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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2010

EE.UU y las contradicciones en la lucha antiterrorista

Lzaro Farias
Rebelin


Llegu a La Habana un da despus de la explosin de una bomba en el Hotel Copacabana, de la Calle Primera en Miramar, que dio por terminada la vida de un joven turista italiano que tomaba un caf a pocos metros de donde uno de los enviados de Luis Posada Carriles la haba colocado, en un cenicero de pie que estaba situado al costado de la pequea barra del lobby del hotel. Cada vez que voy a esa ciudad, me quedo en ese hotel o en casas cercanas al mismo. En esa ocasin, me estaba quedando al cruzar la calle. Como muchos de los empleados del hotel me conocen, me contaron en detalle lo que haba sucedido el da anterior en aquel lugar de recreo. Cul era la intencin de Posada y de los que estaban atrs de l, financindolo? Sencillamente, crear el terror entre los turistas que visitaban a Cuba. Hay alguna forma de llamar al que crea el terror, que no sea terrorista? Slo la extrema derecha de Miami llama a estas personas de forma diferente a como se les llama en el resto del mundo. Aqu los llaman militantes anticomunistas, patriotas, activistas anticastristas, luchadores por la libertad, etc., etc. y el gobierno de los Estados Unidos, para complacer a estos caverncolas, los deja que se paseen por las calles de esta ciudad, que vayan a fiestas sociales, que acudan a los programas de radio y televisin. No solamente no se meten con ellos, sino que los protegen. Cuando se llev a cabo el juicio contra los cinco jvenes cubanos en esta ciudad, muchos de esos terroristas fueron a la Corte a testificar contra ellos. Ah est el caso de Jos Basulto Len y de Rodolfo Frmeta Caballero, que fueron testigos estrella en contra de los jvenes cubanos. Como es bien sabido, los cinco cubanos fueron condenados a largas penas, las cuales cumplen en diferentes crceles de este pas. Tanto Frmeta como Basulto, gozan de buena salud caminando por las calles de Miami sin ningn tipo de cargos en su contra. As andan tambin, todos los miembros del grupo que fueron condenados y mandados a la crcel en Panam por posesin de explosivos, cuando planeaban un acto terrorista en la Universidad de aquel pas, que, de haberse llevado a cabo, hubiese costado cientos de vidas. Todo ese grupo esta tranquilo y tropical, tomando el sol miamense sin que haya autoridad que los moleste. Por aqu anda, cogiendo fresco en los parques, Orlando Bosch, uno de los autores del atentado contra un avin de Cubana de Aviacin, donde perdieron la vida decenas de personas que viajaban en el mismo, y que tambin camina alegremente por la ciudad. Y qu decir de Santiago Alvarez Fernndez-Magria, que lo cogieron con un cargamento de armas y explosivos, lo condenaron a 4 aos de crcel y al entregar ms armas y explosivos, lo mandaron para su casa a descansar.

 

Es decir, que lo muchachos cubanos que estaban aqu para investigar las acciones de estos tipos, que en ningn momento espiaron en contra de los Estados Unidos, y que por supuesto no entregaron a su gobierno ninguna informacin clasificada o no clasificada sobre este pas, los condenaron a largos periodos de privacin de libertad, y hasta a dos cadenas perpetuas a uno de ellos, y sin embargo, los comprobados terroristas de origen cubano disfrutan de plena libertad en este pas que se proclama a s mismo como el campen en la defensa de los derechos humanos y el lder en la lucha antiterrorista mundial.

Los cubanos antiterroristas llevan 12 aos encerrados en las crceles de este pas y en muchas ocasiones aislados de la poblacin penal, castigados injustamente y metidos en un hueco donde no se debe encerrar al peor de los animales. De ms esta decir, que las autoridades de este pas se han ensaado con ellos, llegando al extremo de no dar las visas a familiares de algunos, para que puedan visitarlos en los centros penitenciarios en donde se encuentran recluidos.

Por qu ha cado en tan tamaa contradiccin el gobierno de los Estados Unidos? Por qu dicen estar empeados en una guerra sin cuartel en contra del terrorismo, y existen terroristas de origen cubano caminando libremente por las calles de Miami? De un golpe, el presidente Barack Obama puede resolver este doble rasero que se ha creado en este pas. Con slo un plumazo puede mandar para sus casas en Cuba a los cinco jvenes cubanos y con otro, podra darle instrucciones al Departamento de Justicia para que inicie una investigacin sobre las actividades de los terroristas de origen cubano en esta ciudad y con ello comience el camino para que vayan directamente a las crceles. Con tan solo un plumazo, Sr. Presidente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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