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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2010

Cincuenta aos de rupturas en la alternativa econmica de Nyerere y el Ujamaa
Lo que qued por el camino

Laura Daudn
Revista Pueblos


Jakaya Mrisho Kikwete, actual presidente de Tanzania, fue invitado en 2006 a entrar en directo en el programa Morning Call, de la cadena estadounidense CNBC. Kikwete realizaba una gira por Estados Unidos en aquella primavera y su participacin en el programa se haca desde la Nasdaq, la bolsa de valores que negocia acciones relacionadas con el mundo de la informtica, comunicaciones y tecnologa. He venido a atraer negocios para Tanzania, respondera a la primera pregunta.

La entrevista que sucede es una clara propaganda de la riqueza del pas y viene acompaada de una vehemente garanta de estabilidad y seguridad para los inversores: el sector minero, la agricultura, la explotacin de petrleo, las actividades comerciales y tursticas: todo hace parte del men que se vende en plena maana en el mercado especulativo norteamericano. Ignorando las razones de la presentadora, que le pregunta sobre el futuro de las inversiones en un pas que en aquel entonces pasaba por ms de una crisis humanitaria, el presidente disimula: Tanzania es miembro de dos agrupaciones regionales. Quien invertir en Tanzania tendr acceso a ese increble mercado.

La visita a Estados Unidos formaba parte del protocolo y coincida con la nueva cara que el pas africano quera mostrar a las instituciones financieras internacionales, especialmente al Fondo Monetario Internacional, que le clasifica como caso ejemplar en la aplicacin de los planes de ajuste estructural en frica Subsahariana. Los ndices macroeconmicos no dejan dudas: los 41 millones de habitantes de Tanzania vieron en los ltimos tres aos un crecimiento medio del siete por ciento y una reduccin significativa en los niveles de inflacin. [1]

Teniendo en cuenta que el objetivo principal para Tanzania, planteado desde las instituciones de Breton Woods, es sostener altos ndices de crecimiento, cuestiones como la reduccin de las desigualdades internas (el ndice de desarrollo humano en Dar es Salaam es de 0,734 y el de regiones como Rukua alcanzan apenas el 0,390) [2], la destruccin del medio ambiente o el acceso al agua potable se quedaron en un segundo plano. El pas que Kikwete ofreca para la audiencia estadounidense continuaba en el puesto 151 en el IDH (por detrs de pases como Hait y Mianmar) y haba dejado atrs las expectativas de desarrollo autocentrado que se escuchaban en Dar es Salaam en los aos sesenta.

A punto de cumplir su cincuentenario de independencia, qu guarda Tanzania de aquello que Joel Samoff denomina esperanza liberal que inspir a tantos otros pases del Sur? Qu nos cuentan las transformaciones econmicas sobre la realidad social y poltica de lo que por mucho tiempo fue la alternativa africana para el desarrollo? Las respuestas, claro est, no se encuentran fcilmente al alcance. Pero s hay claves que nos pueden ayudar a entender qu se ha quedado por el camino.

Ujamaa: una actitud de conciencia

Tras conseguir la independencia, el partido de Nyerere [3] tena la dura tarea de gestionar las divisiones internas y mantener la estabilidad del pas. La poltica desarrollista de ese perodo fue fruto de necesarias concesiones y dur hasta 1967, cuando la Declaracin de Arusha concret las bases de lo que sera el modelo de socialismo africano y de desarrollo autocentrado (plasmados en la idea del Ujamaa y de la comunidad como ncleo productivo y organizativo). Aunque Tanzania tuviese el apoyo de diversos pases y lderes africanos, fue el nico en transformar la idea del socialismo africano en un proyecto de gobierno.

Muchos pilares de la propuesta tanzana encontraron cabida en la Declaracin de Arusha, como la nacionalizacin [4] y la bsqueda de igualdad entre los ciudadanos, pero el acento (y, de hecho, la base de todo el proyecto) se situaba en el desarrollo rural y la necesidad de dar respuestas al 80 por ciento de la poblacin que viva en el campo y que senta ms profundamente los efectos de la incorporacin perifrica y desigual del pas al sistema internacional. Es cierto que alguna parcela de la poblacin se benefici de la apertura comercial, pero se puede decir que el modelo agroexportador limitaba las posibilidades de desarrollo de Tanzania a las leyes de mercado, profundizaba su dependencia y condenaba al fracaso a la incipiente industria.

