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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2010

Dos aos despus de la cada de Lehman Brothers: la mano invisible hace seales de despedida

Michael R. Krtke
Sin Permiso

Con su perspicacia habitual, Michael Krtke reflexiona para SinPermiso sobre la crisis del capitalismo de los mercados financieros en el segundo aniversario de la quiebra de Lehman Brothers.


Se cumplen ahora dos aos del "viernes negro" que cay en lunes. En ese lunes del 15 de septiembre de 2008 Lehman Brothers, el nmero 4 de los cinco grandes de Wall Street, tuvo que declararse en proceso de concurso de acreedores. Fue, hasta la fecha, la mayor quiebra de la historia econmica de los EEUU y emiti ondas de choque por todo el globo terrestre. Unos pocos das antes, el gobierno estadounidense, en no poca medida urgido por el Banco Central chino, haba tenido que rescatar a los dos gigantes hipotecarios Fannie y Freddie; AIG, la mayor empresa aseguradora del mundo, luchaba por la supervivencia, y el gobierno estadounidense haba tenido que intervenir de nuevo con una ayuda milmillonaria. Lehman Brothers no fue salvado, a diferencia de Bear Stearns, el menor de los cinco grandes, que lo haba sido cinco meses antes; a diferencia de Merrill Lynch, nmero tres de Wall Street, que con ayuda pblica fue adquirido por Bank of America. En el caso de Lehman Brothers, el gobierno se neg a respaldar la adquisicin por terceros del gran banco en bancarrota. La crisis financiera mundial, que por entonces llevaba ya un ao en curso, haba llegado a su punto culminante y el sistema financiero mundial estaba al borde del desplome. Por doquiera entraban las bolsas en cada libre, todo, salvo los emprstitos pblicos, caa a plomo, los ndices burstiles bajaban al stano, el Dow Jones se precipitaba 500 puntos y luego siguieron cadas an ms espectaculares. Pnico generalizado en todo el mundo, el ncleo cordial del mercado monetario internacional, el crdito interbancario, prcticamente se par, y en todo el mundo intervinieron los gobiernos con centenares de miles de millones para evitar el desplome por todos temido. Hank Paulson, el ministro de finanzas norteamericano y antiguo jefe de Goldman Sachs, asombr al mundo y al Congreso de los EEUU con un programa de 700 mil millones de dlares para salvar a Wall Street. Merced a una serie de drsticas acciones emprendidas por los Estados y los bancos centrales en las semanas y en los meses siguientes, se contuvo el pnico. Pero entonces la crisis golpe de lleno a la llamada economa real, al comercio internacional y a la industria mundial. Las consecuencias duran hasta el da de hoy.

Cmo pudo ocurrir? Cmo es posible que uno de los mayores bancos de inversin del mundo, una empresa financiera que operaba a escala planetaria, uno de los global players ms importantes del sector financiero internacional se desplomara de la maana a la noche? 600 mil millones de deuda quebraron la columna vertebral de Lehman. Hoy es todava el da en que cientos de especialistas de primer nivel siguen devanndose los sesos a tiempo completo para desentraar lo ocurrido en la quiebra de Lehman. Cada da salen a la luz nuevos hechos. Ya meses antes de la quiebra oficial, eso muestran los informes de que se dispone ahora, Lehman se halla de hecho en quiebra y solo se mantena recurriendo a avilantados trucos contables. Tambin pusieron de su parte algunos de sus competidores en Wall Street, que, como su mejor enemigo, Goldman Sachs, especularon alegremente apostando al desplome de Lehman. Durante todo el verano de 2008, Lehman trat de modificar su estatus oficial y pasar de ser un banco de inversiones a ser un banco comercial, a fin de lograr ayuda y garantas pblicas. El archirrival Goldman Sachs consigui en septiembre lo que se le neg a Lehman. Too big to fail, demasiado grande para caer, es una frmula que no parece haber funcionado aqu.

La verdad es harto sencilla: el gobierno estadounidense se aterroriz a la vista de unos riesgos de dimensiones planetarias que parecan escapar a su control. Cuando cay Lehman, el banco tena casi un milln de contratos de derivados en curso desparramados por 80 pases distintos. Demasiado complejo y con demasiado alcance como para poder todava dominarlo; demasiado peligroso eso de comprometerse con miles de pozos sin fondo. El gobierno estadounidense no tena el menor deseo de responder de las prdidas de bancos extranjeros, sealadamente alemanes, con dinero del contribuyente norteamericano. Eso tendran que hacerlo los propios alemanes. Y stos, comenzando por Steinbruck [el ministro socialdemcrata de finanzas en el primer gobierno Merkel] haban dejado dicho, alto y caro, que la crisis financiera no era cosa suya: luego, con neblinosa nocturnidad, tuvieron que improvisar paquetes de rescate para los grandes bancos y cajas de ahorros alemanes que estaban metidos hasta el cuello en el asunto. La quiebra de Lehman cost miles de millones al Fondo de Garanta de Depsitos alemn, y el banco KfW, de propiedad federal, termin naufragando. Para evitar que el Hypo Real Estate y otros grandes bancos alemanes en quiebra llegaran al concurso de acreedores, el Parlamento federal alemn aprob por procedimiento de urgencia una ley en octubre de 2008. Para poder movilizar de la noche a la maana 600 mil millones de euros, hubo que prescindir de varias reglas del juego parlamentario. Un procedimiento concursal la Lehman habra costado mucho menos al contribuyente alemn. Aun si no hubiera fluido un solo euro, lo cierto es que, sin el apoyo del Estado, a los bancos les habra ido mucho peor en la crisis financiera. De los precios de mercado y de las calificaciones de las agencias puede inferirse con bastante precisin cul es el valor de la mano protectora del Estado. El apoyo del Estado significa para los bancos entre 2 y 4 grados de calificacin al alza por parte de las agencias.

As pues, los Estados apoyan y rescatan: por doquiera y a porfa. Desde el 15 de septiembre de 2008 tenemos los mayores y ms costosos paquetes de rescate, los mayores programas de coyuntura de todos los tiempos capitalistas. La quiebra mundial del capital financiero fue combatida con una ampliacin sin ejemplo histrico del crdito pblico. Una vez ganada la batalla, los hroes se sientan sobre una montaa de deuda, y no saben cmo bajarse de ella. Slo las acciones de rescate del sector financiero han costado la friolera del 25% del PIB mundial, es decir, nada menos que 15 billones de dlares (segn los ms bien conservadores clculos del FMI).

La cada de Lehman Brothers marc el fin del tan alabado modelo de Wall Street; un fin, en todo caso, provisional. El 15 de septiembre de 2008 result meridianamente claro hasta qu punto haba cambiado en veinte aos el capitalismo realmente existente. La crisis financiera a escala planetaria de 2008/2009 slo resiste la comparacin con un acontecimiento: la crisis crediticia de 1929/1931. Entonces, la muerte bancaria masiva, el desplome del curso internacional del crdito y del pago, el colapso de la economa mundial. Hoy, una crisis mundial de dimensiones similares; pudo evitarse el colapso con procedimientos de perentoria urgencia y costos gigantescos, merced a una inopinadamente rpida reaccin de los gobiernos y los bancos centrales. Algunas veces, incluso con acciones concertadas de los principales pases capitalistas. Y como dicho, con indecibles costes: las prdidas efectivas dimanantes de la crisis financiera montan cuatro veces la suma gastada en las medidas de rescate bancario. Segn los conservadores clculos del FMI, la produccin mundial se ha desplomado en 2008 y 2009 entre un 6,5% y un 7%, lo que significa un mnimo de 4 billones de dlares. Los EEUU, la economa ms grande del mundo, han perdido entre 7 y 8 millones de puestos de trabajo. La cosa puede ir para muy largo, y las crisis pasadas a menudo han ido para largo, hasta que las prdidas son finalmente enjugadas. Una dcada de estancamiento conforme al modelo japons puede llegar a costar entre 60 y 200 billones de dlares. Tendremos todava que seguir royendo por mucho tiempo las montaas de deuda que han ido amontonado los gobiernos para evitar el Gran Crac.

Ley de Murphy? No, ms bien una combinacin de Murphy y Gresham. [1]

Contra Murphy se puede decir lo siguiente: que la gran crisis financiera era de todo punto imprevisible, es un cuento. A esa leyenda de Lehman "nadie poda preverlo" se aferra hasta hoy la clase poltica. Pero la coalicin rojiverde [socialdemcratas y verdes] alemana estaba avisada desde 2003. Cuando la coalicin negriroja [cristianodemcratas y socialdemcratas] anunci alegremente en noviembre de 2005 la "ampliacin del mercado de titulizaciones" como objetivo del gobierno, la locura del mercado subprime norteamericano era ya cosa pblicamente conocida. Los bancos alemanes otorgaron centenares de miles de euros de crditos hipotecarios a conductores californianos de autobs con ingresos inferiores a los 2.000 euros anuales. No directamente, sino a travs de intermediarios varios que ningn dirigente bancario vio o contact jams. En el caso de Lehman Brothers, una seccin concedi malos crditos a clientes peor que malos, mientras la otra seccin apostaba lucrativamente a que esos mismos crditos pincharan en un plazo previsible. Cuando la burbuja inmobiliaria norteamericana estall en noviembre de 2007, se vio inmediatamente la implicacin de los bancos europeos en el asunto, lo que se ignor tranquilamente. Cuando la crisis financiera alcanz su punto culminante en septiembre de 2008, los gobiernos eran chantajeables y fueron chantajeados, segn observ muy acertadamente la seora Merkel. Pero esos mismos gobiernos y todos sus precursores se haban librado antes a la construccin de una "arquitectura financiera" que fue la que posibilit un desastre de tamaa magnitud y propici la propia vulnerabilidad al chantaje. Que el sector financiero y la poltica oficial andan estrechamente ligados, era y es un secreto a voces en los EEUU y en Gran Bretaa. Nadie se engaa sobre el poder poltico de la aristocracia financiera en los pases que encabezan el llamado "capitalismo de los mercados financieros". Slo Alemania prefiere darse a entender lo que no cree.

A favor de Gresham se puede decir: con la cada de Lehman Brothers se revel la extrema disposicin a las crisis de una estructura financiera mundial que por traer a colacin una fecha simblica desde el Big Bang del ao 1987 se crea firmemente afianzada. Perodos en que la alta finanza dominaba los mercados mundiales los hubo ya antes. Pero nunca antes tamao imperio de la llamada industria financiera sobre la economa capitalista; nunca antes haban conseguido los capitalistas financieros beneficios de un 40% o ms del total de los beneficios empresariales (como en los EEUU de los aos 90); nunca antes llegaron los capitales del sector financiero a montar entre un 180% y un 200% del PIB (como en los pases anglosajones).

Nunca antes se desmand a tal punto el volumen de transacciones en los mercados financieros internacionales, para pasar de ser 15 veces el PIB mundial en el ao 1990 a ser 70 veces el PIB mundial en el ao 2007. Especulacin, la hubo siempre, es tan vieja como el capitalismo; sobreespeculcin, burbujas especulativas que estallaban, las hubo en todas las crisis financieras anteriores. Nunca antes hubo, empero, tamao imperio de la especulacin pura, una especulacin que multiplica por 70 el volumen de los negocios con sentido de las aseguradoras, negocios ligados a transacciones reales en las bolsas de divisas y de futuros de mercancas. Nunca antes se procedi como hoy a tan radical desmontaje de inveteradas diferenciaciones: entre bancos y entidades no bancarias, o entre bancos, aseguradoras y fondos de inversin libre (hedge funds). Todo lo estamental y estancado entre la finanza y la industria, o aun dentro de la "industria financiera", se desvanece, en efecto, en el aire, y todos, todos, practican sobre poco ms o menos el mismo juego. Empresarios y ejecutivos se han convertido en meros jugadores. Se supona que la AIG, rescatada en septiembre de 2008, era la mayor aseguradora del mundo. Error. Era, al propio tiempo, una aseguradora, un banco internacional y un fondo de inversiones que operaba aventureramente a escala planetaria. La estadstica financiera lo corrobora por lo magnfico: todos se comportan de la misma suerte, todos son tahres.

En favor de la permanente actualidad de Gresham puede aadirse todava esto: en el desorden sin remedio del capitalismo de los mercados financieros ha cambiado hasta ahora poca cosa. Los bancos recin rescatados siguen actuando como si tal cosa; slo la concentracin del capital financiero se ha acelerado radicalmente gracias a la crisis. Nuestros reguladores se permiten de vez en cuando, al estilo de la seora Merkel, algunas palabras fuertes; tampoco Basilea III [2] busca hacer entrar seriamente a los especuladores habituales en razn, una razn que esos crculos no sabran ni deletrear.

No nos hallamos en el ao uno de la crisis, sino en su cuarto ao: eso dijo con asombrosa claridad el presidente de la Repblica Federal alemana, Weber, hace unos das. Y es de justicia reconocerle que esta vez llevaba razn.

NOTA T.: [1] La llamada "ley de Murphy" dice que cuando una cosa puede ir mal, ir mal. La "ley de Gresham" (enunciada por un economista ingls que responde a ese nombre en el siglo XIX, cuando el dinero poda todava acuarse en monedas de metales distintos, como oro, plata o cobre) dice que la moneda mala termina siempre por retirar de la circulacin a la moneda buena. [2] Las reuniones de Basilea buscan la autorregulacin bancaria. El tercer encuentro al que alude Krtke se celebr la semana pasada en la ciudad suiza.

Michael R. Krtke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de poltica econmica y derecho fiscal en la Universidad de msterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrtico de economa poltica y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido. Es tambin coeditor de la nueva MEGA, el gran proyecto internacional de edicin crtica de las obras completas de Marx y Engels.

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3573


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