Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2010

La tortura en Irak no disminuye

Amy Goodman
Democracy Now!

Texto en ingls traducido por Fernanda Gerpe y Democracy Now! en espaol


Si uno creyera en el discurso del Presidente Barack Obama, debera pensar que las operaciones de combate en Irak han terminado. Sin embargo, expuesta pblicamente por primera vez con el escndalo de Abu Ghraib, la tortura en las crceles iraques crece y crece, cada vez ms distante de todo tipo de escrutinio o responsabilidad. Tras arrestar a decenas de miles de iraques (en muchos casos sin imputrseles ningn cargo) y de mantener a muchos de ellos prisioneros durante aos sin juzgarlos, Estados Unidos ha entregado el control de las prisiones de Irak, con sus 10.000 prisioneros, al gobierno iraqu. Conozcan al nuevo jefe, es igual que el anterior.

Tarde en la noche del sbado, tras aterrizar en Londres, nos trasladamos a la pequea zona residencial de Kilburn para hablar con Rabiha al-Qassab, una refugiada iraqu a quien se le otorg asilo en territorio britnico luego de que su hermano fuera ejecutado por Saddam Hussein. Su marido, de 68 aos de edad, Ramze Shihab Ahmed, fue general del ejrcito iraqu durante el rgimen de Saddam, pele en la guerra entre Irn e Irak y form parte de un frustrado intento de derrocar al dictador iraqu. La pareja vivi apaciblemente en Londres durante varios aos hasta septiembre del ao 2009.

En esa fecha, Ramze Ahmed se enter de que su hijo Omar haba sido arrestado en Mosul, Irak. Ahmed regres a Irak para ver a su hijo pero lo arrestaron a l tambin.

Durante meses, Rabiha no supo nada acerca del paradero de su marido. Pero el 28 de marzo de 2010 son su celular. Rabiha cuenta lo sucedido: Mi celular son y respond. Pareca otra persona, no reconoc su voz y pregunt: Quin es? Dijo que estaba muy enfermo y luego dijo: Soy yo, Ramze, Ramze. Llama a la embajada. Le sacaron el telfono y termin la conversacin.

Ramze Ahmed estaba preso en una crcel secreta ubicada en el viejo aeropuerto de Muthanna en Bagdad. En un informe reciente de Amnista Internacional titulado Nuevo orden, los mismos abusos se describe a la crcel de Muthanna como una de las ms duras de las prisiones de Irak, escenario de mltiples torturas, bajo el control del Primer Ministro Iraqu Nouri al-Maliki.

Mientras Rabiha me mostraba fotos de su familia, se cay un pedazo de papel con palabras en ingls y en rabe. Rabiha me explic que para poder decir en ingls lo que suceda a su marido tuvo que buscar en el diccionario algunas palabras, ya que nunca antes haba utilizado en ingls palabras como: violacin, palo, tortura. Caan lgrimas de sus ojos mientras transmita lo que su marido le haba relatado: "lo han sodomizado con un palo, lo ahogaban repetidas veces colocndole bolsas de plstico en la cabeza, le propinaban descargas elctricas.

Lo primero que hacan era colocarle bolsas de plstico en la cabeza, unas cincuenta veces al da. Cuando perda el conocimiento y ya no senta nada, le propinaban descargas elctricas y lo dejaban en estado de shock. Cuando se despertaba, le ponan de nuevo la bolsa de plstico y, una vez ms, le hacan lo mismo, le hacan eso todo el tiempo. Tambin ponan un palo en una bolsa o ponan una parte de un arma, la pequea parte que va al principio del arma, no de un revlver o de una pistola, sino de un arma grande. Ponan eso en una bolsa y la cerraban. Luego traan a su hijo y le decan que violara a su padre y a la inversa. Le decan: `Debes violar a tu hijo.

No resulta sorprendente entonces, que segn se detalla en el informe de Amnista Internacional, el gobierno de Irak afirme que Ramze Shihab Ahmed haya confesado vnculos con al-Qaida en Irak. En enero de 2010, durante una conferencia de prensa organizada por el Ministro de Defensa iraqu, se proyectaron videos que mostraban a otros nueve prisioneros confesando crmenes, entre ellos al hijo de Ahmed, Omar, que presentaba signos de haber sido golpeado. En el video, Omar confiesa haber asesinado a varios cristianos en Mosul y haber detonado una bomba en una localidad cercana a Mosul.

Malcolm Smart, director del programa de Amnista Internacional para Medio Oriente y el norte de frica, me dijo en Londres: [En Irak] hay una cultura del abuso que ha echado races. Es cierto que estaba presente durante el tiempo de Saddam Hussein, pero lo que pretendamos a partir del ao 2003 era dar vuelta la pgina de esa historia, y esto no ha sucedido. Lo que s sucedi es que hay prisiones secretas, gente torturada y maltratada que es forzada a realizar confesiones. A pesar de que en los tribunales son muchos los detenidos que dicen haber sido forzados a firmar confesiones falsas, la justicia no investiga estos hechos ni lucha para erradicarlos. Quienes perpetran estos actos no enfrentan responsabilidad alguna y no son identificados.

Tras aquella breve e interrumpida llamada telefnica que recibi de su marido, Rabiha se puso en contacto con el gobierno britnico y su embajada en Irak sigui el rastro de Ahmed hasta la prisin de al-Rusafa en Bagdad. Habitualmente Ahmed utilizaba bastn, pero ahora se encontraba en una silla de ruedas. Rabiha tiene una foto suya que sac el representante del gobierno britnico.

Amnista Internacional informa que, segn sus clculos, hay unos 30.000 prisioneros en Irak, 200 de los cuales continan bajo custodia estadounidense. Preunt a Malcolm Smart de Amnista Internacional por los prisioneros y contest: Me dicen que el ejrcito estadounidense considera este tema como un asunto iraqu y que han entregado a los ltimos prisioneros, a excepcin de los doscientos que continan bajo custodia estadounidense. Sin embargo, mientras Estados Unidos contine destinando miles de millones de dlares a mantener su presencia militar en Irak y a financiar al gobierno iraqu, est claro que el trato que reciben los prisioneros tambin es un asunto estadounidense. Amnista lanz una campaa para promover ms acciones que aseguren la liberacin de Ahmed.

Mientras tanto, Rabiha al-Qassab, que se encuentra aislada y sola en el norte de Londres, pasa las horas alimentando patos en un parque cercano. Esto era lo que su marido sola hacer.

Rabiha me dijo: Voy al parque y doy de comer a los patos. Hablo con los patos y les digo: Se acuerdan del hombre que les daba de comer? Est preso. Pdanle a Dios que lo ayude.

Fuente: http://www.democracynow.org/es/blog/2010/9/23/la_tortura_en_irak_no_disminuye

rJV



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter