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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2010

La transferencia de los presos iraques por parte de Estados Unidos a las autoridades iraques, un crimen de guerra sin fin

Bill Van Auken
WSWS

Traducido del ingls por Beatriz Morales Bastos


Un informe publicado el lunes [13 de septiembre de 2010] por la organizacin de derechos humanos basada en Londres Amnista Internacional (AI) [1] documenta el trato criminal que padecen los iraques detenidos sumariamente en redadas por las tropas estadounidenses de la ocupacin, encarcelados y que ahora han sido entregados a los torturadores a sueldo del rgimen iraqu respaldado por Estados Unidos como parte del final de las misiones de combate.

La transferencia de unos 10.000 presos se ha llevado a cabo bajo los trminos negociados entre Washington y el rgimen iraqu en el SOFA (siglas en ingles de Acuerdo del Estatuto de las Fuerzas) de 2008 que proporcionaba una cobertura legal a la ocupacin estadounidense tras expirar el mandato de la ONU para la presencia de las fuerzas militares estadounidense en el pas.

Este es el mismo acuerdo que pide la retirada completa de las fuerzas estadounidenses de Iraq para finales de 2011. El gobierno Obama mantiene actualmente unos 50.000 soldados de combate en el pas. Aunque la Casa Blanca proclam a bombo y platillo el mes pasado que haba terminado la misin de combate, las tropas estadounidenses siguen entrando en combate, ms concretamente el domingo pasado cuando una unidad estadounidense proporcion fuego de apoyo a fuerzas iraques que combatan contra insurgentes al noreste de Bagdad.

Segn la parte del acuerdo que se refiere a los presos, Washington accedi a poner bajo control iraqu las prisiones en las que hay presos capturados por las fuerzas iraques, lo que incluye Camp Cropper, cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, Camp Taji, al norte de Bagdad, y Camp Bucca, cerca de la ciudad de Basora al sur de Iraq. Segn el informe de AI, a fecha de 1 de enero de 2009 haba 15.500 iraques encarcelados en estos tres campos estadounidenses.

Camp Bucca se cerr en setiembre del ao pasado y las autoridades estadounidenses trasladaron a los presos a custodia iraqu o a los otros dos centros de detencin estadounidenses que quedaban. En marzo se entreg a las fuerzas de seguridad iraques el control de Camp Taji, mientras que el 15 de julio se entreg al rgimen de Badgdad el control de Camp Cropper, entre cuyos presos hay altos cargos del anterior gobierno de Sadam Husein y de su partido en el poder, el Partido Baath.

Entre estos presos entregados a los carceleros iraques est Tariq Aziz, de 74 aos, ex-ministro de Exteriores de Iraq. Badie Arif, abogado de Aziz, afirm que su cliente no espera sobrevivir a esta transferencia. Aziz me dijo que estaba seguro de que lo iban a matar porque tiene demasiada informacin, declar a Reuters. Dijo: Me matarn directa o indirectamente, o bien impidindome conseguir medicacin o envenenndome la comida.

Las fuerzas de ocupacin estadounidenses siguen teniendo presos a unos doscientos presos de alto valor en la crcel de Karkh a las afueras de Bagdad.

En su informe titulado New Order, Same Abuses: Unlawful Detentions and Torture in Iraq [Nuevo orden, los mismos abusos: detenciones ilegales y tortura en Iraq] AI seala en relacin al SOFA: En ninguna parte del acuerdo se hace mencin alguna a las obligaciones de derechos humanos de cada Estado.

Las fuerzas de seguridad de Iraq han sido responsables de violar sistemticamente los derechos de los detenidos y se les ha permitido hacerlo con impunidad, afirmaba en el informe el director de AI para Oriente Medio y Norte de frica, Malcolm Smart.

A pesar de ello, las autoridades estadounidenses, cuya trayectoria en relacin a los derechos de los detenidos ha sido tan pobre, han entregado ahora a miles de personas detenidas por las fuerzas estadounidenses para que se enfrenten a este catlogo de ilegalidad, violencia y abusos, renunciando as a toda responsabilidad en relacin a sus derechos humanos.

Es una clara violacin del derecho internacional el que cualquier gobierno transfiera detenidos a un rgimen en cuyas manos se enfrentan a la tortura o a otras violaciones graves de los derechos humanos. Estas transferencias ponen a Washington en una situacin de violacin del derecho internacional y de los tratados que regulan la tortura, y lo convierten en culpable de otro crimen de guerra ms derivado de la guerra de agresin emprendida en marzo de 2003.

Como deja claro el informe, la gran mayora de las personas presas en crceles iraques, incluyendo aquellas entregadas por las fuerzas de ocupacin estadounidenses, nunca han sido acusadas y mucho menos juzgadas. Muchas fueron detenidas en redadas sobre la base de informaciones suministradas por informantes pagados o capturadas en redadas estilo operacin de captura.

La mayora de estas personas estn detenidas segn la ley antiterrorista adoptada en 2005 que estipula la pena de muerte para aquellas personas que provoquen, planeen, financien [atentados terroristas] y todas aquellas que permitan a los terroristas llevar a cabo atentados. Tambin estipula la cadena perpetua para cualquier persona que oculte o d cobijo a terroristas.

La minora de personas que han sido llevadas ante un tribunal son acusadas a base casi nicamente de confesiones que se obtienen rutinariamente bajo tortura. Muchas personas han sido acusadas por el Tribunal Penal Central de Iraq (CCCI, en sus siglas en ingls), incluyendo a cientos de personas que posteriormente han sido condenadas a pena de muerte sobre la base de confesiones supuestamente obtenidas a consecuencia de la tortura, afirma el informe.

El informe de AI hace un catlogo de los bestiales mtodos empleados por los carceleros e interrogadores de Iraq: Violacin o amenaza de violacin. Golpear con cables y mangueras. Suspensin prolongada por las extremidades. Electroshocks en las partes sensibles del cuerpo. Romper las extremidades. Quitar las uas de los dedos de los pies con alicates. Asfixia utilizando una bolsa de plstico en la cabeza. Perforar el cuerpo con taladros. Obligar a sentarse en objetos cortantes como botellas rotas.

El informe seala que estos son slo algunos de los mtodos de tortura utilizados por las fueras de seguridad iraques contra hombres, mujeres y nios.

El informe cita uno de los casos ms conocidos en el que se utiliz la tortura para obtener una confesin: el caso de Mohammad al-Daini, miembro seglar sunn del Parlamento iraqu y claro oponente al primer ministro Nouri al-Maliki, que fue acusado de ser responsable de un atentado terrorista en 2007 en el edificio del Parlamento dentro de la Zona Verde de Bagdad.

La polica antiterrorista del rgimen iraqu hizo una redada de doce personas asociadas con al-Daini, incluyendo a siete de sus sobrinos y otros familiares y a sus guardaespaldas, los mantuvo incomunicados y sin acusacin en su prisin situada dentro de la Zona Verde. Desaparecieron realmente y a sus familiares se les neg durante meses toda informacin acerca de su paradero.

El Relator Especial de derechos humanos de la ONU concluy que todas las personas detenidas en relacin al caso fueron maltratadas gravemente, incluyendo el ser golpeadas con cables, ser suspendidos en la celda de los pies o de las manos durante dos das, o [padecer] electroshocks. A algunos les pusieron bolsas negras en la cabeza o eran asfixiados durante minutos hasta que el cuerpo se pona azul, y ello varias veces seguidas. Tambin se les introdujeron barras de plstico en el ano. Igualemnte fueron amenazados con la violacin de miembros de la familia. Fueron obligados a firmar y a poner su huella digital en confesiones preparadas que se recogieron el 24 de febrero de 2009. A consecuencia de los malos tratos varios de ellos tienen heridas visibles en varias partes del cuerpo. Muchas de estas personas han perdido un peso considerable. Riyad Ibrahim Jassem [al-Daini] padece problemas en el hgado a consecuencia de las torturas padecidas.

El informe de AI seala que aunque el Relator Especial de la ONU pudo dar los nombres de las personas responsables de torturas, no se tiene noticia de que las autoridades iraques hayan emprendido accin alguna contra ellos. Se cree que los 12 detenidos continan en prisin todava sin haber sido acusados de nada ni juzgados.

El informe cita tambin casos de presos menos conocidos, como Nasrallah Mohammad Ibrahim, un trabajador de una compaa de electricidad de 41 aos y padre de seis hijos, al que los soldados estadounidense se llevaron de su lugar de trabajo en enero de 2008; Youssef Ali Jalil, un estudiante de 25 aos que fue detenido en noviembre de 2008 por los soldados estadounidenses y entregado a una prisin iraqu en 2009 donde le han golpeado repetidamente; y Ahmad, un obrero de la construccin de 50 aos y su hijo Mounir, estudiante universitario de 20 aos que fueron detenidos por las fuerzas de seguridad iraques y llevados a la infame crcel secreta en el viejo aeropuerto Muthanna, donde fueron golpeados, sometidos a electroshocks y asfixiados con bolsas de plstico hasta que firmaron las confesiones

Tambin se cita un informe del Comit de Derechos Humanos del Parlamento iraqu que envi una delegacin a la crcel de mujeres en al-Kadhimiya, donde oyeron de las presas que haban sido violadas repetidamente durante los interrogatorios despus de haber sido detenidas.

En una cantidad significativa de casos la tortura acaba en la muerte. El informe cita el caso de Riad Mohammed Saleh al-Oqaiba, de 54 aos, que fue detenido en septiembre de 2009 y encarcelado en la Zona Verde de Bagdad antes de ser trasladado a la crcel secreta de aeropuerto Muthanna donde muri en febrero de 2010.

Se dice que durante el interrogatorio le golpearon tan violentamente en el pecho que le rompieron las costillas y el hgado result daado, seala el informe. Muri el 12 o 13 de febrero a consecuencia de un derrame interno. Semanas despus se entreg el cuerpo a su familia con un certificado de defuncin que sealaba que la causa de la muerte haba sido un fallo cardaco.

AI hace tambin referencia a un caso espantoso de muertes de presos ocurridas el 12 de mayo de 2010, cuando siete presos murieron de asfixia al ser trasladados desde Camp Taji a la crcel al-Rusafa. El informe seala que se meti a casi cien presos en dos camionetas sin ventanas que normalmente slo podan llevar a unas 20 personas cada una.

Como deja claro el informe, quienes llevan a cabo la tortura y el asesinato de los presos gozan de una completa impunidad. AI afirma que aunque se ha anunciado que se van a investigar algunos de los casos ms atroces que se han hecho pblicos, en ningn caso ha habido informes con sus conclusiones. Y aade: En algunos parece que se ha suspendido e incluso detenido a guardias de la prisin casos y a oficiales de seguridad de baja graduacin en relacin a los abusos cometidos, pero inmediatamente se les concede una amnista y son liberados.

Al llevar a cabo la transferencia de ms de 10.000 presos iraques a manos del rgimen en Bagdad apoyado por Estados Unidos el gobierno Obama es cmplice de crmenes an ms horribles que los cometidos bajo el gobierno Bush por las fuerzas estadounidense en [la crcel de] Abu Ghraib.

[1] http://uruknet.info/?p=m69691&fb=1

Fuente: http://www.wsws.org/articles/2010/sep2010/amne-s14.shtml



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