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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2010

Art von Schatzgrber!: Marx y Aristteles (II)

Nicols Alberto Gonzlez Varela
Rebelin


Existan otras fuentes posibles de atraccin del joven Marx al libro De anima de Aristteles. Ya hablamos de la posible influencia de Hegel a lo largo de la mitad del siglo XIX haba resurgido un fuerte inters por Aristteles, un renacimiento por su filosofa en la misma Alemania (incluso acompaada de una revolucin filolgica en la edicin de sus textos encabezada nada menos que por Schleiermacher) como verdadero antdoto contra el Idealismo y sus variantes subjetivas y objetivas. No es casualidad que las crticas ms subversivas y eficaces contra la ortodoxia de Hegel, por ejemplo, a cargo de Kierkegaard, Trendelenburg o Feuerbach, hayan buscado recursos e inspiracin en la caja de herramientas aristotlica. Aristteles representaba el paradigma de la investigacin con aspiraciones de positividad. Es con Aristteles, por vez primera, que tenemos desarrollos tericos con la suficiente complejidad y suficiencia (con respecto a la integridad de la conciencia) cmo para tener un control cientfico sobre ella. Platn, y la tradicin filosfica que le preceda, se haban centrado obsesivamente en la cuestin del auto-conocimiento como via regia para la investigacin del alma, por lo que De anima tuvo un inters excepcional tanto para los estudiosos de la temtica de la mente y la conciencia en la Antigedad.

Sabemos de la influencia, de manera particular, de los trabajos de Trendelenburg sobre los jvenes hegelianos. Recordemos con brevedad que en 1840 apareci el libro del filsofo Friedrich Adolph Trendelenburg, Logische Untersuchungen (Investigaciones Lgicas), [1] donde, desde el aristotelismo y cierto vago spinozismo, se crtica la filosofa de Hegel y su mtodo dialctico. [2] Dos crticas fundamentales que apuntan al corazn mismo de Hegel: la primera es que la Logik hegeliana en sus tres primeras categoras lgicas (Ser, Nada y Devenir) no tienen un punto de partida sin presupuestos, por el contrario, Trendelenburg demuestra que a partir del Ser puro como de la pura Nada es imposible concluir el Devenir, el Movimiento a no ser que preceda la representacin del Devenir.

A partir del Ser puro, abstraccin confesada, y de la Nada, igualmente confesada abstraccin, no puede nacer de improviso el Devenir, esa intuicin concreta que domina la Vida y la Muerte as, a partir de aquella Dialctica, que no quiere ninguna presuposicin, se presupone sin discusin, el Movimiento. [3] La denuncia filosfica a las tramoyas de Hegel son el ataque ms radical desde el Realismo contra el Idealismo objetivo: en el System existe un viciado proceso de interpolacin subrepticia de elementos extrados de la realidad emprica (que el joven Marx identiicar como un proceso ideolgico de hipostatizacin), convertidos en premisas generadas por un aparente automovimiento del Pensamiento en su pureza.

La segunda crtica a Hegel de Trendelenburg plantea el problema que al inicio de la Logik el Espritu se asume como una tabula rasa, entonces debemos reguntarnos: qu mediacin lgica posee la Dialctica para producir la Idea Absoluta a partir del Ser vaco? A este fin Hegel posee dos medios: el de la Negacin y el de la Identidad. Trendelenburg se pregunta: Cul es la esencia de la Negacin dialctica? Puede tener una doble naturaleza: o se concibe como puramente lgica, de forma que niegue absolutamente lo que afirma el primer concepto, sin poner nada nuevo en su lugar o bien se la concibe como real, de modo que el concepto afirmante sea negado mediante otro concepto afirmante en cuanto que ambos deben estar referidos uno al otro Al primer caso le llamamos Negacin lgica pura (reine logische Verneinung); al segundo Oposicin real (reale Gegensatz). [4] Ahora bien, se pregunta: puede la Negacin lgica pura (Ano-A) condicionar de tal modo el progreso del Pensamiento hasta hacer que de l nazca un concepto nuevo, concepto que conecte necesariamente la afirmacin y la negacin que puramente se repelen? Esto es impensable. No existe un tercero ni entre, ni por encima de los dos miembros de la contrapoosicin La Negacin lgica pura radica slo en el Pensamiento

