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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2010

Geopoltica a la sombra de la justicia
Francia-Ruanda, el precio de una reconciliacin

Benot Francs
Le Monde diplomatique


Queremos que los responsables del genocidio sean encontrados y castigados. No hay ninguna ambigedad, declar el presidente Nicolas Sarkozy el 25 de febrero pasado en su visita a Kigali, la primera de un jefe de Estado francs desde 1994. Favorecer este anuncio el fin de la impunidad en Francia? En 15 aos, la fiscala nunca inici ningn proceso. Sin nuestra intervencin, ningn expediente estara en el escritorio de un juez, protesta Alain Gauthier, presidente del Colectivo de las Partes Civiles para Ruanda (CPCR). Para l no hay ninguna duda: fue por falta de voluntad poltica que los sospechosos ruandeses que residen en Francia lograron escapar de todo proceso judicial. E insiste: Los frenos polticos eran evidentes: tanto la derecha como la izquierda, que cohabitaban en el momento del genocidio, tenan inters en que no pasara nada con esos casos. Sin embargo, la rimbombante reconciliacin entre Francia y Ruanda est lejos de eliminar todos los obstculos.

Ambos pases rompieron relaciones a fines de 2006, cuando las rdenes de arresto emitidas por el juez de instruccin francs Jean-Louis Bruguire contra algunos allegados a Paul Kagam, jefe de Estado ruands, causaron indignacin en Kigali. El magistrado sospechaba la implicacin de Kagam en el atentado del 6 de abril de 1994 contra el avin en el que viajaba el entonces presidente rundes Juvenal Habyarimana; ahora bien, este acontecimiento es considerado el desencadenante del genocidio

Despus de tres aos de desavenencias, el acercamiento parece rpido, aunque no cuenta con un apoyo unnime (1). Es obra, en gran medida, del ministro de Relaciones Exteriores francs Bernard Kouchner, quien conoci a Kagam por entonces jefe de las fuerzas rebeldes en el marco de una misin humanitaria en la poca del genocidio. Francia debe recuperar su credibilidad en una regin estratgicamente importante, donde no puede hacerse nada sin la pequea Ruanda, de influencia determinante en la vecina Repblica Democrtica del Congo (RDC), dotada de enormes riquezas mineras. Por otro lado, al igual que Sarkozy, Kagam se declara aliado incondicional de Estados Unidos.

Intercambio de favores

Durante la visita del presidente francs a Kigali, su homlogo ruands que desde su ascenso al poder no haba dejado de exigir enrgicamente excusas por parte de Francia mostr un perfil bajo: Ms all de la comprensin e investigacin de lo que sucedi, es tiempo de construir una nueva relacin, una nueva sociedad basada en la comprensin y en una gestin correcta de la verdad declar. Nos negamos a ser rehenes del pasado. Los errores se han reconocido y discutido. Y a medida que vamos enfrentndonos a esta realidad, lo esencial es mirar hacia el futuro. Sarkozy, por su parte, concedi por primera vez ciertos errores polticos de Francia con respecto a Ruanda, sin entrar en detalles.

El intercambio de favores parece claro: por un lado, odos sordos a los alegatos relacionados con el papel de Francia en el genocidio; por el otro, avances en los expedientes de ruandeses refugiados en Francia y neutralizacin de la investigacin de Bruguire.

Ya en noviembre de 2008, el arresto negociado de Rose Kabuye, directora de Protocolo de Kagam, blanco de una de las rdenes de Bruguire, permiti que Kigali tuviera acceso a las piezas del expediente. A partir de ese momento, varios testigos-clave se retractaron y el traductor del juez Bruguire fue identificado como ex agente del servicio de informacin ruands y cuado de Flicien Kabuga uno de los prfugos ms buscados por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR). El juez Marc Trevidic, sucesor de Bruguire, prosigui la instruccin sobre unas bases en principio menos favorables al rgimen genocida.

Aunque Sarkozy se haya esmerado en recordar que l se atiene a la independencia de la justicia, las seales de cierto oportunismo judicial se multiplican. La detencin, das despus de la visita de Sarkozy a Ruanda, de Agathe Kanziga, viuda del ex presidente Habyarimana, es uno de ellos. Difcil no establecer una relacin: en efecto, si bien desde principios de 2008 est abierto un pedido de informacin judicial, a raz de una denuncia del CPCR y del rechazo de su (tarda) solicitud de asilo (2), la sospechosa viva en Pars, sin ocultarse. En 1994 militares franceses la repatriaron a Ruanda en la operacin Amaryllis (3).

