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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2010

Herona afgana en los vuelos que regresan del frente
Narcoguerra

Enrico Piovesana
Peacereporter

Traducido por Juan Vivanco


Herona afgana en los vuelos que regresan del frente. La noticia refuerza la sospecha sobre los intereses econmicos reales que hay detrs de la guerra de Afganistn.

La noticia, difundida el lunes por la BBC, de que varios militares britnicos y canadienses han sido acusados de transportar herona a Europa aprovechando la falta de control en los vuelos militares de regreso del frente, no hace ms que reforzar la sospecha sobre los intereses econmicos reales que hay detrs de la guerra de Afganistn.

El trfico militar de herona descubierto entre las bases de la OTAN del sur de Afganistn (Helmand y Kandahar) y el aeropuerto militar de Brize Norton (Oxfordshire, Inglaterra), ser despachado con la consabida explicacin de las manzanas podridas, del caso aislado que implica a unos pocos individuos.

Pero lo ms probable es que sea la punta del iceberg o, mejor dicho, las migajas de un trfico mucho ms importante y organizado que sus principales gestores ―militares y servicios secretos usamericanos― dejan a sus aliados, evidentemente ms torpes que ellos a la hora de encubrirlo.

Hace tan slo unos meses la prensa alemana haba revelado que una de las principales agencias privadas de contratistas encargada de la logstica de las bases de la OTAN en Afganistn, Ecolog, sospechosa de vnculos con la mafia albanesa, estaba implicada en el trfico de herona afgana hacia Kosovo y Alemania.

El ao pasado caus sensacin la revelacin, en el New York Times, de que Walid Karzai, hermano del presidente afgano y principal traficante de droga de la provincia de Kandahar, llevaba varios aos a sueldo de la CIA.

Los militares usamericanos no combaten la produccin de droga en Afganistn porque les reporta 50.000 millones de dlares anuales: son ellos quienes transportan la droga al exterior con sus aviones militares, no es ningn misterio declaraba en el verano de 2009 a Russia Today el general ruso Majmut Garreev.

Ya en 2008 la prensa rusa, basndose en informaciones de los servicios secretos no desmentidas por el embajador de Mosc en Kabul, Zamir Kabulov, revelaba que la herona sale de Afganistn a bordo de los aviones de carga militares usamericanos rumbo a las bases de Ganci, en Kirguizistn, e Incirlik, en Turqua.

En el mismo periodo un artculo publicado en el diario britnico The Guardian se haca eco de los insistentes rumores sobre la prctica de esconder la droga en los atades que salan por va area de Afganistn con destino a otros pases, repletos de herona en lugar de cadveres de soldados.

Las pasadas experiencias de Indochina y Centroamrica ―se lea, tambin en 2008, en el sitio Huffington Post― sugieren que la CIA podra estar ms implicada de lo que ya sabemos en el trfico de droga afgana. En aquellos dos casos los aviones de la CIA transportaban al extranjero la droga por cuenta de sus aliados locales. Lo mismo podra ocurrir en Afganistn. Cuando se escriba la historia de la guerra, la srdida implicacin de Washington en el trfico de herona afgana ser uno de los captulos ms vergonzosos.

En 2002 el periodista usamericano Dave Gibson, de Newsmax, citaba una fuente annima de los servicios secretos de su pas segn la cual la CIA siempre ha estado implicada en el trfico mundial de droga y en Afganistn simplemente est haciendo lo que es su negocio preferido, como ya haba hecho durante la guerra de Vietnam.

Segn el historiador usamericano Alfred McCoy, principal investigador de la implicacin de la CIA en el narcotrfico, en todas las guerras con intervencin usamericana de los ltimos 50 aos (hasta la resistencia antisovitica afgana de los aos 80), el principal objetivo de la ocupacin de Afganistn era reanudar la produccin de opio, inopinadamente prohibida el ao anterior por el mul Omar con la esperanza de ganarse el reconocimiento internacional.

Los hechos y el sentido comn parecen confirmar la tesis de McCoy: tras la invasin de 2001, la produccin y distribucin del opio afgano (y de la herona) se recuperaron hasta alcanzar niveles nunca vistos, pulverizando en pocos aos las cifras de la poca talibana; mientras tanto los ejrcitos de EEUU y la OTAN siempre han evitado comprometerse en la lucha contra el narcotrfico y han seguido respaldando a los seores locales de la droga.

Cabe hacerse la siguiente pregunta: Por qu los aparatos militares y de inteligencia usamericanos, que en teora se encargan de la seguridad nacional e internacional, estn tan interesados, desde hace decenios, por el control del narcotrfico? Por la venalidad de sus vrtices corruptos? Con el fin de recaudar fondos para operaciones encubiertas? No habr detrs de esto algo ms estratgico y sistmico que, en ltima instancia, tambin est relacionado con la seguridad?

El director general de la oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD), Antonio Maria Costa, contest implcitamente a esta pregunta cuando declar que los enormes capitales generados por el reciclaje de los ingresos del narcotrfico son la savia vital que garantiza la supervivencia del sistema econmico usamericano y occidental en los momentos de crisis.

La mayor parte de las ganancias del trfico de droga, un volumen impresionante de dinero, se incorpora a la economa legal con el reciclaje afirmaba Costa en enero de 2009. Esto significa introducir capital de inversin, fondos que terminan tambin en el sector financiero, que se encuentra bajo una evidente presin [a causa de la crisis financiera global]

El dinero procedente del narcotrfico es actualmente el nico capital lquido de inversin disponible prosegua el director de la ONUDD. En 2008 la liquidez era el problema principal del sistema bancario, de modo que este capital lquido se ha convertido en un factor importante. Al parecer los crditos interbancarios se han financiado con dinero procedente del trfico de droga y otras actividades ilcitas. Por supuesto es difcil de demostrar, pero hay indicios de que cierto nmero de bancos se han salvado de este modo.

Fuente: http://it.peacereporter.net/articolo/24157/Narcoguerra

rCR



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