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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2010

La "comunidad internacional" sigue troceando Somalia y condenndola a la piratera

Dabid Lazkanoiturburu
Gara


Tras meses de ofensiva en Mogadiscio, las milicias islamistas Shebab controlan la prctica totalidad de la capital a excepcin del enclave del palacio presidencial, algunos cruces de carretera y el aeropuerto, ltima puerta en caso de retirada que mantienen con uas y dientes los soldados de la misin de la Unin Africana (AMISOM), el nico sostn del llamado Gobierno de Transicin, en realidad Gobierno ttere.

La misma comunidad internacional -lase EEUU- que hace unos aos instal a ese gobierno en la cabeza de puente de la ciudad de Baidoa y que impuls a Etiopa a invadir el pas para permitir la reconquista de Mogadiscio, entonces en manos de los Tribunales Islmicos, habla ahora abiertamente de dar carta de naturaleza a la bantustanizacin -particin- de Somalia.

Sin olvidar las partes de este atribulado pas en manos de otros pases -es el caso de la propia Etiopa y de Djibuti, un pas fantasma creado al calor del reparto colonial entre Francia e Inglaterra-, los enclaves de Somalilandia y Puntlandia, al norte, funcionan como estados independientes. Pero no acaba ah la particin.

Si el centro y el sur de la actual Somalia estn prcticamente en manos de los Shebab -herederos radicalizados de la Unin de Tribunales Islmicos-, en los ltimos aos han brotado de la nada otros dos enclaves autnomos, Himan y Herb, al norte de Mogadiscio, y el Estado de Galmudug, colindante con Puntlandia.

La mano extranjera

Inspirados por Somalilandia, territorio del noroeste de Somalia que proclam su independencia en 1991, los lderes de los principales clanes del centro del pas decidieron crear su propio Reino de Taifas en un momento, en 2008, en el que los islamistas tocaban sus puertas.

El movimiento suf Ahlu Sunna wal Jamaa se levant en armas para cortar el inexorable avance de los Shebab y se ha impuesto desde entonces como un actor insoslayable en el campo de batalla.

De forma automtica, Mohamed Aden Tiiceey abandon la Minnesota de adopcin para fundar, con otros notables de su clan originario, el ente de Himan y Herb, cuya capital es Adado, en la frontera con Etiopa.

Paralelamente, surgi, ms al norte, y en pleno corazn de la piratera somal, el Estado de Galmudug, con capital en Galkayo.

Martin Murphy, experto estadounidense sobre la cuestin somal, propona abiertamente en un reciente estudio que EEUU y sus aliados deberan trabajar en un acercamiento ms regional y subestatal, eufemismo para designar la estrategia, ya en marcha, de atomizacin del pas africano.

Necesitamos tener ms imaginacin, asegura este experto. Porque lo que sobra es urgencia, con un Gobierno ttere, liderado por el ex islamista Sharif Sheikh Ahmed, cuya autoridad brilla por su ausencia y que se ha demostrado incapaz de frenar la insurgencia de sus antiguos hermanos.

Otro experto que no se identifica pero que trabaja desde Nairobi coincide en que el acercamiento desde una perspectiva estatal y centralidada es un error y apunta, en todo caso, que podra ser complementario con un apoyo ms localizado.

La hora del dinero

Pero estos seores de la guerra que accedieron a repartirse el pas para contentar a los estrategas estadounidenses piden su parte en el pastel. Piden dinero. Y Murphy se muestra de acuerdo con drselo. Debemos construir all donde hay estabilidad, seala. La pax americana tiene un precio.

Hemos frenado a los Shebab. Himan y Herb hace todo lo posible para garantizar la seguridad. Pero, pese a todo, no hemos recibido nada de la comunidad internacional, se queja abiertamente el estadounidense de origen somal Aden. Hay que dar al pueblo razones para mantener la esperanza. Yo no tengo ya la misma energa que hace dos aos y el mundo no se da cuenta de lo que hemos luchado por esta regin, aade.

Tambin en Galmudug se sienten abandonados. Las agencias de la ONU brillan aqu por su ausencia, seala Habibo Kofro en el transcurso de una reunin de mujeres en la capital, Galkayo.

El ministro de Galmudug para la Pesca, Puertos y Recursos Naturales, Mohamed Ali Warsame, lo tiene tan claro como ellos. Esperar que llegue la estabilidad para favorecer el desarrollo econmico supone olvidar que el desarrollo es, al contrario, un elemento clave de cara a la seguridad.

Claro y en botella. Los que dirigen estas entidades que han nacido y han sido promovidas por la comunidad internacional -sin ir ms lejos, el secretario de Estado de Seguridad, Ismail Haji Noor, es un empresario britnico-somal-, disfrazan con una retrica desarrollista lo que no es sino una exigencia de pago por sus servicios.

Reinos de la piratera

Tanto Himan y Herb como Galmudug son, junto con Somalilandia y Puntlandia, los centros de la piratera somal. Y el centro es el otrora puerto de pescadores de Hobyo.

El ministro de Pesca de Galmudug lo tiene claro. Me pregunto si la comunidad internacional quiere realmente resolver ese problema. Por qu, si no, utilizan tantos recursos financieros?, se pregunta, en referencia al costo exorbitante del desplazamiento de decenas de navos de guerra a las costas de Somalia y con resultados tan parcos. Para Warsame, la piratera podra erradicarse si slo el 1% de los recursos consagrados a la lucha contra la piratera fuera utilizados inteligentemente para el desarrollo de las zonas costeras.

El secretario de Estado de Seguridad de Galmudug llegado de Gran Bretaa insiste en esa idea. Mientras no recibamos ayudas, la piratera seguir ah. Pero lo que los europeos han ofrecido hasta ahora es una pena de crcel o una bala.

Haji Noor nos pone en contacto con uno de esos piratas. El joven Ahmed Osoble no se distingue del resto de jvenes de Hobyo, una villa costera del Ocano ndico, en el nordeste de Somalia, que se ha convertido en los ltimos aos en uno de los centros mundiales de la piratera.

Creci como pescador y crea entonces que morira pescador. Hacia 2003, las capturas de pescado comenzaron a disminuir ostensiblemente en nuestras aguas y se hizo imposible vivir de ello, recuerda.

Se acuerda del da, en el ao 2008, en que se despidi de sus hijos y parti en su primera misin de piratera. No tena miedo, era eso o nada. No tena nada que perder.

En otra misin, al ao siguiente, Ahmed y su grupo se adentraron en el mar y navegaron a la deriva. Llova mucho. No tenamos ni idea de dnde estbamos y vimos entonces algunos veleros. Creo que eran turistas (...) Nos dijeron que estbamos en Las Seychelles. Estbamos tan exhaustos que ni siquiera se nos pas por la cabeza la idea de abordarles, seala. Poco despus vimos que se acercaban dos patrulleras y un helicptero. Venan a por nosotros.

Tras varios meses de crcel, Ahmed fue liberado junto con un grupo de piratas y volvi a Hobyo, pero se niega a hacerse a la mar. Si me ofrecieran algn empleo en una pesquera cerca de Hobyo con un salario, empezara ahora mismo, insiste. Pero no hay una sola fbrica ni en la antigua villa pesquera ni en los alrededores.

Ecoterra Internacional, una ONG que trabaja por la proteccin de los derechos y de los recursos de comunidades costeras en la regin, tiene en manos un proyecto, pero no ha logrado los fondos para ello.

De jefes piratas a jefes guardacostas

Pero si muchos de los piratas de a pie no dudaran en dejarlo a cambio de un empleo estable y remunerado, no ocurre lo mismo con sus lderes, que le han tomado el gusto al poder y que, como en el caso de Mohamed Garfanji -el ms poderoso de entre ellos- controlan pequeos ejrcitos.

Yo no creo que Garfanji estara dispuesto a volver a la pesca, reconoce Mohamed Aden Tiiceey, presidente del ente de Himan y Herb. Pero si recibimos ayuda para construir nuestra administracin, podra ser empleado como jefe de guardacostas. Conoce esas costas como nadie.

Aweys Ali Jimaale Madehe (Cabezn, en somal), otro jefe pirata muy conocido en Hobyo, asegura que estara dispuesto a convertirme en guardacostas aunque el salario fuera pequeo.

El propio Garfanji mide mucho ms sus palabras, con la desconfianza del que nunca baja la guardia y anticipa por dnde llegar el prximo golpe.

Mientras habla por telfono nos seala en el horizonte un atunero pescando ilegalmente en las costas de Hobyo. Ve aqul de all? Lleva meses a 20 millas nuticas de Hobyo. Y aqul gran barco, es espaol....

Vuestros ejrcitos mandan sus barcos de guerra para que podis seguir capturando nuestro pescado, sentencia.

Sus hombres asienten silenciosos, mientras siguen mascando su racin diaria de qat, una planta euforizante tradicional en la regin y muy consumida por los piratas en sus largas misiones.

Su jefe, en la treintena, se ve como un Robin de los Bosques de los tiempos modernos, hroe de la lucha contra los barcos de pesca industrial llegados de Europa y de Asia, que violan la zona econmica somal y roban en sus ricas aguas, en las que abundan los inmensos bancos de atn.

Sobre la plata, uno de sus lugartenientes, Mohamed, metralleta PKM en cruz sobre la espalda, observa en el horizonte la ltima captura: un supertanque coreano.

El VLCC Samho Dream es uno de los tres mayores navos capturados por los piratas, con una carga de crudo estimada en 170 millones de dlares. l solo es ms grande que Hobyo, comenta orgulloso Mohamed, con su keffieh negro y blanco en el cuello.

Poblada con 5.000 almas, Hobyo parece cualquier cosa menos el centro neurlgico de una actividad que perturba en los ltimos aos el comercio martimo mundial.

No tenemos fbricas, ni pescadores. Esto es la Gran Zona Cero, explica uno de los notables de la localidad, Abdullahi Ahmed Barre. La lista de agravios es larga para estos ancianos, que no vean un extranjero desde hace lustros. El hospital est a ocho horas de carretera, Nadie vino a ayudarnos despus del Tsunami, que golpe tambin a estas costas en diciembre de 2004.

Garfanji escucha atento. Los piratas de Hobyo han recuperado millones de dlares en los ltimos dos aos. Conducen flamantes 4X4, han ampliado sus casas y han tomado nuevas mujeres.

Qu pasa con el resto del dinero? Los lugareos se quejan de que una parte significativa se gasta en el qat, en alcohol y prostitutas. Los jefes piratas aseguran, por contra, que la mayor parte del dinero es invertida.

Lo que hacemos con el dinero es reclutar, seala Fathi Osman Kahir, contable de piratas que se encarga de pagar los salarios, el aprovisionamiento de gasoil y el mantenimiento de los capturados. Ms de 500 personas en Hobyo trabajan para nosotros, sin contar los hombres que estn en el mar. Claro que lo que hacemos es ilegal, pero no tenemos eleccin, seala.

Su visita coincide con la llegada de Ismail Haji Noor, el responsable anti-piratera del enclave independiente de facto de Galmudug. Pero nadie se siente intimidado. Casi al contrario.

Qu quiere que haga? Que los detenga? Aunque tuviera los medios, que no los tengo, es absurdo. No tengo nada que ofrecerles a cambio, recuerda.

El somal-britnico insiste en su manida cantinela. Pide e insisten en que Occidente le d dinero para el desarrollo y promete, a cambio, que la piratera desaparecera.

No ser que el pirata, con patente de corso occidental para trocear su pas, es l, y con l, los suyos?

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20101004/224304/es/La-comunidad-internacional-sigue-troceando-Somalia-condenandola-pirateria



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