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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2010

Discurso de despedida de Oskar Lafontaine en el II Congreso de DIE LINKE celebrado en Rostock, 15 y 16 de mayo de 2010.
Seguimos siendo el partido que representa la paz, la justicia y la democracia

Oskar Lafontaine
El Viejo Topo

Traduccin de ngel Ferrero


Damas y caballeros, en primer lugar, un saludo a los invitados a nuestro congreso.

Estimados compaeros y compaeras, amigas y amigos, cuando hace cinco aos, despus de las elecciones en Renania del Norte-Westfalia, comenzamos nuestra andadura y pusimos en marcha la nueva izquierda en Alemania, ninguno de nosotros poda adivinar lo que ocurrira. Hoy podemos decirlo: hemos establecido el sistema de cinco partidos en la Repblica federal. Somos el partido fundado despus de la guerra con ms xito en la Repblica federal. Despus de todo este tiempo, estamos representados, como lo estn los Verdes, en trece parlamentos regionales y somos ms fuertes en el Parlamento federal, aunque los medios de comunicacin no se den cuentan de ello. Pero lo digo una vez ms: somos ms fuertes que los Verdes y que la CSU. [1] Tambin de esto deberan darse cuenta ms a menudo los medios de comunicacin. Somos ms fuertes que estos dos partidos. Tambin ha sido un triunfo para nosotros formar grupo parlamentario en los estados occidentales. Estoy especialmente contento de que entre todos lo hayamos conseguido, de que nuestros compaeros y compaeras en Renania del Norte-Westfalia estn en el parlamento de su estado. Quiero felicitar a Brbel Beuermann, Wolfgang Zimmermann y a todos los compaeros y compaeras que han conseguido este gran xito. No depende de nosotros decir s o no a una coalicin de gobierno. Quiero decirlo una vez ms: tan slo depende de bajo qu condiciones estamos dispuestos a participar en una coalicin. Lo digo aqu oficialmente: estamos preparados para participar en una coalicin rojo-rojo-verde. No somos fciles. Estamos dispuestos a participar si eso supone frenar los recortes sociales en el Senado. ste es un objetivo en el que todos podramos unirnos y luchar juntos. [2]

Ninguno de nosotros haba esperado que estuvisemos tan preparados en este momento. A menudo me preguntan si no abandono la poltica con algo de melancola. Ms bien la abandono con un sentimiento de agradecimiento hacia muchos de los compaeros y compaeras que han hecho posible este xito electoral, este triunfo. En primer lugar, hacia aquellos que no son funcionarios del partido ni tienen ningn cargo. Tambin me embarga un sentimiento de agradecimiento hacia nuestros votantes, porque nuestro mejor programa no vale nada si no contamos con el apoyo de los ciudadanos de Alemania.

Pero tambin me embarga hoy un sentimiento de agradecimiento especialmente hacia aquellos con los que he trabajado en los ltimos aos. Quisiera mencionar, en primer lugar, a mi co-presidente, Lothar Bisky. Querido Lothar, s que sin tu apoyo desde el comienzo este proyecto nunca hubiera arrancado. Gracias de todo corazn por este apoyo. Quiero hacer una mencin especial tambin hoy a Gesine Ltzsch, porque desde el comienzo trabaj para que en el grupo parlamentario se reuniesen Este y Oeste. sta es una tarea a proseguir en el futuro. Por eso se merece todo nuestro apoyo. Permitidme un parntesis: he ledo en la prensa que me lleva la contraria muy poco. Esto es mentira, queridos compaeros y compaeras, pues a menudo no se ha mordido la lengua. Debo traicionar el secreto. Pero cuando me ha expresado sus desacuerdos, lo ha hecho bajo la mirada de ms ojos. Por eso la aprecio de una manera especial. No expresa su opinin solamente en las entrevistas de despus. Muchas gracias, Gesine. Pero quisiera agradecer muy especialmente como comprender todo el mundo en esta sala a Gregor Gysi, que me ha sido un compaero leal, con quien hemos conseguido juntos muchas cosas. Sin l nunca lo hubiramos conseguido. Y despus de que hubiera ledo en ese semanario del odio que es Der Spiegel que Gregor es un IM de Oskar, quisiera aqu decirlo sin tapujos: yo he sido y ser un IM de Gregor. [3] Seguiremos trabajando solidariamente. Y an otra cosa ms, ahora que he mencionado estos tres nombres: sin el PDS (Partido del Socialismo Democrtico, por sus siglas alemanas) DIE LINKE nunca hubiera sido posible. Agradezco a todos los que han construido el PDS, tambin a los presidentes del Este que a menudo me han criticado duramente. Sin ellos esto no hubiera sido posible. Tambin agradezco a los miembros de la WASG (Alternativa electoral por el Trabajo y la Justicia Social, por sus siglas alemanas), en primer lugar a Klaus Ernst, que me ha telefoneado una y otra vez para devolverme al ruedo. Si todo el mundo estar contento con eso no lo s, pero querido Klaus, te agradezco que me hayas convencido para participar una vez ms. Juntos hemos conseguido de veras muchas cosas. Gracias de corazn. Agradezco a Ulrich Maurer, que proviene del antiguo comit ejecutivo del SPD, en el que trabajamos juntos tanto tiempo, haber apoyado mi trabajo en DIE LINKE. Se necesita tambin apoyo y se necesita en especial compaeros que conozco desde hace muchos aos, en los que uno puede confiar. Muchas gracias, querido Uli. Y agradezco al presidente saarlands, Rolf Linser, que ha coordinado durante dos dcadas ver.di [el sindicato de oficios varios y sector servicios] en el Sarre. l ha mantenido abiertas mis opciones en el Sarre. Sin su trabajo, los buenos resultados electorales en el Sarre no hubieran sido posibles, y mi trabajo a escala federal no hubiera sido posible en la forma en que ha tenido lugar.

Queridos amigos y amigas, hemos sido muy claros desde que irrumpimos como factor corrector de la poltica neoliberal. Quisimos cambiar la poltica de los otros partidos y lo hemos logrado. Hemos cambiado -volver ms adelante sobre ello- la poltica del resto de partidos, con el apoyo de la evolucin de la economa mundial, que ha reforzado nuestros objetivos, y la hemos cambiado posiblemente incluso ms de lo que los Verdes modificaron la poltica del resto de partidos en la fase de su fundacin.

Somos el partido del socialismo democrtico. El socialismo democrtico es lo que queremos. Y podemos tambin decir lo que queremos decir con ello. No es tan difcil. Socialismo democrtico quiere decir una sociedad sin explotacin ni opresin. Tan fcil como eso. As se encuentra no solamente en la tradicin del movimiento obrero. Se encuentra en las races de todos los movimientos de emancipacin de todo el mundo. Para m el socialismo democrtico siempre fue un movimiento hacia la libertad de la humanidad tanto como de la libertad de cada individuo. Por eso descansa en una gran tradicin histrica. Me refiero a las revueltas de esclavos en Roma, a las guerras campesinas en la Edad Media, a la Revolucin francesa, a la Revolucin de noviembre de 1918, a la que an hoy deberamos regresar para debatir, y me refiero tambin a la Revolucin pacfica de 1989. En esta tradicin de lucha por la libertad est el socialismo democrtico, estamos todos nosotros. Somos un gran movimiento de liberacin. La lucha por una mayor libertad acompaa a la historia de la humanidad, no se detiene. La libertad, en las sociedades modernas, requiere de una organizacin social a la que denominamos democracia. Quien habla sobre democracia y libertad debe tambin ser capaz de explicar qu quiere decir con ello. Libertad no significa otra cosa que el derecho de cada individuo a decidir sobre su propia vida tanto como le sea posible. La frontera de este derecho est nicamente limitada en el mismo derecho de los dems. Aqu yacen tambin las races ms profundas de la democracia, una sociedad en la que los intereses de la mayora consiguen prevalecer. La democracia slo es posible cuando cada individuo puede decidir su propia vida tanto como le sea posible. Eso quiere decir que la mayora puede prevalecer, pero sin imponer su voluntad a la minora.

Ahora vivimos en todo el mundo una situacin en la que la democracia y la libertad estn amenazadas como nunca antes lo han estado. Lothar Bisky ya lo ha dicho en su discurso: yo nunca podra habrmelo imaginado hace unos aos. La crisis financiera que ahora muestra su rostro ms amargo es el resultado de lo que hace quince aos dijo el entonces presidente del Bundesbank Tietmeyer en el Foro econmico mundial: vosotros los polticos lo digo con mis palabras ya no tenis nada que decir. Ahora estis todos bajo el control de los mercados financieros internacionales. Entonces este anlisis fue celebrado. La democracia est acabada. Los parlamentos y los gobiernos son solamente parlamentos tteres y gobiernos tteres detrs de los cuales los mercados financieros hacen sus negocios y deciden rescatarse sin que se sepa lo que estn haciendo realmente. Por eso podemos decir hoy con toda exactitud que somos un movimiento de regeneracin democrtica, porque ahora quiero traicionar un gran secreto nosotros, el partido supuestamente incompetente en materia econmica, nosotros, estos populistas y demagogos, nosotros somos los nicos que hemos proporcionado respuestas modernas a la crisis financiera y a la crisis econmica mundial. Los nicos! Todos los dems nos copian.

Nuestro programa se puede resumir en tres letras: KFW. Con ello no nos referimos a la reconstruccin de las instituciones crediticias (Kreditanstalt fr Wiederaufbau). Nos referimos al keynesianismo, a la regulacin de los mercados financieros y al gobierno econmico a nivel europeo. Estos son los tres pilares de nuestra poltica econmica. El keynesianismo ha rescatado a la economa mundial en esta crisis. Sin keynesianismo, sin la inyeccin de dinero de los estados y los bancos centrales, la economa mundial se habra desplomado. Pero ahora viene algo nuevo, algo que la teora econmica orientada a la oferta y la demanda an no ha comprendido: el keynesianismo slo puedo funcionar si se vuelven a regular los mercados financieros. Si eso no sucede, entonces se mueve en el vaco, el dinero de los bancos centrales cae en manos de especuladores y no se produce ninguna reconstruccin econmica sino que la destruccin de la economa sigue su camino. Por eso podemos estar orgullosos de estas dos cosas. El keynesianismo y la regulacin de los mercados financieros: sta es la receta de futuro. Ninguna otra cosa ni salvar ni reactivar la economa mundial. El gobierno econmico europeo: desde hace aos lo hemos reclamado una y otra vez en el Parlamento federal. Nos hemos referido a ello, hemos dicho que no hay otra forma de ayuda. No es necesario ir al fondo de la cuestin para ver las conexiones. No de otro modo fue como aumentaron los salarios de los griegos. No de otro modo fue como los salarios de los alemanes no subieron lo suficiente. El mecanismo de equilibrio era sencillo: la moneda griega haba sido devaluada. La moneda alemana haba sido revaluada. se era el mecanismo de equilibrio para los en trminos econmicos precisos costes laborales. Y cada uno debe plantearse: Qu pasaba entonces? Cundo se acab aquello? Aquella era entonces la respuesta de la economa en el resto de pases europeos: llamemos como testigo principal a Jaques Delors: necesitamos un gobierno econmico europeo. Necesitamos una instancia que coordine a partir de ahora la poltica financiera, que coordine la poltica impositiva, que coordine, por encima de todo, la poltica salarial, o se acabar el euro. Costes salariales diferentes y desarrollos econmicos diferentes requieren de mecanismos de equilibrio. se es el sentido de un gobierno econmico europeo. Nosotros, DIE LINKE, fuimos los nicos que reivindicamos esto en el Parlamento federal. Y mientras reclambamos un programa econmico europeo comn mientras arreciaba la crisis, en el Parlamento se llam a que cada uno ponga orden primero en su propia casa. Esta es la regresin al nacionalismo de la que ha hablado Lothar. Que cada cual ponga orden en su propia casa. Eso se acab hace algn tiempo. No podemos hacer retroceder la historia. Debemos encontrar mecanismos de regulacin internacionales. Mecanismos de regulacin internacionales quiere decir: coordinacin mundial con el keynesianismo lo que, con un ao de retraso, ha terminado por ocurrir, regulacin mundial de los mercados financieros y un gobierno econmico europeo. No se puede desentender uno de estas tareas con excusas y decir que no podemos hacer nada en casa. De haber aprobado el parlamento una sola ley acerca de lo que hemos cuestionado de la desregulacin en los ltimos aos, si pudisemos retroceder, entonces muchos negocios criminales se hubieran sin duda prohibido. El gobierno rojiverde no debe olvidarse que no siempre estuvieron por la regulacin como lo estn ahora extendi la alfombra roja a los tiburones. Y la Gran coalicin mantuvo en su programa que debamos extender el mercado de la securitizacin. Todas estas armas de destruccin masiva siguen desplegadas en Alemania. Con una sola ley, todas estas medidas de desregulacin podran haberse revocado. Entonces los hedge funds estaran prohibidos en Alemania y tampoco tendramos fondos comunes de reserva. Habramos prohibido el trasiego de carteras y habramos prohibido sobre todo el comercio criminal con los parasos fiscales. Esto es un verdadero escndalo. Ahora podis ver con claridad lo que est ocurriendo realmente: el gobierno de la repblica actuando de contrabandista de los defraudadores de la ley. Financian con 18 mil millones de euros al Commerzbank, que en su publicidad comercial llama al fraude fiscal. se es el estado de la cuestin en nuestra sociedad.

El segundo punto clave de nuestra respuesta a la situacin econmica mundial es la restitucin del estado social. Es clave en una poltica de izquierdas. Con ello lo que queremos decir es que debemos volver a crear una prestacin para los desempleados que merezca realmente ese nombre. Tenemos una propuesta para ello. No decimos solamente que estamos en contra de algo. Decimos que queremos una prestacin por desempleo en la que se pague un mes por cada ao cotizado. Es una propuesta razonable. Es una regulacin racional, recompensa el trabajo de toda una vida. Nuestro lema sigue siendo: debe ponerse fin al Hartz IV, porque no queremos que el objetivo sea forzar a la gente a tener un trabajo tras otro, ao tras ao, que est muy por debajo de su cualificacin y muy por debajo de su antiguo salario. Si ha podido existir es porque es la base del dumping salarial y el trabajo precario en Alemania. Queremos una pensin que permita a los ancianos una vejez lo ms digna que pueda imaginarse. La destruccin de los fondos de pensiones pblicos es una catstrofe. Todos los dems partidos han puesto su grano de arena para que ello suceda. Y puede expresarse en cifras: quien haya ganado 1.000 euros al mes en Alemania tiene, despus de 45 aos de trabajo, el derecho a una pensin mensual de 400 euros. Increble. La media de los estados de la OECD es de 730 euros. Qu tiene de especial en Alemania para que se castiguen as las pensiones? Por eso decimos: nosotros, DIE LINKE, luchamos por los fondos de pensiones pblicos que permitan una vida digna en la vejez. Eso significa que las deducciones deben desaparecer de las frmulas para las pensiones. As de sencillo. El tercer punto es la sanidad pblica. Nadie se atreve a explicar qu quieren decir cuando dicen sin ms que defienden la igualdad. Igualdad, dicen, significa que el conserje contribuya igual a la seguridad social que el director general. Esto es tremendamente justo. Todos reciben el mismo servicio, todos tienen que contribuir lo mismo. Esta perversin de los as llamados liberales nos devuelve una vez ms a lo antes dicho. Queremos la justicia social. Nosotros tenemos otros significado de la igualdad. El estado social, queridos amigos y amigas, es tambin el fundamento para la libertad. Quien no se da cuenta de eso, no ha comprendido lo que es la libertad. Quien a finales de mes no sabe si podr pagar su alquiler, quien no sabe si podr seguir llenando el cesto de la compra, no es libre. Quien no puede planificar su vida no es libre. Quien no puede planificar su vida tampoco puede participar en la vida democrtica. Por eso las actuales condiciones laborales son un ataque a la libertad. Los contratos temporales y la subcontratacin son un ataque a la libertad. Los Minijobs son un ataque a la libertad. Nunca aceptaremos estas formas de exclusin porque sabemos lo que la libertad significa, porque nos entendemos a nosotros mismos como un movimiento de emancipacin. No debemos nunca olvidar que en una sociedad rica se excluye a muchas personas, que estas personas se ven obligadas a llevar una vida privada de libertad.