En consonancia con estas nupcias diplomticas se anunci, a principios de enero pasado, la creacin del rea genocidio y crmenes de lesa humanidad en el Tribunal de Primera Instancia de Pars. Teniendo en cuenta el nmero de denuncias en suspenso relacionadas con el genocidio de 1994, esta decisin evidentemente favoreci un acercamiento con Ruanda. En el Ministerio de Relaciones Exteriores se alude a una trivial racionalizacin administrativa: Felizmente no hay genocidios todos los das, y sucede que este asunto sera ms bien de la incumbencia de los ruandeses. No obstante, Gauthier permanece escptico: Nosotros esperamos hechos. El CPCR, que impuls unos quince expedientes, present su primera denuncia en 1995 El contraste con Blgica es impactante. La ex potencia colonial llev adelante cuatro procesos criminales relacionados con el genocidio. En esto trabaja a tiempo completo el rea de investigacin especializada que permiti la resolucin de estos expedientes, validando la pertinencia de tal estructura en Francia.

Pero la jueza francesa Fabienne Pous, especialmente dedicada a este tipo de asuntos, permanece alerta: Con qu medios contar [el rea especializada]? Cmo estar organizada? No tenemos idea de eso, y esperamos que no se trate de un golpe de efecto (4). La miseria ya se hace sentir crudamente: No hay fax individual, no hay asistente especializado, la digitalizacin de los documentos es limitada. Sin embargo, poco antes del anuncio de la reconciliacin diplomtica, Pous finalmente logr visitar Ruanda con su colega Michle Ganascia. Fue la primera vez desde el genocidio, ya que Bruguire nunca se haba trasladado personalmente. Para comprender a Ruanda se requeriran importantes recursos, realizar audiencias con decenas de testigos Cmo encarar procesos confiables a trmino? Vista la dificultad de la justicia para lograr un mnimo de competencia puede pensarse en Blgica qu va a pasar con los franceses que no tienen los recursos para su autonoma? Se van a dejar engaar!, dice preocupado Andr Guichaoua (5), especialista de la regin de los Grandes Lagos y experto ante el TPIR, aludiendo a los falsos testimonios que ensuciaron procedimientos similares en Canad o en Suiza.

Competencia universal o realpolitik?

En relacin a los crmenes cometidos en Ruanda, una ley le permite a Francia ejercer una competencia universal (6). Pero Kouchner y Michle Alliot-Marie aclaran que la creacin del rea genocidio y crmenes de lesa humanidad no apunta a implementar una prctica de ese tipo (7). Segn Patrick Baudouin, presidente honorario de la Federacin Internacional de las ligas de Derechos Humanos (FIDH), estas incoherencias confirman la impresin de que Pars trata de restablecer relaciones con Kigali ms que de hacer justicia. Francia nunca modific su legislacin para hacer aplicables los tratados internacionales que firm y que prevn la competencia universal, salvo respecto a la Convencin Internacional contra la Tortura de 1984 (8). Los dos nicos procesos que han sido realizados en nombre de este procedimiento (el de un oficial mauritano en 2005 y el de un funcionario tunecino en 2009) se hicieron de hecho en base a esta convencin.

La adopcin por el Parlamento, el 13 de julio pasado, de un proyecto de ley que adapta el derecho francs al Estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI) que ordena a los Estados sancionar los crmenes de guerra, de lesa humanidad y el genocidio donde sea que se hayan cometido y cualquiera sea la nacionalidad de sus autores confirma estas reticencias frente a la justicia internacional. Efectivamente, esta ley volver casi imposibles los procesamientos: el sospechoso deber tener su residencia habitual en Francia y la fiscala tendr el monopolio de los procesos. Algunos colectivos de vctimas, como el CPCR, sern as apartados. Pero ya hemos visto la timidez de las autoridades judiciales en lo referente a Ruanda O bien estamos a favor de la competencia universal y la aplicamos a todos, ms all de Ruanda y de Kosovo. O bien estamos a favor de la Realpolitik y de la ley del ms fuerte, sintetiza Baudouin.

La cobarda de las autoridades

La justicia ya tiene bastante retraso en lo relativo al genocidio de 1994. Dejamos escapar ciertos asuntos, confiesa el diputado socialista Paul Quils (9), quien coordin la misin de investigacin parlamentaria sobre el papel de Francia en Ruanda en 1998. Segn Gauthier, hubo cambios frecuentes de juez de instruccin que obligaban a volver a empezar de cero. Hay un caso que resume la impericia de la justicia y la cobarda de las autoridades: el de Wenceslas Munyeshyaka, sacerdote cooperador y capelln de los Scouts de Francia en Gisors desde 2001.

