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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2010

Arte y vida a principios de siglo XXI

Jon E. Illescas Martnez (Jon Juanma)
Rebelin


En esta dcada que llevamos de siglo muchos analistas y tericos vienen preguntndose cul es el futuro del arte en nuestras sociedades, qu nuevas corrientes surgirn y cules sern las principales tendencias. Muchos de estos autores an operan con la idea de arte como aquel conjunto de obras que se encuentra dentro de las galeras, los museos y la mayora de libros de texto, esto es: pinturas, esculturas y arquitecturas. A lo sumo, y despus de la poca de la postvanguardia1 incluyen tambin la performance, las instalaciones y los happenings. Sin embargo, esta concepcin nos parece caduca y errnea, a la par que excesivamente dependiente de aquello que los poderes dominantes quieren bendecir dentro de la sagrada aureola del concepto de arte.

Nosotros, como Suzi Gablick, entenderemos lo que es arte slo si atendemos y diferenciamos su funcin o funciones dentro de una sociedad determinada. El arte no baja como regalo del Olimpo fruto de la gracia del hijo de Zeus y Leto,2 sino que es fruto directo de los hombres que interactan y con/mal/viven en sociedad.

Si deseamos entender y delimitar qu entendemos por arte en la actualidad, deberemos analizar primero lo que mayoritariamente se entiende como tal. En ese sentido observemos una definicin propuesta que nos parece clave, ya que es parte de la concepcin dominante, se trata de la propia de la Real Academia de la Lengua Espaola  que lo comprende como la:

Manifestacin de la actividad humana mediante la cual se expresa una visin personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plsticos, lingsticos o sonoros.3

Estaramos totalmente de acuerdo con esta definicin propuesta por la RAE sino fuera por el desinteresada que bebe del concepto idealista kantiano de obra de arte y fruicin esttica. Si tuvisemos que analizar las obras que normalmente se incluyen en los libros de Historia del Arte, siguiendo la condicin de desinteresadas propuesta por la RAE, deberamos eliminar la prctica totalidad de las mismas. Nos veramos en la tesitura de suprimir ms del 99% de lo que se incluye y generalmente aceptamos dentro de la categora de arte. Atendiendo a la criba de desinteresadas, no tendramos ms remedio que eliminar del catlogo de lo artstico la Capilla Sixtina de Miguel ngel, realizada con el dinero y para mayor gloria de la Iglesia Catlica Apostlica y Romana; el Taj Mahal, realizada con el dinero y para mayor gloria del emperador Shah Jahan4 y su Imperio mogol;5 o la Estatua de la libertad de Bartholdi, donada por el Estado francs para agasajo de la potencia incipiente de los Estados Unidos del siglo XIX, que por aquellos das celebraban el centenario de su Declaracin de Independencia. Y decimos nada ms que unos pocos ejemplos, porque la lista sera interminable.

No conocemos ninguna actividad humana que sea realizada sin un inters, entendindolo como motivacin, sea egosta o altruista. Pero es que adems en la Historia del Arte son mayoritarias las motivaciones egostas, y muy notorias, que financiaron cualquier obra considerada o no, maestra. El arte siempre anduvo de la mano de las clases poseedoras y dirigentes, es por tanto sumamente hipcrita decir que expresa una visin desinteresada. No hay nada ms interesado que el arte, desde los versos que el annimo poeta recita para conquistar a su amada hasta los murales mexicanos con mensajes patriota-marxistas de Diego Rivera, pasando por la pirmide de Guiza, construida por el faran Keops, buscando asentar su dominio teocrtico en el imperio-mundo del Antiguo Egipto.6

Lo que sucede es que el poder necesita ser invisible y ocultar su verdadero proceder, ya que no hay sociedad de clases ms perfecta que aquella donde los explotados no distinguen la figura de los explotadores. sta muchas veces ha sido la misin del arte: ocultar, dulcificar o justificar a los poderosos y sus verdaderos mviles. As cuando la RAE afirma que el arte es una actividad humana desinteresada no podemos ms que oponernos a tal definicin mistificadora y falsificadora de las relaciones de poder que subyacen en muchas obras histricas.

Dicho esto podemos y debemos diferenciar qu es Arte en nuestras sociedades, y en oposicin a la RAE, donde sta escriba desinteresada deberemos colocar interesada y as tendremos una definicin vlida para cualquier arte, desde la que poder preguntarnos cul es su papel en nuestro joven siglo XXI, veamos como quedara finalmente:

Manifestacin de la actividad humana mediante la cual se expresa una visin personal e interesada que interpreta lo real o imaginado con recursos plsticos, lingsticos o sonoros.

Partiendo de esta definicin ya podemos observar a nuestro alrededor y constatar diversas tendencias del arte en nuestro precoz siglo. Debido a la especializacin y a la consiguiente limitacin de quien les escribe, acotaremos la reflexin con especial hincapi en los recursos plsticos, dejando para mentes ms cultivadas en las respectivas materias, las manifestaciones lingsticas y sonoras.

En los albores de la presente centuria nos hallamos inmersos, posiblemente, como ninguna civilizacin ni sistema social anterior, en una cultura crecientemente mundializada y dominada por las imgenes que los hombres generan del propio mundo donde habitan, lo que llamamos la representacin del arte. Nuestro sistema-mundo capitalista contemporneo ha hipertrofiado nuestra capacidad de mirar, que no de aprender o entender, debido a la saturacin de imgenes con las que convivimos da a da en nuestra iconosfera global, al ametrallamiento de estmulos visuales a los que nos vemos expuestos desde que salimos de casa o en nuestro propio hogar hasta llegar a la cama.

El capitalismo necesita de esta hipertrofia del mundo de las imgenes como mtodo de seduccin para la reproduccin de la plusvala mediante el consumismo de una parte de la humanidad basado en la destruccin de la humanidad entera, con especial nfasis en aquella que no tiene el poder adquisitivo para ejercer el consumo. Adems, necesita de esta perfeccin en el uso y arte de la manipulacin de imgenes7 para mantener alienada y entretenida a la poblacin popular que vive en casi cualquier parte del sistema-mundo, para degradar su sistema de responsabilidad e identificacin colectiva junto a su potencial de lucha poltica.

Es as como podemos afirmar que el arte que permanece en los museos y galeras, es realmente el arte ms defenestrado y enterrado socialmente hablando. Debemos ver a estos espacios como mausoleos artsticos de disciplinas que en algn momento tuvieron una importancia social destacada, pero que ya no la tienen. Actualmente, mucho ms que la Escultura, la Pintura o la Arquitectura; son el Cine, los Videojuegos, la Televisin o los Videoclips las disciplinas artsticas visuales que sirven al poder y enmascaran las verdaderas relaciones socioeconmicas de nuestro sistema-mundo capitalista contemporneo. Unas disciplinas se encuentran principalmente en los cementerios artsticos mientras otras lo hacen en nuestras vidas, a cada paso que damos, en cada lugar de la urbe donde distraemos la mirada, despus de cada clic en el teclado de nuestro ordenador, confundindose en sueos con los recuerdos de lo realmente vivido.

Aprenderemos ms del papel social del arte analizando los videoclips latinos de Shakira, las pelculas de Hollywood (o Bollywood) y los videojuegos de la saga del Guitar Hero (Josh Randall, 2005) que escudriando las (muchas veces decandentes) ideas de los artistas consagrados por la Biennale di Venezia y el MOMA de Nueva York. Sabremos ms de las ltimas tendencias artsticas y el desarrollo esttico del arte en nuestras sociedades estudiando pelculas internacionalmente populares como Pearl Harbor (Michael Bay, 2001) y Avatar (James Cameron, 2009) o los videoclips de Pitbull o Lady Gaga, con sus similitudes y diferencias, que analizando las cargas matricas de pintores santificados por el sistema como Julian Schnabel o Miquel Barcel.8

Es prioritario analizar nuestra iconosfera global, desde las figuras icnicas del Facebook hasta la propaganda electoral de Obama, desde la esttica porno dominante hasta los xitos cinematogrficos anime orientales. Es all donde estn los mejores artistas internacionales al servicio de los poderosos, como antes estuvo Leonardo Da Vinci con los Medicci, Caravaggio con el cardenal Franceso Mara del Monte9 o Tatsuno Kingo con los industriales y banqueros japoneses de finales del XIX, principios del siguiente.

Y qu decir de las aportaciones visuales del deporte convertido en espectculo y negocio por el sistema?

No nos podemos olvidar para analizar las tendencias artsticas de nuestro tiempo, de la esttica de las espectaculares jugadas repetidas por la moviola en los partidos de ftbol, beisbol, baloncesto o cualquier otro deporte-espectculo trasnacional de masas. Esa es una contribucin a la esttica internacional actual imposible de obviar en nuestro sistema-mundo: la de la cmara lenta.

Esta esttica de la ralentizacin ultrarrealista muestra la necesidad de la recreacin en el momento, la urgencia de alargar lo instantneo y recrearnos en la seguridad de lo conocido, la fruicin que nos provoca la ralentizacin aprensiva de ese gol que a duras penas apreciamos a tiempo real, de esa canasta que casi ni pudimos intuir en directo. En un mundo inseguro, que hace de la velocidad una constante que nos impide situarnos en el mapa de nuestras propias vidas, la ralentizacin es el ancla que nos lleva a esa poesa encantadora de lo reconocido repetido una y otra vez en alta resolucin. Por tanto, deceleracin en un mundo de aceleracin, como acercamiento a un paraso anhelado y perdido con la industrialidad capitalista y la orga financiera neoliberal. Continua esttica fruto de esa dialctica entre mxima aceleracin y mxima deceleracin, tesis y anttesis respectivas para la sntesis final de una sociedad neurtica. Goles y explosiones degustados en segundos alargados, msiles que caen desde un avin occidental y explotan en algn lugar de la otredad perifrica a a velocidades tres veces inferiores a una realidad tres veces ms veloz que nuestra capacidad de raciocinio y asimilacin. En definitiva, sedantes antropolgicos ofrecidos por la misma maquinaria tecnolgica avanzada al servicio de la continua reproduccin de capital y devastacin social. El anhelo preciado de un derecho proscrito, el de poder parar, detenernos, reflexionar...convertido en nueva mercanca.

Enlazando con lo anterior, tambin es interesante constatar como tendencia artstica que no hacen sino aumentar, la poesa de la violencia y la guerra, la estetizacin de la poltica que adverta Walter Benjamin en los aos treinta del pasado siglo,10 elevada a su mxima potencia en pelculas como Rambo III (Peter McDonald, 1988) e intensificadas en ttulos ms recientes como La Jungla 4.0 (Live Free or Die Hard de Len Wiseman, 2007). Aunque sin duda, esta estetizacin de la violencia, o la figura del joven lumpen que se hace magnate de la mafia como mtodo de promocin social, tiene su quinta esencia en el mundo de los videojuegos con ttulos como Grand Theft Auto (Dave Jones, 1997) y todas sus secuelas (Dan Houser y Sam Houser a partir del tercer ttulo, 2003) o videoclips reguetoneros como Gangsta Zone de Daddy Yankee y Snoop Dogg (Carlos Prez y Jessy Terrero, 2006).

Hay diversas tendencias artsticas que analizar y relacionar hoy da, pero dadas las humildes dimensiones de este artculo, tamaa tarea la postergaremos para siguientes incursiones en el tema. Tampoco aqu nos referimos a la categora de obras maestras lo que nos llevara a un debate mucho ms extenso. Nos limitaremos a sealar aqu parte de la gnesis y el marco conceptual sobre el que, creemos, sera interesante trabajar en el futuro en busca de una aproximacin y un entendimiento del hacer artstico del siglo XXI.

Igual que el arte del pasado fue dominado por faraones, mercaderes, sogunes, papas cristianos, sacerdotes mayas o emperadores de cualquier latitud, el de nuestro tiempo, se halla controlado por la clase en el poder trasnacional: la capitalista hegemnica compuesta de industriales, terratenientes y banqueros. Los cuales mediante el control de las redes de produccin y difusin de las Industrias Culturales (IICC), intentan que las clases populares del sistema-mundo, a travs de la seduccin y el encantamiento estandarizado, se alineen con sus objetivos de clase. Es algo parecido a aquello que hace ya tiempo design de forma embrionaria como CAU (Cultura de Alineacin Universal).11 Nos referimos al arte mayoritariamente consumido por las clases populares del sistema-mundo. Por supuesto hay de otros tipos, apreciado o consumido por minoras culturales, subculturales, contraculturales o de diferentes estratos socioeconmicos, unas veces ms excelso y otras ms mediocre que el arte emanado de la CAU, en todo caso diferente, pero siempre minoritario.

Sin embargo, con Internet y las nuevas tecnologas, se abren nuevas redes de difusin que los movimientos sociales y los productores independientes de izquierda pueden aprovechar y en parte estn ya aprovechando. Es por ello que la Red, como indican entre otros Manuel Castells, ser escenario de poderosas batallas en el futuro: entre la humanidad consciente, que la defender como conquista pblica frente a los poderosos, y stos ltimos, que intentarn colonizar el nuevo espacio comunicacional con el fin de explotarlo y amarrar con sus tentculos cualquier expresin artstica amiga de los oprimidos, que nazca con la sana intencin de ampliar la familia revolucionaria.

Dicen que la msica amansa a las fieras, lo mismo podramos decir de cualquier arte visual en general, pero con una modificacin: amansa a los condenados de la tierra. Sin embargo, del mismo modo que puede adormecerlos tambin es capaz de despertarlos. Y se escucharn la dulce nana de la destruccin o el cantar del gallo revolucionario, desde los ranchitos venezolanos hasta las favelas brasileas, desde los suburbios de Nueva Delhi hasta el madrileo barrio de Vallecas,12 sonaran o callaran, pero nada permanecer igual. Todo depender del tempo y el inters de las obras artsticas, de las personas que las sostengan humana y econmicamente, junto a su nivel de conciencia y talento.

En estos das difciles de crisis econmica, energtica, social y ecolgica en nuestro sistema-mundo, desearamos escuchar, leer y contemplar cientos de bellas sinfonas de rayos y truenos con la que por fin despertramos todos de este sueo genocida tras el que nos tienen presos. Para de este modo poder pincelar, construir o cincelar una realidad desde la que alcanzar un arte verdaderamente libre. Desde la que convivir sin cadenas y poder, no ya realizar un arte desinteresado, cosa imposible como explicamos anteriormente; sino crearlo sin el inters envenenado de supeditar a nadie a nuestra voluntad dominadora, explotadora.

Es una meta que nos interesa a todos, pero que estamos seguros, no todos buscarn.

Nadie dijo que fuera fcil.

* Jon Juanma es el seudnimo artstico y activista de Jon Emanuel Illescas Martnez, licenciado en Bellas Artes, artista plstico creador del Sociorreproduccionismo Prepictrico, investigador, escritor y terico del socialismo democrtico.

Para ponerse en contacto con el autor: [email protected]

Blog: http://jonjuanma.blogspot.com/

Notas:

1. La postvanguardia se refiere a la poca artstica que se desarrolla despus de la II Guerra Mundial.

2. Nos referimos a Apolo, polifactico dios griego, considerado tambin procurador de las artes.

3. Ver en: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=arte (consultado el 10/09/2010)

4. Que lo hizo a gloria de su segunda esposa Mumtza Mahal (joya de palacio en castellano) con la que tuvo ms de una docena de hijos.

5. El Imperio mogol no debe confundirse con el Imperio mongol. El primero tuvo lugar en el subcontinente indio entre 1526 y 1857 y fue donde se construy una de las Siete Maravillas del mundo moderno de la que hablamos; mientras que el segundo fue el imperio de tierras continuas ms extenso que ha conocido la Historia y tuvo lugar en gran parte de los territorios ocupados en la actualidad por China, Irn, Iraq y otros pases indoeuropeos entre 12006 y 1368.

6. Utilizamos a drede la acepcin wallersteniana de imperio-mundo en: Wallerstein, Immanuel (1979): El moderno sistema mundial I: La agricultura capitalista y los orgenes de la economa-mundo europea en el siglo XVI. Madrid: Siglo XXI [1974]. p. 490.

7. La cual ya vena perfeccionndose desde antao con el avance tcnico de la Historia de la Pintura, de la que despus bebieron la Fotografa y el Cine.

8. Indudablemente interesantes para los profesionales de la psicologa, pero no para los historiadores honrados, que entiendan el arte, no como aquello que los poderes santifican como tal, sino como aquello que los poderes usan para mantener su dominacin por medio de la creatividad y el conocimiento heredado tanto en plsticas, msica como en letras.

9. Que a punto estuvo de ser nombrado Papa como varios miembros de su familia: http://www.catholicresearch.net/Author/Home?author=Del%20Monte,%20Francesco%20Maria%201549-1626  (consultado el 09/09/2010).

10. En contraposicin de la politizacin del arte que propugnaba como poceder para el movimiento comunista mundial.

11. Ver el artculo datado en 2007 en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55968  (consultado el 10/09/2010)

12. He seguido la denominacin oficial, pero la popular de los propios habitantes del barrio es Vallekas lo que transluce el carcter abierto, popular y reivindicativo mundialmente reconocido de sus pobladores.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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