Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2010

Entrevista a Hassan Afandy, ciudadano palestino preso tres veces en las crceles de Israel
Las negociaciones de paz son un teatro ridculo ya que Israel no quiere la paz

Enric LLopis
Rebelin


La sociedad civil de los territorios ocupados se muestra muy escptica ante las denominadas conversaciones de paz entre Israel y Palestina, y no slo por la reanudacin de los asentamientos de colonos judos en Cisjordania tras la moratoria de diez meses. Hassan Afandy, ciudadano palestino residente en Beln, tres veces preso en las crceles israels, califica las negociaciones de teatro ridculo y apunta algunas cuestiones bsicas que no figuran en la agenda, como el derecho de retorno a sus tierras para los refugiados palestinos, la ocupacin militar, o el muro que separa Israel de Cisjordania. La voz de Hassan representa a buena parte de la poblacin palestina que lleva dcadas resistiendo el asedio israel.

-Confas en que el denominado proceso de dilogo termine en un acuerdo que recoja las aspiraciones del pueblo palestino?

En primer lugar, no creo que Israel pretenda la paz. Desde la dcada de los 90 se estn planteando negociaciones pero la realidad es que el estado de Israel no acepta en ningn caso una paz justa. Su objetivo es arrebatar las tierras a la poblacin palestina y enjaularlos en guetos. La conferencia de paz es, en fin, un teatro ridculo.

-Cules son, en tu opinin, las cuestiones bsicas que deberan resolverse?

Un punto bsico es el de los refugiados palestinos, cerca de cinco millones, que han tenido que abandonar forzosamente sus hogares y bienes dentro de Israel. En 1948, ao de la Nakba o desastre y del nacimiento del estado de Israel, fueron desalojados 750.000 palestinos des sus tierras y ms de 50 pueblos. Esta gente tiene derecho a regresar a sus casas y a recuperar sus propiedades. Y si no, por lo menos a una indemnizacin. El 90% de esta gente vive actualmente en campos de refugiados cuando lo justo sera el derecho al retorno.

-Por qu piensas que Israel se opone al derecho de retorno?

Por una razn muy sencilla. Supondra un cambio demogrfico radical en Israel, donde actualmente viven cinco millones de judos. El regreso de los refugiados palestinos les convertira en el grupo de poblacin mayoritario en Israel, algo inadmisible para el estado judo. El derecho de retorno debera aparejar, asimismo, una compensacin para la gente que lleva 60 aos viviendo fuera de sus tierras, en campos de refugiados. En caso de que no quieran volver, debido a todo el tiempo transcurrido, adems de las ayudas sera justo que se les concediera la nacionalidad del lugar donde ahora residen. Por ejemplo, la nacionalidad libanesa para los palestinos que viven en el Lbano.

-Cmo debera configurarse el nuevo estado Palestino?

A partir de los principios de independencia y soberana plena, control sobre las fronteras, moneda propia y una capitalidad que sin discusin ha de ser Jerusaln. Este estado, en mi opinin, debera tener un carcter laico ya que asociar religin a poltica comporta siempre muchos problemas. La religin ha de limitarse al mbito privado. Adems, en materia econmica y social, el nuevo estado debera inspirarse en una ideologa progresista que defendiera el bienestar de las personas.

-No ocultas, en este sentido, tu simpata por el Frente Popular de Palestina

En efecto, pienso que constituyen la fraccin ms honesta de las organizaciones polticas palestinas. Defienden un ideario muy claro y sin ambigedades en el que son prioritarios el bienestar y la democracia para el pueblo palestino. Representan, y esto es a mi juicio lo ms importante, una tendencia progresista y laica, que se perfilara sobre un nico estado al que aspiran, que se correspondera con la palestina histrica. De Hamas y Al Fatah, me separan muchas cuestiones. Pienso que Hamas es una opcin muy extremista y conservadora, mientras que Al Fatah tiene el problema de que no se considera una organizacin laica y adems se ha visto envuelta en asuntos de corrupcin muy graves.

-Volviendo a las negociaciones, otro problema candente es el de la presencia de Colonos judos en Cisjordania y Jerusaln Este.

Esta cuestin es muy grave. Casi 500.000 colonos viven en asentamientos de Jerusaln Este y Cisjordania, zonas ocupadas por Israel despus de la Guerra de los seis das en 1967. Debera obligarse al gobierno de Israel a frenar, asimismo, tanto los asentamientos de colonos como las rdenes militares de confiscacin de tierras. La solucin ideal consistira en devolver las tierras a sus dueos palestinos pero, como esto se me antoja muy difcil, una salida ms realista sera que los colonos que quisieran permanecer en los asentamientos lo hicieran bajo la autoridad del gobierno palestino e indemnizando a los propietarios de las tierras.

-No menos grave es la construccin de un muro de separacin que Israel justifica por razones de seguridad

El muro de separacin entre Israel y Cisjordania hay que eliminarlo porque fomenta el odio entre las poblaciones e impide la paz. Pero adems de constituir una barrera fsica y humana, su construccin ha provocado enormes daos ambientales, aunque sea una cuestin menos conocida. Tambin ha separado a familias palestinas, que han quedado a uno y otro lado del muro, y ha impedido que ciudadanos palestinos puedan acceder libremente a sus tierras, que han quedado en la parte israel de la barrera. Y esto por no hablar de la destruccin de casas y pequeos comercios que quedaban en el entorno de la muralla.

-En el llamado proceso de paz tampoco se pone en cuestin el derecho de Israel a la ocupacin y control militar de los territorios palestinos

Esto es as a pesar de que se trata de un ejemplo de ocupacin militar casi nico en el mundo. De hecho, se estn cometiendo atrocidades mucho peores que en la poca de los nazis. No hay ms que recordar la ltima masacre de Gaza, con cerca de 1.500 muertos, los bombardeos del Lbano o el ltimo ataque en aguas internacionales al barco que transportaba ayuda humanitaria a Gaza.

-Por ltimo, Cmo es la vida cotidiana bajo la ocupacin a partir de tu experiencia como residente en Beln?

La vida resulta difcil, sometidos a check points y toda suerte de controles militares. Me gustara citar el ejemplo de una ciudad, Kalkilia, situada cerca de Nablus, en el noroeste de Cisjordania, que se halla rodeada totalmente por un muro con slo una puerta de entrada y salida en manos de Israel. Adems, las carreteras importantes estn controladas por el ejrcito israel. Incluso en ciudades como Hebrn los militares pueden cortar las calles sin previo aviso ni causa justificada e impedir que la gente pueda acceder a sus casas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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