (1967) -que es una crtica de la filosofa clsica alemana-, publicado en la revista Destino. El prrafo es el siguiente: el progresismo de la Ilustracin, hecho de espritu crtico y de ausencia de sistema, es sobre todo valenta de pensar sin certezas recibidas, y hasta sin certezas sustantivas, creando mundo y conocindolo al paso, dentro de lo poco posible, de acuerdo con el hermoso sapere aude! que fue motto de Kant y con el principio de la accin prctica, del compromiso, visible en la vida de ms de un ilustrado francs y alemn (SPMII 344).

Estas mismas palabras deben definir la vida y el pensamiento de Sacristn. Si la primera parte del prrafo define caractersticas del pensamiento de Sacristn: espritu crtico, ausencia de sistema, carecer de certezas recibidas -que de alguna manera remiten a la poca de la revisin crtica del marxismo por Sacristn 1966-1971-, la segunda parte nos remite directamente al principio de la prctica. El prrafo describe el doble carcter, prctico y terico, del pensamiento ilustrado; pero mostrando que la Ilustracin ha establecido la prioridad explicativa de la prctica: el conocimiento terico depende de la prctica como aparece en la frase 'creando mundo y conocindolo al paso', que indica la prioridad de la actividad prctica creativa -la creacin de mundo es condicin del conocimiento del mismo 'al paso'-. La teora sera un momento de la prctica: el conocimiento deriva de la actividad.

El motto de Kant, sapere aude! -osa saber!-, viene recogido en su corto ensayo Beantwortung der Frage: Was ist Aufklrug -Respuesta a la pregunta: Qu es Ilustracin?- (Werke 8, herausgegeben von der Akademie, Berln, 1912, 35). En este ensayo Kant define la Ilustracin9. 'Osa saber!', el modo de pensar inaugurado por Descartes, es el primer mandato de la Ilustracin: subraya la independencia de la razn, al tiempo significa la autonoma de los fines subjetivos como conocimiento y subraya el momento de la decisin. El segundo principio ilustrado que Sacristn afirma en su texto, no explcitamente formulado hasta Marx, pero 'visible' en la conducta de los ilustrados es el compromiso: la actividad prctica consecuente con el saber adquirido. El marxismo es as Ilustracin coherente.

El texto busca definir el marxismo como crtica de la ideologa y, en este sentido, es pertinente para el estudio del Sacristn de 1967. Pero ahora interesa subrayar otro aspecto. La conexin entre teora y prctica, entre crear y conocer, est mediada por una decisin voluntaria del sujeto que busca la coherencia: Sacristn, desde la inspiracin kantiana, ha insistido en la crtica de la 'falacia naturalista' que confunde la teora con la decisin de aplicarla: no basta con conocer la teora para que la prctica sea coherente. Sacristn define la 'falacia naturalista' -"la indistincin entre la teora y la decisin de aplicarla con fines determinados" (SPMI 129)- en su escrito sobre Labriola de 1968. En la crtica de la falacia naturalista por Sacristn resuena la teora de la decisin existencialista como ausencia de constricciones en la decisin libre. Pero en el marxismo de Sacristn el decisionismo se ha hecho voluntarismo a travs de la primaca de la prctica; ello significa que la continuidad experiencial de la prctica como trabajo socialmente organizado condiciona la decisin, establece las posibilidades de coherencia de la prctica. La decisin es la de aplicar la teora para reconducir la prctica.

Ese voluntarismo historicista se funda en el reconocimiento de la doble prioridad de la prctica: prioridad gnoseolgica de la prctica como conocimiento concreto, correlato de la prioridad ontolgica de la materia; y se implica que el conocimiento autnomo est unido a la decisin prctica coherente en una toma de posicin tica intelectualista. La falacia naturalista es una herramienta terica que, traducida por la distincin entre teora 'pura' -teora de la teora- y estudio de la prctica, Sacristn emplea en mbitos diversos: tanto, por ejemplo, en la teora del Partido Comunista como en el anlisis del fenmeno artstico, como muestra un desarrollo terico que Sacristn expone en un texto del ao 1965, ponencia para discusin de un libro de Valeriano Bozal, recogida en Sobre Marx y marxismo. Se trata del escrito titulado Sobre el realismo en el arte. All se dice: las relaciones entre el estudio de ciertos objetos temticos[...] y un estudio cuyo tema es una prctica productiva[...] no son nunca relaciones de implicacin recproca, ni siquiera de deducibilidad unvoca y nica (SPMI 56).