Trendelenburg denuncia que Hegel, al construir su proceso dialctico, se ha visto forzado a asumir elementos espreos, tomados de la intuicin emprica, porque el Concepto afirmante recurre a la Realidad. Por lo tanto no se puede, sobre dicha contradiccin edificar el edificio dialctico, porque el contenido nuevo debe tomarse de la intuicin de la realidad. O sea: la validez de esta contraposicin no se basa en la Form dialctica, ya que debe recurrir, de manera oculta y sin confesarlo, a la empiria. Entonces, se pregunta Trendelenburg, a partir de qu principio podr resolverse el caso de la Oposicin real (reale Gegensatz)? Aristteles postula (en su principio de la no-contradiccin) la imposibilidad de la coexistencia de dos determinaciones reales, de las cuales la segunda niegue a la primera, y la necesidad de elegir uno entre los dos trminos contrapuestos. La nica manera imprescindible es un recurso a la realidad, una intervencin operativa que aprehenda lo real concreto, guiado por un programa de investigacin (constatacin u observacin) de la Cosa. Principio que es no menos dialctico que el principio de contradiccin ortodoxo de Hegel, fundamento de una Dialctica real, concreta cientfica, y no de una Dialctica misitificada, idealista, apriorstica, una Dialectica materialista que ya no considere como imprescindible motor la superacin de la reale Gegensatz en la mera Form de la contraposicin.

El joven Marx llamar a este proceso Hipostatizacin, y consiste en separar un predicado de su sujeto, hipostasiarlo para hacer de l una categora abstracta (a travs de una separacin/objetivacin, una Vergenstndlichung/Objektivation) que luego se encarna en una existencia emprica cualquiera. Hipstasis era para Kant, quien le da un nuevo sentido al trmino clsico, la transformacin del pensamiento en cosa u objeto, objeto fantasma que posee las mismas cualidades que uno externo al sujeto pensante. Kant califica a este mecanismo como un bloe Blendwerk, mera ilusin. [5] Al mecanismo ideolgico de inversin del sujeto-predicado lo llamar Umkehrung, Inversin, componente esencial del Misticismo Lgico-Pantesta (logische, pantheistische Mystizismus) del sistema hegeliano. Dir en su Zur Kritik der Hegelschen Rechtsphilosophie (Crtica a la Filosofa del Derecho hegeliana), escrito en el verano de 1843: Lo importante es que Hegel erige siempre la Idea en tanto Sujeto, haciendo del Sujeto real y verdadero, como la mentalidad poltica, el Predicado. Y el desarrollo se opera siempre por el lado del Predicado adems de esta Inversin (Umkehrung) de Sujeto y Predicado, se suscita la apariencia de que se habla aqu de otra Idea ms que del organismo. Ms adelante seala que la Hegelsche Darstellung, la exposicin hegeliana toma como punto de partida la Idea o Sustancia en cuanto Sujeto o Ser real (wirklichen Wesen), el Sujeto real aparece solamente como el ltimo Predicado del Predicado abstracto el contenido concreto, la determinacin real, aparecen aqu como algo formal; toda la determinacin formal abstracta aparece aqu como el contenido concreto Marx expresa incluso el hypokeimenon ( ὑ ποκείμενον) aristotlico, el subiectum de la Escolstica, precisamente cuando denuncie el vicio hipostatizante del procedimiento mstico-pantesta de la Filosofa Poltica de Hegel: La existencia del Predicado es el Sujeto: por tanto, el Sujeto, la existencia de la Subjetividad, etc. Hegel sustantiva los predicados, los objetos, pero los sustantiva ponindolos aparte de su Sustantividad efectiva (wirklichen Selbstndigkeit), de su Sujeto. Luego, el Sujeto real aparece como resultado, siendo as que tendra que tener como punto de partida el Sujeto real, para considerar luego su Objetivacin (Objektivation). Lo que se convierte, por lo tanto, en Sujeto efectivo es la Sustancia mstica (mystiche Substanz) , y el Sujeto real aparece aqu como algo aparte, como un momento de la Sustancia mstica.

Precisamente en cuanto Hegel parte de los Predicados de la Determinacin general (allgemeine Bestimmung) y no del Ente real ( ὑ ποκείμενον, Sujeto) ha de haber, sin embargo, un portador (Trger) de esta determinacin, la Idea mstica se convierte en dicho soporte. [6] En Das Kapital Marx seguir recordando a sus lectores que su mtodo es producto de la crtica el lado mistificador (mystifizierende Seite) de la Dialctica hegeliana la mistificacin (Mystifikation) que sufre la Dialctica en manos de Hegel, en modo alguno es obstculo para que haya sido l quien, por primera vez, expuso de manera amplia y consciente las Formas generales del Movimiento (allgemeinen Bewegunsformen) de aquella. [7] Recordemos que en su libro sobre las categoras, Aristteles define al hypokeimenon ( ὑ ποκείμενον) como algo que puede ser predicado por otras cosas, pero no puede ser un predicado de los dems, es lo fundante y lo vuelve a desarrollar en detalle en el libro Z de la Metafsica . Mo es casualidad que en esa poca Marx afirme que Aristteles tiene razn cuando dice que la Sntesis es la causa de todos los errores., es decir el error es una sntesis forzada y arbitraria de pensamiento y ser, o en el lenguaje jovenhegeliano entre formelle Bestimmung (Apariencia, Forma, Pensamiento, lo general) y materielle Bestimmung (Esencia, Ser, Materia, lo particular).

El joven Marx parece estar utilizando indistintamente tanto el significado aristotlico como el mismo sentido que le da Spinoza a su Sustancia o Kant al noumeno . [8] Marx descubre las incongruencias hegelianas: la Materia es en Hegel, dir, un mero captulo de su Logik , y la Filosofa Poltica un parntesis de la Lgica, un hors douvre de la argumentacin real (Marx). El elemento filosfico ya no es la Lgica de la Cosa (Logik der Sache), tal como el joven Marx la intenta desarrollar desde sus toscos principios materialistas (en la carta de 1837 a su padre), sino que se produce la inversin mistificadora de la mano de Hegel: la Logik der Sache se transforma, bajo una forma mistificada, en la Cosa de la Lgica (Sache der Logik). Lo que Hegel presentaba como una exposicin cientfica del Automovimiento de la Cosa (carente de presupuestos), es en realidad un movimiento elaborado a partir de la interpolacin (Unterschiebung) de un Contenido (inmediato), de determinacin emprica, no reconocido en su funcin preliminar en relacin con la Forma. El movimiento dialctico esconde y transvalora (en el peor sentido metafsico) el movimiento de la empiria. En la esfera de los problemas lgicos y de la conformacin de contra-argumentos antihegelianos, la aportacin de Trendelenburg le acerca tan esencialmente al joven Marx, que lo convierte en uno de sus ms rigurosos, precisos e inmediatos precedentes histricos.

En un momento Marx, a pedido de Bruno Bauer, intent refutar a Trendelenburg: Trendelenburg ser una de las primeras vctimas que t ofrecers a la Filosofa ofendida. Su otro amigo Kppen, tambin le pide que tenga el honor de dar una respuesta filosfica contundente con motivo de Trendelenburg. [9] La exigencia aristtelica del mtodo de Trendelenburg, uso de las categoras con valencia realista, le lleva a realizar una crtica de mtodo perfecta: ser utilizada no slo por Marx, sino por el mismo Feuerbach. [10] Marx, que estudiaba en detalle la Logik de Hegel como los textos de Aristteles, Bacon, Hume y Spinoza, en pleno Hegelianismo, se propuso defender al System de Hegel de la crtica tcnica de Trendelenburg. La tarea de invertir la Dialctica, para anular el Misticismo lgico-pantesta de Hegel, lo sigue teniendo como principio metodolgico el Marx maduro, en el mismo Das Kapital , aunque hemos evolucionado de la inocente Umschlagen juvenil, pasando por la Umsturz y Umwlzen de su etapa intermedia, a la concreta y revolucionaria Umstlpen/Umkehrung de la Dialctica materialista: En Hegel la Dialctica est con la cabeza al revs. Es necesario darla vuelta (umstlpen), para descubrir su ncleo racional (rationellen Kern), que se oculta bajo una envoltura mstica (mystischen Hlle). La Kritik joven-marxiana, que se remontaba a ms de treinta aos atrs, ha logrado, segn el Marx de 1873, eliminar la forma mistificada (mystifizierten Form) de la Dialctica hegeliana, que parece glorificar lo existente y superarla en una nueva forma racional (rationellen Gestalt). Es la rationellen Gestalt la que permite una comprensin positiva de lo existente (positiven Verstndnis des Bestehenden) que incluye la comprensin de su Negacin (Verstndnis seiner Negation), de su necesaria ruina, porque concibe toda Forma en el fluir de su Movimiento (Form in flusse der Bewegung), por lo tanto sin perder de vista su lado transitorio; porque nada la hace retroceder y es, por su esencia (ihrem Wesen) crtica y revolucionaria. [11]

