Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2010

Desclasamiento o clase

Akis Gavriilidis
Konteiner

Traduccin de John Brown


Tras el estallido de la ltima crisis financiera en Grecia, se plante la expectativa de que ahora, por fin, llegara el momento del despertar de las masas que se haban vuelto conservadoras, se haban integrado o se haban retirado a la falsa felicidad del consumo. Al evaporarse las perspectivas de movilidad social y de alcanzar el nivel de las clases medias, cada uno se volver a su sitio, se aclararn los frentes y tendremos una confrontacin del tipo clase contra clase.

Un rpido vistazo a las comunicaciones e intercambios electrnicos del espacio antisistema y de la izquierda radical nos permite constatar una amplia decepcin por lo que se vive como una ausencia o una capitulacin de las masas y como una tibia reaccin ante el ltimo acto de sumisin de las autoridades econmicas griegas ante los expertos del FMI. A veces, los que se expresan en los foros citados se consuelan a s mismos y a sus lectores con la certeza milenarista de que despus del verano, sin embargo, se va a armar una buena. Muchos llegaron a bautizar anticipadamente esta reaccin como el diciembre obrero en contraste con el diciembre de los jvenes de 2008, el cual era desfectuoso, secundario, puramente cultural, se refera a mltiples contradicciones, pero no a la principal, a la superestructura, pero no a la base.

Aunque nadie es profeta y el tiempo puede poner en ridculo cualquier previsin, me arriesgar a predecir que no va a ocurrir ningn diciembre obrero y, si ocurre, no es nada seguro que sea anticapitalista.

Quienes ven desmentida esta expectativa sin encontrar ningn mejor antdoto a la decepcin que las declaraciones voluntaristas destinadas a levantar la moral de tropas inexistentes1 o cuentos sin base alguna conforme a los cuales, cuando llegue el momento, de nuevo se fortalecern las fuerzas de la resistencia por parte del mundo del trabajo que se incorporar activamente a la lucha2,

Tal vez hicieran mejor si intentasen aprender de la experiencia de las luchas sociales de las ltimas dcadas e intentasen pensar de forma algo distinta esta lucha.

Ya en la dcada de los 60, Althusser haba indicado que en la historia las clases no se presentan con claridad como dos equipos de rugby formados en el campo de juego uno frente al otro antes de que empiece el partido, sino que se configuran en el propio proceso de la lucha, que es lgicamente anterior.

Recientemente, uno de sus -ciertamente dscolos- alumnos hizo uso de una formulacin que muestra que debemos ir incluso ms all y pensar que los sujetos de la explotacin, dentro de su lucha, no tienden a constituirse, sino al contrario, a desconstituirse como clase y que esa desconstitucin no es siempre ndice de derrota o de retirada, sino que puede ser un signo de resistencia y de xodo.

Si, por consiguiente, las fuerzas del trabajo no dan la talla y faltan a la cita con los supuestos generales de las tropas revolucionarias, tal vez haya que pensar que, de esta manera obtienen algo ms simple y elemental: rehyen el enfrentamiento con el enemigo y evitan someterse a la codificacin y clasificacin que este les impone. Permanecen difusas y, por ello mismo, sin clasificar; son siempre algo ms y algo menos que una clase.

Tal vez sean tambin este xodo y esta desercin, no el resultado sino, por el contrario, la causa, de la crisis monetaria. En realidad, en el sentido ms estricto del trmino, esta crisis fue provocada por la gran amplitud del endeudamiento, en particular del privado, y por la incapacidad de reembolsar los prstamos hipotecarios as como otros tipos de prstamo. Este fenmeno nos muestra que la gente no tienen ningn problema de principio en preferir el prstamo al salario, en otras palabras que el principal deseo de los asalariados es dejar de serlo. Quien se ve obligado a considerar este deseo como una deriva pequeoburguesa que abre camino a la privatizacin de la vida, debera tener en cuenta que el salario constituye la forma ms radical de privatizacin pues no es otra cosa que el precio de mercado de la mercanca capitalista por excelencia, la fuerza de trabajo.

NOTAS

1. Cf. Christos Laskou, Τάξη εναντίον Τάξης, ( Clase contra clase), Avg ( Αυγή), 07/03/2010.

2. Cf.. Andrea Karitzi, Με το χαμόγελο στα χείλη (Con la sonrisa en los labios), Avg, (Αυγή), 22/8/10.

3. Jacques Rancire, Le plaisir de la mtamorphose politique, entrevista (junto a Judith Revel) en Libration, 24 de mayo de 2008. Subrayados nuestros

http://konteinermag.blogspot.com/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter