Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2010

La ridcula cumbre para Oriente Prximo de Obama

Alexander Cockburn
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Ha sido imposible leer el orden del da para la cumbre en el Despacho Oval entre Obama, Netanyahu y Abbas sin desternillarse de risa ante lo absurdo de sus pretensiones. El plan estadounidense es que el presidente Obama informe al primer ministro israel Binyamin Netanyahu y a Mahmud Abbas, en representacin de la Autoridad Palestina, que es el momento decisivo para un arreglo pacfico. EE.UU. quiere un acuerdo dentro de un ao, con estipulaciones en ese acuerdo que sean realizadas por fases dentro de una dcada.

En juego: los asentamientos judos ilegales, el estatus de Jerusaln Este, el tratamiento dado a los refugiados palestinos y fronteras definitivas entre Israel y un Estado palestino.

El hombre que salud a Netanyahu y Abbas ya no es el cono de cambio que entusiasm al mundo con su discurso a los musulmanes en El Cairo y quien encarg al ex senador estadounidense George Mitchell que preparara la escena para un convenio justo sobre problemas que no han sido solucionados durante ms de medio siglo.

Obama est en una mala situacin poltica. La economa baja en espiral. Las elecciones de mitad de mandato surgen amenazadoramente como un posible bao de sangre para los demcratas, en el que podran perder por lo menos una, si no ambas, cmaras del Congreso. Como lo sabe perfectamente el lobby de Israel, los demcratas ansan dinero judo y votos judos. Cuando se trata de intereses israeles el Congreso de EE.UU. salta siguiendo las rdenes del lobby. El discurso de la secretaria de Estado Hillary Clinton, cargado de honores para Netanyahu, podra ser interpretado como un llamado a la colecta de fondos para su prximo intento de obtener la candidatura presidencial demcrata.

Desapareci toda nocin de retorcer el brazo a Netanyahu, o de tratar de hacerlo, como cuando el gobierno critic un asentamiento judo ilegal hace cuatro meses y cuando el vicepresidente Biden transmiti en Tel Aviv las preocupaciones del general Petraeus de que la obstinacin de Israel pone en peligro los intereses de seguridad de EE.UU. en la regin.

El lobby devolvi el golpe con amenazas polticas. En julio, Dana Milbanke del Washington Post describi con una franqueza poco usual la inminente visita de Netanyahu a Washington:

Una bandera azul y blanca israel cuelga de Blair House. Al otro lado de Pennsylvania Avenue, la bandera de EE.UU. est en su sitio usual sobre la Casa Blanca. Pero para captar el verdadero significado de la visita del primer ministro Binyamin Netanyahu al presidente Obama, los funcionarios de la Casa Blanca podran haber preferido izar la bandera blanca de la rendicin.

Y ante la cumbre de septiembre, los israeles apuntaron deleitados al retiro por Obama de una exigencia de que Israel congelara las colonias judas en tierra palestina. En su lugar inst a mostrar circunspeccin. El primer ministro est satisfecho porque su posicin principal de que las negociaciones debieran ser sin condiciones previas fue aceptada dijo el portavoz de Netanyahu, Nir Hefetz, a la Radio del Ejrcito desde Nueva York. Se cit al propio Netanyahu, quien ha rechazado demandas de una congelacin de los asentamientos, y dijo a un peridico: Entiendo el ingls: circunspeccin y congelacin son dos palabras diferentes. Y en cuanto al estatuto de Jerusaln y el tema de los refugiados palestinos, Netanyahu se niega inflexiblemente a discutirlos.

Simultneamente, horas antes de los apretones de manos, unos colonos judos dijeron que comenzarn de inmediato los trabajos para la construccin de edificios en por lo menos 80 asentamientos, rompiendo la congelacin parcial por el gobierno, que termina el 26 de septiembre.

El tenor de la poltica israel actual es un rechazo fantico de cualquier detencin de los asentamientos, cualquier concesin seria respecto a las fronteras, ms all de un Estado palestino en pequeos trozos, encerrados entre carreteras y muros israeles, con agua desviada y comunicacin entre diversos fragmentos de territorio palestino bajo rigoroso control israel y constante acoso. Jerusaln Este, la capital propuesta para un Estado palestino, sufre una invasin incesante de nuevos proyectos habitacionales judos.

La prensa israel informa de que Netanyahu todava tiene que desarrollar una posicin para la negociacin. Su ministro de exteriores, Avigdor Lieberman, se neg a asistir a la cumbre y piensa que Netanyahu debiera haber dicho simplemente a Obama que la construccin continuar sin restriccin alguna despus del fin de la actual moratoria oficial, que termina el 26 de septiembre.

Por su parte, Abbas ya no es presidente de la Autoridad Palestina, que no tiene un mandato democrtico de la vasta mayora de los palestinos. Votaron por Hams y consideran a Abbas como un traidor que existe slo gracias al dinero de EE.UU., los consejeros de seguridad del Pentgono y el apoyo israel. Hams expres su opinin sobre la reunin matando a cuatro colonos israeles. (Medio milln de colonos judos ilegales han sido la consecuencia ms evidente del proceso de paz.)

Tcticamente, Netanyahu tiene juego fcil. Puede proclamar las esperanzas de paz de Israel y, no obstante, advertir que los intereses de seguridad de Israel son supremos. Puede sermonear a Obama sobre los temores primordiales de aniquilacin de Israel y, no obstante, no mostrarse demasiado reticente al sealar que Israel puede aniquilar a sus enemigos y est bastante dispuesto a hacerlo. El arsenal nuclear de Israel ronda fantasmagricamente alrededor del evento.

Cuando la moratoria expire dentro de tres semanas, permitir que continen los asentamientos, lo que por su parte llevar a Abbas a amenazar con cumplir su compromiso de abandonar las conversaciones si esto ocurre, un deber programado, como Jeffrey Blankfort predijo en este sitio la semana pasada. Israel continuar su arremetida hacia la derecha, con una purga cada vez mayor del disenso en un entorno poltico cada vez ms encarnizado. El Plan Obama se sumar a todas las dems ruinas diplomticas en el desierto de los huesos abandonados, la caracterstica ms obvia de todos los mapas que intentan presentar la bsqueda de una solucin justa en Oriente Prximo.

Por qu realiza este esfuerzo Obama? Como dice Blankfort:

Cada presidente de EE.UU., desde Nixon, ha hecho un esfuerzo por terminar con la ocupacin israel por razones estratgicas de EE.UU., y cada uno de ellos se ha enfrentado al lobby y, al final, ha sido incapaz o no ha estado dispuesto a gastar el capital poltico necesario para imponer su voluntad a Israel. En cada caso, el Congreso se ha puesto de parte de Israel y nunca ms que durante el gobierno de Obama. Los tres presidentes que cuestionaron a Israel: Ford, Carter, y Bush padre, terminaron por ser obligados a retirarse y fueron removidos en las elecciones.

Ahora bien, por qu considerando esta historia trat de hacerlo Obama? Blankfort sospecha que fue por presin de los aliados europeos de EE.UU. para que lo hiciera porque:

la continuacin del conflicto I-P pone en peligro su seguridad y su sociedad mucho ms que en el caso de EE.UU. y ha habido llamados desde hace tiempo para que la UE active su propia iniciativa de paz y probablemente lo hara si EE.UU. se retirara de ese terreno. Es lo ltimo que Israel o el lobby desean y por eso vemos a elementos del lobby en cada administracin, actualmente Ross, Emanuel et al., presionando para la participacin de Obama a pesar de que saben que va a fracasar.

La reciente remodelacin del Despacho Oval por Obama incluye una alfombra muy cursi con citas edificantes en su borde: La nica cosa que hemos de temer es el temor en s de F.D. Roosevelt; El arco del universo moral es largo, pero se curva hacia la justicia de Martin Luther King Jr.; El gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo de Lincoln, etc. Cuando se espere una rara visita de los palestinos, deberan guardar la alfombra, y colocar otra con la Estrella de David al medio y con un texto bordado en el borde: Cuidado palestinos! Abandonad toda esperanza al entrar aqu.

Alexander Cockburn. Periodista, co-director del bimensual CounterPunch y del sitio internet homnimo (www.counterpunch.org).

Fuente: http://www.counterpunch.org/cockburn09032010.html

rJV



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