Aunque este fragmento pertenece a un comentario sobre las relaciones entre esttica y potica, el contexto permite hacer una generalizacin para las relaciones entre teora pura cientfica y filosofa de la prctica (SPMI 57), que muestra el carcter analtico de la reflexin sacristaniana y que seala uno de los errores ms tpicos en los que incurren los marxistas dogmticos. La ambigedad de Hegel, criticada por Sacristn, consiste precisamente en esa indistincin entre teora y prctica.

 

La prctica a la que acompaa ha de ser el elemento decisivo para entender un modo de pensar. Los actividades prcticas ilustradas fundamentales de Sacristn en el perodo 56-76, aproximadamente el perodo central de su vida, fueron: a) su compromiso con la clase obrera y su militancia en el partido comunista -que inclua la introduccin y el desarrollo de la teora marxista en la Espaa franquista tanto como la labor prctica de dirigente de los sectores intelectuales del partido en la clandestinidad-; b) su participacin, como inspirador y dirigente destacado, en los movimientos antifranquistas de la Universidad espaola y los intelectuales catalanes, y c) su labor terica de divulgacin de la ms moderna visin cientfica del mundo en su labor docente en la universidad, como profesor contratado de la Facultad de Econmicas en la ctedra de Metodologa de las Ciencias Sociales, y en su labor de traductor e introductor en el Estado espaol de algunas de las aportaciones ms importantes de la lgica formal y la filosofa de la ciencia contempornea.

***

La primaca ontolgica y gnoseolgica de la prctica tiene su fundamento en la nocin de que el trabajo es la actividad especfica del ser humano. La filosofa de la prctica es la primera forma de pensamiento que saca todas las consecuencias de esta afirmacin, cuando propone una nueva organizacin social que se funde en este principio. As Gramsci afirma:Cual es el punto de referencia para el nuevo mundo en gestacin? Es el mundo de la produccin, el trabajo [...] La vida colectiva e individual tiene que organizarse para el rendimiento mximo del aparato productivo (Antologa 283).

Si la categora 'prctica' define al marxismo, es porque ste inspira una reflexin que se mantiene en estrecha interdependencia con la prctica, modifica la prctica y es modificada por ella. De aqu que la 'categora' crtica se encuentre en inmediata relacin con la prctica: existe una inadecuacin permanente de la teora en sentido amplio: los conceptos previos de la concepcin del mundo- respecto de la prctica que exige el replanteamiento constante de aqulla10. Gramsci resalta la conexin entre prctica y consciencia crtica; ello supone a la vez que la prctica racional en el mundo moderno exige un modo de pensar en el que cada ser humano asuma la autonoma de su pensamiento; pues el correlato terico de la primaca de la prctica es la fundamentacin del conocimiento en la experiencia, esto es, la ciencia; pero la ciencia exige la comprobabilidad universal de sus constataciones por todos los hombres. A la nocin de prctica como crtica, Gramsci aade consecuentemente una reflexin segn la cual 'todos los hombres son filsofos' con una filosofa contenida en el lenguaje, en el buen sentido y en todo el sistema de creencias, supersticiones, opiniones y modos de ver y actuar (Concepto de ideologa en Antologa, Mxico, Siglo XXI, 1987, 364).

Gramsci destaca por ello la importancia de la mediacin cultural. Pero la filosofa sera la crtica del sistema de pensamiento para obtener un 'sentido comn afinado'. Se trata de sistematizar crtica y coherentemente en lo posible las concepciones del mundo y de la vida: esa crtica conduce a la consciencia real de la situacin histrica. La prctica y el sistema de ideas que conlleva debe verse como histricamente determinada; y esa historicidad permite la comprensin del conjunto de las prcticas sociales de una sociedad como forma cultural. La cultura es la totalizacin de las prcticas sociales mediadas por las ideas predominantes ms o menos coherentes. El proyecto poltico comunista es el de 'crear una nueva cultura' fundada en la primaca del trabajo.

La primaca de la prctica significa tambin la primaca de la poltica sobre la filosofa: el verdadero filsofo es el poltico que organiza la transformacin social segn una idea racional del mundo y la sociedad. En el terreno del anlisis de la poltica Gramsci ha introducido nuevas ideas, que son utilizadas por Sacristn: 'hegemona', 'bloque histrico', 'intelectual orgnico', el 'partido comunista'; adems, la estrategia de guerra de posiciones, la concepcin no determinista de la historia y el voluntarismo poltico.