The development of a country is brought about by people, not by money. Money and the wealth it represents is the result not the basis of development. [5] La frase de Nyerere ilustra bien su ideario, pero deja de lado un aspecto importante para que entendamos el socialismo tanzano y su relacin con una coyuntura muy concreta: Tanzania era un pas capitalista y, ms que eso, un pas que dependa del capitalismo mundial para sobrevivir.

La autosuficiencia que se pretenda alcanzar nunca lleg y, aunque en diferentes grados, la dependencia siempre fue un factor preponderante en su economa. Adems, como subraya Samoff (1981), el socialismo es una construccin contingente que pasa, invariablemente, por diferentes etapas de lucha.

Como explica Lofchie (1976), esa transformacin gradual de la produccin, del poder, de las relaciones sociales y de las ideas era propia de Nyerere, que rechazaba tanto los acercamientos marxistasleninistas como los de corte liberalcapitalista para circunscribir la experiencia tanzana a una lgica africana ancestral, basada en los lazos familiares y en el comunitarismo. El reasentamiento de familias en villas y cooperativas a partir de la idea del Ujamaa intentaba recoger esas caractersticas y proporcionar, a la vez, la distribucin y produccin necesarias.

xito o fracaso

Hay una discusin siempre en boga cuando se intenta valorar lo que sucedi en Tanzania: el proyecto tuvo xito o fracas? Es cierto que la crisis de produccin y abastecimiento golpe duramente a la poblacin tanzana en los aos setenta, pero hay que ir ms all antes de rechazar lo que s represent en trminos de acercamiento a la idea de desarrollo. En este sentido, autores como Schneider (2004) ven en los pensamientos de Nyerere la aplicacin de conceptos hoy tan fundamentales como desarrollo autocentrado, empoderamiento y control popular, con un claro reflejo en teoras como la de Amartya Sen acerca del desarrollo como libertad.

Las casi siete mil villas de Ujamaa que el gobierno logr conformar hasta 1975 no pudieron responder a la demanda de alimentos y las exportaciones seguan dependiendo de media docena de productos bsicos (sisal, caf, algodn, castaas, t y tabaco). As mismo, tal como seala Nursey-Bray (1980), el 53 por ciento del gasto en importaciones se destinaban a la compra de granos. En aquella poca la produccin industrial era mnima y la mayor parte de los manufacturados tambin tenan que ser importados. En pocas palabras: no se poda recusar la participacin del capital internacional y su penetracin (en especial a travs del Banco Mundial y de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID) fue responsable por moldear las ltimas etapas del programa de desarrollo rural, convirtindolo en un experimento de corte cada vez ms individualista y especializado.

Por ello, podemos inferir que parte del deterioro del proyecto poltico de Nyerere tiene que ver con el propio agotamiento del Ujamaa y con fallos estratgicos que el mismo presidente admitira en 1979, tras diez aos de la Declaracin de Arusha. No obstante, es necesario subrayar que, en ese momento de crisis, son preponderantes los factores externos. Teniendo en cuenta la coyuntura y las presiones sufridas por el pas, muchos autores cuestionan el presumido fracaso del Ujamaa.

Entre esos aspectos externos, Ajit Singh (1986) destaca que la cada del precio de las commodities y el deterioro de los trminos de intercambio [6]afect especialmente a los pases africanos. Adems, Tanzania fue perjudicada por la fragmentacin de la Comunidad Africana del Este, por la guerra con Idi Amin de Uganda y por una terrible sequa. El autor explica tambin que la situacin no era de total bancarrota, como llegaron a predecir. En realidad, las visiones ms pesimistas eran las mismas que rogaban por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), sin el que, en su opinin, el pas se hundira.

Esas voces ignoraban que la inflacin en el pas no lleg a los niveles de Latinoamrica y que la moneda an tena relativa fuerza. Incluso, aunque la industria perda impulso sobre todo por el difcil contexto internacional, la agricultura creci en 1980. En 1983 y 1984, el Producto Interior Bruto (PIB) del pas daba seales de recuperacin, con un crecimiento del 1,5 y 2,3 por ciento, respectivamente. Como argumenta Singh, el desempeo econmico a largo plazo, tanto en trminos de crecimiento como de satisfaccin de las necesidades bsicas, era hasta 1979 bastante satisfactorio en comparacin con los estndares internacionales. Los argumentos utilizados por el FMI se centraban en las crticas al proyecto poltico, pero la situacin tena muchos ms matices. Hay apenas referencias a los fallos del sistema monetario y comercial internacional, ambos bajo responsabilidad del propio FMI.

Camino abierto para el liberalismo

En ese contexto empiezan las negociaciones con las instituciones financieras internacionales, aunque el primer acuerdo se firma en 1986, cuando Nyerere deja la presidencia. La cautela del gobierno resida en las graves inestabilidades que la aplicacin de los planes de ajuste estructural podran generar a nivel poltico y social. Tanzania fue el ltimo pas africano en aceptarlos.

La continuidad y la estabilidad poltica (uno de los reconocidos logros de Nyerere fue el crear una cohesin sin parangn en la realidad africana) han permitido la manutencin de la orientacin econmica liberal. Tras 25 aos, el porcentaje de la poblacin viviendo por debajo de la lnea nacional de las necesidades bsicas ha disminuido menos de seis puntos porcentuales desde 1990. Se mantiene en el 33,6 por ciento, muy lejos del 19,5 previsto en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En los aos 90 Tanzania pas a beneficiarse de las iniciativas HIPC (Heavly Indebted Poor Contries) y MDRI (Multilateral Debt Relief Initiative). En 2001 fue una de las primeras naciones en completar el proceso de condonacin bajo la HIPC (una deuda de dos billones de dlares) y, en 2007, se perdonaron otros 336 millones bajo la MDRI. [7] El pas elabor en 2001 un programa estratgico de reduccin de la pobreza (PRSP) preliminar y, en 2005, lanz los planes MKUKUTA y MKUZA (el primero para el continente y el segundo para Zanzbar), que dibujan las lneas de desarrollo en el pas hasta 2025.

El giro que se produjo en Tanzania sirvi para convertirle en uno de los pupilos del Banco Mundial y abri paso para que se pudiese consolidar lo que Harrison (2001) llama rgimen de post-condicionalidad. Para el autor, los intereses internos y externos se confunden en el pas en una perniciosa relacin de dependencia mutua (aunque desigual), enraizada en las instituciones y en los presupuestos, donde los donantes asumen un papel menos visible pero quizs ms poderoso.

El ejemplo de Tanzania podra servirnos para ratificar la idea de que nada puede contra el mercado, como muchos prefieren ver, o como un claro ejemplo de mala gestin e ineficiencia. Pero que un pas recin descolonizado empee todos sus esfuerzos en la construccin del socialismo desde la base del desarrollo rural, defendiendo genuinamente una mayor equidad social y contando, para ello, con poco ms que el trabajo de su poblacin, parece bastante inspirador. Quizs sea importante recordar que apenas 43 aos nos separan de la Declaracin de Arusha y traer al presente unas palabras pronunciadas por Nyerere en 1977: There is a time for planting and a time for harvesting. I am afraid for us is still a time for planting. [8]

Laura Daudn forma parte del Consejo de Redaccin de Pueblos.

 

Este artculo ha sido publicado en el n 44 de la Revista Pueblos, septiembre de 2010.

Notas

[1] World Bank - Country Brief. Noviembre, 2009.

[2] Geographic Diversity of Poverty Presentation. ESRF (PPW 2002).

[3] Tanganyika African National Union (TANU).

[4] Para lograr dicho objetivo el gobierno llev a cabo una serie de nacionalizaciones de bancos, aseguradoras, empresas exportadoras e industrias, de tal forma que slo el 16 por ciento del total de la inversin industrial quedase en manos del sector privado. La intervencin privada quedara reducida a las operaciones a pequea escala (Bienen, 1970).

[5] El desarrollo de un pas lo generan las personas, no el dinero. El dinero y la prosperidad que l representa son el resultado, no la base del desarrollo. (Traduccin libre). Nyerere, Julius. Education for Self-Reliance, en Freedom and Socialism: Uhuru na Ujamaa, Oxford University Press, Dar es Salaam, 1968.

[6] Los trminos de intercambio miden la evolucin de los precios de los productos que un pas exporta en relacin al precio de los que importa.

[7] El panorama macroeconmico estable y los incentivos del FMI, por otro lado, llevaron el pas a contraer nuevas deudas desde 2003.

[8] Hay un tiempo para el planto y un tiempo para la cosecha. Supongo que para nosotros todava sea tiempo de planto. (Traduccin libre). Nyerere, Julius. The Arusha Declaration ten years after, Gobierno de Tanzania, Dar es Salaam, 1977.



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