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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2010

La solidaridad un delito
A los piquetes: caa!

Jos Mara Gruber
Rebelin


En las vsperas de la Huelga General, los piquetes han sido tema central en muchas de las tertulias de los medios.

Primero se trataba de presionar a las autoridades, digo yo, para que tomasen medidas, sin darse cuenta de que, en realidad, estaban metiendo el miedo en el cuerpo a los indecisos. Lo cierto es que se cre un caldo de cultivo para que las reacciones fuesen varias. Los tertulianos contrarios a la huelga (eran todos) no se daban cuenta que metiendo miedo a quien no iba a secundar la huelga, en realidad estaban ejerciendo involuntariamente de piquete preventivo, pues ms de uno o una, por miedo a los piquetes, optara por quedarse en casa.

Y, pasada la huelga, a la hora de hacer valoraciones, los piquetes seguan siendo el tema central. Los mismos tertulianos achacaban a los piquetes no se sabe bien si el xito o el fracaso de la jornada de lucha. La huelga haba sido un fracaso, decan, pero su xito se deba (en qu quedamos?) a que muchos trabajadores no haban podido ejercer libremente su derecho a trabajar por las coacciones de los piquetes. De qu derecho a trabajar estamos hablando? Del derecho de los parados a tener un empleo, quizs? O, ms bien, de tener el privilegio de poder trabajar en tiempos de crisis?

Ellos, los tertulianos, s que han sido un piquete informativo. Bueno, un piquete s, por aquello de ser un grupo claramente organizado. Lo de informativo sera por aquello de que se presentan como periodistas. Pero, en realidad, informar informar, han informado poco. Se han limitado a dar opiniones interesadas. Que la Reforma Laboral es imprescindible es una de ellas. Todava no ha habido nadie que nos diga, a cara de perro, por qu o para qu, en verdad, es imprescindible.

Otro tipo de piquete informativo lo han constituido muchos empresarios que, seguro que tambin organizadamente, con consignas claras, han tratado, por todos los medios, de que los trabajadores y trabajadoras ejerciesen libremente su derecho a hacer huelga: Si maana haces huelga, pasado ya no vengas. Sera difcil probar estas coacciones ante un tribunal, pero dara lo mismo, porque estas coacciones no son delito. Ni siquiera, para todos esos opinadores, se trata de una coaccin. Es el derecho del empresario. El empresario es muy dueo de despedir a sus trabajadores. Y, ahora, ms, con la Reforma Laboral aprobada. Que le despidan a uno es menos coaccin que a alguien, por ejemplo, le pinchen las ruedas del coche, dicen. Esto es violencia. Aquello cosas de la sociedad en que vivimos.

Otro piquete informativo lo han constituido los guardias de la porra. No protegan a los huelguistas en su derecho constitucional porque no haban recibido rdenes para ello. Y ellos son unos mandaos. Slo reciben rdenes de proteger a los ciudadanos de bien de los trabajadores energmenos. Y ha habido huelguistas agredidos, de palabra y obra, apaleados.

A todos estos piquetes es a los que hay que dar caa.

La ltima sobre los piquetes es que, con todos los medios que hay hoy para informar, los piquetes informativos ya no tienen razn de ser. Que no hace falta regularlos. Que sobran. Que los trabajadores estn superinformados. Se pasan de listos cuando dicen esas cosas. Enmiendan la plana hasta al mismo Tribunal Constitucional que reconoce que los piquetes son consustanciales al derecho de huelga, que los trabajadores tienen el derecho, no slo a informar a sus compaeros, sino a intentar convencerlos para que la huelga se extienda. Olvidan o, mejor, ignoran, porque esas cosas no van con ellos, que la principal informacin que transmiten los piquetes no son tanto las razones de la huelga, que tambin, sino que hacen saber a los trabajadores indecisos que hay muchos compaeros y compaeras en huelga defendiendo los derechos propios, y que tambin defienden los suyos. Que, si hacen huelga, los compaeros y compaeras les van a arropar. Y que, con su acto, se sumarn a otros muchos que, como ellos, protestan por las agresiones del patrn, de la polica, del gobierno. Porque todos pertenecen a la misma clase.

De esto, los tertulianos no hablan, no entienden. En el fondo, estn considerando la solidaridad un delito o, al menos, algo trasnochado. Ellos forman un gremio, pero es de rebote, no son solidarios, no se sienten miembros de una clase. Se han mofado de que algn sindicalista calificase a los piquetes como convencitivos, y no tanto por la palabreja, sino porque ellos son los primeros que no entienden de convencer pacfica y libremente a quien no piensa como ellos. A las pruebas de toda la campaa meditica antihuelga me remito.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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