4. La teora del Partido Comunista y la lnea poltica sacristaniana en el perodo 56-65.

En lo que se podra denominar el 'frente interno' de la actividad poltica de Sacristn, es decir la labor de construccin del partido poltico de la clase obrera, se ditinguen dos tareas principales: por un lado, la organizacin del Partido, por otro, la reflexin terica sobre esa prctica. En lo que respecta a la tarea organizativa, Sacristn cre y dirigi clulas y sectores del Partido Socialista Unificado de Catalua y su intervencin se realiz especialemente entre las capas intelectuales de la sociedad. Tambin particip en diversos niveles de los rganos de direccin de este partido (doc.57-1962, ME 3/1.1, AH-PCE; id.en APFV. Doc.151-1962, Catalua 5, Discursos al VII Congreso del PCE y al II del PSUC, AH-PCE). Respecto de la tarea de elaboracin terica, Sacristn realiza dos tipos de anlisis: a) anlisis de la situacin histrico-poltica de la estrategia y la tctica de los comunistas para conseguir sus fines a partir de la situacin histrica concreta (doc.78-1963, FC 9/2, materiales para el Seminario de Arrs, AH-PCE); b) reflexin sobre la actividad organizativa y sobre la estructura del Partido, en relacin a la estrategia poltica elegida (doc.78-1963, FC 9/2, doc.sn (junio-1965) y doc.85-1965, Catalua 6, AH-PCE). Especialmente importante es la reflexin sobre la organizacin de intelectuales del Partido.

El anlisis poltico que Sacristn hace de la situacin histrica del movimiento comunista est contenido especialmente en la segunda parte del texto de 1963 para el seminario de cuadros del Partido celebrado en Arrs, Francia, y en el documento titulado Sobre los problemas de las organizaciones de intelectuales, especialmente la de Barcelona (doc.78-1963, FC 9/2, AH-PCE) que Sacristn enva ese mismo verano del 63. El anlisis de este documento, que pretende orientar la actividad poltica de los intelectuales comunistas en las coordenadas histricas de los aos 60 en el Estado espaol, enlaza con la problemtica del movimiento comunista en el momento histrico: Pero hoy en da, con la gran victoria del socialismo que supone el haber superado esa fase de las decisiones simples y elementales, es tambin claro que esa cultura superior cientfica y tcnica reducida a los esquematismos de los manuales soviticos que nos llegan, es un freno para el desarrollo de las fuerzas productivas en la URSS y las democracias populares y un freno para la capacidad de penetracin del marxismo-leninismo en los pases capitalistas (op.cit.p.2).

 

La lnea poltica de Sacristn se fundamenta en la nocin del marxismo como filosofa de la ciencia y consiste en una crtica de la cultura que haga coherente las ideas constitutivas del sentido comn con la prctica productiva de la sociedad. Esa crtica de la cultura alcanza tambin a las contradicciones que se producen en el desarrollo del propio movimiento comunista. Un segundo rasgo de la lnea poltica visible en este movimiento es la consideracin internacional de los problemas polticos. El internacionalismo es la plasmacin concreta de la universalidad de la clase obrera. El talante cosmopolita del Sacristn de Laye se transforma en voluntad de internacionalismo proletario bajo el influjo de la categora de trabajo.

El fenmeno de la cultura stalinista y el marxismo deformado que en ella se desarrolla es denominado por Sacristn zdhanovismo, y la crtica de la deformacin zdhanovista del marxismo es una constante en su pensamiento. Esta crtica de la cultura stalinista y su significado histrico est acompaada por otra ms benigna a la direccin del Partido, pero que, en el desarrollo de los acontecimientos, llegar a ser la causa fundamental de su ruptura con sta: por parte de los camaradas de la direccin, una tendencia a atribuir todo el malestar a esas veleidades pseudo-crticas, ignorando en la prctica el fondo real de los problemas (op.cit.p.1).

Esta crtica se completa con la observacin de la necesidad de sustituir los viejos mtodos de sugestin por mtodos racionales de conocimiento de la realidad (op.cit. 3 infra). Es decir, sustituir el marxismo como ideologa, como fe religiosa, por el marxismo como elaboracin de la comprensin cientfica del mundo. Ideologa significa una contradiccin entre las formas de la actividad prctica humana y las palabras que identifican esas formas como parte de una realidad inexistente. El programa de crtica cultural sacristaniano incluye la transformacin de la ideologa en concepcin del mundo por la crtica; lo que define a la concepcin del mundo marxista es su papel de filosofa de la ciencia. La coherencia con ese principio caracterstico del marxismo segn Sacristn exige nuevas formas de organizacin de la prctica del partido.

