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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2010

Las elecciones en Venezuela. Derrotemos la contrarrevolucin y luchemos por el socialismo!

Alan Woods
Corriente Marxista Internacional


El 26 de septiembre el pueblo de Venezuela elegir una nueva Asamblea Nacional. La oligarqua reaccionaria, apoyada por el imperialismo, se aprovecha de las carencias de la revolucin para fortalecer su posicin y prepararse para la contrarrevolucin. La revolucin venezolana ha recorrido un largo camino, pero las palancas claves de la economa an estn en manos de la oligarqua. Lo que hace falta es llevar a cabo plenamente la revolucin socialista y expropiar a los capitalistas y terratenientes. Esa es la nica manera de hacer irreversible la revolucin.

La revolucin se ha venido desarrollando en Venezuela durante ms de una dcada y ha llegado a un punto crtico. El imperialismo y su agente local, la oligarqua venezolana, estn empeados en poner fin a la Revolucin Bolivariana. Utilizan constantemente los medios de comunicacin prostituidos para llevar a cabo una feroz campaa de difamacin, calumnias y desinformacin.

Esta campaa ha llegado a niveles sin precedentes. Chvez ha sido descrito como un " populista de cuartel ", un "agitador ", un "instigador" y "un psicpata". Se supone que es un "matn agresivo" que "coquetea con la megalomana" y cuyo comportamiento "se aproxima a lo paranoico". Anteriormente, se le sola describir como un "dictador" (algunos todava lo hacen), pero este lenguaje no cuadra muy bien con el hecho bien conocido de que durante los ltimos once aos ha ganado ms elecciones que cualquier otro lder poltico en el mundo.

Para encajar este hecho desafortunado, se han visto obligados a inventar categoras que antes eran desconocidas en el lxico poltico. Hablan de una "autocracia elegida". El Financial Times de Londres lo ve como "cada vez ms autocrtico" y presidiendo algo que describe como una "democracia perversa". Detrs de este lenguaje est el miedo y el odio: el odio de los ricos y poderosos a un hombre que ha despertado a las masas a luchar contra sus opresores y su temor arraigado del poder de estas mismas masas.

Hay muy buena razn por la ferocidad de los ataques contra Venezuela por parte de los imperialistas y sus lacayos en Amrica Latina. Temen con razn que la revolucin venezolana no se detenga en las fronteras, sino que se extienda a otros pases. Las nacionalizaciones en Venezuela son un ejemplo que otros querrn seguir. Los discursos del Presidente Chvez abogando por el socialismo a escala mundial han hecho sonar la alarma en los pasillos del poder desde Washington a la Ciudad de Mxico y ms all.

La revolucin latinoamericana

En la actualidad, Venezuela se encuentra en la primera lnea del proceso revolucionario que se est afianzando en toda Amrica Latina. Las polticas radicales de Hugo Chvez, su abierta oposicin al imperialismo y sus continuas llamadas a la revolucin mundial se han convertido en un faro para todos los luchadores anti-imperialistas en Amrica Latina y en todo el mundo.

Lo que realmente preocupa a los imperialistas es el hecho de que, con el fin de llevar adelante la Revolucin Bolivariana, Hugo Chvez est empezando a tomar medidas contra la propiedad privada, como la nacionalizacin de empresas y tierras pertenecientes a la oligarqua venezolana y las grandes transnacionales extranjeras. Tambin ha llamado a los obreros a ocupar las fbricas abandonadas por sus patrones y ha introducido elementos de control obrero en las empresas de propiedad estatal.

En el contexto de la crisis del capitalismo, los imperialistas estn aterrorizados de que este ejemplo sea seguido en otros pases (esto ya est ocurriendo), y que los obreros, no slo en Amrica Latina sino tambin en Europa y Estados Unidos, comiencen a reivindicar medidas similares contra las grandes empresas que saquean a los pases pobres y explotan a sus trabajadores para extraer enormes beneficios, que daan el medio ambiente con derrames de petrleo y otras formas de contaminacin, y que cierran fbricas como si fueran cajas de cerillas, con el fin de obtener mayores beneficios.

No sera difcil sealar los problemas y deficiencias de la Revolucin Bolivariana, que se deben al hecho de que no se ha llevado hasta el final. Pero a pesar de todas sus deficiencias y limitaciones, la revolucin venezolana representa un peligro mortal para las clases dominantes.

En toda Amrica Latina las masas estn despertando. En el Ecuador hemos tenido la eleccin de Rafael Correa, de quien se dice que sigue el modelo de Chvez y que contaba con el respaldo de ms del 80 por ciento de la poblacin. En Bolivia, Evo Morales, animado por las nacionalizaciones en Venezuela, plante la cuestin de la nacionalizacin de los recursos naturales del pas y se enfrent a una rebelin de la oligarqua, que slo puede resolverse con la accin revolucionaria de las masas.

El dilema del imperialismo

Los estrategas del imperialismo han llegado a las mismas conclusiones que los marxistas: estn dadas las condiciones para un movimiento revolucionario general en Amrica Latina que tendr enormes consecuencias en los Estados Unidos y a escala mundial. El ojo del huracn sigue siendo Venezuela, donde, tras una dcada de lucha, la revolucin est llegando al punto de no retorno. Esto explica por qu el imperialismo estadounidense ha dado nuevos pasos para controlar la situacin.

La acusacin de que Chvez est llevando a cabo una poltica agresiva hacia Colombia pone la verdad patas arriba. El acuerdo para el uso de bases militares en Colombia (que ha sido temporalmente paralizado por los tribunales), el golpe de Estado en Honduras, el despliegue de fuerzas militares en Costa Rica y, por ltimo, el intento de establecer nuevas bases militares en Panam, lo que en la prctica rodeara a Venezuela con una poderosa presencia militar estadounidense, todo demuestra quin es realmente el agresor.

Esto es lo que ha llevado a un rpido deterioro de las relaciones entre Caracas y Bogot, del que fuimos testigos en agosto. Bajo ciertas condiciones, este conflicto, que a primera vista parece haber amainado, podra conducir a un brote de hostilidades entre Venezuela y Colombia, a la que Washington ha convertido en un campo armado. La formacin de una milicia popular y la compra de armas a Rusia no son la expresin de una poltica exterior agresiva, sino que son exclusivamente medidas defensivas tomadas por Venezuela para contrarrestar las polticas agresivas de los Estados Unidos.

Todo esto demuestra que los imperialistas no han abandonado sus planes para derrocar a Chvez, si fuera necesario por la fuerza. Sin embargo, las opciones del imperialismo en Venezuela son muy limitadas. El imperialismo estadounidense, con toda su riqueza y podero militar, tiene su margen de maniobra sumamente restringido. En el pasado, no habra dudado en intervenir directamente, enviando a los marines. Pero esto no es posible en la actualidad. Se han visto obligados a abandonar Irak y estn involucrados en una guerra impopular e imposible de ganar en Afganistn. Tras el fracaso de la aventura en Irak, la opinin pblica en los EE.UU. se vuelve contra la guerra. Por tanto, es poco probable que Washington pudiera iniciar otra aventura militar en Amrica Latina en este momento.

La posibilidad de una intervencin militar directa puede que haya disminuido, pero hay muchas otras armas en el arsenal del imperialismo norteamericano. Washington est tratando constantemente de aislar a Venezuela internacionalmente. La aplicacin de la presin diplomtica, militar y econmica para socavar al gobierno de Hugo Chvez es constante. Adems de la difamacin, queda la opcin del asesinato, el cual, sin duda, la CIA ha estado preparando desde hace algn tiempo.

El cristiano evangelista, estafador experimentado y rabioso reaccionario, Pat Robertson, dijo: "Usted sabe, yo no s de esta doctrina del asesinato, pero si l cree que estamos tratando de asesinarlo, creo que realmente deberamos ir adelante y hacerlo ... Es mucho ms barato que iniciar una guerra ... y no creo que el suministro de petrleo se detenga". Cuando pronunci estas palabras, tan solo estaba diciendo lo que otros en puestos ms poderosos estaban pensando. Y estos pensamientos no han desaparecido.

El asesinato sigue siendo una posibilidad. Pero a pesar de sus evidentes atractivos, lo que el reverendo Robertson propone tiene graves riesgos para el imperialismo estadounidense. A pesar de las opiniones optimistas del Sr. Robertson, el primer resultado sera el corte de suministro de petrleo a los EE.UU.. El asesinato podra causar una oleada de ira y repugnancia en Amrica Latina y en todo el mundo. Probablemente no quedara una embajada de EE.UU. en pie en toda la regin. La amargura contra los EE.UU. durara durante generaciones y dara lugar a nuevos levantamientos y explosiones.

La preparacin de un golpe de Estado parlamentario

Por todas estas razones, Washington se ve obligado a confiar en los mecanismos de "democracia" burguesa en un intento de derrocar a la revolucin por medios constitucionales. He aqu la importancia de las elecciones a la Asamblea Nacional de septiembre en Venezuela. Lo que Washington est planeando no es ni ms ni menos que un golpe de Estado parlamentario. Su objetivo es liquidar la Revolucin Bolivariana, no por la intervencin externa, sino basndose en los enemigos internos de la revolucin. Para ello, se valdr de las contradicciones internas de la Revolucin Bolivariana y del propio Movimiento Bolivariano.

La oposicin est calculando que puede ganar un nmero considerable de escaos en la nueva Asamblea Nacional, tal vez incluso una mayora absoluta. Si fuera a ganar la mayora en la Asamblea Nacional en septiembre, o si fuera a ganar un nmero considerable de escaos, esto podra marcar el comienzo de una espiral descendente de la Revolucin Bolivariana. Las masas pequeo burguesas, que han estado desmoralizadas y pasivas en el pasado reciente, se sentiran alentadas por una victoria electoral y pasaran a la ofensiva.

Si los contrarrevolucionarios tienen xito el 26 de septiembre, van a utilizar su posicin en la Asamblea para sabotear el funcionamiento del gobierno, movilizar a la clase media para salir a la calle y provocar disturbios siempre que sea posible. Incluso si slo ganaran un tercio de los escaos estaran en condiciones de bloquear determinadas decisiones claves. Provocaran una serie de enfrentamientos entre la Asamblea y el Presidente. Su objetivo final es desestabilizar el pas y crear una situacin en la que puedan librarse de Chvez, ya sea por medios parlamentarios o extraparlamentarios. La amenaza es muy grave.

Nadie en su sano juicio cree que las decisiones fundamentales sean tomadas mediante las leyes y los parlamentos. En ltima instancia, todas las decisiones importantes se toman en las calles, en las fbricas, en los pueblos y en los cuarteles del ejrcito. Pero el parlamento puede desempear un papel importante como punto aglutinador, ya sea para las fuerzas de la revolucin o de la contrarrevolucin. Por eso, el resultado de las elecciones de septiembre es tan importante para el futuro de la revolucin.

Si triunfa la contrarrevolucin, acaso alguien cree que sta va a respetar las leyes? La Constitucin Bolivariana se suprimira al da siguiente. Todas las reformas de la ltima dcada se revertiran. Y qu pasara con todos los que apoyaron la revolucin? Alguien cree que la oposicin contrarrevolucionaria les abrazara? Acaso los contrarrevolucionarios haran los gestos conciliatorios que Chvez ha hecho a ellos tan a menudo, sin ningn resultado? No! Ellos tienen la misma actitud implacable y vengativa que ha caracterizado a todas las clases dominantes en la historia cuando han derrotado a una revolucin, resumida en el dicho romano: Vae Victis! (Ay de los vencidos!)

La victoria de la contrarrevolucin en Venezuela representara un duro golpe a la revolucin en toda Amrica Latina. Bolivia y Ecuador estaran inmediatamente bajo una terrible presin. La Revolucin Cubana, que ya est amenazada por la contrarrevolucin capitalista, estara en mayor peligro que nunca. Los efectos se dejaran sentir a escala mundial, con una nueva ofensiva ideolgica de la burguesa contra el socialismo. Es suficiente plantear la cuestin concretamente para entender lo que hay que hacer.

Puede tener xito la contrarrevolucin?

Es concebible que la oposicin pudiera tener xito en sus planes? Todo obrero y campesino consciente esperar fervientemente que no sea as. Pero en la poltica, como en la guerra, las esperanzas no son nunca suficientes. No hay nada ms peligroso que el tipo de optimismo ciego que se esconde detrs de frases vacas como "la Revolucin es irreversible". Es necesario proceder sobre la base, no de esperanzas e ilusiones endulzadas, sino de hechos concretos. Estamos en una guerra, y en una guerra siempre es preferible exagerar la fuerza del enemigo en lugar de subestimarla.

Dnde est el principal peligro? Se encuentra en el hecho de que la revolucin socialista no se ha llevado a su fin y que la burguesa sigue controlando los puntos clave de la vida econmica y social del pas. Esto fue sealado por el presidente Chvez en el Congreso Extraordinario del PSUV. Dijo que no puede haber una transicin al socialismo en Venezuela, mientras que el Estado burgus de la Repblica siga de pie y sectores clave de la economa sigan en manos de la oligarqua.

Esto fue cien por ciento correcto. Los dos principales obstculos que se interponen en el camino del avance de la revolucin son la propiedad privada de los sectores clave de la economa, y la existencia continuada del Estado burgus. Es imposible mantener esta situacin de una llamada economa mixta en la que el elemento capitalista prevalece, porque provoca el desbaratamiento de planes, caos, la escasez de alimentos, la inflacin, el cierre de fbricas y la fuga de capitales.

Todas estas cosas tienen un grave efecto sobre las masas. La supervivencia del capitalismo se refleja en una cada del nivel de vida. Es cierto que las masas siguen teniendo fe en Chvez y son leales a la revolucin. Pero no hay que abusar de esta lealtad, que no se puede mantener slo con discursos y exhortaciones. El hecho de que la oposicin fue capaz de ganar las elecciones para alcaldes y gobernadores en zonas pobres, como Petare, en noviembre de 2008, ya era una advertencia. Si el gobierno no toma medidas decisivas para resolver las necesidades de las masas, se podra extender la desmoralizacin que se manifestara en forma de abstencin en las prximas elecciones.

Por otra parte, la supervivencia del viejo Estado y la burocracia representa un peligro mortal para la revolucin. La burocracia se opone ferozmente al socialismo y la revolucin y est haciendo todo lo posible para sabotearla. Nadie en su sano juicio podra imaginar que es posible avanzar hacia el socialismo, mientras que este monstruo corrupto siga existiendo. Esto fue sealado por Chvez en el Congreso Extraordinario del PSUV, cuando cit El Estado y la revolucin, donde Lenin explica que la destruccin del Estado burgus y su sustitucin por una democracia obrera es la condicin previa para avanzar hacia el socialismo.

Los reformistas no quieren hablar de estos problemas. Ellos usan mil argumentos "inteligentes" para demostrar que la clase obrera no puede ni debe tomar el poder. Consideran que el socialismo es una utopa, mientras que ellos son los realistas. Frente a la arremetida de la contrarrevolucin, entierran sus cabezas en la arena como un avestruz asustado y esperan que el peligro desaparezca. Este "realismo" es en realidad el peor tipo de utopa. Representa un peligro muy grave para la revolucin.

El Presidente Chvez ha advertido reiteradamente del peligro de la burocracia contrarrevolucionaria, que no es ni ms ni menos que la quinta columna de la burguesa dentro de la Revolucin y el Movimiento Bolivariano. La desercin reciente del PPT es slo el ltimo de una larga serie de ejemplos, que demuestra la existencia de esta quinta columna reformista y burocrtica. Cuntos ms estn todava presentes y dispuestos a traicionar? Si la oposicin no gana una mayora, cuntos diputados "bolivarianos" estaran dispuestos a hacer un trato con ella para crear esa mayora?

El CMI y las elecciones

Cul es la actitud de la Corriente Marxista Internacional en estas elecciones? Ni que decir tiene que los marxistas pedirn el voto para el PSUV en estas elecciones. Debemos luchar para derrotar a la oposicin contrarrevolucionaria. La nica manera de lograr este objetivo es movilizando a las masas la verdadera base y la fuerza motriz de la revolucin. Los obreros y campesinos deben estar motivados y entusiasmados. Pero esto slo es posible si el PSUV se posiciona claramente y sin ambigedades a favor de una poltica socialista y revolucionaria, y la lleva a cabo en la prctica.

Sin embargo, la lucha por el socialismo consiste en una serie de batallas parciales. La revolucin no debe dar ni un paso atrs, sino asestar golpe tras golpe contra el enemigo de clase. La tarea ms urgente e inmediata es derrotar a la oposicin contrarrevolucionaria, para bloquear su intento de volver al poder mediante el uso de los mecanismos democrticos previstos en la Constitucin Bolivariana. Hacemos un llamamiento a todos los obreros y campesinos, a los jvenes, a las mujeres, a los sindicalistas, a todas las fuerzas vivas de la sociedad venezolana a votar por los candidatos del PSUV el 26 de septiembre.

Algunas personas que se autodenominan de "izquierda" o, peor an, "marxistas" han adoptado una actitud frvola e irresponsable hacia las elecciones de septiembre. Abogan por la abstencin o, peor todava, a unirse a las filas de la oposicin contrarrevolucionaria. Se trata de un abandono total de la poltica revolucionaria. Cuando las lneas de clase estn claramente delineadas, y cuando la eleccin es entre la revolucin y la contrarrevolucin, el que cruza la lnea es culpable de traicin.

Desde el comienzo mismo de la revolucin venezolana, los marxistas de la CMI han defendido la Revolucin, destacando su importancia para los revolucionarios de todo el mundo. Esto lo hicimos cuando muchos autodenominados izquierdistas negaban la existencia de una revolucin, y negaron categricamente la posibilidad de un giro hacia el socialismo. Once aos ms tarde nuestra postura ha sido completamente confirmada. A pesar de que la revolucin no ha dado el paso decisivo hacia el socialismo, es evidente que la idea del socialismo ha ganado el odo de las masas que estn luchando para lograr este objetivo.

El fortalecimiento de la corriente marxista dentro de las filas del PSUV, la juventud del PSUV y la UNT sera una poderosa herramienta en el avance de este proceso. Sera la manera de derrotar a la contrarrevolucin de una vez por todas mediante la destruccin de su poder econmico y completando as la Revolucin Socialista de Venezuela. La Corriente Marxista Internacional, organizada en Venezuela en torno al peridico Lucha de Clases est luchando para empujar hacia adelante la revolucin, para avanzar hacia la victoria final y decisiva. Pero la victoria final depende del resultado de una serie de batallas parciales. Quienquiera que sea incapaz de defender el terreno conquistado en el pasado nunca ser capaz de avanzar a la conquista del poder.

Llevemos a cabo la revolucin hasta el final!

Al mismo tiempo que defendemos la revolucin contra los ataques del imperialismo y la oposicin contrarrevolucionaria, los marxistas tenemos el deber de advertir de los peligros en la situacin actual. La oposicin venezolana contrarrevolucionaria est tratando de aprovecharse de cada error cometido por el gobierno. Problemas no resueltos tales como la vivienda, el crecimiento de la delincuencia y, recientemente, los apagones de la electricidad, estn siendo utilizados por la oposicin para generar apata entre las masas que apoyan la revolucin.

No es posible detener la revolucin a medio camino. No es posible hacer una revolucin a medias. Las masas son leales a la revolucin, pero no aceptarn permanentemente esta situacin. Tarde o temprano debe resolverse. Chvez ha dado pasos importantes hacia delante, pero es necesario terminar el trabajo. Una vez que la revolucin venezolana lleve a cabo la tarea de eliminar el latifundismo y el capitalismo, podr extenderse muy rpidamente a otros pases de Amrica Latina. Ese es el autntico significado de la revolucin bolivariana: la necesidad objetiva de unificar el continente dividido de Amrica Latina y elevarlo a un nivel cualitativamente superior de desarrollo de acuerdo con su colosal potencial econmico.

El lder socialista espaol Largo Caballero seal que no se puede curar el cncer con una aspirina. Problemas serios exigen soluciones serias. Cuando Abraham Lincoln gan la Guerra Civil, entendi que no se puede dejar el poder econmico en manos del enemigo. Expropi la riqueza de los esclavistas del Sur que hoy tendra un valor de billones de dlares. Al hacer esto, no prest mucha atencin a las sutilezas constitucionales. De hecho, l nunca habra ganado la guerra si hubiera estado obsesionado con las leyes y constituciones.

Hace mucho tiempo, Cicern escribi la famosa frase: Salus populi est suprema lex (La salvacin del pueblo es la ley suprema). Ahora podemos decir, con igual justificacin, la salvacin de la Revolucin es la ley suprema. Evitar que los contrarrevolucionarios ganen el control de la Asamblea Nacional es un paso necesario para impedir la liquidacin de las conquistas de los ltimos once aos. Pero en s mismo no es suficiente. La nica manera de derrotar a la oposicin y eliminar la amenaza de la contrarrevolucin para siempre es liquidando el poder econmico de la oligarqua, expropiando a los terratenientes, banqueros y capitalistas, e introduciendo un plan socialista de produccin bajo control obrero democrtico.

Los reformistas argumentan que actuar de esta manera sera provocar a los imperialistas y reaccionarios. Eso es absurdo. Los imperialistas y reaccionarios han demostrado con sus acciones que no necesitan ninguna provocacin para actuar. Los obreros, campesinos y pobres de Venezuela estn mirando hacia Hugo Chvez para llevar a cabo su promesa de hacer irreversible la revolucin venezolana. Esto slo puede hacerse desafiando frontalmente el llamado derecho sagrado de la propiedad privada. A menos que se elimine el poder econmico de la oligarqua contrarrevolucionaria, la revolucin bolivariana nunca podr ser victoriosa y las conquistas de la revolucin nunca estarn a salvo.

Para aquellos que estn hipnotizados por las consideraciones jurdicas, sealamos que hay un mecanismo constitucional que se puede utilizar para este propsito: una ley habilitante para nacionalizar la tierra, los bancos y las principales industrias. Chvez an tiene el poder formal, una amplia mayora en la Asamblea Nacional y el mandato popular para llevar a cabo la expropiacin de la oligarqua la condicin previa para un movimiento hacia el socialismo. Pero el momento de actuar es ahora. Maana ser demasiado tarde.

Esta es la nica perspectiva posible si queremos poner fin a la dominacin del imperialismo estadounidense y mundial sobre Amrica Latina. Pero es una perspectiva que est radicalmente opuesta al nacionalismo. Representa la abolicin radical de fronteras que han dividido artificialmente y balcanizado Amrica Latina durante 200 aos. Necesariamente, tambin es una perspectiva anti-capitalista (socialista), ya que slo se puede lograr mediante una ruptura total con la burguesa. El poder debe pasar a la clase obrera y a sus aliados naturales: los campesinos pobres y los pobres urbanos y semi-proletarios.

La idea de los Estados Unidos Socialistas de Amrica Latina es una idea que puede unir y movilizar a las masas de obreros, campesinos y jvenes revolucionarios de Amrica Latina, por una lucha frontal contra el imperialismo y el capitalismo. No contiene un solo tomo de utopa, sino que es consecuencia de la necesidad objetiva. Es la consigna del presente que contiene la clave para el futuro.

Londres, 7 de septiembre 2010


Fuente: http://www.corrientemarxista.org/internacional/8-america-latina/222-las-elecciones-en-venezuela-iderrotemos-la-contrarrevolucion-y-luchemos-por-el-socialismo.html



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