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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2010

Huelga general del 29S
Una respuesta de clase

Miguel Arrniz
Rebelin


Casi milln y medio de trabajadores se manifestaron en el da de ayer por las calles de las principales ciudades del pas respondiendo a las convocatorias de los sindicatos de huelga general. Madrid contabiliz 500.000 manifestantes, segn datos de los propios sindicatos CCOO y UGT en una manifestacin que recorri las calles cntricas desde la plaza de Neptuno hasta la Puerta del Sol.

Una manifestacin alternativa hizo el recorrido desde Atocha hasta la Plaza Jacinto Benavente, convocada por la plataforma Hay que pararles los pies! en donde se agrupan organizaciones sindicales como CGT, CSM, CoBas, SF adems de una amalgama de movimientos polticos, sociales y vecinales. Segn la organizacin, ms de 10.000 manifestantes optaron por esta manifestacin.

La marcha convocada por CCOO y UGT sorprendi a los propios convocantes por el gran nmero de asistentes. Sin duda alguna, la clase trabajadora ha dado respuesta a las reformas del ejecutivo socialista de Zapatero, a las bravuconadas de la patronal encabezada por Daz Ferrn y al desprecio de la totalidad de los medios de comunicacin que han tratado en todo momento de minimizar la respuesta de la clase trabajadora espaola.

Madrid ya era un hervidero desde primeras horas de la maana donde las cocheras de la Empresa Municipal de Transporte fueron bloqueadas por los trabajadores. Hay quien opina que slo ha sido la violencia de los piquetes la que ha conseguido que la huelga haya triunfado en algunos sectores (patronal dixit); pero ningn medio de comunicacin explica la violencia patronal ejercida a travs de la amenaza del despido para aquellos huelguistas con contratos precarios; ni de la de la violencia policial que se ha saldado con 30 heridos y 60 detenidos; ni incluso de la ejercida por la seguridad privada de muchas empresas que tena orden de colaborar con la polica para mantener precisamente eso, el orden.

La huelga comenz a las 12 en punto de la madrugada en todo el pas y los primeros incidentes se produjeron en los mercados de abasto y en los polgonos industriales cuando aparecieron los piquetes sindicales en los accesos a los lugares de trabajo. El gobierno nacional haba pactado con las centrales servicios mnimos en los medios de transporte y la administracin pblica, pero en las regiones gobernadas por el Partido Popular no se pudieron concretar acuerdos, por lo que la tensin fue mayor desde el comienzo, tanto en Galicia, como en Valencia, Madrid y Castilla-Len.

En la capital espaola el intento de los sindicatos de impedir que se pusieran en movimiento los colectivos de transporte de pasajeros termin con ms de 100 vehculos daados y momentos de extrema tensin con la polica. Desde el medioda se pudo observar en algunas ciudades choques entre manifestantes y policas, algo muy poco habitual en Espaa. El ms intenso de los enfrentamientos tuvo lugar en Barcelona, donde la turstica zona de las Ramblas qued convertida en campo de batalla durante ms de siete horas, con el saldo de una veintena de manifestantes detenidos, heridos leves, mobiliario urbano incendiado para fabricar barricadas y coches policiales incendiados.

Los choques con la polica se repitieron en diversos lugares del pas, aunque con menor intensidad y visibilidad que en la ciudad Condal. La planta de Nissan en vila vio con estupor la extremada violencia policial, incidentes en Vigo y Gijn, porras policiales en el Ayuntamiento de Crdoba, casquillos de balas policiales en Getafe, la Gran Va madrilea cortada al trfico y el discurso oficial hablando de jornada normal y sin incidentes.

Papel especial han ejercido los medios de comunicacin que, una vez mas, han puesto su voz al servicio del amo que les da de comer. Noticias y comentarios se hacan eco continuamente del fracaso de la huelga y de la extrema violencia de los piquetes. Periodistas esquiroles que, tendenciosamente, preguntaban sobre la ilegalidad de las acciones piqueteras. Tertulianos especialistas en todo que no dejaban de repetir el discurso de la patronal. Aunque, eso s, no pudieron impedir que Telemadrid, Onda Madrid y la televisin autonmica de Andaluca se fueron a negro durante toda la jornada o que TVE tuviera que admitir en su noticiero del medioda el xito de las movilizaciones en todo el estado.

Muchas manifestaciones de trabajadores dieron por concluida la jornada: Crdoba, Pamplona, Vigo, Gijn convocaron a medioda mientras que las grandes ciudades como Madrid y Barcelona lo hicieron por la tarde. Y, sin entrar en la guerra de cifras que tanto gusta a analistas y voceros, nadie puede dudar de que las manifestaciones fueron el verdadero pulsmetro del nivel de protesta de la clase trabajadora espaola.

Una clase que, realmente, ha puesto en un brete a sus propios dirigentes sindicales con la respuesta ante la huelga general. Porque, cul ser la respuesta ahora de los dirigentes sindicales ante la declaracin del presidente Zapatero de que no va a retirar la Reforma Laboral pero ha invitado a los sindicatos al dilogo? Entrar en la dinmica de los ltimos aos del pacto social o continuar en la lucha como ayer exigieron en la calle miles de trabajadores? Lo cierto es que estos sindicatos estn acostumbrados a la mesa de negociacin y no al de la lucha en la calle y ahora estn en la tesitura del camino a seguir.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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