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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2010

Un camino sin retorno

Pello Urzelai
Berria

Traducido para Rebelin por Borja Ariztimuo Lpez


El cambio conlleva el cambio. Para todos, antes o despus. Igual que en 1998, ETA ha vuelto a emplear a la BBC como medio para dar a conocer una decisin. En 1998, la BBC ofreci un adelanto de la declaracin de alto al fuego y, unos das ms tarde, una entrevista con dos emisarios. Esta vez, ha emitido el vdeo de la lectura del documento, junto con Gara. Esta vez, de por s, no es una declaracin de alto al fuego, sino el anuncio de la decisin tomada hace ya unos meses de detener las acciones ofensivas armadas. No es ninguna decisin espectacular, pero s un cambio que trae cambios. Esta vez, la declaracin de ETA ha sido una decisin unilateral e incondicional. A diferencia del proceso anterior no hay compromisos apalabrados, pero la nueva situacin obligar a los dems actores a adecuarse. Cada uno deber tomar sus decisiones unilaterales, y el Gobierno de Espaa tambin.

Los mandatarios del Gobierno de Espaa y del Eusko Jaurlaritza han venido repitiendo ltimamente un mensaje parecido: un alto al fuego no vale, es necesario el abandono total de las armas. El documento de ETA no menciona un alto al fuego en s mismo, pero as ha sido recogido (en palabras y en importancia) por la mayora de los medios. El haber llegado a travs de la BBC ha ayudado en su difusin (y credibilidad). No es sorprendente que Alfredo Perez Rubalcaba y Patxi Lpez intenten menospreciar la iniciativa, aludiendo incluso al peligro de rearme. Pues el eco que ha tenido la noticia ha reconocido la credibilidad e importancia que ellos le niegan. De todas formas, los que hasta el pasado domingo han estado diciendo que ETA poda atentar en cualquier momento no tienen demasiada credibilidad, tras haberse confirmado que la decisin de no atentar es de hace mucho tiempo. Ya saben, por tanto, que tarde o temprano debern cambiar de postura. Y ya que el nmero de detenciones a disminuido considerablemente, debern tomar otras medidas.

La aportacin de ETA no ha venido sola. Ha venido en una situacin concreta, dentro de la apuesta de la izquierda abertzale para la construccin sin violencia y sin injerencias. Ello le da a la decisin de ETA una especial proyeccin, tal y como recoge la valoracin hecha el domingo por la izquierda abertzale: El debate desarrollado independientemente por las bases de la Izquierda Abertzale los ltimos meses y las conclusiones de inequvoco carcter estratgico que aparecen en el documento Zutik Euskal Herria, y el compromiso concretado por ETA, hacen irreversible, en nuestra opinin, el arranque de una nueva fase poltica en Euskal Herria.

El documento de enero lleg siguiendo el camino abierto por las conclusiones del debate de la izquierda abertzale, teniendo en cuenta la voz de la base social. Despus, el cese de las acciones armadas (guardado en silencio hasta ahora) y diversas manifestaciones a favor de la necesidad de un proceso democrtico. Llegados a este punto, tras la declaracin del domingo, se puede pensar que la izquierda abertzale ha tomado una camino sin retorno, pese a que el proceso puede alargarse.

De hecho, la izquierda abertzale ha demostrado su deseo de llegar hasta el final, aunque sea paso a paso, y que est convencido del poder de cambio que tiene camino elegido. Es en esa clave en la que hay que entender el documento trabajado con EA y presentado a algunos otros actores, titulado Acuerdo sobre las condiciones mnimas y suficientes para el desarrollo del proceso democrtico. Si en ese documento, entre esas condiciones mnimas, se prev el anuncio de un alto al fuego permanente y verificable por parte de ETA, es porque tiene clara la direccin y porque est marcando polticamente el camino. Aunque todava no haya llegado el escenario dibujado por la Declaracin de Bruselas, va hacindose patente la autoridad de la iniciativa poltica, pues el timn del proceso se vislumbra en sus manos.

A corto plazo ese documento sobre las condiciones democrticas mnimas adquirir una especial importancia, en la medida en que se consiga acordar todos esos mnimos entre los diferentes actores. Aunque se ha mostrado muy crtico con ETA, y ha pedido ms pasos para reconocer la credibilidad del paso dado, el PNV tiene mucho que decir sobre el acuerdo mnimo propuesto por la izquierda abertzale y EA.

Si se logra un amplo acuerdo sobre los mnimos democrticos, tendr una gran influencia en la estabilizacin del proceso, y ejercer una gran presin al Gobierno Espaol para que fije las condiciones mnimas que le corresponden. En ese camino encaja muy bien la manifestacin que se celebrar el prximo sbado bajo el lema Denontzat, eskubide guztiak, Euskal Herri osoan ('Para todos, todos los derechos, en toda Euskal Herria'). Es necesario establecer unos cimientos basados en los derechos civiles y polticos, para poder levantar el edificio de la solucin real y permanente.

Fuente: http://www.berria.info/blogak/pello/?title=bueltarik_gabeko_norabidea&more=1&c=1&tb=1&pb=1


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