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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2010

Barajar y dar de nuevo?
Juguemos a la democracia mientras el marine no est

Aram Aharonian
Alai-amlatina


La realidad venezolana nos muestra medio vaso lleno y medio vaso vaco. Una realidad que le deja un gustito muy amargo al movimiento bolivariano, pese a casi un centenar de diputados electos a la unicameral Asamblea Nacional de 165 miembros, y un sabor dulzn a una oposicin que, entre otras cosas, deber demostrar que eso de converger en una Mesa de Unidad Democrtica es mucho ms que un estado de nimo coyuntural.

Las alarmas comenzaron a sonar dentro del chavismo, que se enfrenta a una situacin indita en los ltimos cinco aos: para poder avanzar en la profundizacin de la revolucin bolivariana deber aprender a negociar (en un escenario bipartidista al mejor estilo de las democracias representativas o reclamativas?), porque no se logr la meta de las 110 curules, que aseguraba una mayora absoluta.

La derecha avanza sobre las conquistas y condiciona la posibilidad de avanzar con leyes que profundicen las pendientes reformas del Estado, la del modelo econmico y la cultural. Para Aristbulo Istriz, dirigente del PSUV, desde enero, los asamblestas tendrn la oportunidad de debatir el socialismo versus el capitalismo.

El propio presidente Hugo Chvez, ante periodistas de todo el mundo, ofreci el cuadro de situacin: obtuvimos 98 diputados de un total de 165. Es el 59, 39 % (casi 60%) y estuvimos a un diputado de una de las mayoras calificadas (la de los 3/5). El bloque contrarrevolucionario obtuvo 65 diputados, el 40% de los curules. El PPT sac 2 diputados en Amazonas".

Aadi que el PSUV gan en 18 de los 24 estados del pas y habl de los empates en los estados Miranda y Sucre: "De los 87 circuitos ganamos en 56 de ellos, el 64%. Ellos ganaron en 30 circuitos, es decir, el 36%, y el caso de Amazonas, 1%".

Los opositores han dicho y repetido que ya somos la nueva mayora, seal el Presidente. Si se creen mayora, entonces convoquen a un referendo revocatorio... Hganlo... Para qu esperan dos aos?, sugiri Chvez en alusin a los prximos comicios presidenciales de finales de 2012.

La realidad cotidiana determin la conducta del ciudadano, que fue a votar o prefiri quedarse en casa, de acuerdo a la gestin administrativa de su localidad y a la convocatoria de los candidatos presentados a la lid: la abstencin fue poco ms de una cuarta parte del padrn del 17,5 millones de ciudadanos.

Dos preguntas saltan al observar el cuadro de situacin: es posible una reconciliacin de clases? Es posible no tener en cuenta el tablero del ajedrez global, donde las reservas petroleras y gas de Venezuela son miradas con cario por Estados Unidos y otras potencias?

Ms all de su resultado, estos comicios cambiaron el panorama poltico venezolano y el pas pasar a otra etapa, quiz ms conflictiva, casi dividido por mitades, convertido en una de las ms preciadas piezas del ajedrez estratgico global ante la apetitosa mirada de las principales potencias del mundo que se disputan sus recursos naturales.

La realidad muestra que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) cuenta con el Poder Ejecutivo, mayora en la Asamblea Nacional, una maquinaria capaz de movilizar a millones, y unas Fuerzas Armadas que son, institucionalmente, parte del proceso. En la otra vereda, existe una montonera de partidos fragmentados, cuyo nico referente es Hugo Chvez y el sueo de retomar los privilegios de clase que tuvieron durante dcadas.

Las dos terceras partes del Asamblea eran necesarias para consolidar la hegemona y debilitar las viejas fuerzas (Chvez dixit). De lo contrario se presagian serios y peligrosos conflictos, que pudieran generar situaciones de desestabilizacin poltica, parlisis de leyes que fortalezcan el poder popular y permitan la construccin de una economa de carcter social, contraria a las leyes del mercado. No hay que olvidar que en la AN se eligen tambin a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, rectores del CNE y del Poder Ciudadano (Fiscal, Contralor, Defensor del Pueblo).

Est bien que la oposicin participe en la AN, porque ese era su lugar natural. Lo que pas es que se retiraron en 2005, unas horas antes de abrirse el proceso, para tratar de deslegitimarlo y adems con la esperanza de que los marines estadounidenses les hicieran el trabajo sucio de sustituir al presidente Chvez, dijo el embajador ante la OEA y electo diputado al Parlamento Latinoamericano, Roy Chaderton, quien record que la oposicin logr 20 diputados menos que en 2000. Ojal que cese en la locura permanente en que vive y venga a participar del juego democrtico, precis.

Mara Corina Machado, participante del golpe de 2002, amiga de George Bush, una de las figuras emblemticas de la oposicin y precandidata presidencial, seal que todo est muy claro. Venezuela le dijo no al comunismo a la cubana. Venezuela le dijo s a un camino de construccin democrtica y nosotros ahora tenemos la legitimidad de los votos de la ciudadana; somos los representantes del pueblo.

El director de la encuestadora Datanlisis, Luis Vicente Len, destac que la oposicin tiene una oportunidad de oro de consolidarse. Tena mucho tiempo sin poder presentar triunfos que oxigenen a sus seguidores, que les muestren que Chvez es derrotable. El reto ahora es pasar de la articulacin electoral a la verdadera articulacin poltica. La MUD es por ahora un grupo organizado para unos comicios, sin una propuesta comn de pas, dijo.

Axel Carriles, siquiatra, uno de los conductores ideolgicos de la oposicin, financiado por la Nacional Endowment for Democracy, expres que Lo importante es haber alcanzado un espacio de poder institucional.

Las tres erres

La bronca en los barrios es grande. Tambin, dicen, en el Palacio de Miraflores. Hace tres aos, cuando se fracas en el referendo constitucional, se habl de las necesarias 3 R (revisin, rectificacin y reimpulso) como el paso inmediato e imprescindible para continuar con los cambios revolucionarios. Pero eso no pas de lo reclamativo.

La bronca es grande, porque esos millones de ciudadanos que pasaron de ser objeto a ser sujetos de poltica, ahora demandan una mayor participacin, que los incluya en el diseo de los planes: la demanda hoy es de profundizar la democracia, limpiar de corrupcin, ineficacia e ineficiencia la administracin pblica, terminar con la inseguridad y detener la inflacin.

A la masa chavista no le basta con quedarse con el discurso de que es la accin de la derecha nacional y los apoyos de gobiernos y ONG extranjeros (Estados Unidos, Espaa, Holanda, principalmente) la que impide los avances. Sin duda se ha producido un pase de factura a la ineficiencia, ineficacia y corrupcin de la administracin, la prdida de calidad de vida, la falta de una cultura socialista que moldee al hombre (y la mujer) nuevos.

La realidad muestra que ese 80% de la poblacin, que ha sido largamente beneficiada por las medidas sociales del gobierno bolivariano, no constituye un conglomerado slido de apoyo a la Revolucin Bolivariana.

Dice Martn Guedez que a la Revolucin Socialista hay que garantizarla hasta colocarla a salvo de los sustos propios del juego eleccionario burgus. Marcelo Colussi seala, por su parte, que o se construye el socialismo o se contina con un capitalismo de rostro humano, pero las dos cosas al mismo tiempo, un producto hbrido, no es posible.

Colussi plantea otra interrogante: es posible construir socialismo amparndose en la figura omnipresente del presidente, o eso es un lmite insalvable? La construccin del socialismo no puede ser apenas una marea roja-rojita de camisetas, llena de consignas, ni tarea de un aparato, una maquinaria partidista. El PSUV no puede ser a la vez partido y gobierno y mantener en la nebulosa la diferenciacin entre Estado, gobierno y partido.

Otros se preguntan dnde est la causa de esta merma sostenida en la votacin bolivariana y se responden que, sin dudas, la causa generadora de la tendencia negativa reside en la ideologa pequeo burguesa que hegemoniza el proceso desde el triunfo sobre el golpe de abril, que propone una mezcla de capitalismo con socialismo, que en lo econmico mantiene la fragmentacin capitalista y en lo social dispersa las unidades organizativas.