Este ex cura de la parroquia de la Sagrada Familia de Kigali es objeto de una denuncia desde 1995; pero el TPIR tuvo que emitir una orden de arresto internacional contra l, en 2007, para que finalmente se lo pusiera bajo vigilancia judicial. El TPIR fue declarado incompetente sobre el expediente (junto al de Laurent Bucyibaruta, ex prefecto de Gikongoro), por considerar que Francia tena la competencia y los medios para juzgar a ambos hombres. Casi diez aos antes, en 1998, el Tribunal Supremo haba llegado a las mismas conclusiones, sin resultado En 2004, a instancias de una de las querellantes, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos conden a Francia por la lentitud del procedimiento. Antes de Pous y Ganascia, en 2010, el expediente haba pasado por las manos de tres jueces de instruccin

Tambin es paradigmtico el caso de Augustin Ngirabatware, ex ministro del Plan de gobierno interino ruands de 1994. Tras instalarse en Gabn, consigui que el Servicio de inmunidades y fueros del Quai dOrsay le expidiera, en 1998, una tarjeta especial que vale como permiso de residencia en Francia. El TPIR emiti una orden de arresto contra l en agosto de 1999. Pero el da previsto para su detencin en Pars, Ngirabatware abandon su domicilio, con destino a Libreville Al ser requeridas por el TPIR, las autoridades gabonesas lo dejaron escapar. Recin fue detenido en 2007, en Frankfurt, y luego transferido al TPIR de Arusha (Tanzania), donde su proceso an est en curso. Segn Guichaoua, el apoyo con que ha contado el sospechoso se explica por el temor de que salgan a luz las vinculaciones con algunas personalidades extranjeras, no los vnculos profesionales, sino los explcitamente polticos y, en ciertos casos, de negocios (10). Y aaden que ciertos expedientes, como el del abad Munyeshyaka segn l, magro ocultaran otros ms consistentes

Llegar finalmente a concluirse en Francia algn proceso? El que involucra a Pascal Simbikangwa, ex jefe de los servicios de informacin, arrestado en Mayotte en 2008 (por trfico de documentos falsos!), estara desarrollndose normalmente. Adems, Francia se comprometi ante el TPIR a llevar a los tribunales a Munyeshyaka y a Bucyibaruta. Estos casos estn en suspenso, entre otras cosas porque los jueces franceses tienen grandes dificultades para utilizar la informacin proporcionada por el TPIR, cuyas normas y procedimientos son diferentes. Pero el verdadero problema radica en que el papel de Francia en Ruanda en 1994 sigue siendo muy controvertido. Gauthier destaca, por ejemplo, que Bucyibaruta era el prefecto de Gikongoro, donde haba tropas de la operacin militar-humanitaria Turquesa. Su procesamiento no podra dejar de incluir la investigacin sobre su papel. Cualquier proceso podra entonces conducir al anlisis indirecto de la poltica francesa de esa poca (11).

1 Vase por ejemplo la reaccin de la asociacin Franco-Turquesa (www.france-turquoise.fr).

2 La Oficina francesa de proteccin de los refugiados y aptridas (Ofpra) dice tener serias razones para pensar que Kanziga estuvo implicada en crmenes de lesa humanidad.

3 Como buen nmero de dignatarios del rgimen extremista hutu. Vase el informe de la misin de informacin dirigida por el diputado Paul Quils, Asamblea Nacional, N 1.271, Pars, 15-12-1998.

4 Agence France-Presse (AFP), 18-1-10.

5 Autor de Rwanda, de la guerre au gnocide, La Dcouverte, Pars, 2010.

6 Ley del 22 de mayo de 1996 que adapta la legislacin francesa a la Resolucin N 955 de la Organizacin de Naciones Unidas (ONU) que cre el TPIR.

7 Le Monde, Pars,  6-1-10.

8 Incluido en el artculo 689-2 del Cdigo procesal penal. El artculo 689 de este mismo cdigo prev tambin una competencia universal en variadas y selectivas temticas como: terrorismo, trfico nuclear, piratera, venta de armas, extorsin. Basada en esto, el 26 de enero pasado la Corte de Apelaciones de Pars volvi a poner en marcha la investigacin por crmenes cometidos en Camboya entre 1975 y 1979.

9 Le Dbat, France 24, 25-2-10.

10 Andr Guichaoua, Op. Cit.

11 Vase Andr-Michel Essoungou, Francia-Ruanda, guerra en torno a un genocidio, Informe Dipl, 26 de enero de 2009 (www.eldiplo.org).

Traduccin: Patricia Minarriet

Fuente: http://www.eldiplo.org/



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