Quien quiera renovar la democracia debe saber lo que la democracia significa. Frente al resto de partidos, hemos sostenido que la democracia es la sociedad en la que la que prevalecen los intereses de la mayora. No es tan difcil. Hemos dicho que, en un sentido ms amplio, si los salarios descienden y si las pensiones descienden an ms, si las prestaciones sociales se desploman ms todava, entonces ya no prevalecen los intereses de la mayora. Lo mismo vale para la crisis financiera. Es una broma afirmar que los cientos de miles de millones para salvar a los banqueros fueron proporcionados en inters de la mayora. Por eso debemos reconstruir la democracia, para que sea de nuevo posible que prevalezcan los intereses de la mayora. Este proyecto comienza naturalmente por nosotros mismos y por eso estoy orgulloso de que en el nuevo esbozo del programa las bases son la instancia que decide la direccin que han de tomar las decisiones. Ningn otro, queridos amigos y amigas: son los militantes quienes tienen la ltima palabra y no el congreso del partido. Y quien quiera razones, slo tiene que echar un vistazo al SPD. De haber sometido el SPD a sus militantes la Agenda 2010, el Hartz IV, la participacin en la guerra de Afganistn, hoy contara con seguridad entre el 35 y el 38 por ciento de apoyo. Estoy convencido de ello. Podemos aprender algo ms de los ltimos aos. Debemos tomar todas nuestras decisiones con nuestros militantes y nuestros votantes, sino fracasaremos y retrocederemos y queremos evitar eso a toda costa. Por eso estamos aqu: para trabajar para la militancia. Los referendos son en una democracia parlamentaria una posibilidad de abrir caminos para que prevalezcan los intereses de la mayora. Y los sistemas parlamentarios no son, y esto puede verse en todo el mundo, ninguna garanta para ello. Habra que someter a referndum el programa Hartz IV o la decisin de retrasar la jubilacin a los 67 aos. Si se hubieran aprobado as, yo no tendra absolutamente nada que decir.