Para Antonio Aponte, se deben tomar algunas medidas: preservar el liderazgo de Chvez, no desencadenar cacera de brujas porque impedira recomponer el rumbo y dejara la deficiencia como un simple mal comportamiento personal, y realizar una rectificacin profunda del rumbo, revirtiendo la tendencia de desgaste, lo que es posible ahora por el alto grado de la conexin que mantiene Chvez con el pueblo.

No seran descartables nuevos ajustes en la economa, que inevitablemente significar prdida de calidad de vida para las mayoras, lo que sera un problema para asegurar que en las elecciones presidenciales del 2012, ms all de todo su carisma, vuelva a imponerse Hugo Chvez. Por ahora, la oposicin no tiene un referente para hacerle frente al lder bolivariano.

Los resultados son parte de una tendencia que se viene sucediendo desde 2007: los ciudadanos se comportan de manera distinta cuando est en juego la figura presidencial. Cuando se trata de referendo revocatorio, eleccin presidencial, o la enmienda reciente que permite la reeleccin continua, los venezolanos han participado masivamente y la relacin de la votacin fue de un 6/4 a favor de la opcin de Chvez, como lo fuera en la primera eleccin, en diciembre de 1998.

Pero cuando se trata de elecciones parlamentarias, de gobernadores, alcaldes, municipales, etc. la situacin cambia y la tendencia es ms dispersa. En las ltimas elecciones de gobernadores (2008), en el Distrito Capital, y los estados Zulia, Miranda, Lara, Carabobo, Anzotegui, Nueva Esparta y Tchira, donde se encuentran las ciudades con mayor poblacin, fueron elegidas autoridades de grupos opositores.

En estas elecciones parlamentarias, el PSUV pudo recuperarse la capital, Lara y Carabobo, logrando la mayora de los cargos en disputa. En otros casos la tendencia se ha repetido y ampliado, por ejemplo en el estado Zulia la oposicin obtuvo 13 diputados de 15 posibles.

Mientras la oposicin tiende a la convergencia, que se concret en la Mesa de la Unidad Democrtica como movimiento electoral, a medida que pasa el tiempo los grupos de la coalicin revolucionaria se van dispersando.

Pareciera lgico que la oposicin quiera modificar las ms de 150 leyes sancionadas entre 2001 y 2006 por una asamblea monoltica, cuando reformul la regulacin del poder regional, restando presupuesto y competencias a gobernaciones y alcaldas para traspasarlo a organizaciones comunitarias.

Aunque muchos piensan que el plan A de la oposicin sigue siendo la desestabilizacin y el golpismo, la participacin electoral parte de la comprensin de que el golpe cvico-militar no est al alcance de su mano. El sueo de algunos dirigentes opositores, al alcanzar un tercio de curules en la Asamblea Nacional, es instalar desde all una situacin desestabilizadora similar a la que padeci el presidente de Honduras, Manuel Zelaya en junio 2009. Si bien ambas realidades son diferentes, el temor es que si esta situacin se planteara, no tardara en llegar, bajo cualquier excusa o sin ninguna, la visita de los marines, la invasin militar de Estados Unidos.

Sin dudas, un debilitamiento del chavismo, junto a la cada del precio del petrleo obstaculizara los planes integracionistas a escala latinoamericana, como el Banco del Sur o los oleoductos, gasoductos y negocios bilaterales, adems de la construccin del sucre como moneda nica de intercambio, el apoyo a los pequeos pases caribeos y centroamericanos de la Alba y a Cuba y el papel de Caracas en la construccin de la Unasur.

Lo que se juega hoy en Venezuela es la necesidad de ms democracia. O sea, de una movilizacin y participacin decisiva de las grandes mayoras, convertidas en actores sociales, pero lejos an de una participacin protagnica en los destinos del pas. Ahora, el desafo es construir el socialismo desde ese abajo que se mueve: desde arriba lo nico que se construye es un pozo.

* Aram Aharonian es periodista y docente uruguayo-venezolano, director de la revista Question, fundador de Telesur, director del Observatorio Latinoamericano en Comunicacin y Democracia (ULAC)

Fuente: http://alainet.org/active/41193

rJV



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