Ese programa de crtica de la cultura es una manifestacin del intelectualismo de Sacristn que se manifiesta en la divisa que hace suya para encabezar la revista Veritat: decir la verdad es revolucionario. Ese intelectualismo manifiesta una confianza en la razn humana -en la capacidad de ver realidades y ser prcticamente consecuente con ellas-; para Sacristn el dilogo franco es el fundamento del convencimiento y el lugar de la formacin de la razn.

Como comprobar Sacristn ms adelante esa tendencia de los camaradas de la direccin a ignorar la realidad era una autntica prctica de direccin burocrtica y administrativa del partido. No es difcil establecer una relacin entre ambos fenmenos: la direccin burocrtica de la economa sovitica y la reduccin esquemtica del marxismo. Lukcs lo ha hecho en su crtica al stalinismo de 1961 (vd. Ideologie und Politik).

No obstante, en 1963 para Sacristn estos problemas son una crisis de crecimiento del socialismo, que deben ser resueltos mediante su elaboracin terica. De aqu la importancia del trabajo intelectual para salir de la crisis. La falta de atencin por la direccin de los partidos comunistas a esta necesidad terica y su enclaustramiento en una forma ideolgica del marxismo, genera un grave problema organizativo que exige una solucin institucional, pues bloquea la productividad de los intlectuales comunistas y la capacidad de la teora para comprender la prctica concreta de la situacin presente (op.cit.p.2).

Esta crtica sacristaniana es su interpretacin de la crtica del stalinismo que Togliatti estaba haciendo en Italia y en la que coincida el propio Lukcs. As en la revista italiana Nuovi Argomenti apareca publicada en 1962 una carta de Lukcs en respuesta a una encuesta del editor de la revista, Alberto Carocci, sobre el XXII Congreso del PCUS -Brief an Alberto Carocci en Ideologie und Politik, op.cit., 658-680-. La crtica de Lukcs comienza con el anlisis del culto de la personalidad coincidiendo con Togliatti -quien public en la misma revista Nuovi Argomenti, n.20, maggio-giugno 1956, una entrevista sobre el stalinismo- en la necesidad de buscar las races de este problema en la dinmica interna de la revolucin rusa. Del mismo modo, en el debate chino-sovitico se puede contrastar la posiciones de Sacristn con las de Lukcs y Togliatti. El primero escribi un artculo sobre este tema en la revista Forum, Hefte 119-120 (1963) y el segundo estableci la tesis del policentrismo -vd., por ejemplo, el Memorial de Yalta, considerado su testamento poltico-, como un intento de encontrar una solucin a la crisis entre comunistas chinos y el resto del movimiento comunista internacional.

***

En la segunda parte del texto del Seminario de Arrs se introduce el anlisis filolgico; aqu la parte preliminar de las definiciones sirve de introduccin terica para sacar conclusiones acerca de la estrategia poltica concreta. Este texto es un anlisis de la situacin poltica internacional del movimiento comunista y de la estrategia correcta que se debe seguir en aquel momento histrico. El texto responde a un deseo de intervenir polticamente en un momento delicado del movimiento comunista internacional: en 1963 se amenaza con la escisin maosta que llegara a cumplirse al ao siguiente.

Esta segunda parte es la concrecin de los conceptos abstractos de la primera; en ella se establecen los fines concretos del movimiento comunista: la definicin de libertad como creatividad es un fundamenteo para la interpretacin de los textos de Marx, en el sentido de libertad para introducir los elementos estratgicos nuevos que responden a la consciencia una situacin polticamente cambiada. La filologa es el instrumento de interpretacin que permite situar los textos histricamente liberndolos de una interpretacin dogmtica, puramente formal y sin referencia a la realidad actual. La nueva situacin creada por el desarrollo histrico permite nuevas formas de intervencin poltica para los comunistas que deben ser creativamente diseadas. Pero inmediatamente, en el punto II de esta segunda parte, Sacristn se ve obligado a recurrir a la filologa para rebatir las tesis de la posicin terica de los comunistas chinos, introduciendo la creatividad como elemento irremplazable de la libertad comunista. La tesis central de esta parte es la siguiente: Todos estos hechos permiten preguntarse si la fase histrica cuyos comienzos vio Marx en 1871 y cuyo centro vivieron Lenin y Stalin, no ha empezado a extinguirse, por poner una fecha alrededor de 1945, y si, por tanto, la teora de la dictadura del proletariado no es hoy susceptible de nuevo enriquecimiento y elaboracin (op.cit.p.13).