Y luego tenemos an algo ms. Queremos estar en la tradicin de la izquierda europea, en la tradicin de [Rosa] Luxembrug y [Karl] Liebknecht de la huelga general, de la huelga poltica, si la mayora ha de enfrentarse a los recortes sociales. [4] Obviamente, sta no puede realizarse sin los militantes. Los dirigentes sindicales que son escpticos tienen aqu razn. Podra citar no obstante para convencerlos del nmero de socialistas europeos que han abogado por ello, empezando por Aristide Briand, un joven abogado que en una ocasin en Nantes reclam como una de las primeras reivindicaciones la de la huelga general. [5] Es naturalmente indispensable que participen los afiliados y los militantes. Pero no deberan de frustrarse constantemente. Por eso y para eso debe organizarse la resistencia y no que todo se quede en una reunin, con un discurso y al final todos se van a tomar una cerveza y en la prctica no se hace nada. Si sta es la forma de protestar, entonces ms bien daamos a la democracia, porque quienes protestan quieren que se consiga algo. Por eso no es tampoco ninguna bagatela que tambin sea una de las caractersticas que definen a DIE LINKE. Debemos poner fin nada menos que a la infiltracin del sistema parlamentario mediante el cabildeo. Debemos poner fin a la puesta en almoneda de la poltica, que durante todo este tiempo ha tenido lugar a una escala como nunca antes haba sucedido. Y por ello estamos a favor de prohibir que las empresas financien a los partidos como ocurre en Francia y estamos a favor de limitar las donaciones individuales a una suma relativamente modesta, como en Francia. Los afectados por el Hartz IV no pueden corromper las decisiones polticas, los propietarios de los hoteles Mvenpick pueden hacerlo a gran escala. Esto no es democrtico. Queremos que cada voto tenga el mismo peso. Y si los dems no colaboran, entonces deberan dar una muestra de su honestidad como la de los deportistas de lite. Los deportistas llevan tradicionalmente en sus camisetas a sus patrocinadores. Fue una contribucin a la transparencia y a la apertura en democracia. Imagnenselo: se rene el parlamento, el presidente abre la sesin y entran uno tras otro todos los grupos parlamentarios y aqu llegan: vemos en primer lugar a [el presidente de los liberales] Guido Westerwelle con una camiseta de Mvenpick, seguido por la canciller con una camiseta del Deutsche Bank, tras ella, los socialdemcratas con la camiseta Daimler Benz y nuestros queridos Verdes entran vistiendo la camiseta de Hoffentlich Allianz. Slo DIE LINKE entrara en el pleno con ropa de calle. Sera toda una imagen.

Nuestro programa de regeneracin democrtica toca el nervio con la cuestin de la propiedad. Esta es la idea motora del movimiento obrero desde sus comienzos. Para nosotros es vlido un sencillo principio que es revolucionario: la propiedad se funda en el trabajo. Somos la nica fuerza poltica que nos tomamos en serio este principio. Somos la nica sociedad en la que cada vez ms propiedad no se funda en el trabajo, pero por eso mismo nosotros, DIE LINKE, queremos cambiarla. Queremos que la propiedad se funde nuevamente sobre el trabajo, no sobre la herencia, la corrupcin y la especulacin. As aparece por lo dems en el cdigo civil: quien mediante la manipulacin o la transformacin de una o ms materias manufacture un bien, adquiere la propiedad de este nuevo objeto. ste es el artculo 950 del cdigo civil, que se contraviene a diario en nuestra economa. Si se tomase esta ley seriamente, entonces deberamos remodelar completamente nuestro orden econmico. Es una debilidad de nuestra Ley fundamental que en ella no se defina la propiedad. Somos la nica fuerza poltica que pregunta: Qu pertenece a quin? Por qu? Esta pregunta debe responderla toda sociedad en que se alcance la igualdad. Nosotros decimos que la gran fortuna de BMW no la han creado la seora Klatten y Quandat, sino decenas de miles de trabajadores. La gran fortuna de Schffler no la ha creado la seora Schffler, sino decenas de miles de trabajadores. Y la gran fortuna de Volkswagen no la ha creado el seor Piech, sino decenas de miles de trabajadores a los que deber devolverles su fortuna. sta es una reivindicacin central de DIE LINKE. [6]

DIE LINKE tampoco elude la desposesin, sino que la LINKE quiere revocar por todos los medios la insidiosa desposesin que sucede en el da a da econmico. Y quien quiera discutirlo con nosotros debe responder, qu pertenece a quin y por qu motivos. Es mi deseo que el poema de Brecht Preguntas de un obrero ante un libro de historia encabece nuestro programa. En este poema se presentan las cuestiones fundamentales. Tebas, la de las Siete Puertas, quin la construy? / En los libros figuran los nombres de reyes. / Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra? sta es la principal falacia de nuestra sociedad: muchos creen que los grandes capitanes de industria han arrastrado los grandes bloques de piedra. Una falacia elemental que ha sobrevivido durante siglos. Ahora somos capaces de diferenciar la cuestin de la propiedad. Los suecos han nacionalizado todos sus bancos durante la crisis econmica. Cuando redactamos en nuestro programa que queremos la socializacin de los bancos se producen tambin en nuestras filas irritacin. Y por supuesto, que el significado de la nacionalizacin no es popular entre la poblacin, lo sabemos de sobras. [7] Tampoco es la llave maestra que abre todas las puertas volver sobre ello ms adelante pero se trata de anclar el sector financiero nuevamente al control democrtico y eso slo puede suceder si el estado toma la responsabilidad de las grandes instituciones. Quisiera explicar este razonamiento. Es un hecho desconocido que todos los grandes bancos e instituciones se han nacionalizado desde hace mucho tiempo. Nos jugamos miles de millones con la nacionalizacin de estas instituciones. El ganador cosecha los beneficios, pero si ha hecho algo mal, entonces tenemos un accionista, el padre estado. Esta nacionalizacin torpe la rechaza DIE LINKE. Queremos, ya que se han socializado las prdidas, que tambin se socialicen los beneficios.

Lo mismo vale para las empresas energticas. En Francia no hubo bajo ningn pretexto debate, y tampoco en otros estados, pero entre nosotros, como era de esperar, s que la hubo, porque estamos fijados ideolgicamente como apenas ninguna otra sociedad. Queremos remunicipalizar el sector energtico. sta es tambin una cuestin clave del programa en Renania del Norte-Westfalia. Queremos convencer a los Verdes de que slo un sector energtico descentralizado es respetuoso con el medio ambiente. Cuando los Verdes actan como santos patronos de la [compaa elctrica regional] RWE y del resto de empresas energticas, no son Verdes, son reaccionarios, y esto hay que decirlo claramente. Luego surge otra cuestin clave en relacin con la economa general: Qu ocurre con las industrias clave? Es nuestro deber discutirlo. Hay quien apuesta por la participacin estatal y hay quien, entre quienes me cuento, quieren la democracia industrial, aumentando la participacin y las decisiones de los trabajadores. Es ste un debate que debemos resolver. Hemos puesto el ejemplo de Opel. Quienes fueron los primeros que suplicaron una participacin del estado, y quienes hubieron de orlo no pudieron ms que sorprenderse, fueron Merkel y [el presidente de la CDU en Hesse, Roland] Koch. Fue entonces cuando Gregor y yo dijimos: no queremos ninguna VEB,[8] porque con esta frmula para combatir la crisis nos han querido dar una leccin a nosotros, que defendemos la democracia industrial. Nosotros queremos la libertad desde abajo, diferenciar a los individuos. La organizacin de los trabajadores es la utopa del futuro, la utopa de un partido verdaderamente de izquierdas.

Y por supuesto queremos apoyar al pequeo comerciante y empresario. Fuimos los nicos en el Parlamento que, en inters de los pequeos comerciantes, pedimos la reintroduccin de una amortizacin decreciente para todas las mercancas. Fuimos los nicos que quisimos eliminar las exenciones personales (Mittelstandsbauch) en inters de los pequeos comerciantes y somos los nicos que queremos implantar el salario mnimo y reforzar la demanda domstica en inters de los comerciantes que hacen sus negocios y ganan su dinero aqu, en Alemania. Quien aspire a una sociedad ecolgicamente sostenible debe aspirar a otro reparto de poder. En el sector energtico debera ser comprensible por s mismo. El principio ecolgico es tambin un principio de descentralizacin y de distribucin de poder. La democracia industrial tambin es ecolgica, como las recientes investigaciones en economa han demostrado. Ah tenemos a premios Nobel que lo ha demostrado cientficamente: si los bienes son administrados colectivamente, eso es sostenible. [9] Se trata de una razn ms para la democracia industrial en un sentido amplio. Y la guerra es tan poco verde como la desregulacin de los mercados financieros. Eso es lo que los Verdes no han entendido: que con la desregulacin de los mercados financieros la catstrofe ecolgica est servida. Vase el caso de la economa petrolera en el Golfo de Mxico.

Termino. La guerra es la peor forma de destruccin medioambiental. Y estoy orgulloso de poder decir hoy que somos el nico partido antibelicista en Alemania. Somos los nicos que seguimos en la tradicin del movimiento obrero. Somos los nicos que mantenemos las tesis sobre el imperialismo del movimiento obrero, tesis que son, lisa y llanamente, el resultado de un anlisis social. Es as de cierto y la guerra en Oriente prximo as lo muestra: las guerras no se libran por la libertad y la democracia, son y sern siempre guerras por las materias y los mercados y en ello DIE LINKE no participar jams. Esto tambin se aplica a la sedicente intervencin humanitaria, que por desgracia an sigue en el programa del SPD, y que tambin por desgracia sostienen los Verdes. No existen explicaciones ticas racionales. Lo he dicho cientos de veces y lo digo hoy tambin: mientras se pueda salvar a millones de personas del hambre con muchsimo menos dinero, mientras se pueda salvar a millones de personas de la enfermedad y la muerte con muchsimo menos dinero mientras una intervencin humanitaria cuesta muchos miles de millones, la guerra no tiene ninguna justificacin tica.

Queridos amigos y amigas, Lothar y yo pasamos hoy el relevo. Creo que podemos estar contentos de haber conseguido mucho con vosotros. Y ahora depende de vosotros y de todos nuestros militantes que sigamos este camino sin desviarnos. Hemos tenido xito y una estrategia de xito no se sustituye nunca. Seguiremos siendo el partido que representa la justicia social y la democracia.

En este sentido, os deseo muchsima suerte! [10]

Notas: [1] Christlich-Soziale Union in Bayern , Unin Social-Cristiana de Baviera, partido hermano de la CDU (Unin Cristiano-Demcrata). [2] Las conversaciones para la formacin de una coalicin gubernamental rojo-rojo-verde (SPD-LINKE-Verdes) en Renania del Norte-Westfalia finalmente fracasaron. En el momento de traducir este texto, se barajaba la posibilidad de una coalicin Jamaica (CDU-SPD-Verdes) y una coalicin semforo (SPD-FDP-Verdes). Finalmente se cerr una coalicin rojiverde en minora. [3] Siglas de Inofizielle Mitarbeiter, informador no-oficial de la Stasi, los servicios de seguridad del estado en la extinta RDA. [4] La legislacin alemana prohbe la huelga general por motivos polticos. [5] Aristide Briand (1862-1932), poltico socialista francs partidario del fortalecimiento de las relaciones franco-alemanas y de la creacin de una unin social europea. [6] Susanne Klatten (nombre de soltera: Susanne Hanna Ursula Quandt) es la heredera de los propietarios de BMW y la persona ms rica de Alemania. El grupo Schffler es el mayor fabricante de maquinaria para la industria aeroespacial y automovilstica. [7] Verstaatlichung en el original. Literalmente: estatalizacin. [8] Volkseigener Betrieb , en la extinta Repblica Democrtica Alemana, empresa de propiedad estatal. [9] Referencia a Elinor Ostrom (1933), premio Nobel de economa en el 2009 por sus investigaciones sobre la propiedad comunal. [10] Glck auf en el original. Se trata del saludo tradicional de los mineros alemanes. En regiones mineras como la cuenca del Ruhr y el Sarre (de donde procede Lafontaine) el uso se extendi a los sindicatos y el SPD.

 Fuente: El Viejo Topo, n. 270-271, julio-agosto



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