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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2010

La guerra en Colombia continua

Jos Justiniano Lijern
Rebelin


 

Antes que nada, debemos reiterar una y otra vez que toda lucha por liberarse del imperio norteamericano, sea en la forma que fuere, tiene futuro. El nico mtodo caduco en un autentico proceso de liberacin nacional y por la construccin de una nueva sociedad, es la CONCILIACIN DE CLASES, eso nos llevar a restaurar el sistema capitalista, antesala del fascismo.

 

Esto lo traemos a colacin, ya que el asesinato de uno de los principales lideres de las FARC, por parte del terrorismo de estado colombiano, ha tenido en reiteradas oportunidades un apoyo, consciente o inconsciente, por parte de algunos lideres latinoamericanos en funcin de gobierno y ciertos militantes de la izquierda, que estn viendo el conflicto desde palco y que con sus desacertadas y lamentables declaraciones asustadizas, han contribuido e incluso alentado, para que el tradicional narco-estado colombiano, no escuche, ni negocie, la ansiada paz en Colombia. Por el contrario se sinti ms favorecido para usar la fuerza, el lenguaje de la guerra, las balas, la traicin y los bombardeos.

 

El asesinato del jefe de las FARC Jorge Briceo, alias Mono Jojoy, es la respuesta del Presidente Santos al pronunciamiento de las FARC solicitando a UNASUR, se pronuncie y agencie la bsqueda de la Paz en Colombia y que sospechosamente este organismo, guardo un silencio cmplice y timorato.

 

El antiguo conflicto de la guerra en Colombia, entre las FARC y otras fuerzas beligerantes, en contra de los grupos de poder apoyados militar y financieramente por los EE.UU, no es un levantamiento cualquiera o un capricho de algunas personas o fracciones polticas, es el resultado de la historia colombiana y es al mismo tiempo, el proyecto de nacin independiente y soberana, sustentado por el pueblo y las masas excluidas de Colombia, que viene ofrendando sus vidas por un destino mejor, libre de entreguistas y violadores consuetudinarios de los derechos humanos, acostumbrados al uso de las fosas comunes para tratar de ocultar sus crmenes, como lo fue el caso reciente de la macarena.

 

Esta guerra que dura ms de medio siglo, es la muestra fehaciente de que este conflicto no es un simple afn de jugar a la guerra, sino de avanzar en un proyecto final para mantener la dignidad de los latinoamericanos, hasta lograr una paz sustentada en la justicia y la igualdad. No ser la primera ni la ltima ves, en que los amantes de la guerra y el desangramiento de vidas colombianas, tengan orgasmos mentales al anunciar muerte de compatriotas colombianos y creer incautamente que ya estn aniquilando a sus enemigos.

 

Hace mucho tiempo que Colombia ha sido la cabeza de playa de los intereses de los EE.UU. en esta parte del mundo en sus planes de seguir saqueando los recursos naturales, y continuar sus polticas de intervencionismo en los asuntos de estado y siempre mirando las grandes reservas de petrleo, gas, agua dulce y en fin todos los recursos de nuestra amazona. Las fuerzas insurgentes en Colombia, han sido un freno permanente a las ambiciones norteamericanas, ya lo deca James Petras, el solo hecho de que las FARC existan, ya es un factor para que el narco-estado colombiano no haya atacado a Venezuela, no reconocer tan siquiera esta verdad y tratar de hacerse de la vista gorda, apoyndose en la diplomacia hipcrita, para obtener un determinado fin o xito meditico, so pretexto de que ya no es el tiempo de la lucha armada, es puro oportunismo acomodaticio.

 

A la violencia fascista de la derecha y al imperialismo, no se le responde con el voto en las urnas, ni con lloriqueos. En este sentido, no esta dems recordar que los grandes eventos histricos, los cambios y las grandes transformaciones de la humanidad, no se dieron depositando un papel en las urnas, fueron mediante los mtodos que los pueblos eligieron, a punta de puo y sangre.

 

La sangre derramada por la Paz, la igualdad y por la revolucin socialista, nunca ser en vano, solamente los cobardes creen que las ideas se matan. Honor y gloria a quienes luchan y mueren por la paz, la libertad, la igualdad y el socialismo.

 

(*) Jos Justiniano Lijern es ex dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB)


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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