Frente a esta situacin los comunistas chinos responden con un actitud que es manifestacin de un vicio de mtodo marxista caracterstico de los peores aspectos del pensamiento de Stalin: el politicismo puro, error extremo contrapuesto al error del economicismo, y enormemente emparentado con el subjetivismo y la arbitrariedad administrativa (ibid.). Sacristn afirma con Togliatti que la aceptacin bsica de una 'via parlamentaria' al socialismo no contradice el principio marxista de la dictadura del proletariado (op.cit.p.14), tomando partido contra las crticas chinas a la 'via italiana al socialismo'.

Las caractersticas de la situacin histrico-mundial en 1963 permiten establecer la validez de la estrategia de Togliatti (op.cit.p.15). Estas caractersticas de la situacin histrico-mundial hacen que no se pueda excluir por principio la via insurreccional para la instauracin de la dictadura del proletariado, pero al mismo tiempo que esta va no pueda ser considerada como la nica factible. El hecho de la existencia de peculiaridades nacionales y la diferente situacin de los diferentes pases en el desarrollo histrico permite, e incluso exige, el establecimiento de diferentes estrategias para cada movimiento comunista nacional. Esta es la tesis que Togliatti haba establecido con el nombre de 'policentrismo' para solventar la disputa chino-sovitica. Lo que hace preferible la va pacfica al socialismo es la posibilidad que esta va ofrece de estimular la creatividad de las masas, y las condiciones histricas que permiten ponerla en prctica (op.cit. 16).

Sacristn esboza una teora del Partido en estos papeles del Seminario de Arrs que se completa con otras afirmaciones sobre el papel de los partidos comunistas en el desarrollo histrico de la humanidad moderna. La segunda parte comienza con una teora del Partido como instrumento de realizacin de la poltica comunista. El rasgo tpico de la concepcin terica del primer Sacristn marxista es la fundamentacin de la libertad en la consciencia de la necesidad. El partido comunista es resultado de una creatividad institucional que responde a la consciencia de la necesidad con que el proletariado construir y construye la sociedad libre (op.cit.p.10). Una reflexin sobre este tema se hace tambin en la carta a Javier Pradera del 29.6.65, entonces militante del PCE (doc.85-1965, Catalua 6, AH-PCE). La tesis que Sacristn defiende es que el partido comunista no est superado porque es la subjetividad organizada de la clase obrera. Se trata de construir, a partir de la clase obrera en el proceso de superacin de la alienacin, el sujeto humano de la historia. No es que la historia tenga un sujeto, actual o pasado, sino que la historia es historia de la alienacin -de la carencia de sujeto histrico- y ese sujeto debe ser racionalmente constituido a partir de la voluntad transformadora del mundo. La palabra sujeto aparece as relacionada con la clase obrera -voluntad prctica- y sus instituciones transformadoras de la realidad. Rasgos definidores de esa subjetividad obrera son la universalidad de sus fines, su actividad prctica transformadora de la realidad, su pertenencia a un modo de produccin de la vida material caracterizado por la utilizacin del conocimiento cientfico en las relaciones con la realidad material. Esos rasgos caracterizan pues tambin al partido comunista.

Por esos rasgos que definen al Partido, la subjetividad est compuesta con cierta abstraccin y objetivacin de los subjetivo que corresponde a la cientificidad de una subjetividad construida. La objetividad es intersubjetividad: el partido es propiamente intersubjetividad construida desde el anlisis racional de la realidad humana. La intersubjetividad es un nivel de lo subjetivo, un nivel abstrado de las particularidades de la personalidad individual: se trata de la construccin cientfica del gnero humano como sujeto racional de la historia por la voluntad de los seres humanos concretos cuyo instrumento es el partido comunista. El partido comunista es la mediacin para la construccin de la clase obrera como sujeto colectivo de la historia, y como tal es ya sujeto colectivo de la historia. La pregunta analtica sobre la objetividad de un sujeto colectivo tendra una respuesta en la tesis del bloque histrico: existe una causalidad subjetiva de la historia que se constituye en el nivel intersubjetivo de la persona humana.

En esta misma carta, Sacristn considera los que critican al partido comunista -a raz de la expulsin de Claudn y Semprn- cometen la 'falacia naturalista' -literalmente confunden la teora del electromagnetismo con una fbrica de bombillas-. La carta a Javier Pradera debe interpretarse en el sentido de que la crtica del marxismo como concepcin cientfica del mundo es independiente de la produccin concreta en la historia que es el Partido Comunista de Espaa, como herramienta de la liberacin de la clase obrera espaola y de todo el pueblo con ella. Ahora bien, precisamente la independencia lgica de teora y prctica es una prueba de la caducidad del partido comunista. Su valor es el de su aplicabilidad, el de ser el instrumento institucional de una finalidad prctica definida.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter