Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2010

Entrevista con el investigador y comuniclogo Jess Martn Barbero
"La irrupcin de indgenas y mujeres en la poltica est replanteando el papel del Estado en Amrica Latina"

Fernando Arellano Ortiz
Cronicon.net


Los nuevos retos de la poltica en Amrica Latina, la globalizacin como perversidad y como oportunidad para generar una contrahegemona y la monopolizacin de los medios de comunicacin como obstculo en el proceso de construir ciudadana, son algunos de los tpicos a los que se refiri en esta entrevista el investigador social y connotado comuniclogo ibero-colombiano Jess Martn Barbero.

Crtico del modelo neoliberal que en su concepto "secuestr la poltica" y dinamiz el mercado, hasta el punto que fue sacralizado, tratando de "unificar" el mundo "no en el deseo de cooperacin y solidaridad sino en el de competitividad".

Martn Barbero es colombiano a pesar de haber nacido en la ciudad espaola de vila en el ao de 1937. Aunque apenas en octubre de 2004 obtuvo esta nacionalidad, ya desde 1963 cuando lleg a Bogot, inici su comprensin de un mundo nuevo de smbolos, mensajes y espacios que lo configuraran como un colombiano y como un verdadero latinoamericano que ha hecho de esta regin su base de estudios y su referente para generar pensamiento.

Su arribo a Bogot se puede catalogar como un abrupto contacto cultural que marc su visin y su posterior trabajo investigativo en el mbito de la cultura y la comunicacin. Sus primeras impresiones de Colombia las relata as:

"Me asom por primera vez a este pas el 15 de octubre de 1963, desde la ventanilla de un avin, en medio de un aguacero que difuminaba el atardecer de la sabana y volva imprecisos los contornos de las edificaciones y el paisaje. De la travesa por la ciudad hasta el hotel me queda slo el recuerdo de las fugaces imgenes de gente guarecindose de la lluvia bajo los aleros, la mayora vestida con una prenda cuyo nombre aprendera al da siguiente: ruana. Y al da siguiente, en la cafetera del hotel, experimentara tambin el primer extraamiento justo all donde mejor crea reconocerme, en el idioma. La chica que serva el desayuno me pregunt "Le provoca un perico?", ante lo cual qued fsicamente sin habla, pues "provocar" en mi castellano de la vieja Castilla significaba "incitar a pelear" o -an peor- "dar nuseas", y un perico era un loro! O sea, que junto a los parecidos y las semejanzas de la gente de ac con los de la madre patria, aprend de una vez lo hondas y significativas que eran las diferencias, las que sin embargo no me impidieron sentir desde muy pronto una secreta empata por el pas; mientras la mayora de los espaoles que he conocido en Colombia se juntaban con mucha frecuencia entre ellos para compartir su mundo, yo jams he experimentado esa necesidad, pues desde muy temprano me sent en familia con los colombianos. A lo largo de mis 21 aos en Cali, cada vez que visitaba al cnsul espaol para que me renovara el pasaporte, l me entregaba el carnet del club espaol y me regaaba por no verme nunca en l".

Semilogo, antroplogo y filsofo de la Universidades de Lovaina y Pars, Martn Barbero es un experto en comunicaciones y medios que ha producido importantes sntesis tericas en Latinoamrica acerca de la posmodernidad. Aparte de ejercer docencia en Colombia y Mxico ha sido profesor visitante de las universidades Complutense de Madrid, Autnoma de Barcelona, Stanford, Libre de Berln, King's College de Londres, Puerto Rico, Buenos Aires, So Paulo, Lima, entre otras. Su anlisis de la cultura como mediaciones, el estudio de la globalizacin desde la semiologa, la funcin alienante de los medios locales y particularmente la funcin de las telenovelas en Latinoamrica son algunos de sus aportes. Ha sido una de las figuras centrales de la intelectualidad crtica contempornea del continente junto a autores como Nstor Garca Canclini, ngel Rama, Carlos Monsivis, Toms Moulin y Beatriz Sarlo.

En sus estudios, anlisis y reflexiones, este cientfico social colombo-ibrico se propuso invertir el sentido de la idea de comunicacin como proceso de dominacin. Es decir ha trabajado el tema de la dominacin como proceso social de comunicacin y campo de batalla cultural.

El fenmeno de la comunicacin lo ha analizado igualmente como proceso productor de significaciones y no de mera circulacin de informaciones, buscando superar la visin instrumental y proponiendo la utilizacin social de la cultura.

Su obra ms relevante es De los medios a las mediaciones (G. Gili, Barcelona, 1987), desde la cual mira el otro lado del proceso de la comunicacin llamado recepcin, conformado por las resistencias y las variadas formas de apropiacin de los contenidos de los medios. La comunicacin se hace as cuestin de cultura, que exige revisar toda la vorgine de la mass media con el objetivo de "leer adecuadamente- y de manera crtica- las imgenes que se imponen sobre el texto o lo acompaan."

LA POLTICA SECUESTRADA POR LA MACROECONOMA NEOLIBERAL

En desarrollo de su intervencin en la Ctedra Orlando Fals Borda, Martn Barbero abord con amplitud el tema de la comunicacin y ciudadana en tiempos de globalizacin y tuvo tiempo adems para dialogar unos minutos con el Observatorio Sociopoltico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET.

De entrada se fue lanza en ristre contra el neoliberalismo, modelo econmico que gener atraso, pobreza y grandes desigualdades sociales en los pases de Latinoamrica y que apenas algunos de ellos, gracias a la irrupcin de gobierno progresistas, estn pudiendo salir de l.

Para Martn Barbero, "debido a la implantacin del modelo neoliberal la macroeconoma en Amrica Latina sustituy la poltica. Los organismos multilaterales de crdito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional decidieron que la educacin no era una inversin sino un gasto.

"El secuestro de la poltica por la macroeconoma ha contribuido tambin a la deslegitimacin del Estado, convirtindolo en intermediario de los mandatos de esos organismos internacionales sobre una sociedad cada da ms desigual y excluyente, con porcentajes crecientes de poblacin por debajo de los niveles de pobreza y con millones de personas obligados a emigrar hacia Estados Unidos y Europa".

Citando una frase del socilogo cataln Manuel Castells seal que "estamos en una sociedad en que termin el trabajo para toda la vida y el trabajo de tiempo completo para la inmensa mayora, lo que significa tambin que la sociedad industrial con su modelo de pleno empleo dej de servirle al capitalismo".

No obstante la perversidad del neoliberalismo, Martn Barbero seala que en la primera dcada del siglo XXI la poltica ha logrado retornar a la escena social gracias a tres elementos: "la entrada de los indgenas: desde los zapatistas en Mxico hasta los mapuches en Chile, ahora son actores de construccin de la nacin, es un fenmeno de primera magnitud; la presencia de las mujeres, que constituye la revolucin de fondo en el siglo XX, y el surgimiento de los 'neopopulismos' que replantea el lugar del Estado".

Para este cientfico social la connotacin de populismo no es el que la dan los sectores de derecha para deslegitimar a los gobiernos progresistas y de izquierda que han irrumpido en Amrica Latina, sino que, en su concepto, es la manifestacin en virtud de la cual en este continente "las mayoras han logrado constituirse en sujetos histricos".

Otra cosa es la deformacin de populismo como los ocho aos de gobierno de lvaro Uribe Vlez en Colombia, "que fue de lo ms bastardo", dijo.

De esta manera, agreg, la poltica se ha oxigenado "ensanchando no solo la accin del pensamiento, que se ha visto seriamente asfixiado por la alianza entre pensamiento nico y determinismo tecnolgico".

Resalta el rol que debe jugar el pensamiento crtico en una regin de tanta ebullicin social como Latinoamrica y afirma que el mismo "tiene que ser una tctica, puesto que en las condiciones actuales debemos luchar desde el terreno del adversario".

DOS CARAS DE LA GLOBALIZACIN

Sobre ese fantasma que "recorre las ciencias sociales y se llama globalizacin", Martn Barbero muestra sus dos caras: la de la perversidad y la de las oportunidades para los pueblos y para la construccin de una contrahegemona.

"La globalizacin -sostiene- aparece a un mismo tiempo como perversidad y como posibilidad, una paradoja cuyo vrtigo amenaza con paralizar tanto el pensamiento como la accin capaz de transformar su curso. Pues la globalizacin fabula el proceso avasallador del mercado, un proceso que uniforma el planeta pero profundizando las diferencias locales y por tanto desunindolo cada da ms. De ah la perversidad sistmica que implica y produce el aumento de la pobreza y la desigualdad, del desempleo tornado ya crnico, de enfermedades que, como el sida, se tornan epidemia devastadora en los continentes no ms pobres sino ms saqueados. Se ha llegado al punto en que si un pas no puede competir, una transnacional perfectamente lo puede comprar".

"Pero la globalizacin tambin representa un conjunto extraordinario de posibilidades, cambios ahora posibles que se apoyan en hechos radicalmente nuevos: la enorme y densa mezcla de pueblos, razas, culturas y gustos que se producen hoy -aunque con muchas diferencias y asimetras- en todos los continentes, una mezcla posible slo en la medida en que emergen con mucha fuerza otras filosofas poniendo en crisis la hegemona del racionalismo occidental; tambin una fuerte reconfiguracin de la relacin entre poblaciones y territorios: la mayor parte de la poblacin se aglomera en reas cada da menores imprimiendo un dinamismo desconocido al mestizaje de culturas y filosofas pues las masas de que hablara Ortega y Gasset a comienzos del siglo XX cobran ahora una nueva cualidad en virtud de su aglomeracin y diversificacin; y el otro hecho profundamente nuevo, y sobre todo innovador, se halla en la apropiacin creciente de las nuevas tecnologas por grupos de los sectores subalternos posibilitndoles una verdadera revancha sociocultural, esto es la construccin de una contrahegemona a lo largo del mundo.

SOCIEDAD DE LA INFORMACIN, CONCEPTO AMBIGUO

Otro de los temas al que se refiri este prolfico investigador latinoamericano fue el de la sociedad de la informacin, cuyo concepto, dijo, es ambiguo habida cuenta que, por un lado alude a un hecho indudable que es la transformacin radical de la idea de informacin en el sentido de que no se refiere a contenido noticioso sino al conocimiento incorporado a los productos; y de otra parte, a la gran brecha tecnolgica entre los pases desarrollados y en va de desarrollo.

Por eso se interrog: "Amrica Latina puede hablar de sociedad del conocimiento cuando somos, primero que todo, sociedades del desconocimiento de saberes y conocimientos que nuestras universidades han sido incapaces de avalar y de legitimar? Cmo hablar de sociedad del conocimiento en Amrica Latina cuando hoy da estn deslegitimados los saberes tradicionales, de los millones de desplazados que sobreviven en el continente con saberes que no provienen de la academia sino de la experiencia social, de su creatividad y de la imaginacin social?"

EN COLOMBIA SE PAS DE LA SEGURIDAD SOCIAL A LA SEGURIDAD DEMOCRTICA

Sobre la realidad poltica y social de Colombia su anlisis es contundente: "Despus de ocho aos de un gobierno agresivo, pendenciero y polarizador como el de lvaro Uribe se min la capacidad de los ciudadanos en este pas. Eso se afectaba con las falsas encuestas. Colombia estaba hipnotizada y no era por el tefln de Uribe".

Critic el discurso de posesin presidencial de Juan Manuel Santos de "macondiano y contradictorio", por cuanto "se pas 20 minutos echndole piropos a Uribe y otros tantos hablando de la desigualdad y la pobreza en la que dej a Colombia".

"Uribe cambi la Seguridad Social de los colombianos que significaba salud pblica y pensiones, por la Seguridad Democrtica que es perversa", argument.

LOS NOTICIEROS SON VENTRLOCUOS DE SUS AMOS

Sobre la monopolizacin de los medios de comunicacin tambin fue muy crtico y explic que "lo pblico es informacin y deliberacin. Lo pblico es la diferencia entre la homogeneidad del Estado y la heterogeneidad social. Sin embargo, la informacin en Colombia est monopolizada. Los noticieros en este pas son ventrlocuos de sus amos, slo dos conglomerados econmicos son los dueos de la informacin. Los colombianos se quedan con el pas que le cuentan slo dos canales de televisin que buscan una comunicacin para consumidores y no para ciudadanos".

Se lament de que los pblicos de la poltica casi no tienen rostro, "y son cada vez ms una estadstica, ese es un cambio que no produce la televisin sino la sociedad, y que la televisin se limita a catalizar. La fragmentacin de la ciudadana es entonces tomada por el mercado que, mediante el rating, se ofrece a la poltica como su mediador".

Pero adems anota un nuevo fenmeno y es que los nuevos movimientos sociales y las minoras como las etnias y las razas, o las mujeres, los jvenes y los homosexuales, "demandan no es tanto ser representados sino reconocidos: hacerse visibles socialmente en su diferencia. Lo que da lugar a un modo nuevo de ejercer polticamente sus derechos".

NUEVOS ACTORES EN LA POLTICA DE AMRICA LATINA

- Usted plantea que lo poltico se pone en primer plano en este momento, en ese sentido, cules son los retos para la poltica latinoamericana?

- Hay nuevos actores de la poltica. Han aparecido dos nuevos, de un lado los indgenas y de otro lado las mujeres, que estn cambiando la agenda de lo que era hacer poltica. En trminos latinoamericanos esto bsicamente replantea ese Estado que ha sido incapaz de hacerse cargo de la diversidad sociocultural de los pases. El reto que han hecho evidente los indgenas y las mujeres es el de la diversidad, de la diferencia, de que hay una enorme incapacidad del Estado para asumir no slo que la sociedad es desigual en trminos de economa, sino que es diversa en trminos de cultura. Eso replantea lo que nosotros entendamos como democracia. Lo estamos viendo con una Iglesia en Amrica Latina que tuvo tiempos en los cuales estuvo cerca de la gente pobre, pero ha ido perdiendo eso, ya que es incapaz de entender esa diversidad, sexual, racial, porque le queda muy difcil ya que es un poder homogenizador y monotesta.

- Y cmo observa en ese sentido el contexto de la poltica colombiana?

- En trminos colombianos, lo que ha pasado en los ltimos meses nos muestra que hay, por un lado, una crisis de la representacin muy grande, pero que a la vez hay montones de gente que estn pidiendo ser actor de la poltica. Hay una cantidad de gente joven opinando, pensando el pas, discutiendo. Yo dira que uno de los primeros retos es que empiezan a emerger como actores de la poltica, como ciudadanos. Lo otro que creo que es fundamental, tiene que ver con cmo empezamos a nivel local a ligar estos movimientos con la transformacin de los partidos polticos. Si nosotros nos seguimos quedando a nivel de los movimientos sociales estamos haciendo un trabajo de fondo, pero la poltica sigue siendo asaltable, pervertible, por unos grupsculos y personajes que no representan para nada el pas. El tema de la representacin es el salto de los movimientos a los partidos. Tenemos que buscar la forma de transformar la nocin de partidos polticos de lo que es hoy, unas maquinarias electorales y de corrupcin, a ser realmente los mbitos de las diversas ideologas, de las diversas culturas polticas del pas, donde puedan realmente discutir, deliberar y soar otro pas.

- Usted acu el trmino "massmediacin". Desde esa perspectiva, pasamos de una democracia a una "mediocracia"?

- Yo dira que para mal y para bien. Lo que tenemos hoy es una hegemona de los medios privados que le hacen el juego a los partidos pero no dan cabida a los ciudadanos. Hay elecciones y entonces tienen que dar unos tiempos mnimos a los diferentes partidos, es decir juegan a la democracia. Pero la ciudadana no est ah. Porque si fuera as la ciudadana replanteara radicalmente lo que estn haciendo los partidos. Esto es completamente negativo porque crea la sensacin de que al menos por momentos si somos democrticos. Y digamos que al fin y al cabo esos nueve millones que recogi el actual Presidente los obtuvo por las vas legtimas de la "democracia", pero los lmites que esa mediocracia le pone a esa representacin son enormes. Yo no creo que los medios privados vayan a cambiar, por el contrario, considero que lo que necesitamos es ir sembrando el pas de medios pblicos, medios barriales, locales, regionales, y medios que sean capaces de tener una cierta relacin con el Estado para poder tener independencia. Los canales regionales hoy tienen muy poco de pblicos, tienen algunos programas donde se asoman algunos actores diferentes, la mayora del tiempo imitando mal y feo lo que hacen los canales privados.

- Estamos ante el discurso de las imgenes y en consecuencia estamos informados de todo pero no nos enteramos de nada?

- Buena parte de esa frase es lo que nos est pasando, pero no por culpa de las imgenes sino por culpa de esa sobreinformacin, para la cual la educacin no est preparando a los nios. El problema es que para poder manejar esa cantidad de informacin hay que saber procesarla, lo que significa que los nios aprendan en la escuela que tan importante como leer libros es leer los noticieros de televisin para distinguir entre el noticiero ventrlocuo y el noticiero en el que hay algunas dimensiones del pas que s hacen parte de las necesidades y las esperanzas de los ciudadanos. Pero tenemos un sistema educativo para el que slo se leen libros y no se aprende a leer la publicidad, no se aprende a leer la televisin, no se aprende a distinguir entre una telenovela turbia y sin ningn tipo de experimentacin de lenguaje con una telenovela como la que se haca cuando tenamos televisin mixta que meta las dimensiones del pas y las meta rompiendo el lenguaje de la televisin, innovando. Ah tenemos un reto muy grande porque el sistema educativo no est formando un ciudadano capaz de ser un pblico exigente, en todo lo que tiene que ver con conocimiento, con arte.

- Por qu es fundamental el papel de la cultura en la construccin de ciudadana?

- Porque la gente ve distinto, oye distinto, siente distinto, y si nosotros nos hacemos cargo de esas diversas formas de or, de esas distintas formas de ver y de sentir no tendremos ninguna posibilidad de interpelarlos y por tanto de ponerlos en trminos de ejercicio ciudadano. No slo en trminos de las culturas polticas, sino de las culturas en sus dimensiones estticas, pero tomando la esttica en trminos de sensibilidades, de gustos, capacidades y vocaciones.

- A qu hace referencia cuando seala que las tecnologas no son neutras?

- Porque siempre las tecnologas van a depender del uso social. Cuando hablan de brecha digital es como si la brecha la pusiera el sistema digital; no, la brecha la pone la sociedad desigual que es incapaz cada vez menos de hacer incluyente el uso de esa tecnologa. Por ejemplo en el caso de Colombia, la manera como se cre Compartel (programa gubernamental de telecomunicaciones sociales), se sembr el pas de aparatitos y resulta que a quien no dejaban usarlos era a los nicos que saban usarlos, que era la gente joven, y entonces como la gente no iba, los polticos se los llevaron para sus casas. Adems, acab sirviendo como si fuera un telfono para que los polticos hablaran con los polticos de Bogot. Esto es todo lo contrario de lo que sera Internet, que sera la capacidad de que se pongan a trabajar juntos todos los municipios y hacer formulaciones de sus problemas, de sus demandas, de sus derechos, ac no se tuvo en cuenta para nada a los usuarios.

Fuente: http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/ediciones47/nota21.htm



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