Para el Marx maduro era plenamente vigente y operativo su trabajo crtico antihegeliano que haba desarrollado entre los aos 1838 y 1843. Obviamente Trendelenburg nunca ser un Junghegelianer , sino un antihegeliano de derecha, testa y polticamente conservador: su pensamiento tiende a una restitucin de la Metafsica y a una teleologa orgnica que intenta un hbrido entre Aristteles (ahora reconciliado con Platn) con el trascendentalismo de Kant. Marx poseer en su biblioteca el libro de Trendelenburg, ledo y anotado, y lo conservar hasta su muerte. [12] Pero lo ms interesante para el joven Marx, adems del enorme valor actual de Aristteles en la Kritik a todo trascendentalismo, es que el propio Trendelenburg jerarquiz en importancia justamente al texto De anima , por sobre el resto. En especial Trendelenburg public un detallado comentario y exgesis al Libro III de De anima , precisamente el libro en el cual Marx en el Nachlass le dedica mayor esfuerzo interpretativo. All Trendeleburg confirma el fuerte anti-dualismo de la concepcin del alma de Aristteles, su fructfera crtica al bipartidismo (y tripartidismo como el de Platn) clsico en su poca entre razn y emocin, adems de considerar que Aristteles inaugura una nueva concepcin ms realista de lo que podemos llamar yo o conciencia. [13]

Notas

[1] Trendelenburg, Friedrich Adolph; Logische Untersuchungen, Band I, Bethge, Berlin, 1840. Se ha publicado un facsmil de la edicin de 1862 por la editorial Elibron Classics, New York, 2003. Sobre Trendelenburg, vase: Bratuscheck, Ernst Carl L.; Adolf Trendelenburg, Henschel, Berlin, 1873. Ms moderno: Wesseling, Klaus-Gunther: Trendelenburg, Friedrich Adolf, en: Biographisch-Bibliographisches Kirchenlexikon, Band 12, Herzberg 1997, pp. 449458. Es sintomtico que el filsofo trabaj durante aos como tutor del hijo de un amigo ntimo de Altenstein, el ministro liberal prusiano y protector de los jovenes hegelianos. Sobre el papel de Trendelenburg en la conformacin de una izquierda filosfica antihegeliana y en particular su influencia en Marx, cf.: Rossi, Mario; La gnesis del materialismo histrico, I, La izquierda hegeliana, Alberto Corazn Editor, Madrid, 1971, pp. 78-86. Trata el tema de la relacin entre Trendelenburg-Marx Nstor Kohan en su libro Marx en su (tercer) mundo: hacia un socialismo no colonizado, Editorial Biblos, Buenos Aires, 1998, pp. 92-93.

[2] Trendelenburg escribir una historia filosfica de las categoras, Historische Beitrge zur Philosophie, Bethge, Berlin, 1846, en la cual aparece en un captulo dedicado a Spinoza. Luego le dedicar todo un libro: ber Spinoza's Grundgedanken und dessen Erfolg, Bethge, Berlin, 1850.

[3] Trendelenburg, Friedrich Adolph; Logische Untersuchungen, Band I, Hirzel, Leipzig, 1840, Kap. III, Die dialektische Methode, pp. 38-39.

[4] Ibidem , p. 56-57

[5] Kant, Immanuel; Kritik der reinen Vernunft, A 386, A 392, A 395, A 402 u.a. Kant crear en la jerga filosfica el verbo hypostasieren.

[6] En: Marx/Engels; Werke; Band I, Dietz Verlag, Berlin, pp. 209, 216 y 224. En espaol: Carlos Marx/Federico Engels, Obras fundamentales. Marx: Escritos de Juventud, FCE, Mxico, 1982, pp. 325, 331 y 336-7. Traduccin propia.

[7] Marx, Karl; Das Kapital, Ullstein Verlag, Berlin, 1983, Nachwort zur zweiten Auflage, 1873, p. 12. En espaol: El Capital, Tomo I, Volumen I, Siglo XXI Editores, Mxico, 1983, Eplogo a la segunda edicin, p. 20. Traduccin propia.

[8] Sobre la influencia de Aristteles sobre Marx, vase: McCarthy, George E. (Ed.); Marx and Aristotle: Nineteenth-Century German Social Theory and Classical Antiquity, Rowman & Littlefield, Savage, 1992, especialmente el artculo de Michael DeGolyer, The Greek Accent of the Marxian Matrix, p. 107 y ss.; tambin Natali, C.; Aristotele in Marx (1837-1846), en: Rivista critica di storia della filosofia, XXXI, 1976, pp. 169-192. Sobre el papel de Aristteles en las primeras cricas antihegelianas, vase: Berti, Enrico; Aristote dans las prmieres critiques adresses Hegel par Feuerbach, Marx et Kierkegaard, en: Thouard, Denis (d.); Aristote au XIXe sicle, Presses Universitaires du Septentrion, Lille, 2005, pp. 23-35.

[9] Sucesivamente cartas de Bruno Bauer a Marx, 31 de junio de 1841 y de Friedrich Kppen del 3 de junio de 1841. Kppen tambin le pide que responda a la crtica de Hegel realizada por ese loco del Doctor Schopenhauer, en referencia al libro Die beiden Grundprobleme der Ethik: Ueber die Freiheit des menschlichen Willens, Ueber das Fundament der Moral de 1841. Schopenhauer trata a Hegel de charlatn grosero, criatura ministerial, pseudofilsofo despreciable, etc.

[10] A sugerencia de Bruno Bauer, incluso Marx haba tenido la intencin de refutar a Trendelenburg desde el Hegelianismo, habiendo estudiado en detalle el libro. El hecho que finalmente no la haya realizado, puede sugerir ya un germen de diferencias poltico-filosficas con Bruno Bauer que ms tarde significarn la ruptura entre el maestro y el discpulo. Sobre el proyecto anti-Trendelenburg de Marx vase el estudio preliminar de Rjazanov, David, B.; Einleitung, MEGA (1), I, 1, 2, p. XXI.

[11] Marx, Karl; Das Kapital, Ullstein Verlag, Berlin, 1983, Nachwort zur zweiten Auflage, 1873, p. 12. En espaol: El Capital, Tomo I, Volumen I, Siglo XXI Editores, Mxico, 1983, Eplogo a la segunda edicin, p. 20. Traduccin propia.

[12] Marx posea la primera edicin de 1840 de Trendelenburg; vase: Kaiser, Bruno; Ex Libris. Karl Marx und Freidrich Engels. Schicksal und Verzeichnis einer Bibliothek , Dietz Verlag, Berlin, 1967, p. 227. Adems Marx utiliz las traducciones de Trendelenburg de la obra de Aristteles para sus Hefte de Berlin, como por ejemplo al edicin comentada de Aristotelis. De anima libri tres , Ad interpretum graecorum auctoritatem et codicum fidem recogn. commentar. illustr. Frider. Adolph Trendelenburg, Walzii, Jena, 1833. Re-editado nuevamente en 1877 en Berln.

[13] Trendelenburg, Adolph; ibidem; p. 440 y ss. A una conclusin similar llega Georges Rodier, en su clsico libro de traduccin y comentarios: Aristote, Trait de LAme, Ernest Leroux, Editeur, Paris, 1900, Tomo 2, 528530.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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